No son pocas las mujeres que, debido a una mala situación económica de la empresa, han sido despedidas o jubiladas prematuramente. Muchas de estas mujeres se encuentran en una situación en la que deben encarar un trabajo que antes no habían desempeñado y que no es tan fácil como parece: el de amas de casa. No es necesario ni decir que cuando son ambos los miembros de la pareja que están en paro, las tareas del hogar deben repartirse por igual. Pero, si tu pareja conserva el trabajo y quieres asumir gran parte del peso de las tareas de la casa, te guiamos en tu nuevo rol.

Cambio de mentalidad

 Las tareas del hogar no se limitan a mantener la casa limpia. Además hay que cocinar, comprar, coser, etc. Ser ama de casa puede ser agotador tanto física como psicológicamente, pero no hay que desesperarse. El secreto está en la organización y en ser realista.

Una ama de casa es antetodo una persona y, por lo tanto, tiene sus límites. No se puede mantener la casa impecable las veinticuatro horas ni cocinar menús especiales todos los días. Hay que reconocer hasta donde puedes llegar y organizarte para hacer tu trabajo lo mejor posible. Exigirte más de lo que puedes hacer solo causará frustación.

Organización

 Para mantener la casa ordenada y limpia puedes crear un calendario con un horario para cada tarea y designar un día de la semana para limpiar a fondo una parte de la casa. Así, por ejemplo, puedes organizar el día con un horario de trabajo en el que cada hora tengas que desempeñar una tarea diferente: a las nueve de la mañana ordenar la casa, a las diez poner una lavadora, etc.

Es importante también que disfrutes de tiempo para ti. Puedes dedicar unas horas del día para ir al gimnasio, a la peluqueria, leer un libro, ver la tele o ir al cine. Si dedicas algunas horas del día a ti misma despejarás tu mente. También puedes apuntarte a cursos de escritura, de teatro, etc. o participar en organizaciones sin ánimo de lucro para conocer gente nueva.

Economía

 Una ama de casa controla la mayor parte de los gastos del hogar: hace la compra, se encarga del mantenimiento, etc. Por ello debe ser muy consciente de la situación económica de la familia y saber muy bien cuáles pueden ser los gastos mensuales que puede permitirse.

Algunos meses gastarás menos y eso significará que tendrás más dinero para los gastos extras de otro mes. Todo se trata de organizar la economia en base a una cifra orientativa. Quizás puede ser útil apuntar los gastos en un excel y así llevar un control más directo de la economia familiar.

Implicar a todos los miembros de la familia

 Ser ama de casa es un trabajo como cualquier otro y, sin ninguna duda, es un trabajo muy duro. Para que puedas desconectar, debes estipular unos horarios de trabajo y de descanso, así como contar con la colaboración -en la medida de lo posible- del resto de miembros de la familia.

Puedes apuntar una serie de normas en un papel que cada uno de ellos deberá leer y compremeterse a seguir. Las normas deben ser asequibles y no debes caer en la intransigencia. También podéis hacer un horario para cada miembro de la familia en el que cada uno se responsabilice de una tarea durante un día de la semana durante su tiempo libre. Así todo el trabajo de la casa no caerá sobre tus hombros y evitarás caer en el desgaste físico y psicológico.