En los enfermos de Alzheimer es muy importante conseguir un retardo en la evolución de la enfermedad. Uno de los efectos que el Alzheimer provoca es el de la progresiva pérdida de las capacidades cognitivas y es en éstas en las que las personas que cuidan al enfermo deben incidir.
Para ello, hay que adoptar una actitud activa a la hora de estimular al enfermo de Alzheimer. Existen sencillos ejercicios, tanto físicos como mentales, que contribuyen a frenar el empeoramiento de las capacidades cognitivas. Con ello, se consigue, entre otras cosas, mantener capacidades mentales, mejorar el rendimiento funcional y cognitivo o incrementar la autonomía personal en las actividades diarias.

Técnicas para mejorar la memoria

El trabajo se orienta a ejercitar y mejorar tanto la memoria reciente, como favorecer el mantenimiento de recuerdos más lejanos.

  • Repetición de números o palabras para ejercitar la memoria inmediata.
  • Juegos de memoria con tablillas de imágenes distintas.
  • Juegos de memorización de palabras o frases.
  • Ejercicios para recordar acontecimientos y noticias.
  • Recordar hechos cotidianos como la comida o lo que se hizo el día anterior.
  • Apoyarse en material visual y verbal, como una canción o frase hecha, para evocar recuerdos remotos. Así se realizan ejercicios de memoria biográfica y acciones relacionadas con los datos personales del paciente, como nombres de familiares, número de teléfono o lugar en el que vive.

Técnicas para estimular la orientación

Tanto para mejorar el conocimiento que el enfermo de Alzheimer tiene sobre el ámbito espacio-temporal en el que se desenvuelve, como los datos sobre la propia persona.
La técnica más sencilla es la de realizar al paciente preguntas básicas para mejorar la orientación en tres sentidos: temporal, espacial y personal.
  • Orientación temporal: preguntas sobre el mes, año, día o estación en la que nos encontramos o por festivos determinados.
  • Orientación espacial: cuestiones sobre la ciudad, el barrio o incluso el domicilio en el que se encuentra.
  • Orientación personal: sobre el nombre del enfermo, su fecha de nacimiento o incluso si está casado.
Esta técnica se refuerza mediante el uso de ayudas gráficas como calendarios, relojes o mapas, para ayudar así también a mejorar el nivel de atención.

Técnicas para estimular el lenguaje

Para optimizar la capacidad verbal del paciente debe trabajarse tanto en el lenguaje oral como escrito. Los ejercicios encaminados a estimular esta área son:
  • Descripción de imágenes, hechos, láminas o situaciones.
  • Ejercicios de lectura y escritura. Mediante dictados, copias o descripciones. Centrándose en frases, palabras o sílabas.
  • Asociación de palabras y complementar familias de palabras.
  • Completar palabras.
  • Ejercicios de repetición de palabras, letras, frases o números. La repetición es más importante cuanto mayor es el deterioro del paciente.
  • Denominación de los objetos cotidianos, incluso de la comida que hay en la mesa o el nombre de familiares.

 

Técnicas para mejorar las gnosias

Se debe ejercitar la percepción y reconocimiento tanto de formas como de características físicas de personas y objetos, de forma visual, táctil y auditiva. Algunos ejercicios a tener en cuenta son:
  • Reconocimiento de letras y números en relieve.
  • Tocar objetos cotidianos para reconocerlos.
  • Reconocer e imitar sonidos. Realizar sonidos de objetos cotidianos o animales, por ejemplo.
  • Reconocimiento facial de familiares, conocidos y de personajes famosos.
  • Reconocimiento de colores. Nombre de los colores, asociar los objetos con su color tradicional.
  • Reconocer imágenes gráficas, mediante asociación de imágenes y palabras, fotografías, letras, números. Apoyarse en láminas para el reconocimiento de objetos cotidianos.

Técnicas para mejorar las praxias

Para trabajar las capacidades práxicas del enfermo de Alzheimer se debe aprovechar sus gustos personales y aficiones y buscar tareas aplicables a su vida diaria.
  • Unir puntos numerados para completar un dibujo.
  • Utilizar objetos cotidianos, dárselos al paciente para que los nombre, diga para qué sirven y demuestre su uso.
  • Pedirle que dibuje elementos cotidianos como un teléfono, un árbol o una casa

 

Estimulación enfermos de Alzheimer