El 68% de las 72.800 empleadas de hogar de la región son mujeres inmigrantes y atienden a 350.000 hogares madrileños

Un total de 72.800 personas están afiliadas al régimen de empleados de hogar en la Comunidad de Madrid, de las que casi 50.000, el 68 por ciento del total, son mujeres inmigrantes, según se desprende de un informe de CC.OO.

El sindicato ha presentado este miércoles una guía dirigida a las trabajadoras inmigrantes del servicio doméstico, después de la nueva regulación de este sector y su integración en el Régimen General de la Seguridad Social, el 1 de agosto de 2011, mediante la que se equiparan los derechos de las empleadas del servicio doméstico al resto de trabajadores.

Una medida que como ha explicado la secretaria general de la Federación de Actividades Diversas de CC.OO. de Madrid, Isabel Rodríguez, da respuesta a una lucha “de muchos años” del sindicato (la regulación anterior databa de 1985) y que supone “un avance importante” para quienes trabajan en el servicio doméstico, que en mayoría de los casos son mujeres procedentes de otros países.

Los avances más significativos de la nueva regulación es la necesidad de formalización del contrato y de entrega de nóminas, la responsabilidad de alta por parte del empleador desde la primera hora de trabajo, dos pagas extraordinarias de 30 días naturales, mejoras en las indemnizaciones a la finalización de la relación laboral, baja por contingencias comunes y por maternidad en las mismas condiciones que el resto de trabajadores, mejoras en la jornada y periodos de descanso y establecimiento de salarios mínimos.

Otro dato importante que se desprende del estudio es que en Madrid, según cálculos del sindicato, hay 350.000 hogares con empleadas del servicio doméstico, siendo la región con un mayor gasto medio por hogar en este servicio y un porcentaje del 25 por ciento de las cotizaciones en este régimen laboral.

PERFIL DEL EMPLEADO DOMÉSTICO EXTRANJERO

Según estimaciones del sindicato, la ciudad de Madrid registra el mayor gasto medio por hogar (579,2 euros al año), cuando la media nacional se sitúa en 360. Señalan que el trabajo tiene un alto nivel de precariedad y economía sumergida y predominan las jornadas parciales y el trabajo por horas, ya que sólo el 8,3 por ciento de los hogares cuenta con un servicio doméstico a jornada completa.

Además hay una alta rotación, teniendo en cuenta que el 69 por ciento de las empleadas domésticas cuentan con una antigüedad igual o inferior a tres años.

La edad media de las mujeres extranjeras dedicadas al servicio doméstico en la Comunidad de Madrid es de 42 años, el 39,2 por ciento conviven con su pareja y el 71,4 por ciento tienen uno o más hijos a su cargo. El 53 por ciento de las mujeres están en situación documental regularizada

Concretamente, el 21 por ciento ha renovado su tarjeta de residencia por primera vez, el 18 por segunda vez, el 14 por ciento tienen una tarjeta de larga duración, el 4 por ciento ha perdido su autorización y residencia de trabajo, el 7 por ciento tiene otras situaciones específicas, el 8 por ciento no quiere contestar y el 28 por ciento está en situación irregular, según datos del sondeo del sindicato Proyecto ‘Por si no lo sabes…’ 2011.

Respecto a las condiciones laborales, el 75 por ciento de las mujeres inmigrantes trabajadores del servicio doméstico en la región es externa y el 25 por ciento son interna. Tiene contrato en el 53,5 por ciento de los casos y el 86 por ciento de las encuestadas no tiene nómina mensualmente. Sólo aquellas con contrato por escrito tienen pagas extras.

El 52,4 por ciento cobra entre 642 y 750 euros, el 24 por ciento más de 750 euros, el 19 por ciento de 300 a 640 euros y el restante cinco por ciento cobra menos de 300 euros. El 60 por ciento tiene un salario de 6 a 10 euros por hora y el resto de 2 a 5 euros por hora. El 75 por ciento no tiene salario en especies.

CC.OO. ha insistido en la necesidad de “hacer valer y que tengan efectos” los avances conseguidos por los trabajadores de un sector hasta ahora “muy feminizado, muy precarizado y muy sometido a la economía sumergida”.

A esta labor se va a dedicar “intensamente” el sindicato, según palabras de su secretario general madrileño, Javier López, porque extender los derechos de estas trabajadoras, en cuestiones como la contratación por escrito, el salario mínimo, la jornada máxima, los 30 días de vacaciones o la indemnización por despido, “es una tarea que merece la pena”.

En este sentido, el sindicato llevará a cabo asambleas para informar de la nueva regulación del trabajo doméstico, una labor que ya se está realizando en las asesorías que presta el sindicato en su Federación de Actividades Diversas y en sus centros de información a trabajadores extranjeros.