La gran demanda que actualmente existe de aplicaciones móviles para personas mayores hace que los fabricantes vuelquen sus esfuerzos en este nicho de mercado. La oferta de dispositivos móviles está, en algunos casos, adaptada a la tercera edad, pero esas prestaciones del hardware deben ir acompañadas por una oferta de software igualmente adaptada. Los sistemas operativos móviles más importantes, iOS y Android, disponen de ciertas opciones al respecto.

En el caso de iOS, por ejemplo, es posible configurar el tamaño de letra para que tenga un tamaño mucho mayor que el estándar. En las opciones de accesibilidad podremos elegir esos tamaños, que se activarán en algunas de las aplicaciones nativas de los iPhone que utilicemos.

También existen otras ayudas como AssistiveTouch, que permite, a aquellos con problemas para pulsar los botones, interactuar con el móvil a base de gestos táctiles. En Apple han tenido también en cuenta las ayudas para personas con problemas de audición y de visión, ofreciendo compatibilidad con audífonos y también el sistema VoiceOver que nos dice en voz alta con qué item de pantalla estamos interactuando.

En el caso de Android esas ayudas a la accesibilidad están también presentes en esos mismos formatos. La elección del tamaño de letra es aún más práctica ya que se aplica en todo el sistema operativo –y no solo en ciertas aplicaciones–. TalkBack es una característica idéntica a VoiceOver, y permite que el teléfono nos dé mensajes de voz cuando seleccionemos o activemos elementos de la interfaz.

Las mejores aplicaciones móviles para personas mayores

Cada vez son más los mayores que cambian la televisión por la tableta o el ordenador como método de entretenimiento. Este avance en la brecha digital de la tercera edad se ha visto propiciado gracias a la evolución de la tecnología hacia la sencillez, adaptándose también a todos aquellos que no cumplen con el perfil de early adopters.

Como es natural, las aplicaciones también se han hecho más asequibles y útiles para los mayores, ayudándoles en diferentes aspectos como la salud, el ejercicio físico y mental o el entretenimiento.

Lo importante, a la hora de elegir una App con el objetivo de trabajar las capacidades mentales de los mayores, es:

  • Que sea atractiva y “adictiva”, en el buen sentido de la palabra. Y, si es posible, que su estética agrade tanto a mayores como a niños.
  • Que sea fácil de usar, es decir, que no presente barreras idiomáticas, que sea fácil de configurar, que tenga un funcionamiento claro…
  • Que permita varios niveles de dificultad, de modo que el juego se pueda adaptar (ya sea a través de la configuración o dinámicamente mientras el usuario juega) a las capacidades del usuario.
  • Que no tenga elementos que confundan al usuario (publicidad demasiado intrusiva…)

Mostramos algunas de las aplicaciones útiles para personas mayores:

Medisafe

medisafe

  • Desarrollador: Medisafe Project
  • Compatibilidad: iOS | Android 

Se acabó eso de escuchar  “la pastillaaaaa”. Esta app es una de las más fiables del mercado para la gestión de las medicaciones y recordatorio de pastillas. Y todo en un entorno atractivo, visual y fácil de usar.

Es una de las más eficaces gracias a sus avisos a través de una llamada, email o sms. Además, para hacer más efectivo el control de la medicación, la herramienta avisa a los familiares mediante una notificación de alerta si el paciente no se toma o marca la medicina adecuada.

Fit Brains Trainer

Fit Brains Trainer

  • Desarrollador: Vivity Labs
  • Compatibilidad: iOS | Android 

Desde que la actriz Amparo Baró abriese la veda como imagen de una conocida marca de consolas promocionando un juego de entrenamiento mental estas apps/juegos no han parado de aflorar entre las personas mayores.

Y aquí destaca Fit Brains Trainer, disponible para Android e iOS, que incluye más de 360 sesiones de entrenamiento que ponen a prueba memoria, agilidad mental, percepción visual, capacidad de deducción y concentración.

La app incluye algunas sesiones de entrenamiento gratuitas para empezar, luego tocará rascarse un poco el bolsillo.