Generalmente, se aconseja utilizar tan solo un paño humedecido con agua para su limpieza. Pero hay ocasiones en que las manchas no salen, por lo que necesitamos algo más. En el mercado hay kits especialmente hechos para tal fin. Algunos son muy buenos, otros no tanto, pero lo que si tienen en común es que son bastante costosos (sacando la relación precio/cantidad).

Tenemos otra opción simple, casera y muy económica: agua y alcohol isopropílico. Pero ojo, no hay que aplicar tan a la ligera esa solución, sino que se deben tomar en cuenta algunas consideraciones. Primero, se debe utilizar agua destilada, no la común que sale del grifo. ¿Por qué?… Pues porque el agua común, aunque no se aprecie a simple vista, contiene sales, minerales y otras impurezas disueltas en ella. Esas sustancias, como podrán imaginarse, son nocivas para una pantalla LCD, ya que pueden causar rayones indeseados o manchas adicionales a las que ya tiene. En cambio, el agua destilada está libre de toda sustancia adicional, y es eso: agua pura.

En cuanto al alcohol, no debe utilizarse cualquier tipo, sino el isopropílico. Otros alcoholes pueden ser muy agresivos, ocasionando daños en nuestra pantalla. Se recomienda usar alcohol isopropílico al 70%, que es como normalmente lo venden.

Ya hablamos de los ingredientes. Ahora, ¿cómo debemos hacer la mezcla?

Bueno, la proporción aconsejada es de 50:50. Es decir, en un envase colocamos la misma medida de cada uno. Algunos pensarán «hay pantallas que tienen una película antirreflejo que puede dañarse al emplear alcohol». Eso es cierto. Pero hay que recordar que no se aplica el alcohol totalmente puro, sino diluido. Si tomamos en cuenta que el alcohol isopropílico está al 70%, y además el otro 50% de la mezcla es agua destilada, la pureza del alcohol se rebaja aún más, llegando a ser de tan solo 35%. Eso hace que la mezcla no dañe la pantalla. Los más obsesivos pueden usar menos alcohol y más agua en la mezcla (40:60, por ejemplo), para así estar más tranquilos.

Ya preparada la mezcla, lógicamente debemos usarla. Es una muy buena idea colocarla en un recipiente que tenga una boquilla con rociador. Eso facilita mucho su uso. Se debe aplicar la mezcla sobre un paño suave, nunca directamente sobre la pantalla (que por su puesto, debe estar apagada). La razón por la que no se debe aplicar directamente, es porque se corre el riesgo de que la mezcla se escurra en alguna rendija que pueda haber en el borde de la pantalla, llegando a humedecer el circuito interno, o filtrarse entre la capa protectora de la pantalla (que es la que estamos limpiando) y la pantalla LCD propiamente dicha. Otro detalle a tomar en cuenta, es que si la pantalla o monitor tiene polvo, se debe quitar antes de aplicar el líquido. Para ello, se puede utilizar una pequeña brocha con cerdas sumamente suaves. Hay tiendas especializadas que las venden, e incluso con propiedades anti-estáticas, que previenen (o al menos reducen) la acumulación de polvo en la superficie del monitor.

El paño que se utilice debe ser muy suave. Se aconseja usar un paño de microfibra, que además de ser sumamente suave, no suelta pelusas. Más bien, por la forma de su tejido, las recoge. También es bueno recordar que no debe emplearse demasiada fuerza al pasar el paño. Hay que tener presente que la pantalla es delicada, por lo tanto se debe limpiar con gentileza. El resultado es una pantalla totalmente limpia, tal como estaba el primer día que la vimos al comprarla. Igualmente, este método representa un alivio a nuestros bolsillos, ya que con muy poco dinero, se pueden comprar todos los elementos necesarios, y preparar una buena cantidad, que podremos utilizar muchísimas más veces que los kits comerciales que se venden en tiendas especializadas.

Recomendamos:

  1. Apaga el televisor. Si la pantalla está oscura será más fácil ver las zonas en que está sucio.
  2. Eliminar previamente el exceso de polvo que pueda haber sobre la pantalla. Y es que si restriegas una gran cantidad de motas de polvo por la superficie con cualquiera de los trapos, esta se puede rayar. Un plumero o un trapo de microfibra te servirá para tal cometido.
  3. Utiliza un paño seco y suave, frota suavemente la pantalla. Existen unos paños de tela de microfibra, esos mismos que se utilizan para limpiar los lentes. En muchas oportunidades, solo es cuestión de pasar un paño de estos regularmente para evitar la acumulación de mugre.
  4. Ahora, si el paño seco no logró el objetivo de limpiar la pantalla LCD, evita empujar duro sobre la pantalla, ya sabes que son muy delicadas y puede llegar a romper el delicado cristal.
  5. Si es necesario puedes humedecer un poco el paño con agua destilada, incluso hacer una mezcla con partes iguales de agua destilada y vinagre blanco. Recuerda que el paño debe estar solamente húmedo.
  6. Procura dejar totalmente seca la pantalla de LCD y enciende el aparato hasta que no haya rastro del producto.