Para los mayores, las nuevas tecnologías son, sobre todo, sinónimo de comunicación. En el caso de Internet, son útiles para enviar o recibir correos electrónicos, relacionarse a través de las redes sociales y estar informados, al tener la posibilidad de leer noticias o buscar información relacionada con la salud y con las personas mayores en general.

Acceder a las nuevas tecnologías y saber emplearlas supone para las personas mayores romper un aislamiento que les afecta en su mayoría. Amplía su conocimiento y su posibilidad de participar y, a la vez, les permite mantenerse activos y mejorar su formación, adquirir habilidades y sentirse útiles. Cubren necesidades, satisfacen intereses y acceden a servicios on line, cada vez más frecuentes entre las administraciones públicas y el sector privado.

En cuanto al teléfono móvil, se ha convertido en un elemento imprescindible para comunicarse desde cualquier lugar, conversar con la familia o los amigos e, incluso, solicitar ayuda y recibirla, como en el caso de la teleasistencia.

Por estos motivos, las nuevas tecnologías son importantes para las personas mayores, si bien, recuerda UDP (Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España), «los mayores justifican el gasto» en su adquisición «si el uso de las tecnologías cubre sus aspiraciones, asumiéndolo como necesario y como una forma de mantenerse activos socialmente«.