El zorro que perdió la memoria

El zorro que perdió la memoria

“Érase una vez un viejo zorro sin memoria.

Él no sabía nada y únicamente sentía.

Sentía cuando alguien lamía sus heridas.

Sentía lo que es no tener hambre.

Le gustaba que los jóvenes zorros hablaran de la caza.

Admiraba sus trucos, sobre todo el de la pajita.

Algunas cosas le resultaban difíciles:

No podía acordarse de ningún nombre.

No encontraba el camino a casa.»

Hace unos días un amigo contaba los difíciles momentos, por los que pasa su madre. Cada nueva experiencia, cada detalle, no sin ocultar su dolor, los recordaba con alegría,…Aumentaba el amor hacia su madre, me contaba, que cada día era más una niña. Lo difícil para él era explicar a su hija lo que estaba ocurriendo.
Los que tienen a su lado a un enfermo de alzheimer saben lo duro que es tener frente a frente a alguien que ha perdido sus recuerdos, su memoria y hasta el más mínimo detalle de sus vida y de los que le acompañan.
Martín Baltsheit en “El zorro que perdió la memoria” nos acerca sin dramatismo y sin nombrarla a la dura y tan actual enfermedad del Alzheimer. En esta tierna historia Baltsheit nos explica con sensibilidad y delicadeza como un zorro dedica a transmitir sus conocimientos y sus experiencias a las generaciones más jóvenes hasta que un día su memoria comienza a desvanecerse. Estas historias llenas de ternura, nos ofrecen la oportunidad de acercar a los más pequeños sin dramatismos a situaciones tan actuales y que en muchas ocasiones pueden ser muy cercanas para ellos y a los padres y maestros a facilitarnos a través de historias tan conmovedoras que podamos dar una explicación a temas tan complicados.

Podemos olvidar quienes somos pero nunca olvidaremos lo que sentimos.

“Él no sabía nada y únicamente sentía.
Sentía cuando alguien lamía sus heridas.”

Justificacion del decreto sobre Empleadas de Hogar

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha defendido el decreto ley de Mejora de gestión y protección social en el Sistema Especial para Empleados de Hogar y otras medidas de carácter económico y social argumentando que el proceso de integración de este colectivo en el sistema general de la Seguridad Social empeoró el sistema, como demuestra el hecho de que, pese al incremento de la afiliación, cayeron tanto la recaudación como las bases medias de cotización.

«Nuestra intención es lograr que funcionen mejor las cosas, y el consenso que podamos lograr será muy valioso», afirma.

Así lo ha explicado durante su intervención ante el Pleno del Congreso, donde ha pedido el apoyo de los grupos para la convalidación del último decreto aprobado por el Gobierno en 2012. «Siempre que se reforma un sistema se espera que funcione mejor desde el punto de vista de la gestión, pero el análisis de ésta puso de manifiesto que la nueva regulación había empeorado el sistema en ese sentido», ha asegurado Báñez.

«Cuando concluyó el proceso de integración del Sistema Especial de Empleadas del Hogar en el Régimen General realizamos una evaluación y se evidenció que se produjo un incremento de afiliados del 28,3% pero que eso no supuso una mayor recaudación para el sistema sino que, de hecho, cayó un 3,95% con respecto al periodo enero-julio de 2011», ha precisado.

Esto conllevó que, pese a incorporarse 118.807 nuevos afiliados gracias a esta integración y a la creación de una nueva cotización por contingencias profesionales, la recaudación fue 1,8 millones de euros inferior a la de un año antes (501,8 millones). Además, «ha habido un deterioro de las bases de cotización», que se han visto reducidas un 30% de media por persona.

Cambios con acuerdo

Estas conclusiones llevaron al Gobierno y a los partidos de la oposición a plantear propuestas que «cosecharon un alto nivel de acuerdo» y que ahora se recogen en «gran medida» en el decreto. Entre otras cosas, se incluye una «simplificación de la gestión y equilibrio de las bases de cotización, con una nueva escala con menos tramos».

Además, se hace al empleado sujeto responsable de las altas, bajas, etc. cuando se trabajen menos de 60 horas mensuales en el mismo hogar, y también serán responsables de la liquidación total de las cotizaciones, incluyendo lo que le corresponde al empleador, lo que «dará un impulso a la afiliación».

En materia de pensiones se incorporan nuevos límites para percibir los complementos a mínimos de las pensiones para evitar el «efecto escalón», y se suspende la aplicación de los preceptos sobre prejubilaciones y jubilaciones parciales previstas en la Ley 27/2011 mientras se negocia una nueva redacción.

«Tenemos que tomarnos en serio las presiones demográficas sobre el sistema de pensiones y no posponer su debate público. Si queremos tomarnos en serio la viabilidad futura del sistema es importante abordar la permanencia de los trabajadores de mayor edad en el mercado por voluntad propia y desincentivar las bajas anticipadas. Por eso, el Pacto de Toledo están debatiendo diversas propuestas», ha recordado.

Asimismo, se «clarifica» lo relativo a los límites de edad para cobrar pensión de orfandad, se «mejora» la integración del Régimen Especial Agrario en el RETA, se mantiene de forma excepcional el permiso para que las comunidades autónomas financien parte de sus acciones de fomento del empleo con cargo a la cuota de formación profesional para el empleo. El decreto incluye asimismo medidas en materia energética, en las que Báñez sin embargo no ha entrado.

«Nuestra intención es lograr que funcionen mejor las cosas, tanto las pequeñas como las grandes. El consenso que podamos lograr en estos puntos será muy valioso y, sobre todo, servirá para dar tranquilidad a muchos españoles. Son tiempos de hacer las cosas bien, con la máxima celeridad y capacidad resolutiva, alejados de protagonismos y con toda la humildad y eficiencia que los ciudadanos esperan de nosotros», ha concluido la ministra.

Hatha Yoga

Existe una manera de ejercitarse sin sentir agotamiento y percibiendo el bienestar a medida que avanzan los ejercicios. A diferencia de la gimnasia “tradicional”, basada en el rendimiento físico hasta que el cuerpo se cansa, la práctica de la gimnasia combinada con el Yoga permite acentuar el bienestar con el correr de la rutina de posturas y movimientos. Cuerpo, mente y espíritu se benefician, aligeran y adquieren energía renovada cuando se realizan las asanas (posturas del Yoga) en series especiales que permiten elongar,  flexibilizar, fortalecer y mejorar la condición general de la persona. Por eso, implementar desde hoy mismo una rutina de gym + Yoga es una excelente decisión para mejorar ante el espejo y, en especial, sentir un profundo bienestar psíquico, físico y emocional que repercutirán en todos los ámbitos de su vida.

Gym y Yoga: ¿cómo se complementan? 

  • Cualquier rutina de ejercicios aeróbicos (baile, aparatos, deportes, caminatas al aire libre, bicicleta, etc.) se combina de manera excelente con las posturas de Yoga que le presentamos en la página siguiente.
  • Cumplir con la rutina de asanas luego de los ejercicios aeróbicos cotidianos permite elongar, flexibilizar y restablecer el normal fluir de la energía en el cuerpo: por eso, es muy importante que primero se haga gimnasia y luego la rutina de Yoga, y no al revés.
  •  No obstante, las posturas de Hatha Yoga que le indicamos, tienen beneficios que van más allá de los que pueda brindar la gym tradicional, porque al trabajo que hacen los músculos se suman importantes aportes para la salud de los órganos de todo el cuerpo con el agregado de bienestar psicoespiritual, acción antiestrés, respiración más profunda y un restablecimiento del normal fluir de la energía.

Consejos para aprovechar la rutina de Hatha Yoga

  • Después de hacer la clase de Yoga, mejor no hacer ninguna actividad, porque en Yoga se trabaja para distender y reponer las energías que la persona ha perdido durante el ejercicio anterior.
  • No darse una ducha inmediatamente después de esta rutina, que moviliza energías. El ser humano es energía y, con estos ejercicios, se ayuda a reconstituir la circulación de energía en el cuerpo. El agua tiene como función limpiar la energía, por eso se recomienda esperar 2 horas como mínimo para bañarse.
  • No comer desde 1 hora antes y hasta 2 horas después de la rutina.
  • Todas las posturas van acompañadas de una respiración nasal (inhalar y exhalar por nariz), a diferencia de la gimnasia y, salvo en el ejercicio de la mecedora, debe ser baja o completa.
  • Los líquidos se beben antes o después de la rutina, no durante ésta.
  • La práctica debe realizarse en un lugar ventilado, sin música ni ruidos muy fuertes. En lo posible, no debe haber televisión, computadoras ni llamadas de teléfono. Si desea música, debe ser una melodía tranquila, instrumental, o bien se pueden escuchar algunos mantras.
  • La iluminación tiene que ser suave y, la temperatura, agradable.
  • Usar ropa de algodón (preferentemente, de color blanco, para mejorar la circulación energética) y no realizar el ejercicio directamente sobre la colchoneta plástica. Si se utiliza ese elemento, colocar encima una manta de algodón, que es una fibra natural.

Rutina de Hatha Yoga

¿Qué es?

Es la rama del Yoga enfocada a la resistencia y el esfuerzo físico, con el complemento de la respiración y de la relajación psicoemocional. Comprende una serie de asanas que, como primera medida, intentan mejorar la postura del practicante para que éste se sienta mejor ante el espejo, ante los demás y demuestre mayor seguridad en su actitud y en sus movimientos. En su versión occidental, el Hatha Yoga posee cuatro partes fundamentales: Respiración: un movimiento que se vuelve consciente para utilizar mejor la capacidad pulmonar y, así, oxigenar la sangre y mejorar las funciones orgánicas.

Asanas: son posturas que se realizan en forma constante para aumentar la flexibilidad y la elongación. Cuando se llega al punto máximo que cada persona puede lograr en ese movimiento, el objetivo es mantenerse en esa posición todo el tiempo que resulte confortable.

Relajación: se produce de manera consciente y con un guía, para restablecer el fluir energético.

Meditación: muy importante para apaciguar los pensamientos y lograr la quietud mental durante el tiempo de la práctica.

Indicadores para practicar mejor

  • Es importante que siga la rutina en el orden presentado, pues ello permite ir desde la flexibilidad a la relajación.
  • Practique estas asanas con frecuencia: día por medio o todos los días, pues cuanto más seguido las realice, más rápido podrá mejorar su flexibilidad y llegará a la postura óptima.
  • El primer ejercicio (la mecedora) debe practicarse de 6 a 10 veces en cada rutina. En los demás, hay que permanecer todo el tiempo que sea confortable, en una única repetición.
  • No se esfuerce para llegar a la postura óptima en los primeros intentos, pues podría lesionarse: sienta hasta qué punto se puede esforzar su cuerpo y, en ese límite, mantenga la posición todo el tiempo que le resulte cómodo. Al principio, no podrá más de 30 segundos, pero los practicantes avanzados pueden resistir 3 minutos aproximadamente. Sea paciente y constante.

La mecedora

Beneficios: – Flexibiliza la columna vertebral y las cervicales. – Ayuda a fortalecer los músculos de la espalda. – Elonga la zona lumbar. – Presiona sobre los abdominales, ayudando a reducir el tejido adiposo.

  • Sobre una colchoneta, acuéstese con los brazos a ambos lados del cuerpo y las piernas levemente flexionadas.
  • Flexione las piernas y llévelas hacia su pecho, con un leve impulso de su abdomen.
  • Continúe el esfuerzo hasta que su cintura se despegue de la colchoneta y sus piernas sigan yendo más allá de su pecho, en dirección a su frente.
  • Si no puede flexibilizarse más, sosténgase la cintura con las manos y procure que sus piernas se estiren. Con el correr de la práctica, deberá ir más hacia atrás de su cabeza y lograr que los dedos de sus pies toquen el piso, así como sus brazos deben extenderse sobre la colchoneta.
  • Mantenga esa posición todo lo que pueda y, luego, regrese a la posición inicial apoyando vértebra por vértebra. Cuando su cadera esté en el piso, estire las piernas hacia arriba y empuje con los talones. Luego, siga bajando con las piernas flexionadas hasta el suelo.

El error más común: – Bajar con las piernas estiradas y golpear la espalda contra el piso. – Si no llega a tocar los pies con el piso, no sostenerse la cintura con las manos.

Postura pelviana invertida (Viparita Karani Mudra)

Beneficios: – Estimula la circulación y favorece el retorno venoso. – Masajea y relaja las vértebras dorsales y cervicales.

  • Acuéstese boca arriba, con las piernas juntas, los brazos al costado del cuerpo y el mentón recogido (“pegado” al esternón).
  • Inhale y, con un leve impulso, eleve ambas piernas y la cadera. Los pies deben orientarse hacia el techo y las manos deben sostener su cadera, un poco más arriba de los glúteos.
  • Manténgase en esa posición inhalando y exhalando por la nariz. No “abra” los codos hacia fuera, sino que deben permanecer pegados al torso. Las manos que sostienen la cadera deben tener los pulgares en la parte delantera de la pelvis y los otros cuatro dedos en la parte posterior, rodeando el contorno como si formasen un cinturón.
  • Cuando no pueda mantenerse más, descienda con suavidad, con la espalda redondeada y apoyando vértebra por vértebra. En cuanto su cadera se apoye, estire las piernas (todavía levantadas) y empuje con los talones hacia fuera.
  • Inhale y, mientras exhala, baje lentamente las piernas hasta que se apoyen en el piso. Afloje su cuerpo.
El error más común: – Que las piernas, cuando están levantadas, se “caigan”, esto es, se vayan hacia delante, acercándose a la cabeza.

La pinza

Tonifica y fortalece los músculos de las piernas. Ayuda a reducir la acumulación de grasa en la zona abdominal. Vigoriza los nervios ciáticos y los músculos lumbares. Mejora trastornos gastrointestinales como el estreñimiento y la indigestión

  • Siéntese con las piernas extendidas hacia delante, los pies juntos y los dedos de los pies orientados hacia el techo. Apoye las palmas de las manos a ambos lados del cuerpo.
  • Inhale profundo y retenga el aire; mientras lo hace, levante los brazos extendidos por encima de la cabeza y estire su torso.
  • Mientras exhala con lentitud, incline su torso hacia delante desde la cintura. Baje todo lo que pueda y apoye sus manos sobre las piernas o sobre los dedos de los pies.
  • Si puede, toque sus rodillas con la frente. En ningún momento flexione sus piernas para llegar más lejos.
  • Inhale, contenga el aire y quédese en esa posición plegada durante unos segundos. Exhale mientras regresa a la posición inicial, desplazando las manos de los pies hacia arriba, a lo largo de las piernas.
  • Cuando haya llegado a la posición inicial, siga hacia atrás y, con la espalda redondeada, apoye su columna en el piso, vértebra por vértebra. Coloque las palmas de la mano, hacia arriba, a ambos lados del cuerpo y relájese.
El error más común: Flexionar las piernas para estirarse un poco más; así, se anula la elongación que permite esta postura.

El árbol

  • Flexibiliza la columna vertebral.
  • Tonifica los músculos de las piernas.
  • Estimula los órganos de la zona pélvica.
  • Mejora el equilibrio corporal y la concentración.
  • De pie, coloque los brazos a ambos lados del cuerpo y oriente todo el peso de su cuerpo hacia la pierna derecha.
  • Levante el pie izquierdo de tal manera que la planta se desplace desde el tobillo a la parte inferior de la ingle derecha. Si quiere, puede acomodar el pie en esa posición con las manos.
  • Inhale profundo y una las manos a la altura del pecho, en posición de oración, mientras respira por la nariz. Luego de unos segundos, lleve las manos unidas hacia arriba de su cabeza.
  • En una exhalación, baje las manos a la altura del pecho y, luego, deslice el pie izquierdo hacia abajo, hasta que se apoye en el suelo.
  • Relájese, espere unos segundos y repita la postura con la otra pierna.

El error más común: Inclinarse con el cuerpo hacia un costado. Si no puede mantener el equilibrio, acerque una mano a la pared y recuerde siempre mirar un punto fijo.

El loto

Mejora y fortalece la columna porque favorece a su posición erguida. Flexibiliza y da vigor a las articulaciones.

  • Siéntese con las piernas extendidas hacia delante y la espalda derecha.
  • Flexione la pierna izquierda hasta que su pie se acerque a sus genitales. Cuando llegue a su punto máximo de flexibilidad, tome su pie con las manos y apóyelo en el muslo derecho, con la planta del pie orientada hacia arriba.
  • Realice el mismo movimiento con la pierna derecha, apoyando la planta sobre el muslo izquierdo. Las rodillas deben permanecer cerca del suelo y no levantarse.
  • Coloque las manos sobre sus rodillas, con las palmas hacia arriba si es de día y hacia abajo si es de noche. Una el índice con el pulgar de cada mano.

Que las rodillas queden muy levantadas al hacer la postura completa. Si esto sucede, hay que hacer la postura del medio loto (la pierna izquierda flexionada y la derecha extendida).

Lo esencial

La nota en síntesis.

  • El Hatha Yoga es la rama del Yoga que enfoca el esfuerzo físico para el bienestar cuerpo-mente.
  • Los ejercicios deben ser practicados con constancia y midiendo la resistencia personal, para ir avanzando sin lesionarse.
  • El Hatha Yoga puede ser practicado luego de cualquier actividad aeróbica, como un complemento de elongación, flexibilidad y relajación.
  • Ayuda a restablecer el normal fluir de la energía y a mejorar la concentración; sus efectos se obtienen durante y después de la rutina. Por eso, es importante no comer ni ducharse hasta 2 horas después, por lo menos, de realizar las asanas.
  • Un ambiente ventilado, ropa blanca de algodón, temperatura agradable y música suave para la práctica son elementos muy importantes para aprovechar al máximo la rutina.
Volver a empezar

Volver a empezar

Ante la continua demanda, por parte de profesionales o familiares dedicados al cuidado de personas con demencia, acerca de tareas prácticas que pudieran servir de modelo en la elaboración de ejercicios destinados a la estimulación cognitiva de estos enfermos, los equipos de Alzheimer Centre Educacional y de la Fundació ACE, Institut Català de Neurociències Aplicades han elaborado este manual.

Aquí mostramos una serie de ejercicios. Muchos de ellos han sido ideados, elaborados, discutidos y propuestos, un sinfín de veces, por los educadores de Alzheimer Centre Educacional. Alzheimer Centre Educacional es el primer centro de día terapéutico crea do en España para tratar a los enfermos de Alzheimer y otras demencias afines, que implementó el Programa de Psicoestimulación Integral hace nueve años.

La motivación, objetivos, contenidos y la forma de presentación se han ido forjando, por una parte, mediante la formación y estudio de las características de los procesos demenciantes y, por otra, por la detenida y diaria observación de la personalidad y peculiaridades de cada uno de los enfermos tratados en nuestro Centro. La primera se puede adqui-
rir con el estudio, la segunda se trata de una habilidad práctica de difícil transmisión pero imprescindible para establecer una fácil comunicación, capaz de motivar y mejorar su autoestima, mediante el aplauso y aprobación por los pequeños logros conseguidos.

Ellos, los enfermos de Alzheimer, han sido nuestros mejores maestros.
Esperamos que les sea muy útil y les sirva para crear nuevas actividades y ejercicios.
No pretendemos sentar cátedra, pero sí exponer una serie de tareas comprobadas.

Ejercicios prácticos de estimulación cognitiva para enfermos de Alzheimer.

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Medidas en el ámbito del sistema especial para empleados de hogar

Artículo 1. Modificación de la Ley 27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social.

Los números 2.º y 3.º del apartado 2.a) de la disposición adicional trigésima novena de la Ley 27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social, quedan redactados en los siguientes términos:

«2.º En el año 2013, las bases de cotización por contingencias comunes y profesionales se determinarán con arreglo a la siguiente escala, en función de la retribución percibida por los empleados de hogar:

Artículo 2. Modificación del Reglamento General sobre inscripción de empresas y afiliación, altas, bajas y variaciones de datos de trabajadores en la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto 84/1996, de 26 de enero.3.º Desde el año 2014 hasta el año 2018, las retribuciones mensuales y las bases de cotización de la escala se actualizarán en idéntica proporción al incremento que experimente el salario mínimo interprofesional en cada uno de esos años.»

El Reglamento General sobre inscripción de empresas y afiliación, altas, bajas y variaciones de datos de trabajadores en la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto 84/1996, de 26 de enero, queda modificado como sigue:

Uno. Se añade un nuevo ordinal 7.º al apartado 1 del artículo 10, con la siguiente redacción:

«7.º Respecto de los trabajadores incluidos en el Sistema Especial para Empleados de Hogar establecido en el Régimen General de la Seguridad Social, tendrá la consideración de empresario el titular del hogar familiar, ya lo sea efectivamente o como simple titular del domicilio o lugar de residencia en el que se presten los servicios domésticos. Cuando esta prestación de servicios se realice para dos o más personas que, sin constituir una familia ni una persona jurídica, convivan en la misma vivienda, asumirá la condición de titular del hogar familiar la persona que ostente la titularidad de la vivienda que habite o aquella que asuma la representación de tales personas, que podrá recaer de forma sucesiva en cada una de ellas.»

Dos. Se suprime el apartado 3 del artículo 10, pasando los actuales apartados 4 y 5 de dicho artículo a constituir sus nuevos apartados 3 y 4.

Tres. Se suprimen los ordinales 2.º y 5.º del apartado 1 del artículo 16.

Cuatro. Con efectos desde 1 de abril de 2013, se añade un nuevo apartado 2 al artículo 43 y se modifica el actual apartado 2 de dicho artículo, que se numera como 3, quedando redactados ambos apartados en los siguientes términos:

«2. Los trabajadores incluidos en el Sistema Especial para Empleados de Hogar establecido en el Régimen General de la Seguridad Social que presten sus servicios durante menos de 60 horas mensuales por empleador, deberán formular directamente su afiliación, altas, bajas y variaciones de datos cuando así lo acuerden con tales empleadores. No obstante, estos últimos también podrán presentar la solicitud de baja en caso de extinción de la relación laboral.

En el supuesto previsto en el párrafo anterior, los trabajadores deberán formalizar, asimismo, la cobertura de las contingencias profesionales con la entidad gestora o colaboradora de la Seguridad Social de su elección, salvo que sus empleadores ya tuvieran aseguradas dichas contingencias respecto a otros empleados incluidos en este sistema especial, en cuyo caso la citada cobertura correspondería a la entidad gestora o colaboradora elegida por el titular del hogar familiar.

Las solicitudes de alta, baja y variaciones de datos presentadas por los empleados de hogar que hayan asumido la obligación de formular esos actos de encuadramiento también deberán ir firmadas, en todo caso, por sus empleadores.

Las variaciones de datos que determinen o permitan un cambio del sujeto responsable del cumplimiento de las obligaciones a que se refiere este apartado, y de la consiguiente obligación de cotizar al Sistema Especial para Empleados de Hogar, surtirán efecto a partir del día primero del mes siguiente a aquel en que se efectúe su comunicación.

En las solicitudes de alta en este sistema especial, ya se formulen por el empleador o por el propio empleado de hogar, deberán figurar, además de los datos establecidos con carácter general, el código de la cuenta de la entidad financiera en la que ha de domiciliarse el pago de la cotización y los datos correspondientes al tipo de contrato de trabajo y al contenido mínimo del mismo, consistente en el número de horas de trabajo semanales, en el importe del salario pactado, tanto por hora realizada como mensual, incluida la parte proporcional de las pagas extraordinarias, así como, en su caso, en el importe del salario mensual acordado en especie y en la existencia o no de pacto de horas de presencia y/o de horas de pernocta, junto con la retribución por hora pactada.

3. La afiliación, altas, bajas y variaciones de datos relativas a trabajadores incluidos en los demás sistemas especiales de los distintos regímenes de la Seguridad Social se sujetarán a las formalidades, plazos y demás condiciones establecidos en sus normas específicas.»

Cinco. Se suprime el artículo 49.

Artículo 3. Modificación del Reglamento General sobre cotización y liquidación de otros derechos de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto 2064/1995, de 22 de diciembre.

El Reglamento General sobre cotización y liquidación de otros derechos de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto 2064/1995, de 22 de diciembre, queda modificado como sigue:

Uno. Con efectos desde 1 de abril de 2013, se modifica el apartado 1 del artículo 11, en los siguientes términos:

«1. La cotización por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales por parte de los empresarios, de los trabajadores por cuenta propia y de los empleados de hogar que hubieran asumido el cumplimiento de tal obligación, en los términos establecidos en este reglamento, se efectuará mediante la aplicación de los tipos de cotización que correspondan a las actividades económicas de empresas y trabajadores y a las ocupaciones o situaciones de estos últimos, conforme a la tarifa de primas vigente.»

Dos. Con efectos desde 1 de abril de 2013, se añade un nuevo artículo 34 bis, con la siguiente redacción:

«Artículo 34 bis. Cotización en el Sistema Especial para Empleados de Hogar.

1. En el Sistema Especial para Empleados de Hogar, establecido en el Régimen General de la Seguridad Social, la cotización para todas las contingencias y situaciones amparadas por su acción protectora se regirá por lo previsto en el apartado 2 de la disposición adicional trigésima novena de la Ley 27/2011, de 1 de agosto, sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de la Seguridad Social, así como por las normas de las anteriores subsecciones, con las particularidades señaladas en los apartados siguientes.

2. El empleado de hogar que preste sus servicios durante menos de 60 horas mensuales por empleador y que hubiera acordado con este último la asunción de las obligaciones en materia de encuadramiento en este sistema especial, será el sujeto responsable del cumplimiento de la obligación de cotizar a dicho sistema, debiendo ingresar la aportación propia y la correspondiente al empleador o empleadores con los que mantenga tal acuerdo, tanto por contingencias comunes como por contingencias profesionales.

En estos casos, el empleador estará obligado a entregar al trabajador, además del recibo de salarios en todo caso, la aportación y cuota que, por los días del mes en que hubiera estado a su servicio, le corresponda por las contingencias comunes y profesionales.

La responsabilidad por el incumplimiento de la obligación de cotizar al Sistema Especial para Empleados de Hogar en estos supuestos corresponderá al propio empleado y, subsidiariamente, al empleador o empleadores, salvo que éstos acrediten la entrega de sus aportaciones y cuotas por cualquier medio admitido en derecho.

3. En el supuesto previsto en el apartado 2, durante las situaciones de incapacidad temporal, maternidad, paternidad, riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural, la entidad gestora o colaboradora de la Seguridad Social a la que corresponda el pago del respectivo subsidio descontará de éste el importe de la totalidad de la cotización a la Seguridad Social que proceda en dichas situaciones.»

Tres. Se suprime la sección quinta del capítulo II.

Artículo 4. Modificación del Reglamento General de Recaudación de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto 1415/2004, de 11 de junio.

El Reglamento General de recaudación de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto 1415/2004, de 11 de junio, queda modificado como sigue:

Uno. La letra b) del apartado 2 del artículo 59 queda redactada en los siguientes términos:

«b) Los documentos de cotización correspondientes al Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos y los relativos a las cuotas fijas de convenios especiales, del Régimen Especial de los Trabajadores del Mar y de los Sistemas Especiales para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios y para Empleados de Hogar, establecidos en el Régimen General de la Seguridad Social, que correspondan a períodos posteriores a la presentación del alta en los supuestos en que ésta proceda.»

Dos. La letra b) del apartado 1 del artículo 85 queda redactada en los siguientes términos:

«b) Falta de ingreso de las cuotas relativas a trabajadores en alta en el Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos y de las cuotas fijas de convenios especiales, del Régimen Especial de los Trabajadores del Mar y de los Sistemas Especiales para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios y para Empleados de Hogar, establecidos en el Régimen General de la Seguridad Social, así como de cualquier otra cuota fija que pudiera establecerse.»

Tres. Se añade una nueva disposición adicional, la octava, con la siguiente redacción:

«Disposición adicional octava. Domiciliación del pago de cuotas en el Sistema Especial para Empleados de Hogar.

En el Sistema Especial para Empleados de Hogar establecido en el Régimen General de la Seguridad Social, el ingreso de la cotización deberá realizarse obligatoriamente mediante el sistema de domiciliación en cuenta, abierta en una entidad financiera autorizada para actuar como oficina recaudadora de la Seguridad Social.

La modificación de la cuenta en que esté domiciliado el pago de las cuotas de este sistema especial tendrá efectos el mismo mes en que se comunique, de formularse la comunicación entre los días 1 y 10 de cada mes, y a partir del mes siguiente a aquel en que se comunique, de formularse la comunicación entre los días 11 y último de cada mes.»

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El entorno familiar. La tarea de cuidar

El entorno familiar. La tarea de cuidar

La tarea de cuidar tiene una doble vertiente, en la que el cuidador primero debe conocer las necesidades de la persona  mayor y después saber cómo satisfacerlas. En función de la naturaleza del problema, cuidar puede requerir una pequeña cantidad de trabajo o una gran tarea, puede ser algo breve o que no se sabe cuándo va a finalizar. Cuando es una gran tarea o se prolonga durante mucho tiempo, puede ser una rutina diaria que ocupa gran parte de los recursos y de las energías del cuidador.

De hecho, la vida del cuidador en la mayoría de las ocasiones se organiza en función del enfermo, y los cuidados  atencionales tienen que hacerse compatibles con las actividades de la vida cotidiana. Incluso en ocasiones, especialmente en las enfermedades crónicas y degenerativas, no son las atenciones las que se adaptan al horario de los cuidadores sino que todo el horario se adapta en función del enfermo al que se atiende: horario laboral, de comidas, de vacaciones… (Alonso, 2002; Dellmann- Jenkins, Blankemeyer y Pinkard, 2001), llegando algunos cuidadores a tener que abandonar sus trabajos por la incompatibilidad que conlleva trabajar fuera de casa y atender a su familiar enfermo; o a trasladarse de su propio hogar al del familiar enfermo para poder atenderle mejor. Ofrecen cuidados silenciosos, muchas veces durante una gran cantidad de años, día tras día, noche tras noche…

En algunos casos los mayores necesitan ayuda para ciertas actividades concretas (e.g. compras pesadas, tareas del hogar que requieren un esfuerzo importante, etc.), pero en otros la ayuda no es tan mínima, ni tan concreta, sino que necesitan asistencia para realizar algunas o muchas de las actividades diarias básicas (e.g. comer, lavarse, caminar, etc.). De hecho, según los datos de la Encuesta sobre discapacidades, deficiencias y estado de salud (Instituto Nacional de Estadística, 2000) el 21% de los españoles mayores de 65 años presentan dificultades para desplazarse fuera del hogar y un 16,3% para realizar las tareas domésticas.

Los cuidadores, en la práctica totalidad de las ocasiones, además de una atención instrumental de mayor o menor intensidad, prestan una atención emocional al familiar mayor del que están pendientes: le hacen compañía, escuchan sus inquietudes, se encargan de supervisar que el mayor “se encuentre bien”, “a gusto”, “todo lo tranquilo que pueda”, etc. (Roca et al., 2000; Mateo et al., 2000). De hecho, más allá de la dependencia física, los mayores también pueden presentar dependencias económicas (al dejar de ser personas laboralmente activas), sociales (al ir perdiendo personas y relaciones significativas) y mentales (al perder progresivamente la capacidad para resolver problemas y tomar decisiones propias). Y de todas estas necesidades se ocupan en una u otra medida sus familiares (Leturia y Yanguas, 1999; Montorio, 1999).

El cuidador es un elemento sociosanitario esencial, es un recurso de importancia cada vez mayor, ya que desarrolla una importante función que permite conservar y mantener funcionalmente el mayor tiempo posible a los mayores, facilitando la integración en su entorno, estimulando las funciones que todavía están conservadas, y supliendo las capacidades perdidas por otras, aumentando la supervivencia y viabilidad funcional de los mayores en la comunidad (Artaso, Goñi y Gómez, 2001a; Pérez, 1997).

Para tratar de conseguir todo lo anterior, las tareas habituales de cuidado son realizadas por los cuidadores informales de forma continuada. Los cuidadores en la mayoría de los casos (85% del total) prestan su ayuda todos los días al familiar mayor, dedicando más de 5 horas a estos cuidados un 53% de los cuidadores, y entre 3 y 5 horas el 20% de los casos. En numerosas ocasiones no reciben ayuda de ninguna otra persona para llevar a cabo su labor y no tienen ningún día libre a la semana para descansar de su función. Además, las tareas que los cuidadores de nuestro país llevan a cabo se prolongan a lo largo del tiempo, presentando los cuidadores una media de entre 42 y 72 meses en el desempeño de su rol (Losada, Izal, Montorio, Márquez y Pérez, 2004; Roca et al., 2000; Rubio et al., 1995). Es por tanto una actividad intensa y constante (Escudero et al., 1999; López, Lorenzo y Santiago, 1999; Losada, 2005).

A la hora de prestar cuidados (IMSERSO, 2005) la mayoría de los cuidadores conviven en el mismo domicilio del mayor al que atienden (61% en el caso de los mayores varones a los que hay que atender y 55% en el caso de las mujeres). Esto mismo ocurre en otros países desarrollados (e.g., Canadá, Estados Unidos, Reino Unido) en los que más de la mitad de los cuidadores residen en el mismo domicilio del mayor (Clyburn, Stones, Hadjistavropoulos y Tuokko, 2000; O’Connor et al., 1991; Toseland, Labrecque, Goebel y Whitney, 1992).

Conforme aumenta la edad del mayor se incrementa considerablemente el porcentaje de personas que conviven con sus familiares por turnos, pues se pasa de un 1% en la cohorte más joven a un 15% en los mayores de 85 años. En general entre un 12% y un 33% de los mayores dependientes van rotando por los domicilios de sus hijos.

«Apoyo familiar. Cuidado de las personas mayores en el hogar realizado» por imsersomayores.es