La memoria cambia con el paso de los años. Olvidar ocasionalmente dónde hemos dejado las llaves, tardar un poco más en recordar un nombre o necesitar una agenda para organizar el día puede formar parte del envejecimiento normal.

Sin embargo, mantener la mente activa y estimular la memoria mediante actividades sencillas puede ser una buena forma de cuidar las capacidades cognitivas y, sobre todo, de disfrutar de tiempo de calidad con las personas mayores.

En SERDOMAS creemos que la estimulación cognitiva no tiene por qué convertirse en una tarea complicada. Una conversación, recordar una receta familiar, mirar fotografías antiguas o jugar a las palabras pueden convertirse en excelentes momentos de acompañamiento.

A continuación, te proponemos 10 ejercicios de memoria para realizar en casa con una persona mayor, muchos de ellos acompañados por nuestras cuidadoras.


🧠 ¿Por qué es importante estimular la memoria en las personas mayores?

La memoria está relacionada con muchas actividades cotidianas: recordar una cita médica, seguir una receta, reconocer a una persona, saber dónde hemos colocado un objeto o recordar acontecimientos importantes de nuestra vida.

Por eso, trabajar la memoria puede integrarse fácilmente en las actividades habituales.

Además, las actividades de estimulación cognitiva tienen otro beneficio importante: favorecen la conversación, la participación y el vínculo emocional entre la persona mayor y su cuidadora.

No se trata de examinar a la persona ni de comprobar constantemente si recuerda algo.

El objetivo es estimular, acompañar y disfrutar del proceso.

💡 Una buena actividad de memoria no debería hacer que una persona mayor se sienta examinada. Debe hacerla sentirse capaz, acompañada y escuchada.


10 ejercicios de memoria para hacer con personas mayores

1. Mirar fotografías y recordar momentos

Este es uno de los ejercicios más sencillos y, al mismo tiempo, uno de los que más posibilidades ofrece.

Busca fotografías familiares antiguas y observa cada imagen junto a la persona mayor.

Puedes preguntarle:

  • ¿Quién aparece en esta fotografía?
  • ¿Dónde estáis?
  • ¿Qué año aproximadamente era?
  • ¿Qué recuerdas de ese día?
  • ¿Quién estaba contigo?
  • ¿Qué edad tenías?
  • ¿Qué ocurrió después?

No es necesario que recuerde todos los detalles.

Lo interesante es estimular los recuerdos autobiográficos y generar conversación.

👩‍🦳 Con nuestra cuidadora

Una cuidadora puede dedicar unos minutos cada semana a crear un pequeño álbum de recuerdos junto a la persona mayor.

Incluso puede anotar debajo de las fotografías los nombres de las personas, lugares y acontecimientos que vayan identificando.

Así se convierte en una actividad de memoria y también en un bonito proyecto personal.


2. El juego de recordar objetos

Coloca sobre una mesa entre 5 y 8 objetos cotidianos.

Por ejemplo:

  • unas llaves
  • un bolígrafo
  • una taza
  • unas gafas
  • una cuchara
  • un peine

Deja que la persona los observe durante unos segundos.

Después, retira uno de ellos.

La pregunta es sencilla:

¿Qué objeto falta?

Cuando resulte fácil, puedes aumentar progresivamente la dificultad utilizando más objetos o reduciendo el tiempo de observación.

Este ejercicio permite trabajar la atención y la memoria visual de una forma entretenida.


3. Recordar una lista de la compra

Este ejercicio puede integrarse perfectamente en la vida cotidiana.

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Antes de ir a comprar, prepara una pequeña lista:

🍎 Manzanas
🥛 Leche
🍞 Pan
🥚 Huevos
🍅 Tomates

Lee la lista junto a la persona mayor.

Después, intenta que recuerde algunos productos sin mirar.

También puedes hacerlo al revés:

“Tenemos que preparar la comida. ¿Qué necesitamos comprar?”

De esta manera, la memoria se trabaja dentro de una actividad real y útil.

Consejo

No es necesario comenzar con diez productos.

Empieza con 3 o 4 elementos y aumenta la dificultad poco a poco.


4. ¿Qué hicimos ayer?

La memoria reciente puede estimularse conversando sobre las actividades del día anterior.

Por ejemplo:

“Ayer desayunamos juntos, después fuimos a pasear y por la tarde vimos una película. ¿Recuerdas qué hicimos después de desayunar?”

Puedes utilizar fotografías, objetos o pistas si es necesario.

El objetivo no es conseguir una respuesta perfecta.

Si no recuerda algo, no debemos convertirlo en un motivo de frustración.

Podemos ayudar:

“Fuimos a dar un paseo por el parque. ¿Te acuerdas de quién vimos allí?”


5. Completar refranes populares

Los refranes son una excelente herramienta para trabajar la memoria asociada a recuerdos y lenguaje.

Comienza una frase y deja que la persona la complete:

  • “Más vale pájaro en mano…”
  • “A quien madruga…”
  • “En abril…”
  • “Más vale tarde…”
  • “Al mal tiempo…”

Este ejercicio suele funcionar especialmente bien porque muchas personas mayores tienen almacenados numerosos refranes desde su infancia.

Además, puede generar conversaciones sobre cómo se utilizaban antiguamente estas expresiones y qué significaban para ellos.


6. Recordar canciones conocidas 🎵

La música puede ser una herramienta muy interesante para trabajar los recuerdos.

Escoge canciones que hayan formado parte de la vida de la persona.

Después puedes preguntarle:

  • ¿Quién cantaba esta canción?
  • ¿Dónde la escuchabas?
  • ¿Te recuerda a alguna persona?
  • ¿En qué época la escuchabas?
  • ¿Te sabes el estribillo?

No hace falta convertirlo en un ejercicio formal.

Poner música y cantar juntos también es acompañamiento.

Y muchas veces una canción consigue despertar recuerdos que parecían olvidados.


7. Ordenar una historia

Prepara tres o cuatro imágenes que representen una pequeña historia.

Por ejemplo:

  1. Una persona preparando una comida.
  2. La comida en el horno.
  3. La mesa preparada.
  4. La familia comiendo.

Pide a la persona mayor que las coloque en el orden correcto.

Después podéis construir juntos la historia:

“Primero preparó la comida. Después…”

Este ejercicio combina memoria, atención, comprensión y lenguaje.


8. Juegos de palabras

Los juegos de palabras son una forma sencilla de mantener la mente activa.

Puedes proponer categorías:

Animales

“Dime todos los animales que puedas en un minuto.”

Ciudades

“¿Qué ciudades de España recuerdas?”

Alimentos

“Vamos a decir alimentos que empiecen por la letra M.”

Profesiones

“¿Qué profesiones recuerdas?”

No importa tanto la cantidad como el hecho de estimular la búsqueda de información almacenada en la memoria.


9. Recordar recetas familiares 🍲

Este ejercicio tiene una ventaja enorme: conecta memoria, emociones y actividades cotidianas.

Pregúntale:

“¿Cómo preparabas las lentejas?”

O:

“¿Qué ingredientes utilizabas para hacer tu tortilla de patata?”

Deja que explique la receta paso a paso.

Incluso podéis cocinarla juntos.

La cuidadora puede ayudar a preparar los ingredientes mientras la persona mayor explica el procedimiento.

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❤️ Y aquí ocurre algo importante

La persona mayor deja de ser simplemente “la persona que recibe cuidados”.

Se convierte en quien enseña.

Eso puede reforzar su sensación de utilidad, participación y autonomía.


10. El paseo de los recuerdos 🚶‍♀️

Salir a caminar también puede convertirse en un ejercicio de memoria.

Durante el paseo puedes preguntar:

  • ¿Conocías este barrio hace años?
  • ¿Había aquí algún comercio?
  • ¿Dónde estaba la antigua panadería?
  • ¿Recuerdas cuándo venías por esta zona?
  • ¿Qué lugares frecuentabas?

El entorno puede actuar como un estímulo para recuperar recuerdos.

Además, el paseo permite combinar actividad física, conversación y estimulación cognitiva.


👩‍🦳 ¿Cómo pueden ayudar las cuidadoras a estimular la memoria?

Una cuidadora no tiene que convertir cada momento del día en un ejercicio de estimulación cognitiva.

De hecho, la estimulación puede integrarse en las actividades habituales.

Por ejemplo:

Durante el desayuno

“¿Qué hemos desayunado?”

Mientras se prepara la comida

“¿Qué ingredientes necesitamos?”

Durante un paseo

“¿Recuerdas cómo se llamaba aquella tienda?”

Ordenando fotografías

“¿Quién aparece aquí?”

Al finalizar el día

“¿Qué hemos hecho esta mañana?”

De esta forma, la estimulación cognitiva se convierte en una parte natural del acompañamiento.


🧩 Consejos para hacer estos ejercicios correctamente

No todas las personas mayores tienen las mismas capacidades ni necesitan el mismo nivel de estimulación.

Por eso es importante adaptar las actividades.

1. Empieza por ejercicios sencillos

Es mejor conseguir pequeños éxitos que plantear actividades demasiado difíciles.

2. No corrijas constantemente

Si la persona se equivoca, evita frases como:

❌ “No, eso está mal.”

Es preferible:

✅ “Vamos a pensarlo juntos.”

3. Dale tiempo para responder

A veces simplemente necesita unos segundos más para encontrar la respuesta.

4. Utiliza pistas

Una fotografía, una primera letra o una pregunta relacionada pueden ayudar.

5. No conviertas la actividad en un examen

El objetivo es estimular, no evaluar.

6. Aprovecha sus intereses

Si le gusta cocinar, utiliza recetas.

Si le gusta el fútbol, habla de equipos y jugadores.

Si disfruta de la música, utiliza canciones.

Si le gustan las fotografías, trabaja con álbumes familiares.

Cuanto más relacionada esté la actividad con sus gustos y experiencias, más fácil será mantener su interés.


❤️ Memoria y Alzheimer: una consideración importante

En personas con Alzheimer u otros tipos de deterioro cognitivo, las actividades deben adaptarse a sus capacidades y evolución.

No debemos utilizar estos ejercicios para comprobar continuamente cuánto recuerda una persona.

Por ejemplo, si una persona con Alzheimer no recuerda quién aparece en una fotografía familiar, insistir repetidamente en que lo recuerde puede generar frustración.

En ese caso podemos cambiar el enfoque:

“Mira qué bonita fotografía. ¿Te gusta?”

La actividad sigue siendo útil aunque no consiga identificar a las personas.

La prioridad debe ser siempre el bienestar de la persona, no obtener una respuesta correcta.

Si existen problemas de memoria que afectan a la vida cotidiana o se producen cambios significativos en las capacidades cognitivas, es importante consultar con profesionales sanitarios.


👩‍❤️‍👨 Acompañar también es cuidar

Cuando una familia contrata a una cuidadora para una persona mayor, muchas veces piensa principalmente en necesidades como:

  • Ayuda en el aseo.
  • Preparación de comidas.
  • Medicación según las indicaciones correspondientes.
  • Acompañamiento a citas.
  • Ayuda en las tareas domésticas.
  • Paseos.
  • Supervisión y compañía.
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Pero existe otra parte fundamental del cuidado:

mantener a la persona activa, acompañada y conectada con su entorno.

Una conversación, un paseo, una receta, una canción o un álbum familiar pueden convertirse en momentos importantes del día.

En SERDOMAS trabajamos para que el servicio de ayuda a domicilio no sea únicamente una asistencia práctica, sino también un acompañamiento humano y adaptado a las necesidades de cada persona y cada familia.

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Trabajamos con servicios de cuidado de personas mayores, acompañamiento, atención a personas dependientes y cuidado de personas con Alzheimer, tanto mediante cuidadoras internas como externas.

Porque cuando una familia necesita ayuda para cuidar a una persona que quiere, necesita algo más que alguien que esté en casa.

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Preguntas frecuentes sobre memoria en personas mayores

¿Es normal que una persona mayor tenga pequeños olvidos?

Algunos olvidos ocasionales pueden formar parte del envejecimiento normal. Sin embargo, cuando los problemas de memoria son frecuentes, empeoran progresivamente o interfieren en las actividades cotidianas, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

¿Qué ejercicios pueden hacer las personas mayores para estimular la memoria?

Conversar sobre recuerdos, mirar fotografías, recordar canciones, completar refranes, realizar juegos de palabras, recordar listas de la compra, cocinar siguiendo recetas y realizar paseos comentando el entorno son algunas actividades sencillas que pueden incorporarse a la rutina.

¿Puede una cuidadora realizar ejercicios de memoria con una persona mayor?

Sí. Las actividades de estimulación pueden integrarse en el acompañamiento diario. Lo importante es adaptarlas a las capacidades, gustos y necesidades de cada persona y evitar que se conviertan en un examen.

¿Qué actividades son adecuadas para una persona con Alzheimer?

Depende de la fase de la enfermedad y de las capacidades de cada persona. Las actividades sencillas, conocidas y relacionadas con su historia personal suelen ser más adecuadas. En todo caso, deben priorizar el bienestar y evitar la frustración.

¿La estimulación de la memoria puede prevenir el Alzheimer?

No existe un ejercicio concreto que garantice prevenir el Alzheimer. La salud cerebral depende de múltiples factores. Mantener una vida activa, cuidar la salud cardiovascular, realizar actividad física, mantener relaciones sociales y participar en actividades cognitivamente estimulantes forman parte de un estilo de vida saludable.

📌 Una idea para guardar

No necesitamos grandes ejercicios para estimular la memoria.

A veces basta con sentarnos junto a una persona mayor, abrir un álbum de fotografías y preguntarle:

“Cuéntame qué recuerdas de este día.”

Porque cuidar la memoria también puede significar dar valor a los recuerdos que forman parte de toda una vida.