El estres del cuidador es frecuente en cuidadores de Alzheimer. Puede ser abrumador para cuidar de un ser querido con Alzheimer u otras demencias, pero demasiado estrés puede ser perjudicial para ambos. Siga leyendo para conocer los síntomas y formas de evitar el agotamiento.

10 síntomas de estrés del cuidador

  1. La negación de la enfermedad y su efecto sobre la persona que ha sido diagnosticada. Sé que mamá va a mejorar.
  2. La ira de la persona con enfermedad de Alzheimer, la ira que no existe cura o la ira que la gente no entiende lo que está sucediendo. Si él me pide que una vez más voy a gritar!
  3. Aislamiento social de amigos y actividades que una vez que producían placer. No me importa estar en contacto con los vecinos más.
  4. La ansiedad sobre el futuro. ¿Qué sucede cuando se necesita más atención de lo que puedo ofrecer?
  5. Depresión que comienza a romper su espíritu y afecta su capacidad para enfrentar la situación. No me importa.
  6. El agotamiento que hace que sea casi imposible completar las tareas diarias necesarias. Estoy demasiado cansado para esto.
  7. Insomnio causado por una lista interminable de preocupaciones. ¿Y si ella se aleja de la casa o se cae y se hace daño a sí misma?
  8. La irritabilidad que lleva a cambios de humor y desencadena respuestas y acciones negativas. Déjame en paz!
  9. La falta de concentración que hace que sea difícil llevar a cabo tareas familiares. Estaba tan ocupado, se me olvidó que tenía una cita.
  10. Los problemas de salud que empiezan a pasar factura mental y física. No puedo recordar la última vez que me sentí bien.

Si usted experimenta alguno de estos síntomas de estrés en forma regular, le recomendamos hablar con su médico.

Consejos para manejar el estres como cuidador

  • Sepa cuáles son los recursos disponibles.
    Programas diurnos para adultos, asistencia a domicilio, enfermeras visitantes y entrega de comida son sólo algunos de los servicios que pueden ayudarle a gestionar las tareas diarias.
  • Obtenga ayuda
    Tratar de hacer todo por ti mismo te dejará exhausto. Busque el apoyo de familiares, amigos y cuidadores que pasan por experiencias similares. Dile a los demás exactamente lo que pueden hacer para ayudar.
  • Utilizar técnicas de relajación.
    Hay varias técnicas simples de relajación que pueden ayudar a aliviar el estrés. Prueba con más de una para averiguar cuál funciona mejor para usted. Las técnicas incluyen:

    • Visualización (mentalmente imaginando un lugar o situación que sea pacífica y tranquila)
    • La meditación (que puede ser tan sencillo como dedicar 15 minutos al día para dejar ir todos los pensamientos estresantes)
    • Ejercicios de respiración (disminuyendo su respiración y concentrarse en respirar profundamente)
    • La relajación muscular progresiva (apretar y luego relajar cada grupo muscular, a partir de un extremo de su cuerpo y su forma de trabajo hasta el otro extremo)
  • Póngase en movimiento.
    Actividad física – en cualquier forma – puede ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar general. Incluso 10 minutos de ejercicio al día puede ayudar. Salga a dar un paseo. ¿Es una actividad que le encanta, como la jardinería o bailar?
  • Tómese un tiempo para usted mismo.
    Como cuidador, es difícil encontrar tiempo para ti mismo, pero mantenerse conectado con los amigos, la familia y las actividades que usted ama es importante para su bienestar. Incluso si es sólo 30 minutos a la semana, hacerse un bolsillo de tiempo sólo para ti.
  • Ser un cuidador formado.
    A medida que la enfermedad progresa, las nuevas habilidades de cuidado puede ser necesario. Existen seminarios para ayudar a comprender mejor y hacer frente a los comportamientos y cambios de personalidad que a menudo acompañan a la enfermedad de Alzheimer.
  • Cuide de si mismo.
    Visite a su médico con regularidad. Cuide su dieta, realice ejercicio y descanse lo suficiente. Asegurarse de que usted mantenga saludable le ayudará a ser un mejor cuidador.