Los #cuidadores que cuidan de sí mismos ponen límites al cuidado. En ocasiones, empiezan a poner límites cuando se dan cuenta de que estaban asumiendo una carga que es posible compartir con otros. Otras veces comienzan a poner límites cuando la persona que está siendo cuidada demanda más cuidados y atención de los necesarios.

Los cuidadores que sí ponen límites al cuidado piensan cosas como las siguientes:

  • “Hay tareas que él puede hacer solo, es mejor no ayudarle”. 
  • “Me gustaría poder ayudarle lo mejor posible” (y no piensan “tengo que…”). 
  • “Puedo pedir a mi hermano que me ayude por las mañanas”. 

La persona cuidada demanda más ayuda de la necesaria

Algunas personas, al tener que soportar los sufrimientos de una enfermedad, exigen más ayuda de la que necesitan, mientras que otras dirigen la frustración derivada de sus problemas a quien está más cerca de ellos, esto es, a la persona que se dedica a cuidarlas. Muchas veces, estas demandas excesivas se producen de forma tan gradual que los cuidadores apenas llegan a darse cuanta de ello. Sólo son conscientes de que se sienten continuamente molestos y frustrados con la persona a quien cuidan, pero sin comprender las razones por las que se sienten así.

En estas situaciones se hace necesario poner límites. La manera más eficaz es decir no de una forma adecuada, de manera que no haga sentirse mal a la persona que lo dice ni se ofenda a la otra persona.

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¿Cómo poner límites al cuidado?

Lo primero es pedir ayuda a la familia (ver el punto anterior). Un modelo de ¿cómo pedir ayuda a la familia? sería el siguiente:

  1. Solicitar una autorización.  ¿Puedo hablarte un momento? 
  2. Verbalización directa y precisaMe gustaría que te quedaras el jueves o el viernes con papá. 
  3. Autoafirmación empática y expresión positiva de la demanda. De esta forma yo podré salir un poco. Últimamente estoy agotada. 
  4. Comprobar que el interlocutor está realmente de acuerdo en responder a la demanda.  Si no puedes, dímelo, no me voy a enfadar. 
  5. Disco rayado (repetir lo mismo cuantas veces sea necesario, de manera cada vez más amable y cortés). Para mí es importante que te quedes con papá el jueves o el viernes y así podré descansar. Sería muy amable por tu parte que te quedases el jueves o el viernes, yo necesito descansar. 
  6. Autorrevelación (manifestar sentimientos, pensamientos o comportamientos propios y en primera persona) . Últimamente estoy agotada y me vendría muy bien que te quedaras. 
  7. Ofrecer un compromiso. ¿Te viene mal? ¿qué te parece el sábado? Dime qué día puedes tú. 
  8. Terminar efusivamente. Muchas gracias. Es un alivio que meayudes. Menos mal que cuento contigo.

 

¿Cómo no se debe pedir ayuda a la familia?

  • De manera agresiva, ya que provoca el rechazo o una respuesta de defensa, por ejemplo: “Carlos, estoy harta de que no tengas en cuenta a papá y de que no me ayudéis. Esto se va a acabar. Yo necesito salir, así que vosotros veréis”…
    • …puede provocar una respuesta similar a: “Yo también estoy harto de que vengas siempre con lo mismo. Nosotros también hacemos nuestra parte. Si tan harta estás, ya sabes lo que hay”
  • De manera inhibida, ya que se facilitan al otro los argumentos para rechazar nuestra petición, por ejemplo: “Mira…, si…, iba a pedirte una cosa, pero tampoco es muy importante. A ver si algún día, cuando podáis…, os pudierais quedar con papá. Pero…, vamos… que si no podéis lo entiendo, vaya”. 
    • … puede provocar una respuesta similar a: “La verdad es que me gustaría ayudarte pero estoy muy ocupado estos días. Ya te llamaré cuando pueda”. 

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