Precio:

El precio medio de una residencia privada en España es de 1800 €/mes. Cantidad que incluye principalmente alojamiento, comida, atención sanitaria.

Si nos fijamos solamente en el precio, las cuidadoras a domicilio internas son más económicas. Incluyendo en dicho coste el alta en la Seguridad Social de manera legal. 

 

Ratio Cuidador – Usuario

En las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid nos encontramos con un ratio de personal a jornada completa / usuario de 0,25 para usuarios válidos y con un índice de 0,35 para usuarios asistidos. 

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Y no necesariamente hablamos de personal auxiliar de enfermería dedicado a los cuidados básicos, sino que esta cifra puede incluir a otros profesionales, de forma que la cifra de cuidadores por paciente estaría incluso por debajo.

Los cuidadores a domicilio disponen de plena atención para el cuidado de sus personas mas queridas.

Turnos de ducha, turnos de levantar y acostar

Ante esa carencia de personal para el cuidado es común que en las residencias se formen colas para acostarse, es tristemente común que en las residencias el turno de noche levante antes del amanecer a los primeros mayores, incluso les duchen a las 06 de la madrugada.

Para nuestras cuidadoras de ayuda a domicilio esto es impensable. Cada usuario tiene su horario. Incluso se adapta diariamente en función del estado actual de cada paciente. 

Sujeciones físicas o químicas

El ratio que se ha venido viendo en los últimos tiempos en las Residencias de cuidadoras deriva en la incapacidad para garantizar en muchos casos, la seguridad de los residentes motivados por sus demencias o estados de desorientación por lo que pueden levantarse de sus sillas o camas en medio de la noche sin supervisión y sufrir caídas. 

Para evitarlo, en el entorno residencial se produce un uso temprano y en ocasiones abusivo de sujecciones físicas, tanto en las sillas como en las camas. Y un uso abusivo de las llamadas sujeciones químicas, medicamentos que les mantienen adormecidos. 

Las sujeciones, cuando tienes permanentemente un cuidador junto a tí son evitables o cuanto menos, se minimizan y se retrasan. Ésta es la realidad del cuidado de personas mayores en el propio domicilio. 

 

Sujeciones físicas o químicas

El ratio que se ha venido viendo en los últimos tiempos en las Residencias de cuidadoras deriva en la incapacidad para garantizar en muchos casos, la seguridad de los residentes motivados por sus demencias o estados de desorientación por lo que pueden levantarse de sus sillas o camas en medio de la noche sin supervisión y sufrir caídas. 

Para evitarlo, en el entorno residencial se produce un uso temprano y en ocasiones abusivo de sujecciones físicas, tanto en las sillas como en las camas. Y un uso abusivo de las llamadas sujeciones químicas, medicamentos que les mantienen adormecidos. 

Las sujeciones, cuando tienes permanentemente un cuidador junto a tí son evitables o cuanto menos, se minimizan y se retrasan. Ésta es la realidad del cuidado de personas mayores en el propio domicilio. 

 

Uso precoz del pañal

Por los mismos motivos anteriormente expuestos en las residencias no pueden llevar al baño a los mayores dependientes siempre que lo necesitan, de forma que se cae en un uso precoz del pañal por motivos organizativos.

De nuevo es un problema que no existe en el cuidado domiciliario. En casa se puede garantizar que la persona vaya al servicio cuando lo necesite fomentando además su autonomía el mayor tiempo posible. 

Síndrome del cuidador quemado

Sin poner en duda la calidad humana y profesional de los cuidadores residenciales, dadas las difíciles condiciones en las que se trabajan, con cargas asistenciales muy por encima de lo que se debiera, las cuidadoras en las Residencias son objeto del síndrome del cuidador quemado como demuestran múltiples estudios. 

Nuestras cuidadoras en los domicilios, a pesar de que tienen que asumir sólas grandes cargas y responsabilidades, trabajan en un entorno más cercano, cuidando con delicadeza la calidad en el trato y pudiéndose apoyar tanto en nuestras trabajadoras sociales como en la familia. 

Desde Serdomas, cuidamos tanto al usuario como al trabajador, para que ambos estén en un entorno lo más confortable posible evitando este tipo de situaciones. 

 

Cuidadoras a domicilio de enfermería

Uno de los motivos principales por el que muchas familias deciden acudir a una Residencia son por los profesionales médicos y enfermeros (aun sabiendo que no siempre están a tiempo completo). 

Sin embargo, cabe destacar que una persona atendida en su casa puede recibir las atenciones de enfermería a domicilio que proporcionan el centro de salud de cada área y en caso de urgencia puede llamar al servicio de Ayuda médica Urgente. 

Otro aspecto que se valora cuando se decide acudir a una Residencia es en cuanto al servicio de Rehabilitación y personal de fisioterapia. En muchas de las Residencias el fisioterapeuta rara vez está contratado a tiempo completo y la rehabilitación se reduce a pocas horas a la semana y normalmente en clases grupales y no personalizadas. En muchas residencias, la existencia de piscinas y grandes gimnasios juega el papel de puro marketing más que salas que tenga un uso entre los propios residentes. 

En Serdomas, disponemos de un servicio exclusivo de especialistas en fisioterapia dirigido a personas mayores en su propio domicilio. Consúltenos si desea más información. 

 

 

Desarraigo

El traslado a una residencia somete a la persona a una situación adaptativa muy compleja en un momento de su vida donde su capacidad para adaptarse está mermada. 

El desarraigo de su hogar, de sus espacios conocidos, de su barrio, la pérdida de su intimidad y sus rutinas, etc, conduce en muchos casos a un deterioro cognitivo precoz y a un estado de desorientación. 

Permitir que las personas envejezcan en su propia casa con los cuidados domiciliarios apropiados es garantizar su bienestar. 

Conclusión

Por nuestra experiencia, si tomamos a todas las personas de más de 65 años y los datos de dependencia y discapacidad, alrededor de un 5% recibirán la mejor atención en una residencia, el resto podría vivir perfectamente en un domicilio, si cuenta con apoyo de su familia y/o servicios de ayuda a domicilio, asiste a un centro de día y/o dispone de teleasistencia.

En SERDOMAS trabajamos para garantizar un envejecimiento digno, en casa, donde han vivido y han invertido  nuestros mayores toda su vida para convertir esa casa en su hogar, lleno de recuerdos. 

 

Y ahora te toca a tí reflexionar y valorar si tu familiar está dentro del 5% o del 95%. 

¿Es verdaderamente la residencia la mejor solución para tu familiar?

 

 

 

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