Convivir con un enfermo de Alzheimer no es sencillo. Extraemos entre muchos libros y guias de referencia algunas reglas que debe seguir el cuidador de enfermos de Alzheimer con el objetivo de hacer más fácil su vida tanto para tí como cuidador como para la persona que padece la enfermedad.

  1. Establezca rutinas pero mantenga las cosas normales.
    El enfermo de Alzheimer requiere de una rutina diaria desde que despierta. Esto incluye miccionar y hacer deposiciones. Por ello el cuidador debe de ser bastante observador para lograr, hasta donde sea posible que el paciente haga uso del servicio higiénico. Los horarios para el baño, comida, caminatas y actividades siempre deben de ser los mismos.  Esto brindará confianza al paciente y tendrá mejor desenvolvimiento en su vida diaria.
  2. Mantenga la independencia de la persona.
    Es fundamental que la persona con Alzheimer conserve todo el tiempo posible su independencia. Ayuda a mantener la autoestima y disminuye la carga que deberá soportar usted mismo. Invitarlo a que realice acciones como peinarse, cepillarse los dientes. Si no puede iniciarle la actividad para que el paciente la continúe. Si ya no puede usar todos los cubiertos alentarlo a que use solo la cuchara procurando que como solo la mayor parte del tiempo.
  3. Ayude a mantener la dignidad de la persona.
    Recuerde que la persona que usted cuida es una persona que merece todo nuestro respeto. No podemos atropellarlo con calificativos ni insultos ni gritos. Si el paciente tiene como profesión médico o abogado nos dirigiremos a él como “Doctor, como está…”, salvo que sea un familiar nuestro.  El paciente con Alzheimer siente el afecto y por momentos sobre todo en los primeros estadios de la enfermedad entiende lo que escucha pero no puede expresarse porque tiene dificultades con el lenguaje. Lo que usted y otros digan y hagan puede molestar. Evite discutir la condición de la persona delante de ella.
    Producto de la enfermedad los pacientes pueden tener conductas inapropiadas como desvestirse, evite la burla, críticas y procure persuadirlo para que se cubra. Así mismo puede ser que el paciente siempre fue muy pudoroso. A la hora de ayudarlo con el baño cubra sus zonas íntimas con un paño.
  4. Evite discusiones.
    El enfermo de Alzheimer atraviesa etapas que lo llevan a estar confundido, a olvidar lo que se le explica o pretende enseñar. Si el cuidador no está capacitado ni es tolerante puede entrar en conflicto y sentirse frustrado.
    “Le explico varias veces y no entiende… “; “quiere salir a media noche…”; “dice que esta no es su casa y quiere irse a su casa por más que le decimos que esta si es su casa…”. Estas son quejas frecuentes de cuidadores que muchas veces “han perdido la paciencia” porque el paciente “no entiende las razones, explicaciones que se le dan o las olvidan de inmediato”. Hay que recordar que el cuidador debe de anticiparse a la conducta perturbadora y/o distraer la atención del paciente para evitar un mal momento. En todo caso al paciente no se le puede contradecir. Si quiere salir se le puede decir “espérate, voy a buscar las llaves… no las encuentro… y simultáneamente lo involucramos en otra actividad…”.
    Los conflictos que nazcan debido a la enfermedad deben ser tomados con calma, generar un ambiente de calma ayudará al cuidador y la persona con la EA. Recuerde que la enfermedad es la culpable de cualquier error del enfermo.
  5. Simplifique las tareas.
    Trate de simplificar las cosas para un enfermo con EA. No le ofrezca demasiadas posibilidades para elegir. Por ejemplo su percha no debe de estar llena de ropa. Colocar en este 2 o 3 conjuntos para la semana de tal manera que elija lo que elija siempre coordine y está bien puesto. Igualmente en el cajón de medias tener pocos pares de 2 colores pero que coordine con lo que se pueda poner de tal manera que no se confunda ni signifique un estrés al enfermo el tener que elegir su ropa.
  6. La seguridad es importante.
    La pérdida de la coordinación física y de la memoria aumentan las posibilidades de lesionarse; por eso debe mantener su casa lo más segura posible.
    Retirar todo adorno pequeño que pueda llevarse a la boca. Saca alfombras que puedan servir para tropezarse. Las ventanas y puerta de calle deben tener pestillo a lo que no pueda acceder el paciente.
    El baño y su cuarto no deben de tener chapas con seguro porque se pueden quedar encerrados.
    Retirar del baño y de lugares a los que acceda el paciente medicamentos, productos tóxicos o que le puedan hacer daño.
  7. Estimule la salud física.
    En muchos casos esto ayudará a mantener las habilidades físicas y mentales de la persona por un tiempo. El ejercicio apropiado dependerá de las condiciones de la persona. Es importante consultar con un su médico. Procure establecer una rutina de caminatas y/o baile por lo menos 3 veces por semana.
  8. Ayude a aprovechar las habilidades de la persona.
    Actividades planeadas que estén acorde con las habilidades de la persona con la EA ayudarán a fomentar su autoestima y elevar el sentido de la dignidad. Una persona que ha sido ama de casa, arquitecta o abogado, puede sentirse mejor si practica actividades relacionadas con estas tareas.
    Recuerde que la enfermedad de Alzheimer es progresiva y que lo que antes le gustaba a la persona con EA puede ir cambiando con el tiempo. El cuidador deberá ser muy observador y ser flexible en la planificación de actividades.
  9. Mantenga la comunicación.
    A medida que la enfermedad progresa entre usted y la persona con la EA resultará cada vez más difícil comunicarse de manera eficiente. Puede ser útil que usted:

    • Se asegure de que la persona vea y oiga bien (los lentes pueden no ser adecuados o el audífono puede no funcionar bien.
    • Hable claro, despacio, cara a cara y mirando a los ojos.
    • Sea afectuoso y demuéstrelo mediante el contacto físico si a la persona le resulta agradable.
    • Preste atención al lenguaje corporal del enfermo. Las personas que tienen el habla deteriorada se pueden comunicar a través de formas no verbales.
    • Sea consciente de su propio lenguaje corporal.
    • Averigüe que combinación de palabras, señales, y gestos propician una comunicación efectiva con la persona que padece el mal.
    • Asegúrese de tener la atención de la persona antes de hablarle.
  10. Conserve el buen humor.
    Ríase con la persona con EA y no de ella. El humor puede aliviar el estrés. Si se presenta un momento “tenso” y al paciente le gustaba bailar, póngale música e invítelo a bailar.
  11. Use ayuda – memoria.
    En las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer, las “ayuda – memoria” pueden servir a la persona para recordar y ayudarlo a prevenir la confusión.
    Por ejemplo:

    • Exhiba fotos grandes, claras y con los nombres de familiares para que la persona reconozca.
    • Ponga etiquetas en las puertas de las habitaciones con las palabras y colores brillantes.
    • Estas ayudas resultarán menos útiles en las etapas posteriores.