Primer fármaco contra el Alzheimer en 18 años

Primer fármaco contra el Alzheimer en 18 años

Biogen y Eisai anunciaron ayer que la FDA ha concedido una aprobación acelerada para ADUHELM (aducanumab) como primer y único tratamiento para la enfermedad de Alzheimer, al abordar una patología definitoria de la enfermedad mediante la reducción de las placas de beta amiloide en el cerebro. El fármaco es un anticuerpo monoclonal que se administra por vía endovenosa una vez al mes.

La aprobación acelerada se ha otorgado en base a datos de ensayos clínicos que demuestran el efecto de aducanumab en la reducción de las placas de beta amiloide, un biomarcador que es razonablemente probable que prediga el beneficio clínico, en este caso una reducción del declive clínico. La continuidad de la aprobación de la indicación de aducanumab como tratamiento para la enfermedad de Alzheimer puede depender de la verificación del beneficio clínico en los ensayos confirmatorios.

Momento histórico en la investigación contra el Alzheimer

“Este momento histórico es la culminación de más de una década de investigación pionera en el complejo campo de la enfermedad de Alzheimer. Creemos que este medicamento, el primero en su clase, transformará el tratamiento de las personas que viven con la enfermedad de Alzheimer y provocará una innovación continua en los próximos años”, aseguró Michel Vounatsos, director ejecutivo de Biogen.

“Estamos agradecidos por las contribuciones de miles de pacientes y cuidadores que participaron en nuestros ensayos clínicos, así como por la dedicación de nuestros científicos e investigadores. Junto con la comunidad sanitaria, estamos listos para llevar este nuevo medicamento a los pacientes y comenzar a abordar esta creciente crisis de salud mundial”, añadió.

“Hemos trabajando en la creación de nuevos tratamientos para la enfermedad de Alzheimer desde principios de los años 80 a través de nuestra incansable búsqueda por comprender las causas fundamentales de esta enfermedad. Y hemos pasado más de un cuarto de siglo con personas que viven con la enfermedad de Alzheimer para comprender sus necesidades”, destacó Haruo Naito, director ejecutivo de Eisai.

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“Estamos muy contentos de poder abrir un nuevo capítulo en la historia del tratamiento de la enfermedad de Alzheimer con la aprobación de aducanumab. Esta aprobación tiene el potencial de traer esperanza al futuro de la salud global, la sociedad y, lo que es más importante, los pacientes y sus familias, y representa un gran paso hacia el avance de soluciones ecosistémicas holísticas para esta devastadora enfermedad”, subrayó.

Tres estudios

La eficacia de aducanumab se evaluó en dos ensayos clínicos de fase 3, EMERGE y ENGAGE, en pacientes con etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer (deterioro cognitivo leve y demencia leve) con presencia confirmada de patología amiloide. Los efectos del fármaco también se evaluaron en el estudio de fase 1b, doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo y de rango de dosis, PRIME. En estos tres estudios, aducanumab mostró consistentemente un efecto dependiente de la dosis y del tiempo en la reducción de las placas beta amiloides (en un 59 por ciento [p <0,0001] en ENGAGE, 71 por ciento [p <0,0001] en EMERGE y 61 por ciento [p < 0,0001] en PRIME).

El perfil de seguridad de aducanumab está bien caracterizado en más de 3.000 pacientes que recibieron al menos una dosis. El evento adverso informado con más frecuencia fue la detección radiográfica de eventos denominados “Anormalidades de las imágenes relacionadas con el amiloide” o “ARIA”. Se observó ARIA (-E y / o -H) en el 41% de los pacientes tratados con aducanumab 10 mg / kg en comparación con el 10% de los pacientes con placebo. Los síntomas clínicos estuvieron presentes en el 24% de los pacientes tratados con aducanumab 10 mg / kg que tuvieron una observación de ARIA (-E y / o -H), en comparación con el 5% de los pacientes con placebo.

El síntoma más común en pacientes con ARIA fue dolor de cabeza. Otros síntomas asociados con ARIA incluyeron confusión, mareos, alteraciones visuales y náuseas. Las reacciones adversas que se informaron en al menos el 2% de los pacientes tratados con aducanumab y al menos un 2 aducanumab más frecuentemente que en los pacientes con placebo fueron ARIA-E, dolor de cabeza, microhemorragia ARIA-H, siderosis superficial ARIA-H, caídas, diarrea y confusión/delirio/estado mental alterado / desorientación.

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Como parte de la aprobación acelerada, Biogen llevará a cabo un ensayo controlado para verificar el beneficio clínico de aducanumab en pacientes con enfermedad de Alzheimer.

Un antes y un después en la atención a las demencias

Para Juan Fortea, neurólogo del Hospital Sant Pau de Barcelona, “ayer fue un día histórico, es un antes y un después en la forma en la que atendemos las demencias porque se ha aprobado un tratamiento modificador del curso de la enfermedad”.

Sin embargo, como recuerda, la aprobación se ha realizado en un contexto “de mucha controversia y con dudas razonables de que tenga un significado clínico. Hay muchos argumentos de peso en contra, que han sido tenidos en cuenta por la FDA por lo que han dado una aprobación condicionada y la compañía tendrá que aportar datos a posteriori de eficacia”.

Fortea, que es además coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN), alerta que el fármaco puede no ser aprobado por la EMA o financiado por el SNS. “Tienen que verse los efectos de coste/beneficio, porque el precio es desorbitante y el sistema no lo podría asumir para todas las personas con demencia de ninguna de las maneras. Estamos ante el principio de un camino que va a ser muy largo y, desde luego, esta no es la cura para la enfermedad de Alzheimer, es un primer paso: en los próximos dos años tendremos resultados de fármacos de esta misma clase pero el sistema no está preparado y estos tratamientos acabarán llegando”, advierte.

Pistoletazo de salida

En su opinión, pese a los numerosos fracasos en ensayos desde 2003, los avances han sido muy destacados en la comprensión de la fisiopatología de la enfermedad y en el desarrollo de nuevos marcadores y líneas terapéuticas.

“La noticia de ayer es un pistoletazo de salida: pasamos de una época en la que solo podíamos administrar tratamientos sintomáticos a una era en la que el manejo de la enfermedad precisa de diagnósticos biológicos con biomarcadores y empezamos a tener terapias modificadoras del curso de la enfermedad, al margen de lo que ocurra con este fármaco”, concluye.

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