Ponga límite a la cantidad de ayuda que presta

Si realiza atenciones superiores a las necesarias, limita la posibilidad de que su familiar se sienta útil al colaborar en su propio cuidado. Además, incrementa, para usted, mayor número de tareas de las necesarias.

Por otro lado, teniendo en cuenta las limitaciones del familiar, es importante saber decir “NO” cuando nos demanda una atención desproporcionada.

No haga por su familiar nada que éste pueda hacer por sí mismo

Aprender a decir NO como cuidador

A continuación detallamos algunos ejemplos donde es importante saber decir “No”:

  • Se niegan a gastar dinero en servicios necesarios (contratar a un auxiliar, enfermera u otra persona para que le cuide, adaptaciones en el hogar).
  • Ante quejas infundadas sin motivo aparente.
  • Cuando fingen síntomas para captar mayor atención.
  • Si culpan al cuidador de su situación o de no atender a todas sus exigencias.
  • Despiertan a los cuidadores por la noche más de lo necesario.
  • Rechazan ayudas que facilitan las tareas de cuidado (sillas de ruedas, andadores, muletas, barras asideras en el baño).
  • Procure no acceder a todos sus caprichos y mucho menos que se muestre agresivo por no haberlo hecho.

 

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