El cuidador de un enfermo de alzheimer ejerce una inmensa labor que repercute en una importante carga psicológica, física y emocional muy difícil de llevar.

Asumen la vida del enfermo de alzheimer, se encarga de la medicación, que la persona esté correctamente alimentada, de su aseo e higiene diaria, todas las rutinas y  cuidados que precisa  diariamente  y hasta el punto de hacerse  cargo de tomar decisiones por ella.

Un desconocimiento de la enfermedad puede conllevar a herir la sensibilidad del cuidador

Conforme va avanzando la enfermedad, el cuidador va requiriendo una dedicación más amplia que se traduce en más horas de cuidados lo que conlleva a  perder su independencia y  prácticamente anularse como persona. Se olvidan de sí mismos, lo que resulta negativo para el familiar que padece la enfermedad.

Estos héroes que en muchas ocasiones sufren en silencio, ya que tienden a aislarse, debido a la carga tan fuerte que llevan, necesitan mucho de todas la personas que les rodean, todo el apoyo, cariño y comprensión que  les podamos dar, es muy importante para evitar el conocido y temido “sindrome del cuidador quemado”.

Pero ¿qué ocurre? Que en muchas ocasiones si es alzheimer no nos ha tocado de cerca por algún motivo, tenemos un desconocimiento de la enfermedad y de todo su proceso, lo que conlleva a no solo no poder ayudar sino a poder causar incluso un efecto contrario y  herir más esa tocada sensibilidad del cuidador.

¿Qué no debes decir a un cuidador de alzheimer?

¿Dime si te puedo ayudar en algo? Por supuesto, toda la ayuda que les puedas prestar resulta poca. No lo digas, sino hazlo.

¿Sabe quién eres, verdad? Esta es una pregunta muy frecuente. Hablamos de una enfermedad que afecta a la memoria y es neurodegenerativa.  Ya es muy duro para el cuidador que no le reconozca, como para que se lo estén recordando con frecuencia.

Tú sigue siendo el de siempre, esto no te va afectar tanto. ¿Realmente sabes por lo que está pasando? ¿Te has preocupado por saber en que consiste esta enfermedad? Es inevitable que el cuidador cambie y no sea la persona que siempre ha sido.

Me hizo gracia lo que dijo el otro día, parece un niño jeje. ¿Pero tú sabes por lo que estoy pasando? Casi las 24 horas pendiente de mi padre, que no puedo más. Si quieres ayudarme, compórtate como si nada pasara y menos delante de él.

No te preocupes, tu puedes. Son dos palabras que hieren mucho al cuidador, La preocupación se incrementa conforme avanza la enfermedad y las fuerzas se aminoran.

Verás que una vez que te acostumbres, lo vas a llevar mejor. En el caso de el alzheimer, al tratarse de una enfermedad neurodegenerativa, el tópico de que el tiempo lo cura todo, no es así. Al contrario, conforme va progresando la enfermedad, peor es.

Sal a pasear con él y haz cosas, no te quedes en casa. Salir del hogar con enfermo de alzheimer puede llegar a resultar una odisea. Al enfermo de alzheimer le inquieta los entornos muy ruidosos y los espacios con mucha gente.

¿Pero seguro que te sigue ayudando? El enfermo de alzheimer durante el comienzo de la enfermedad mantiene sus habilidades, pero conforme va evolucionando, necesita cada vez más cuidados y atención, ya que se van incapacitando llegando a ser completamente dependientes.

Hoy en día hay muchas ayudas. No llegan a ser suficientes, son tantos los gastos,que requiere, una cama ortopédica, pañales, medicación, obras en el hogar para adaptar el baño y su cuarto, etc…

Empatiza con el cuidador, infórmate acerca de la enfermedad y comparte estas recomendaciones

La empatía hacia el cuidador es fundamental a la hora de quererlos ayudar. Ponla en práctica, infórmate algo más respecto a la enfermedad y comparte estas recomendaciones que te hemos ofrecido.

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