En la actualidad existen varios tipos de demencias. Las demencias comprometen facultades intelectuales de los afectados como el lenguaje, la memoria y la destreza visuoespacial, así como su capacidad emocional y su personalidad.

Enfermedad de Alzheimer

Es la causa más frecuente de demencia en Occidente. El inicio de los síntomas suele darse a partir de los 65 años, aunque en algunos pacientes puede darse antes de los 40 años (en cuyo caso suele asociarse con formas hereditarias de la enfermedad, lo cual puede suceder en un 25% de los casos).

Al principio la clínica se limita a deslices puntuales de memoria, pero después se establece una alteración de la memoria reciente (capacidad para almacenar nueva información y recuperarla después de un período de tiempo) y de la capacidad de aprendizaje, y con el paso del tiempo se perderá también la memoria remota (para recordar sucesos lejanos).

Demencia fronto-temporal (Enfermedad de Pick)

Es una alteración degenerativa, que se caracteriza por la presencia de sustancias anómalas, que se conocen como cuerpos y células de Pick, en el interior de algunas neuronas que se localizan en los lóbulos frontal y temporal.

Suele afectar a pacientes en las edades medias de la vida; así, es de las demencias más frecuentes en los pacientes con edades comprendidas entre los 45 y los 65 años.

Suele ser una demencia que progresa despacio, y la principal alteración clínica se encuentra en la esfera de la personalidad; los síntomas más llamativos son:

  • Dificultades en las relaciones sociales, que conduce al aislamiento.
  • Comportamiento compulsivo e inadecuado en diversos ambientes.
  • Alteraciones en el control de las emociones.
  • Pérdida de las capacidades ejecutivas.
  • Afectación del lenguaje desde las etapas tempranas de la enfermedad, que puede ser el primer síntoma notable.
  • Deterioro de la capacidad para leer y escribir, así como disminución del vocabulario.
  • Cambios bruscos en el estado anímico.
  • Rigidez muscular.
  • Al avanzar la enfermedad, la apatía es el síntoma que domina en la clínica.
  • Las alteraciones de la memoria reciente y la capacidad de aprendizaje son usuales.
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El diagnóstico se basa en los síntomas que presenta el paciente, ya que el comportamiento compulsivo y las alteraciones emocionales son evidentes desde el principio de la enfermedad. Entre las pruebas que se pueden realizar destacan: resonancia magnética del cerebro, electroencefalografía (EEG), examen del líquido cefalorraquídeo, tomografía computarizada de la cabeza, etc.

No se conoce cura para esta enfermedad, que llega a incapacitar totalmente al paciente. En su tratamiento se emplean antidepresivos y antipsicóticos para controlar los altibajos emocionales del enfermo, así como aquellos fármacos que contribuyan a aliviar otros trastornos asociados como problemas nutricionales y tiroideos, depresión, infecciones, anemia, etc.

Demencia vascular

Las demencias vasculares son debidas a un accidente cerebrovascular que provoca que la circulación sanguínea deje de regar una parte del cerebro, lo que causa la muerte de las neuronas afectadas.

Esta es una de las pocas demencias que se pueden prevenir, evitando o controlando los factores de riesgo como la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, que puede producir aterosclerosis, o la diabetes, para reducir así las posibilidades de padecerla en el futuro.

De hecho, existen estudios que demuestran que un correcto tratamiento de la hipertensión arterial disminuye la aparición de deterioro congnitivo y el riesgo de demencia.

Demencia multiinfarto

Como su nombre indica, esta demencia se debe a múltiples infartos o embolias cerebrales, que pueden ser asintomáticos, y que dejan áreas infartadas residuales.

Su inicio suele ser brusco, sobre todo si ocurre tras uno de estos infartos, y suele haber sintomatología neurológica acompañante como secuela del accidente isquémico.

Enfermedad de Binswanger

Subtipo de demencia vascular que se debe a la hipertensión arterial y a la aterosclerosis, por lo que también se conoce como encefalopatía subcortical arteriosclerótica.

Esta demencia se debe a la degeneración de la sustancia blanca del cerebro a causa de la oclusión de los vasos sanguíneos cerebrales, que limita la cantidad de sangre que llega al cerebro en general, y a la sustancia blanca en particular. Las células cerebrales, privadas de oxígeno, se deterioran y mueren, lo que origina la demencia.

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Los factores de riesgo que incrementan las posibilidades de aparición de este trastorno son:

Los síntomas suelen presentarse poco a poco, empeorando de forma progresiva aunque, en ocasiones, se estabilizan e incluso mejoran. Las manifestaciones principales de esta enfermedad son:

  • Alteración de la marcha (más lenta e inestable).
  • Pérdida de memoria.
  • Deterioro progresivo de las facultades intelectuales, cognoscitivas y motoras.
  • Dificultades para expresarse.
  • Depresión.
  • Incontinencia.
  • Pérdida de coordinación, temblores…
  • Apatía.
  • Desorientación.
  • Parálisis en un lado del cuerpo.

El diagnóstico se determina mediante pruebas como la resonancia magnética y la tomografía computarizada del cerebro. También se puede realizar una foto emisión simple de la tomografía computarizada (SPECT según sus siglas en inglés), que tiene por objeto identificar la degeneración de la función de la sustancia blanca cerebral.

No se conoce cura para esta enfermedad, y los fármacos que se administran al paciente tienen como objetivo controlar las patologías asociadas como la hipertensión, la hipercolesterolemia y la depresión, así como disminuir el riesgo de apoplejía.

Demencia por cuerpos de Lewy

Es la tercera causa de demencia en las personas ancianas, después de la EA y de la demencia vascular y, como su nombre indica, la característica típica es la presencia de los denominados cuerpos de Lewy, que son depósitos anormales de proteína repartidos por todo el cerebro, que inciden sobre las funciones de ciertos neurotransmisores, alterando la percepción, el pensamiento y la conducta de los afectados.

Síntomas:

  • Deterioro cognitivo lentamente progresivo. Las fluctuaciones cognitivas son un dato típico de esta enfermedad, y principalmente se basan en el estado de atención y alerta.
  • Las alucinaciones visuales son también características, así como las alteraciones del sueño (en la fase de relajación muscular estos enfermos suelen tener mucha actividad).
  • El paciente también puede tener alucinaciones auditivas, olfativas, táctiles y gustativas.
  • Alteraciones en el estado de ánimo y el comportamiento (tristeza, depresión, ira, falta de iniciativa…).
  • Puede haber temblor, y otros síntomas como debilidad y rigidez muscular y marcha inestable, que haga difícil en ocasiones el diagnóstico diferencial de la enfermedad de Parkinson.
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El diagnóstico incluye exploraciones físicas y neurológicas que evalúen la capacidad funcional y expresiva del paciente, su memoria, y otras habilidades, además de realizar pruebas como TAC o resonancia magnética. Sin embargo, el diagnóstico definitivo solo se obtiene tras la muerte del paciente, al realizarle una autopsia.

No se conoce cura para esta demencia y el tratamiento debe ser personalizado porque la enfermedad provoca sensibilidad a determinados fármacos.

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