El objetivo final de estas recomendaciones es promover una especialización en la atención a las personas mayores con el fin de promover un ejercicio profesional de alto nivel que favorezca:

  • Un envejecimiento saludable, tanto en el área física como en la social y psicológica, potenciando la autonomía y participación social de la persona mayor.
  • Una reducción de la prevalencia y consecuencias negativas de problemas asociados al envejecimiento (dependencia, aislamiento, trastornos emocionales, etc.
  • Evitar los fenómenos de estigmatización y discriminación hacia las personas mayores

¿Qué conocimientos debe tener un profesional que trabaja con personas mayores?

Tabla de contenidos

  • Conocimientos básicos y generales sobre el envejecimiento.
  • Conocimientos específicos de cada especialidad profesional.

¿Qué conocimientos generales sobre el envejecimiento son necesarios?

  • Desarrollo y envejecimiento normal, patológico y óptimo.
  • Aspectos biológicos relacionados con el envejecimiento.
  • Características sociodemográficas de las personas mayores.
  • Patrones de cambio y estabilidad asociados al envejecimiento en el funcionamiento:
    • De los sistemas orgánicos y capacidades sensoriales.
    • Del sistema cognitivo (atención, memoria, razonamiento).
    • Emocional y social.
  • Conocimiento de las principales teorías biopsicosociales sobre el desarrollo adulto.
  • Influencia de los factores contextuales y culturales en el envejecimiento.
  • Trastornos psicológicos más frecuentes en la vejez (depresión, ansiedad, demencia).
  • Aspectos legales y éticos relacionados con las personas mayores.

¿Qué conocimientos específicos son necesarios para trabajar con personas mayores?

  • Conocimiento actualizado de los avances científicos específicos desarrollados en cada disciplina.
  • Deben ser conscientes de los límites de su competencia y conocer las competencias del resto de profesionales.
  • Deben conocer las vías de derivación de casos a otros profesionales cuando la demanda excede su competencia.
  • Conocimiento de la red de servicios del entorno de la persona mayor.
  • Conocimiento de los aspectos clínicos asociados al envejecimiento:
    • Conocer los procesos de interacción entre los componentes biológico, psicológico y social de los problemas de las personas mayores.
    • Conocer las peculiaridades que presentan las manifestaciones clínicas de las personas mayores.
    • Entender la diversidad del proceso de envejecimiento, por ejemplo comprendiendo cómo pueden influir sobre la salud factores socioculturales (género).
    • Deben analizar cada trastorno en el contexto de la trayectoria vital de cada individuo.
    • Conocimiento de los instrumentos de evaluación:
      • Conocimiento teórico y práctico sobre métodos de evaluación utilizados con esta población, así como sobre las ventajas y desventajas de cada uno de ellos.
      • Familiarizado con las peculiaridades de la evaluación de personas mayores.
      • Conocer los problemas que presenta la aplicación de determinados instrumentos de evaluación o procedimientos de evaluación utilizados con otras poblaciones que no han sido adaptados a la población mayor.
      • Conocer los instrumentos desarrollados específicamente para población mayor que son fiables y válidos.
      • Conocer las características específicas que definen a las personas mayores y que pueden afectar al proceso de evaluación (cambios sensoriales, cognitivos, consumo de medicamentos, etc).
  • Conocimientos adecuados para la intervención:
    • Estar al día de distintas líneas de acción preventiva y de promoción del envejecimiento saludable.
    • Conocer las implicaciones del envejecimiento en las indicaciones terapéuticas, en las adaptaciones necesarias de los distintos procedimientos de intervención y la implantación de las mismas.

¿Qué habilidades debe presentar un profesional que trabaja con personas mayores?

  • Actitud de incondicionalidad y apoyo a la persona mayor.
  • Empatía.
  • Congruencia/Autenticidad.
  • Respeto.
  • Paciencia y comprensión.
  • Habilidades de comunicación con personas mayores.
  • Capacidad de dirigir la conversación y centrar la atención de la persona evaluada en el foco de interés evaluador.
  • Capacidad de tranquilizar a la persona mayor (si se muestra ansiosa o temerosa).
  • Comportamiento asertivo.
  • Habilidades instrumentales básicas de refuerzo positivo (si lo que se pretende es aumentar la probabilidad de ocurrencia de una determinada conducta o comportamiento) o negativo (si lo que se pretende es disminuir la probabilidad e ocurrencia de una conducta o comportamiento).
  • Habilidades pedagógicas.
    • Uso de un lenguaje comprensible para otros profesionales que trabajan con personas mayores.
    • Uso de un lenguaje comprensible para las propias personas mayores.
  • Habilidades cognitivas (búsqueda de contradicciones, por ejemplo).
  • Habilidades de escucha.
  • No hacer juicios de valor.
  • Capacidad para ajustar las expectativas de la persona mayor.
  • Capacidad para utilizar información detallada en la presentación clínica, de la fenomenología de los problemas, de su historia natural y del pronóstico habitual con el fin de diagnosticar, tratar y supervisar adecuadamente.
  • Actitudes y destrezas para el trabajo interdisciplinar.
    • Habilidad para comunicarse con otros profesionales.
    • Respecto hacia el trabajo y competencia de otros profesionales.
    • Capacidad de integración de las evaluaciones realizadas desde distintos ámbitos profesionales.
    • Conocimientos suficientes para elaborar soluciones alternativas cuando no funcionan las que se hayan puesto en marcha.
  • Dominio de habilidades relacionadas con la evaluación:
    • Ha de ser sensible a los casos en que sea necesario realizar adaptaciones concretas de los instrumentos o procedimientos de evaluación y realizar las adaptaciones con el objetivo de maximizar la comprensión por parte de la persona mayor.
  • Habilidades relacionadas con la intervención:
    • Intentar que la intervención sea lo más individualizada posible.
    • Planificación de metas realistas y con significado para las personas mayores.
    • Disminución del ritmo de administración de los contenidos en las intervenciones.
    • Flexibilidad en la implementación de las intervenciones.
    • Capacidad de análisis más global, prestando atención a todos los aspectos conductuales y socio-ambientales implicados o relacionados de alguna forma con dicho problema.
    • Tener en cuenta las consideraciones éticas y legales que puedan afectar al tratamiento de la persona.
    • Abordaje de cada demanda desde un enfoque biopsicosocial desde el que puedan identificar las interacciones entre bienestar emocional y físico de las personas implicadas.
    • Reconocer la importancia de las familias o las personas del entorno de los mayores en el apoyo a las personas mayores y planificar intervenciones en las que éstos participen.
      • Valorar los conocimientos y habilidades de los familiares necesarios para atender a las personas mayores y se deben implicar en la educación y supervisión de la implementación de las intervenciones por parte de éstos.
    • Recursos pedagógicos para facilitar el aprendizaje de personas mayores.
      • Han de tomarse el tiempo suficiente para educar a los pacientes en los propios procedimientos de intervención de modo que comprendan adecuadamente de qué forma la intervención puede resultarles de utilidad.
    • Evaluar las actitudes y estereotipos de las propias personas mayores hacia su propio aprendizaje.
    • Concienciar a las personas mayores del papel activo que deben tener en la intervención.
  • Respetar la dignidad de la persona mayor.

¿En qué consiste la actitud de incondicionalidad y apoyo al paciente?

  • El apoyo dado a la persona mayor debe ser:
    • Adaptativo.
    • No debe aumentar los sentimientos de inutilidad personal de la persona mayor.
    • No debe aumentar la sensación de dependencia del profesional.
  • Establecimiento de una buena relación empática y cálida entre la persona mayor y el profesional con el objetivo de que la persona mayor se sienta comprendida y no criticada.

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¿En qué consiste el modelo de comportamiento asertivo?

  • El profesional: No debe ser ni crítico ni sumiso.
    • No debe perder la paciencia ante una crítica o negativismo reiterado por parte de la persona mayor, por ejemplo hacia un tratamiento que se esté llevando a cabo o hacia las posibilidades de mejoría.
    • No debe actuar de forma sumisa si no es capaz de extinguir o eliminar las quejas reiteradas que pueden presentar algunas personas mayores durante la realización de tratamientos, ni tampoco debe permitir que sea la persona mayor la que controle la evolución del tratamiento.

¿En qué consisten las habilidades instrumentales básicas de refuerzo?

  • Motivar a la persona mayor, por ejemplo en la realización de un determinado tratamiento.
  • Reforzar actitudes y conductas positivas, sus adelantos en el tratamiento, etc.

¿En qué consisten las habilidades pedagógicas?

  • Es necesario que los profesionales manejen los términos técnicos para:
    • Explicar las estrategias a utilizar.
    • Explicar las fases del tratamiento, cómo debe llevarse a cabo, etc.
  • Es necesario adaptar el lenguaje al nivel de comprensión de la persona mayor, de manera que ésta sea capaz de entender las explicaciones del profesional.

¿Qué significa que el profesional no haga juicios de valor?

  • No debe juzgar moralmente el comportamiento de la persona mayor o el de otros significativos.
  • El profesional debe señalar cuál es el problema y las posibles soluciones para el mismo, evitando las valoraciones morales y sin dejar de prestar apoyo incondicional a la persona mayor, sin olvidar que apoyar no significa “darle siempre la razón”.

¿En qué consiste el ajuste de las expectativas de la persona mayor?

Se trata de ajustar sus expectativas a las posibilidades reales de cambio y a la mejoría que puede conseguir con el seguimiento de un determinado tratamiento, no proponiéndole metas difícilmente alcanzables.

¿Qué habilidades de escucha pueden poner en práctica?

  • Aclaración de parte o de todo el mensaje:
    • Comprobar la precisión de lo que ha entendido.
    • Favorecer la elaboración del mensaje por parte de la persona mayor.
    • Aclarar los mensajes vagos o confusos.
  • Repetición (paráfrasis) del contenido del mensaje:
    • Ayudar a la persona mayor a centrarse en el contenido del mensaje.
    • Subrayar el contenido cuando la atención a los sentimientos es prematura.
  • – Reflejo, repetición de la parte afectiva del mensaje:
    • Animar a la persona mayor a expresar, conocer y manejar sus sentimientos.
    • Ayudarle a ser más consciente de sus sentimientos.
    • Ayudarle a discriminar entre sus sentimientos con mayor precisión.
    • Favorecer que experimente los sentimientos con mayor intensidad.
  • Resumen (síntesis), dos o más repeticiones o reflejos que condensan los mensajes de la persona mayor o del contenido de la interacción:
    • Enlazar los múltiples elementos del mensaje.
    • Identificar un tema o modelo común.
    • Interrumpir la excesiva ambigüedad.
    • Resumir el progreso.
  • Autorrevelación, información que se transmite a la persona mayor sobre sí misma:
    • Reducir la distancia emocional entre el profesional y la persona mayor.
    • Aumentar la confianza y la empatía.
  • Conducta no verbal adecuada:
    • Aumentar la confianza y la empatía y favorecer, por tanto, la relación entre el profesional y la persona mayor. Dentro de la conducta no verbal, cabe destacar:
      • Mantener contacto visual.
      • Tono de voz audible y suave.
      • Postura adecuada: relajada pero atenta y orientación hacia la persona mayor, ligeramente inclinado hacia delante.
      • Distancia adecuada: ni muy lejos ni muy cerca.
      • Expresiones faciales congruentes con el mensaje de la persona mayor, uso frecuente de la sonrisa.
      • Gestos suaves que subrayan el contenido del mensaje.

¿En qué consiste la empatía?

  • Deseo de comprender.
  • Escucha activa.
  • Adaptarse al interlocutor (su ritmo, lo que el interlocutor considera importante).

¿Qué se pretende con la empatía?

  • “Conectar” con la persona mayor.
  • Obtener información demostrando interés y comprensión.

¿En qué consiste la congruencia/autenticidad?

Mostrar espontaneidad y cercanía sin abandonar el rol de profesional.

¿Qué se pretende con la congruencia/autenticidad?

Reducir la distancia emocional con la persona mayor y aumentar la identificación entre el profesional y la persona mayor.

¿En qué consiste el respeto por parte del profesional hacia la persona mayor?

  • Aceptación de la persona mayor.
  • No realizar juicios valorativos.
  • Demostrar compromiso con la persona mayor.

¿Qué se pretende con el respeto hacia la persona mayor?

  • Mostrar interés por la persona mayor.
  • Demostrar aceptación por la persona mayor.
  • Transmitir el deseo de trabajar con ella.

¿Qué ventajas tiene la Terapia Cognitivo-Conductual en su aplicación a personas mayores?

Información extraída de Una revisión sobre las intervenciones cognitivo-conductuales en problemas de depresión en la edad avanzada. (Izal, Márquez, Losada, Montorio y Nuevo, 2003)

  • Su estilo psicoeducativo resalta la importancia del aprendizaje, haciéndola más aceptable para personas mayores que suelen encontrar difícil reconocer que están experimentando malestar emocional.
  • Resulta atractiva para las personas mayores, ya que aprenden habilidades que les pueden seguir siendo útiles aún después de superado su problema.
  • Los contenidos tratados por la Terapia Cognitivo-Conductual pueden registrarse por escrito sin mucho esfuerzo, con el fin de facilitar el aprendizaje a personas mayores con dificultades de memoria.
  • El enfoque biopsicosocial mantenido por la mayoría de los terapeutas de Terapia Cognitivo-Conductual encaja muy bien con la interdisciplinariedad de la gerontología y la frecuente multicausalidad de los problemas de las personas mayores.
  • Permite e incluso persigue la participación de la familia en la terapia, lo cual supone el importante aprovechamiento de los recursos sociales y familiares de la persona mayor (algún familiar puede incluso colaborar en la administración de partes concretas de la terapia) y puede ayudar a mejorar la comunicación entre los miembros de la familia.
  • La aplicación de la Terapia Cognitivo-Conductual, sola o en combinación con la terapia farmacológica, es eficaz tanto para disminuir o eliminar los síntomas de la depresión en personas mayores como para mantener los logros de la terapia.
  • Enfatiza la relación entre terapeuta y paciente como componente central para el éxito terapéutico.
  • La limitación en el tiempo de la Terapia Cognitivo-Conductual es útil con personas mayores con condiciones médicas que dificultan su participación en terapias a largo plazo.
  • – Se centra en el “aquí y ahora” más que en experiencias de la infancia como fuente para el cambio.
  • Aproximación acogedora para el participante ya que integra una variedad de material escrito y se enseña a las personas mayores a registrar por escrito su progreso terapéutico.

Requisitos para realizar una intervención Cognitivo-Conductual adecuada y eficaz con personas mayores

Información extraída de Una revisión sobre las intervenciones cognitivo-conductuales en problemas de depresión en la edad avanzada. (Izal, Márquez, Losada, Montorio y Nuevo, 2003)

  • Conocimiento profundo y preciso del proceso de envejecimiento.
  • Conocimiento profundo y preciso de los cambios físicos y psicológicos asociados al envejecimiento.
  • Estar familiarizado con las particularidades del entorno social y circunstancias vitales que suelen rodear a estas personas (por ejemplo, tipo de problema más frecuente que han de afrontar).

Adaptaciones de la Terapia Cognitivo-Conductual en personas mayores

Información extraída de Una revisión sobre las intervenciones cognitivo-conductuales en problemas de depresión en la edad avanzada. (Izal, Márquez, Losada, Montorio y Nuevo, 2003)

Modificaciones ambientales:

Debido a que la capacidad visual declina en personas mayores, se produce una pérdida de agudeza visual por lo que cuando se emplean instrumentos de evaluación o material terapéutico impreso es necesario:

  • Disponer de las condiciones de iluminación adecuadas.
  • Material impreso de dimensiones superiores al precisado por personas más jóvenes.

Debido a los cambios que se producen en la agudeza auditiva, se puede producir un aumento de la dificultad para comprender el discurso hablado, especialmente en condiciones de ruido de fondo. Para maximizar la comprensión auditiva:

  • Asegurarse de que una persona mayor con problemas auditivos utiliza los recursos técnicos adecuados, como audífono.
  • Mantener contacto ocular.
  • Sentarse cerca de ella.
  • Emitir un discurso claro.
  • Vocalizar adecuadamente, aunque evitando caer en el estilo de habla infantil o maternal.
  • Disponer de una habitación o despacho tranquilo, y con el menor nivel de ruido de fondo.

Debido a los cambios cognitivos que se producen en el envejecimiento como:

  • Declive en velocidad perceptiva.
  • Declive en memoria episódica.
  • Declive en razonamiento inductivo.
  • Declive en visualización espacial.
  • Cambios en el funcionamiento de la memoria como:
    • Peor ejecución en tareas de recuerdo y reconocimiento.
    • Peor ejecución en tareas que emulan memoria en la vida cotidiana.
    • Afectación de la memoria operativa: esto hace que el aprendizaje de nueva información sea más lento y difícil y afecta también a la comprensión del lenguaje.

    Con el envejecimiento hay un mantenimiento e incluso una mejora de la ejecución en tareas de inteligencia cristalizada, relacionada con habilidades verbales y de conocimiento hasta la edad de 70 o más años, mientras que la inteligencia fluida, relacionada con habilidades de razonamiento y flexibilidad cognitiva y medida con tareas que suelen implicar un componente de velocidad de procesamiento, parece declinar con la edad.

¿Qué adaptaciones se pueden hacer para favorecer el aprendizaje durante la terapia con personas mayores?

Información extraída de Una revisión sobre las intervenciones cognitivo-conductuales en problemas de depresión en la edad avanzada. (Izal, Márquez, Losada, Montorio y Nuevo, 2003)

  • Reforzar cualquier pequeño logro que se consiga al inicio para motivar y hacerle ver el éxito de la intervención.
  • Presentar menos información con un ritmo más lento y disminuir el ritmo de la conversación terapéutica.
  • Utilizar un enfoque multisensorial de la presentación del material (pizarra, resúmenes, grabaciones en cinta de vídeo o casete, visual con imágenes: “Dilo, hazlo, enséñalo”). Hacer uso frecuente de ejemplos, metáforas y analogías.
  • Animar a que apunte la información más relevante y asegurarse de que lo hace adecuadamente.
  • Dejar suficiente tiempo para adquirir el aprendizaje, casi como si fuera una autoadministración del tiempo.
  • Adaptar la información a la que la persona ya posee. – Presentar la información de manera secuenciada: lo más importante al principio y lo esencia por escrito.
  • Preparar cuadernos o manuales con la información relevante: los objetivos, las tareas para casa, estrategias terapéuticas, cómo controlar sucesos, ejercicios, etc.
  • Utilizar cintas de casete con la información importante para personas con deficiencias visuales.
  • Conseguir que sea significativa para la persona, con un sentido “muy realista” y teniendo en cuenta las expectativas de la persona.
  • La información debe provenir de una única fuente. No variar a los terapeutas entre sesiones.
  • Utilizar claves para facilitar el recuerdo (por ejemplo, lemas para cada sesión).
  • Agrupar la información que se presenta en unidades relevantes y manejables para la persona, según sus condiciones físicas y cognitivas, con frecuentes repeticiones para favorecer la codificación de la nueva información.
  • Revisar el material con las personas sistemáticamente y comprobar el grado de aprendizaje. Repasar, repetir y hacer resúmenes.
  • Utilizar cuadernos de notas para registrar información importante discutida a lo largo de las sesiones.
  • El ritmo de la terapia debe ser más lento, con repeticiones más frecuentes.
  • Presentación más frecuente de material en diferentes formatos (por ejemplo, vitual y auditiva).

¿Es eficaz la Terapia Cognitivo-Conductual con personas mayores?

Se ha encontrado que esta terapia, sólo o combinada, ofrece unos niveles de mejoría similares con el paso del tiempo, resultados generalmente superiores a la condición de medicación aislada. Además de la eficacia demostrada de la Terapia Cognitivo-Conductual en personas de forma individual, se ha encontrado que también resulta efectiva con un enfoque grupal. El formato de terapia grupal más frecuentemente utilizado con personas mayores es en la Terapia Cognitivo-Conductual.

¿Qué ventajas tiene utilizar un formato grupal para la Terapia Cognitivo-Conductual en personas mayores frente al formato individual?

  • Un grupo cohesivo puede ser una fuente de apoyo para personas mayores que están aisladas socialmente.
  • Los grupos pueden ayudar a sus miembros a ganar conocimiento y aprender estrategias para manejar sus problemas, estimulando las interacciones entre los participantes en el grupo.

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