Teléfonos de información sobre la ley de dependencia

Teléfonos de información sobre la ley de dependencia

El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales ha puesto a disposición de los ciudadanos un servicio gratuito para realizar consultas para ofrecer informacion sobre la Ley de Dependencia: número 900 40 60 80. El horario de atención es de Lunes a Viernes de 08:00h a 21:00h y los Sábado de 09:00h a 14:00h

Así mismo las diferentes Comunidades Autónomas también han habilitado teléfonos de información sobre la Dependencia:

  •  CATALUÑA  900.300.500
  • C. MADRID  901 109 899 / 012
  • CASTILLA-LEÓN  012 / 902 106 060
  • CASTILLA-LA MANCHA  012 / 925.287.096  
  • ARAGÓN  900.383.940 / 976.713.136
  • EXTREMADURA  012 / 924.005.929 / 924.930.413
  • C. VALENCIANA  900.100.880
  • MURCIA  012
  • GALICIA  981.282.188
  • CANTABRIA  012 /  942.207.956
  • ASTURIAS  012 / 900.220.031
  • BALEARES  971.784.900 /  971 177 400
  • CANARIAS  012
  • ANDALUCÍA  902.166.170
  • NAVARRA  948.426.900
  • PAÍS VASCO 012
  • LA RIOJA  900.101.584 / 900.700.333  
  • CEUTA   +34 956.522.907
  • MELILLA   952.699.301 / +34 952.673.314

En cualquier caso, puede dirigirse a la oficina de Servicios Sociales más próxima a su domicilio dónde le podrán dar completa información.

Facebook para todos

Facebook para todos

Las redes sociales parecían al principio territorio exclusivo de los jóvenes, pero parece que esto está cambiando: según un reciente estudio, los mayores de 50 años que se unen a sitios como Facebook y Twitter son cada vez más.

Las cifras son bastante impresionantes: el porcentaje de personas en la franja de edad entre 50 y 65 que son usuarios de redes sociales ha saltado de un 16 a un 47%, mientras que el uso entre mayores de 65 años creció un 100%, del 13 al 26%.

El uso es, además, frecuente: uno de cada cinco usuarios de entre 50 y 65 años asegura entrar en las redes todos los días, un 10% más que hace un año. En cuanto a los mayores de 65 años, el 13% los utiliza de forma diaria.

Por todo ello, vamos a intentar explicar el funcionamiento básico de Facebook.

¿Qué es Facebook?

Facebook es una página web donde cualquier persona puede registrarse y compartir información con otras personas; generalmente, amigos o familiares.

En Facebook puedes compartir mensajes de texto, enlaces, álbumes de fotos, vídeos… así como comentar e interactuar con aquello que publiquen tus amigos.

¿Cómo darte de alta?

Si te interesa formar parte de Facebook, lo único que necesitas es una cuenta de correo y proporcionar unos cuantos datos personales.

1. Datos básicos

Lo primero de todo, abre la página principal de Facebook en tu navegador:www.facebook.com

Verás a la derecha un formulario con unos pocos datos a rellenar. Todos los campos son obligatorios, aunque el más importante es el de la dirección de correo, pues se te enviará un correo como veremos más adelante

Después de rellenar todos los datos, presiona Regístrate para pasar al segundo paso.

2. El código de seguridad

A continuación Facebook te pedirá que escribas un texto. Es una medida de seguridad para asegurarte de que eres una persona y no una máquina creando cuentas sin parar.

¿No entiendes nada? Entonces haz clic en Prueba con otras palabras, y tendrás otra oportunidad. En cuanto que lo tengas, presiona Regístrate.

3. Busca a tus amigos

De nada te servirá Facebook si no lo utilizas para conectar con amigos y familiares. Quizá por eso el siguiente paso consiste precisamente en encontrar a tus amigos.

Facebook te ayuda en dicha búsqueda. Sólo tienes que introducir tu dirección de correo en el apartado correspondiente y después pulsar Buscar amigos.

Esto abrirá una ventana en la que se te pedirá la confirmación para que Facebook pueda leer tus contactos. Pulsa Permitir.

Después, según los resultados, invitará a tus contactos de correo a que se registren en Facebook, si es que no lo están ya.

4. Educación y trabajo

En el siguiente paso puedes compartir algo de información personal: dónde estudiaste y dónde trabajas.

Esta información te servirá para encontrar antiguos compañeros de clase o gente con la que has trabajado. En cualquier caso, es opcional. Presiona Guardar y continuar para ir al siguiente paso.

5. Sube tu foto

Aunque no es obligatorio, es muy recomendable que personalices tu perfil incluyendo una foto. De este modo, cualquier persona que te conozca sabrá que eres realmente tú y no alguien que se llama igual.

Si tienes una cámara web, puedes usarla para tomar una foto de tu cara en tiempo real haciendo clic en Haz una foto. Si no es el caso, también puedes subir cualquier imagen que tengas en tu ordenador desde Carga una foto.

6. Confirma tu correo electrónico

¿Recuerdas que la cuenta de correo era importante? Ahora sabrás por qué. Facebook te ha mandado un correo a tu dirección para comprobar que efectivamente te pertenece. Hasta que no lo hagas, algunas funciones no estarán disponibles.

Así pues, accede a tu cuenta de correo y busca un mensaje de Facebook en tu bandeja de entrada. El asunto será algo como «Sólo te queda un paso más para tener una cuenta de Facebook». Ábrelo y haz clic en Completa tu registro.

Después de esto, enhorabuena, ya tienes tu cuenta de Facebook.

Busca a tus amigos

La búsqueda de amigos durante el registro es sólo una primera aproximación. Facebook te permite buscar gente que conoces de diversas formas.

¿Cómo? Simplemente haz clic en Buscar amigos, en la barra superior. Se abrirá una página con multitud de personas que, por un motivo u otro, quizá conozcas.

Facebook utiliza diversas fuentes para crear estos listados: amigos comunes, trabajadores de la misma empresa, en el mismo instituto, o que tienen tu correo en su lista de direcciones. Si encuentras a alguien que quieras añadir a tu lista de amigos, haz clic en Añadir a mis amigos. Ellos tendrán que confirmar la solicitud.

¿No encuentras a todos tus amigos? Entonces utiliza el buscador. Facebook utiliza el mismo buscador para todo (el recuadro de la barra superior). Simplemente escribe el nombre o correo de la persona que estás buscando y presiona Enter.

Un clic en Personas (a la izquierda) te mostrará sólo los resultados de personas, excluyendo páginas de fans, aplicaciones y demás. Además, los filtros de Lugar, Formación o Lugar de trabajo te ayudarán a encontrar más fácilmente a personas con nombres muy comunes.

Edita tu perfil

Desde la página principal de Facebook tienes un enlace para editar tu perfil.

Son muchos los apartados que puedes rellenar: tu ciudad de nacimiento, los idiomas que hablas, una pequeña biografía, tu situación sentimental, tu información académica, actividades favoritas y un largo etcétera.

No tienes que rellenarlo todo ni mucho menos: sólo aquello que quieras compartir con los demás.

Comenta e interactúa

En Facebook, puedes expresar tu opinión sobre prácticamente cualquier  cosa. Verás que, al final de cada publicación, aparecen las opciones Me gusta y Comentar, cuyas funciones se explican por sí mismas.

¿Te gusta? Entonces haz clic en Me gusta, y si tienes algo que comentar hazlo en el recuadro. Para enviar el comentario, presiona Enter. Si quieres escribir en otra línea, deberás presionar a la vez Shift + Enter.

Comparte información

Pero no te has creado una cuenta en Facebook sólo para visitar, comentar y participar en aquello que los demás quieren compartir contigo. Tú también puedes compartir cualquier inquietud en esta red.

¿Cómo? Desde la página principal de Facebook.

En Facebook puedes compartir:

  • Estado: es un texto donde puedes escribir lo que te de la gana. La idea original es escribir «qué estás pensando», pero en la práctica puedes escribir cualquier inquietud que quieras compartir con tus amigos, o enlaces a una página que quieres compartir.
  • Foto / vídeo: desde aquí puedes subir fotografías y vídeos sueltos o subir un buen puñado de fotos para formar una galería de fotos virtual.

Nosotros también estamos en Facebook. Siguemos si quieres recibir nuestras actualizaciones con más tutoriales, manuales y noticias del sector.

http://www.facebook.com/AyudaDomicilio

Contratación empleadas de hogar

Contratación empleadas de hogar

La mayoría de los cuidadores familiares llegan a un punto en que comprenden que necesitan ayuda. Entre otras señales de que se ha llegado a ese punto está el comprender que su ser querido exige supervisión o ayuda permanente en las actividades de la vida cotidiana, como bañarse y vestirse. También, los cuidadores pueden darse cuenta de que ciertas labores o tareas habituales del hogar sólo se logran con gran dificultad o se quedan sin hacer. Puede hacerse evidente que hace falta más de un cuidador para poder mantener cualquier responsabilidad fuera del hogar.

Cómo evaluar sus necesidades de ayuda en el hogar

Hay numerosas opciones a su disposición para buscar ayuda en el hogar. Con frecuencia, lo mejor será partir de una evaluación de sus propias necesidades como cuidador y las necesidades de la persona a quien cuida. Hay diversas listas de verificación para facilitar la evaluación del tipo de ayuda que necesita.

En general, valore los siguientes aspectos:

  • Atención personal:
    • bañarse, comer, vestirse, arreglo personal
  • Tareas del hogar:
    • cocinar, limpiar, lavar ropa, hacer las compras
  • Atención médica:
    • administrar los medicamentos, consultas con el médico, fisioterapia
  • Atención emocional: 
    • brindar compañía, realizar actividades significativas, conversar

También es importante considerar los valores y preferencias de la persona a quien se cuida. Es posible que la persona se sienta más cómoda con un empleado de atención doméstica que comparta su origen cultural y su idioma. También es posible que la persona prefiera que el cuidador sea hombre o mujer, en particular si dicho empleado prestará auxilio en las actividades de atención personal.

De igual modo, será necesario evaluar el tiempo necesario que se necesita contratar, de forma que podamos valorar si se necesita una persona a tiempo completo, a media jornada ó por horas, mediante personal interno (que pernocta en el domicilio) ó personal externo.

Desde Serdomas, le brindamos la posibilidad de realizar tanto la contratación continua como la selección puntual de su trabajador doméstico. Indíquenos las características del servicio que necesite y le buscamos la persona más adecuada.

¿Es mala la tecnología para la familia?

¿Es mala la tecnología para la familia?

La tecnología ha llegado a todas las familias. La televisión, Internet, los videojuegos, los teléfonos móviles… en definitiva, todas las pantallas audiovisuales que nos rodean son tecnologías que ya forman parte de nuestra vida cotidiana y familiar. Pero… ¿son buenas o malas?

No podemos responder con rotundidad a esta pregunta porque son recursos que nos ofrecen numerosas oportunidades y, a su vez, suponen algunos riesgos. Todo dependerá del uso, o del abuso, que se haga de ellos.

Esta situación se pone especialmente de manifiesto en el consumo adolescente de las pantallas audiovisuales. En este caso, son los padres y las madres quienes deben desempeñar un papel fundamental en la educación de sus hijos e hijas sobre el buen uso de estos recursos. Logrando así, que las aprovechen al máximo y minimicen los riesgos que puedan suponer.

Buscamos en primer lugar, identificar qué ventajas nos ofrecen las pantallas y qué riesgos presentan (conocer); animar a padres y madres a establecer normas que protejan a su familia de esos riesgos generados por un uso inadecuado de este tipo de recursos (proteger); y, finalmente, ayudar a crear hábitos que faciliten un uso responsable de los medios audiovisuales y las nuevas tecnologías de la comunicación (educar).

La importancia socializadora de la familia frente a la tecnología

La sociedad en la que vivimos es cada vez más compleja y, con ella, la educación familiar se ha complicado en la misma medida. No obstante, tan alejado de la realidad sería pensar que nuestros hijos e hijas pueden vivir en una burbuja aislada de influencias ajenas a la familia, como creer que padres y madres no tenemos nada que decir en su educación.

Es precisamente entre esos dos extremos donde debemos situarnos para ser más eficaces, siendo conscientes de que:

  • Compartimos la educación de hijos e hijas con otros agentes.
    Si en los primeros años la influencia de la familia es prácticamente absoluta, poco a poco van incorporándose otros espacios y otras instituciones: la escuela, las amistades, los medios de comunicación…
  • Cuantas más influencias externas existan, más sentido cobra la labor educativa de la familia.
    Ante esta situación, se hace necesario que la familia ocupe una posición socializadora de referencia, mediando entre los diferentes espacios de influencia externa y los hijos e hijas.

La importancia socializadora de la televisión y las nuevas tecnologías audiovisuales y de comunicación.

Los medios audiovisuales y las nuevas tecnologías de la comunicación son precisamente uno de los canales de socialización más potentes en la actualidad. Y no lo son únicamente a través de los contenidos que transmiten, sino también a partir de las nuevas formas de establecer relaciones sociales, de acceder a informaciones, de crear contenidos, de comunicarse, en definitiva, de vivir en sociedad, que están contribuyendo a construir.

Refiriéndonos expresamente a la población adolescente, lo cierto es que han crecido rodeados de una oferta variada, inagotable y omnipresente de contenidos audiovisuales y tecnologías de la comunicación. Su pasado, su presente y, lo más importante, su futuro, está indisolublemente ligado al lenguaje, las herramientas y las funcionalidades de estas tecnologías.  Que su relación presente y futura con la televisión, Internet, los teléfonos móviles y los videojuegos, sea beneficiosa o perjudicial, no dependerá de la tecnología en sí misma, sino de si como sociedad y como padres y madres somos capaces de  facilitar que se conviertan en usuarios y usuarias responsables, con criterio propio.

Potencialidades y riesgos de la televisión y las nuevas tecnologías audiovisuales y de comunicación

La televisión y las nuevas tecnologías satisfacen necesidades informativas, culturales, relacionales y de entretenimiento. ¿Pretendemos entonces que nuestros hijos e hijas renuncien a estos recursos? Al contrario, nuestra propuesta debe consistir en que aprendan (y aprendamos) a aprovechar al máximo estos medios, evitando al mismo tiempo algunos riesgos e inconvenientes que se pueden derivar de su mal uso:

El acceso a relaciones.

  • Las nuevas tecnologías de la comunicación sirven para crear y mantener relaciones sociales
    (los móviles, Internet a través de los chat, los foros o el correo electrónico).
  • Una de sus principales potencialidades consiste en la reducción de las distancias, en la ruptura de las fronteras, ya que nos podemos relacionar con personas de todo el mundo.
  • Pero, al mismo tiempo que es una ventaja, esa característica se convierte en un riesgo, pues abre también las puertas a que los y las menores se comuniquen con personas que se puedan convertir en un riesgo para su adecuado proceso de maduración.

El acceso a contenidos.

  • Las nuevas tecnologías y la televisión permiten un acceso sencillo y rápido a una cantidad de
    información inimaginable no hace muchos años.
  • Muchos de estos contenidos suponen una gran oportunidad para la información, el entretenimiento y la educación. Sin embargo, también es cierto que otros contenidos pueden afectar negativamente a su proceso de maduración: por la inadecuación a su edad, por el tipo
    de valores que transmiten, etc.
  • El caso de la violencia quizás sea uno de los más analizados. Aunque no exista unanimidad
    en torno a la traslación directa entre observación de escenas violentas en los medios y reproducción de esos actos en la vida real, sí que existe un mayor consenso en torno a dos consecuencias de la exposición de menores de edad a escenas violentas: la desensibilización
    (cada vez necesitan observar mayores dosis de violencia para sorprenderse) y el cultivo (la
    percepción exagerada del peligro existente en la vida real).

Uso/abuso.

  • Abusar de estos medios puede tener repercusiones físicas: la obesidad causada por el sedentarismo, problemas posturales, problemas en la vista, etc.
  • El abuso también reduce el tiempo dedicado a otras actividades tan importantes o más para
    el desarrollo y la maduración: la comunicación familiar, la lectura, las actividades al aire libre, el deporte, las relaciones sociales, las tareas escolares, etc.
  • Estas tecnologías están basadas en la espectacularidad, en el ofrecimiento de un gran número
    de estímulos, en la inmediatez de las respuestas. Acostumbrados a ello, los y las menores con un uso abusivo pueden tener dificultades para concentrarse, por ejemplo, ante una explicación del profesorado o ante una lectura. Asimismo, puede incidir negativamente en la capacidad de implicarse en procesos que requieran esfuerzo, paciencia, perseverancia.

El riesgo de aislamiento social.

  • El aislamiento social se produce cuando el aumento de horas dedicadas al consumo  audiovisual va en detrimento del tiempo dedicado al cultivo de las relaciones sociales.
  • En otros casos, las dificultades de relación son previas, convirtiéndose el consumo de televisión, videojuegos o Internet, en un refugio ante esas dificultades relacionales o de otro tipo.

Un refugio que, lógicamente, no soluciona los problemas, sino que los oculta e incluso contribuye
a incrementarlos.

Lo que podemos hacer desde la familia

Conocer.

Es necesario que conozcamos y entendamos los medios audiovisuales y las tecnologías de la comunicación que consumen y/o pueden llegar a consumir nuestros hijos e hijas. Es imprescindible si realmente queremos educarles en un uso responsable y protegerles de sus riesgos.

Esta labor se complica en la adolescencia. En este periodo es natural que tiendan a buscar sus propios espacios, su propia identidad, por eso suelen rechazar las pantallas familiares en pro de
las que consideran propias. Debemos entenderlo y respetarlo, aunque sin renunciar a establecer ciertas normas que regulen su uso. No obstante, es fundamental que nos esforcemos en conocer cuáles son esas pantallas que consideran propias, qué buscan en ellas, qué encuentran, cómo funcionan, etc. Además, es positivo que les demostremos que estamos al día. De esta forma les
estaremos mostrando que nos interesamos por su mundo. Posiblemente no nos lo reconocerán como algo positivo, pero en el fondo les llegará como una muestra de afecto y cercanía. Asimismo, les estaremos demostrando que estamos disponibles por si alguna vez tienen algún problema o dificultad con las pantallas. Finalmente, también es cierto que demostrar nuestros conocimientos puede incidir como una especie de necesaria limitación externa (“no les puedo engañar tan fácilmente”) que les haga modular sus hábitos en relación con el uso de las pantallas.

Para facilitar el cumplimiento de esta primera función (conocer), en las siguientes páginas ofrecemos información detallada sobre las diferentes pantallas utilizadas por la población adolescente, sus funciones, los beneficios que buscan y encuentran en ellas, sus principales riesgos, etc. Asimismo, ofrecemos diferentes direcciones de Internet en las que se puede profundizar y actualizar la información ofrecida.

Proteger

Se trata de aplicar normas y utilizar medios tecnológicos que protejan a los hijos y las hijas de los riesgos vinculados al uso inadecuado de medios audiovisuales y tecnologías de la comunicación. Es importante que esta labor protectora comience en la infancia, con medidas como las siguientes.

  • Delimitar el número de horas que pueden dedicar a la televisión y al resto de pantallas.
  • Delimitar los horarios.
  • Evitar que dispongan de televisión u ordenador en su habitación, ya que las posibilidades de supervisión se reducen.
  • Delimitar la edad a la que pueden disponer de teléfono móvil.
  • Definir con claridad normas respecto al tipo de programas de televisión que pueden ver o el tipo de páginas web a las que pueden acceder.
  • Observar la clasificación de los videojuegos antes de comprarlos.
  • Poner filtros en Internet

En la medida que los hijos y las hijas van creciendo, se deben ir modificando y adaptando las normas. En la adolescencia, cuando irrumpe con especial fuerza la rebeldía, es especialmente importante que las normas sean razonadas y negociadas hasta donde sea posible. Cuando se trata con adolescentes, no debemos olvidar que, en ocasiones, la insistencia en una prohibición no hace más que incrementar el interés por traspasar ese límite que se intenta poner.

La adolescencia es también una época en la que se valora especialmente la intimidad. Por eso, antes de poner en marcha cualquier medida que la pueda invadir (por ejemplo, un programa informático que nos permita leer sus correos electrónicos o sus conversaciones de chat), debemos tener en cuenta que podría afectar muy negativamente a la comunicación y a la relación de confianza, tan delicada en este periodo evolutivo. Insistimos de nuevo en que las normas deben seguir un proceso evolutivo desde la infancia. Si en la infancia, que es cuando más fácilmente podemos ejercer la autoridad, no hemos puesto ninguna
norma, la negociación en la adolescencia será muchísimo más difícil.

Finalmente, queremos recordar que la presencia, el acompañamiento y la supervisión de padres y madres, es una de las mejores estrategias de protección. Una presencia que debe amoldarse a las nuevas necesidades de intimidad y relación con el grupo de iguales que tiene el o la adolescente, pero que sigue siendo muy importante en esta fase. En las siguientes páginas propondremos algunas pautas de protección específicas para cada una de las pantallas utilizadas por la población adolescente.

Educar

Las normas son imprescindibles para proteger a los y las menores. Sin embargo, resultan insuficientes
si no logramos paralelamente que aprendan a controlar su propio consumo de televisión y otras pantallas. Realmente, la mejor manera de protegerles (especialmente en la adolescencia) consiste en ayudarles a que comprendan el funcionamiento de estas tecnologías, a que tengan criterio para seleccionar contenidos, para detectar las manipulaciones y otros riesgos, para ser capaces de apagar las pantallas cuando sea oportuno… En definitiva, para que se conviertan en personas que consumen de manera autónoma y responsable. Para ello debemos poner en marcha diversas estrategias educativas.

Por ejemplo:

  • Educar a través del propio modelo. Debemos lograr que el modelo que transmitimos (nuestro propio estilo de utilización de la televisión y de otros medios audiovisuales y de comunicación) sea coherente con los objetivos que queremos lograr en nuestros hijos e hijas.
  • Explicarles el sentido de las normas que se aplican en la familia en relación con los medios audiovisuales y las nuevas tecnologías de la comunicación. Aunque se rebelen y protesten contra ellas, seguro que en el fondo entienden que son necesarias.
  • Especialmente en la adolescencia, y como ya hemos comentado, también tiene un gran efecto educativo su participación en la determinación, modificación y/o negociación de las normas.
  • El diálogo. Cualquier espacio de diálogo con el o la adolescente es oro, por breve que sea. Para ello debemos crear oportunidades y prestar atención para aprovecharlas. En relación con las pantallas, el visionado conjunto de un capítulo de su serie favorita, un rato de navegación por Internet o una partida con su videojuego preferido, pueden ser momentos clave para:
    • Conocer mejor sus opiniones, gustos y reacciones.
    • Transmitir nuestras propias opiniones y gustos. Debemos tener cuidado para expresarlas
      de manera respetuosa. Por otro lado, si las únicas opiniones que transmitimos son críticas con sus gustos, es posible que esto afecte negativamente a la relación educativa.
    • Debatir sobre el funcionamiento de las diversas tecnologías, sus aportaciones, sus ventajas,
      sus inconvenientes y sus riesgos.

Prestacion por cuidado de hijos con enfermedad grave ó cancer

Prestacion por cuidado de hijos con enfermedad grave ó cancer

Aunque la regulación de esta prestación no es en absoluto novedosa, sigue siendo una gran desconocida para muchas personas. Nos parece interesante abordar este tema, por la dificultad que puede tener para la conciliación familiar encontrarse en esta situación. Con la publicación del RD 1148/2011, entra en vigor la prestación por cuidado de hijos con cáncer y enfermedad grave que en la actualidad ayuda a muchos padres.

Beneficiarios:

  • Tener un hijo menor de 18 años con cáncer o enfermedad grave tipificado en el RD 1148/2011.
  • Trabajadores por cuenta ajena o propia.
  • Reducirse la jornada un mínimo de un 50 %. Es válido tanto para trabajadores a tiempo completo como a tiempo parcial y el porcentaje de reducción no varía. En el caso de trabajadores a tiempo parcial con una jornada de trabajo igual o inferior al 25% de un trabajador a tiempo completo comparable no tendrá derecho a subsidio.
  • Deberán trabajar los dos progenitores.
  • Sólo un progenitor puede disfrutar de la prestación, pero podrá alternarse el disfrute del subsidio por periodos no inferiores al mes.
  • En las situaciones de pluriactividad, (simultanear trabajo por cuenta ajena con autónomo) podrá percibirse el subsidio en cada uno de los regímenes de la Seguridad Social en el que se reúnan los requisitos exigidos.

Carencia:

  • Menores de 21 años: no se les exige periodo de carencia.
  • Entre 21 años y 25 años, el periodo mínimo de cotización exigido será de 90 días cotizados dentro de los siete años inmediatamente anteriores a dicha fecha. Se considerará cumplido el mencionado requisito si, alternativamente, la persona trabajadora acredita 180 días cotizados a lo largo de su vida laboral, con anterioridad a la fecha indicada.
  • Mayores de 26 años, el periodo mínimo de cotización exigido será de 180 días dentro de los siete años inmediatamente anteriores a dicha fecha. Se considerará cumplido el mencionado requisito si, alternativamente, la persona trabajadora acredita 360 días cotizados a lo largo de su vida laboral, con anterioridad a la fecha indicada.

Cuantía:

El 100 % de la de la base reguladora de incapacidad temporal por contingencias profesionales en proporción a la reducción de la jornada laboral.

Enfermedades consideradas graves

Se agrupan en 16 grupos y contiene 109 enfermedades, regulado en el Anexo I del RD 1148/2011.

  1. Oncología
  2. Hematología
  3. Errores innatos del metabolismo
  4. Alergia en inmunología
  5. Psiquiatría
  6. Neurología
  7. Cardiología
  8. Aparato respiratorio
  9. Aparato digestivo
  10. Nefrología
  11. Reumatología
  12. Cirugía
  13. Cuidados paliativos
  14. Neonatología
  15. Enfermedades infecciosas
  16. Endocrinología

Suspensión y Extinción del Subsidio

  1. Quedará en suspenso:
    En las situaciones de Incapacidad Temporal, maternidad y paternidad y en los supuestos de riesgo durante el embarazo y de riesgo durante la lactancia natural.
  2. La prestación se extingue:
    • Por reincorporación plena al trabajo.
    • Por no existir necesidad del cuidado directo, continuo y permanente del menor debido a la mejoría de su estado.
    • Cuando uno de los progenitores cese en su actividad laboral, habrá que esperar a volver a tener trabajo los dos para reanudar el subsidio.
    • Por cumplir el menor 18 años.
    • Por fallecimiento del menor.
    • Por fallecimiento de la persona beneficiaria del subsidio.

Bienestar mental de las personas mayores en su domicilio

Las personas mayores deben ser tratadas con dignidad y como individuos que pueden realizar elecciones y ejercer un control sobre su vida. Darles la oportunidad de poder tomar decisiones sobre qué atención quieren recibir y qué estilo de vida desean llevar es fundamental para garantizar su bienestar psicológico.

La presencia de problemas de salud mental en personas mayores puede complicar la calidad de la atención que reciban estas personas. Por este motivo se han elaborado seis normas de calidad, que pretenden subrayar las necesidades de atención que precisa este colectivo, y cuya cobertura mejorará notablemente su calidad de vida. Las normas de calidad han sido elaboradas a partir de la revisión de la evidencia científica disponible, y describen, de manera cuantificable, diferentes áreas de salud o atención claves para mejorar la atención de estas personas mayores.

Las normas de calidad para la atención domiciliaria de las personas mayores con problemas de salud mental se articulan en torno a los siguientes principios:

  • Las personas mayores que reciban cuidados en el hogar deben tener la oportunidad de participar a lo largo del día en una actividad significativa que promueva su salud y su bienestar psicológico, incluidas las actividades de la vida diaria, siempre que sea posible.

  • Las personas mayores están capacitadas para mantener y desarrollar su identidad personal. El personal que atienda a estas personas mayores debe ser consciente de su historia vital, y respetar sus intereses, creencias y el valor de sus posesiones personales. Se les debe dar la oportunidad de participar en la toma de decisiones sobre su cuidado y se les debe apoyar y animar a expresar su identidad y sus preferencias.
  • El plan de atención elaborado para las personas mayores que reciben atención domiciliaria debe contemplar el reconocimiento e identificación de los síntomas y señales que alerten de la presencia de problemas de salud mental. Los trastornos mentales en este colectivo son muy comunes, pero, sin embargo, a menudo no son reconocidos, diagnosticados ni tratados. El reconocimiento de estos síntomas permitirá realizar una evaluación temprana y facilitar el acceso a los servicios adecuados.
  • El plan de atención domiciliaria elaborado para las personas mayores debe incluir las necesidades específicas que se deriven de la presencia de problemas de discapacidad sensorial. Las pérdidas de visión y audición leves, pero progresivas, son comunes en el proceso de envejecimiento y pueden pasar desapercibidas durante algún tiempo, generando dificultades en la comunicación, y mermando la capacidad de independencia y seguridad de la persona mayor. El reconocimiento y registro de las posibles necesidades que se deriven de estas situaciones de discapacidad sensorial, por parte del personal que atiende a estas personas, permitirá la evaluación y el tratamiento temprano de estos problemas, lo que resulta esencial para mejorar su calidad de vida y evitar su aislamiento.

  • El plan de atención domiciliaria deben contemplar también la identificación y reconocimiento de problemas de salud física. Cualquier enfermedad física puede afectar notablemente a la realización de las actividades de la vida diaria, a su independencia y a su bienestar mental, por lo que es necesario su evaluación temprana y derivación al servicio de salud adecuado.
  • Las personas mayores en atención domiciliaria deben tener acceso pleno a toda la cobertura de servicios de salud que puedan precisar. Muchas personas mayores que residen en sus hogares, a menudo, experimentan dificultades para acceder a los servicios de atención primaria y secundaria del sistema de salud pública, por lo que resulta fundamental que se establezca un adecuado enganche con su equipo médico de referencia.
Referencias: nice.org