Alimentación y esclerosis múltiple

De todas maneras, es muy importante que las personas que padecen esclerosis múltiple eviten el sobrepeso y el estreñimiento, que pueden ser perjudiciales para la enfermedad. Así, deberán seguir una dieta adecuada y saludable en su conjunto para prevenir estos factores.

 En una alimentación variada y equilibrada, el aporte de vitaminas es fundamental. Para ello, es importante seguir una dieta rica en frutas y verduras crudas. La mayoría de vitaminas se destruyen en el momento de cocción, por esta razón, se absorben mejor cuando los alimentos no se cocinan. Además, para preservar las vitaminas de las verduras es aconsejable que se guarden en la nevera el menor tiempo posible antes de ser consumidas, y que se ingieran justo después de ser preparadas, ya que pierden vitaminas a medida que pasa el tiempo. Esto ocurre, por ejemplo, con el zumo de naranja, ya que la vitamina C se destruye por el contacto con el aire. Asimismo, muchas vitaminas se encuentran justo debajo de la piel de las frutas y las verduras, y por lo tanto, no se deben pelar en profundidad.

Aunque siempre es conveniente consumir las vitaminas a través de los alimentos, muchas veces es necesario un aporte vitamínico sintético. Las personas que se mediquen deben consultar siempre a su médico, ya que muchas de estas vitaminas pueden producir hipervitaminosis. Asimismo, hay que evitar el consumo de tabaco y alcohol, ya que provoca que el organismo necesite más vitaminas.

En cuanto a las proteínas, a pesar de que las de origen animal son beneficiosas, muchas veces van acompañadas de grasas. Por lo tanto, es muy importante controlar el consumo de carnes y derivados y obtener un equilibro entre proteínas vegetales y animales, de las que se suele abusar.

Para evitar el sobrepeso, que puede ser perjudicial para los afectados de esclerosis múltiple, es esencial moderar el consumo de grasas, sobre todo, las de origen animal. En lo que se refiere al estreñimiento, otro factor que puede incidir negativamente en el desarrollo de la esclerosis múltiple, se puede prevenir con el consumo de fibra, presente en alimentos como las legumbres secas, el pan, las frutas y las verduras.

El hierro es uno de los minerales más necesarios sobre todo para ciertos sectores de la población, como las mujeres, los adolescentes y en casos de pérdida de sangre. El hierro se asimila mejor si es de origen animal y se combina con vitamina C. Por lo tanto, consumir algún alimento que contenga hierro y, a la vez, beber zumo de naranja, hará que el organismo absorba el hierro más fácilmente.

En general, para mantener una dieta saludable, es aconsejable comer entre 3 y 4 veces al día de manera moderada, disminuir el consumo de grasas, azúcares y sal, y aumentar el de pan, féculas, verdura y fruta. No hay que olvidar que el agua es el elemento más importante para nuestro organismo, y por lo tanto, hay que ingerir, como mínimo, un litro al día. Por último, hay que evitar el consumo de tabaco y alcohol, y realizar ejercicio físico asiduamente.

Fuente de información:

Alimentación y EM. FELEM. [acceso 21 de noviembre de 2012]. Disponible en: http://www.esclerosismultiple.com/pdfs/ALIMENTACION%20Y%20EM.pdf

Melanoma

Melanoma

¿Que es el melanoma?

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que aparece cuando las células llamadas melanocitos se convierten en malignas. Estas células elaboran un pigmento llamado melanina, responsable del color de la piel, del pelo y del iris de los ojos. La melanina, por su parte, funciona como un fotoprotector evitando que la radiación solar dañe las estructuras o los tejidos del cuerpo. Cuando la piel se expone al sol, los melanocitos producen más melanina como defensa contra la acción de los rayos ultravioleta (UV). Los lunares o pecas aparecen cuando los melanocitos crecen en grupo.

Una persona suele tener entre 10 y 40 y, científicamente, se llaman nevus. Estos se clasifican en dos grupos: nevus congénitos, que pueden ser de nacimiento o aparecer con los años; y nevus adquiridos, que se desarrollan a partir del año de nacimiento y pueden ser típicos o atípicos. Los melanocitos se multiplican y en ocasiones se extienden a otras partes del organismo.

Las metástasis se inician cuando un grupo pequeño de células del tumor primitivo es transportado a otra zona y se detiene en un órgano donde crece y produce un tumor semejante al original. Para despejar las posibles dudas sobre la naturaleza maligna del tumor se utiliza la biopsia, que consiste en la extracción de una muestra del tejido tumoral para analizarlo. De esta manera se puede confirmar el diagnóstico y establecer un tratamiento adecuado.

Causas que producen melanoma

Aunque son diversos los factores que lo provocan, parece ser determinante haber tomado en exceso el sol durante la infancia, si bien puede aparecer en personas de todas las edades. Se localiza en todo el cuerpo, y se manifiesta por nuevos lunares o pecas que cambian de tamaño y aspecto. Hay una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer un melanoma, y éstos determinan que existan grupos de personas con mayor probabilidad de desarrollarlo. Entre ellos cabe destacar:

  • Tener la piel o el pelo claro
  • Presencia de nevus atípicos.
  • Presencia de nevus en una cantidad superior a 40.
  • Presencia de nevus congénitos.
  • Tener antecedentes familiares de nevus atípicos, de melanoma o de ambas cosas.
  • Haber sufrido una o más quemaduras severas por el sol, especialmente si se han producido en la infancia, pues el efecto de la irradiación solar es acumulativo.
  • Haber estado expuesto muchas horas a rayos ultravioleta (sol, UVB, UVA) aunque tenga la piel totalmente bronceada.

Sintomas del Melanoma

  • Aunque el melanoma puede aparecer a cualquier edad y cada vez se diagnostica más en jóvenes, la mayor frecuencia se da entre los 40 y 50 años, lo cual es común a los distintos cáncer de piel.
  • En cuanto al sexo, el melanoma se da con más frecuencia en mujeres que en hombres.
  • Las profesiones realizadas a la intemperie y los deportes al aire libre también son un factor de riesgo.
  • Las personas con una piel muy sensible que siempre se queman y nunca se broncean en su primera exposición constituyen un grupo de riesgo.
  • Las personas que en algún momento de su vida se han visto afectadas por un melanoma corren el riesgo de recaer o de desarrollar nuevos melanomas. Por este motivo es muy importante el seguimiento médico y el mantenimiento de medidas de prevención.

Prevención

El sol constituye el principal factor de riesgo para desarrollar un melanoma, por lo que es recomendable tomar una serie de medidas básicas a la hora de exponerse a los rayos solares. Las personas con melanoma deben seguir con especial atención las normas generales para protegerse de la radiación, ya que corren un mayor riesgo de desarrollar nuevos tumores. Para proteger la piel conviene tener en cuenta los siguientes consejos:

Tipos de Melanoma

El melanoma, que presenta formas, volúmenes y colores variables, puede desarrollarse en cualquier superficie de la piel. En los hombres aparece generalmente en el tronco, desde la espalda hasta la cadera, en la cabeza o en el cuello. En cambio, en las mujeres se desarrolla principalmente en las piernas o en el tronco. No se deben excluir otras partes del cuerpo, ya que también puede desarrollarse debajo de las uñas, en las palmas de las manos o en las plantas de los pies. Es importante recordar que ésta no es una enfermedad contagiosa, por lo que no existe ningún riesgo derivado del contacto con personas que la sufren. Existen varios tipos de melanoma:

  • Lentigo maligno:

Afecta a las áreas de la piel que se han visto expuestas durante largo tiempo al sol. Se localiza en la cara, la cabeza y el cuello, y en algunos casos en el dorso de la mano y las piernas y se presenta entre los 60 y 70 años. Al inicio se percibe una mancha de bordes mal delimitados. Con el tiempo la mancha se extiende y modifica hasta formar un nódulo. Si desaparece, vuelve a presentarse en otras áreas. El color puede ser variable, con áreas de distintas tonalidades de marrón, pero también pueden ser rojas o negras.

  • De extensión superficial:

Aparece en cualquier zona de la piel, aunque en los hombres se localiza más en el tronco, y en las mujeres, más en las piernas. Es el más frecuente entre la población blanca: constituye cerca del 50 por ciento de todos los melanomas y aparece entre los 40 y 50 años. Es una mancha superficial de bordes bien delimitados. Su crecimiento es lento. Aparecen uno o varios. Su color es intenso pero muy variable: marrón, gris, negro o rosa. La forma del borde es irregular.

  • Acral:

Afecta a las plantas de los pies y, en menor grado, a las palmas de las manos, los dedos, los genitales y la boca. Constituye el 10 por ciento de los melanomas entre la población blanca y el 50 por ciento entre la negra u oriental y puede aparecer a cualquier edad. Sobre la mancha inicial aparece un tumor a los pocos meses y las lesiones son muy variables. Tiene los bordes más dispersos, pero los colores son parecidos a los del melanoma de extensión superficial.

  • Nodular:

Se localiza en cualquier zona de la piel, aunque por lo general se sitúa en la cabeza y el tronco. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres y se desarrolla entre los 50 y 60 años. El tumor crece rápidamente sin apreciarse una mancha. Su aspecto es el de una lesión en forma de nódulo tumoral. El color es variable: negro, azulado, marrón, rojizo. Sangra a menudo y está elevado sobre la piel.

Diagnóstico

Cuando se sospecha la presencia de un melanoma, se realiza una biopsia (extracción de una muestra de tejido y examen al microscopio). Los tumores pequeños se extirpan enteramente, pero cuando son grandes se obtiene sólo una pequeña porción. En cualquier caso, un anatomopatólogo examina el tejido al microscopio para determinar si el tumor corresponde a un melanoma.

El sistema ABCD es también una guía útil para identificar manchas en la piel que deberían ser consultadas por el médico:

  • A. Asimetría: Las lesiones de melanoma suelen ser de forma irregular (asimétrica); los lunares benignos -no cancerosos- suelen ser redondeados (simétricos).
  • B. Borde: Estas afecciones tienen a menudo bordes desiguales o irregulares (mellados o con muescas); los lunares benignos tienen bordes lisos.
  • C. Color: Las lesiones presentan muchas sombras de marrón o negro; en los lunares benignos se aprecia una única mancha marrón.
  • D. Diámetro: Normalmente tienen más de 6 milímetros de diámetro. Los lunares que no son peligrosos suelen medir menos.

Tratamientos

El tratamiento del melanoma depende del tipo y del estadio del tumor, así como de otros factores como el estado de salud y la edad del paciente. Existen cuatro tipos de tratamiento que pueden utilizarse de forma combinada: * Cirugía: Es el tratamiento más común y consiste en la total extirpación del tumor junto a una parte del tejido sano que hay a su alrededor. De esta manera se evita que el cáncer se reproduzca en el caso de que haya invadido otras zonas cercanas. La cantidad de tejido extirpado depende de la profundidad y el grosor del melanoma.

  • Quimioterapia. Consiste en la administración de fármacos anticancerígenos. Pueden combinarse varios fármacos para incrementar su eficacia, e incluso aplicarse localmente. Este tratamiento es de gran utilidad cuando el melanoma se ha extendido desde el lugar de origen a otras partes del cuerpo.
  • Inmunoterapia. También llamada bioterapia o terapia biológica, consiste en aumentar las defensas naturales del cuerpo ante la enfermedad. De esta manera el sistema inmunitario de las personas afectadas se fortalece. Las sustancias más utilizadas son los interferones, sustancias naturales derivadas de los leucocitos que el propio cuerpo produce en pequeñas cantidades como reacción a ciertos estímulos (virus, toxinas, etc.). La más empleada es el interferón-alfa, que ha demostrado ser muy eficaz en los melanomas con alto riesgo de recaída.
  • Radioterapia. Se trata del uso de radiación de alta intensidad para destruir las células cancerígenas y detener su crecimiento. El tratamiento es local, lo cual significa que sólo afecta a las células de una zona determinada. En el caso del melanoma, únicamente se utiliza para tratar metástasis en los huesos o en el cerebro.
Jardín terapeútico para enfermos con demencia

Jardín terapeútico para enfermos con demencia

En España actualmente el número de enfermos de Alzheimer se mueve entre las 700 y 800.000 personas. Esta enfermedad sin curación es la forma más frecuente de demencia en mayores de 65 años y la tercera causa de muerte por detrás de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Según la Sociedad Española de neurología (SEN), se estima que en 2050 uno de cada tres españoles tendrá más de 65 años y cerca de un millón de sujetos estarán afectados por demencia.

La demencia conlleva una pérdida de las habilidades mentales que dificulta las actividades normales y cotidianas, con la consiguiente pérdida de independencia.

Un paciente necesita 70 horas a la semana de cuidados, siendo los familiares, en el 80% de los casos, los que se hacen cargo de los mismos. Además de la presión emocional, es la familia la que asume el coste de la enfermedad en un 87% de los gastos, siendo el 13% restante financiado a través de fondos públicos. (Unidad de investigación en enfermedad de Alzheimer y trastornos relacionados, centro Alzheimer, Fundación Reina Sofía)

En este sentido, las administraciones públicas deben hacer un esfuerzo para reducir el impacto socio sanitario, mediante la inversión en unidades de diagnostico precoz y tratamiento.

Periódicamente aparecen en los medios, noticias sobre medicamentos y algunas vacunas, basadas en experiencias con animales que no son trasladables a los seres humanos ni hasta el momento recomendables para el tratamiento de la enfermedad.

Es verdad, que existen terapias farmacológicas que funcionan en los primeros estadios de este mal degenerativo progresivo, pero es fundamental utilizar otras alternativas para retrasar la enfermedad y buscar soluciones de refuerzo y estimulación de la memoria. Los centros e instituciones de mayores, utilizan en España la estimulación física y cognitiva a través de numerosos recursos: la música, el arte, la horticultura son algunos de ellos y actualmente se plantea (como se hace en otros países de la U.E. y E.U.), el trabajo terapéutico con animales.

Si se pudiese empezar a trabajar en la estimulación al aparecer los primeros síntomas de la demencia, podría evitarse inicialmente el uso de fármacos, con los consiguientes beneficios para las personas mayores y un menor coste sanitario para la sociedad.

 El jardín Terapéutico para pacientes con demencia no es un jardín cualquiera. Está planificado con dos intenciones principales: reforzar memorias del pasado y ayudar a crear nuevas memorias mediante la estimulación. En su diseño, incluimos elementos del lugar, reconocibles y familiares

Cerca de la naturaleza todos experimentamos relajación y confort e igualmente en los jardines, que no son sino espacios exteriores artificiales asociados a la naturaleza. Por tanto, si la intención en la planificación de los jardines es, además de la acogida, favorecer el movimiento, trabajar en la psicomotricidad, reforzar los recuerdos y apoyar las relaciones sociales, estamos hablando de «jardines terapéuticos». En el caso de las personas mayores, colectivo» frágil y sensible», estos jardines permiten muchas formas de estimulación, con los beneficios potenciales que de ellos se derivan.

¿Cuáles son los beneficios que pueden aportar el Jardín terapeútico para enfermos con demencia?

Dar un valor añadido a la estimulación cognitiva y al movimiento, gracias a los beneficios que el sol y el aire libre proporcionan a las personas: fijación del calcio, aumento del apetito, regulación del sueño, disminución de la agresividad y apatía…

Se ha demostrado que la luz natural, posee un efecto curativo y mejora la situación del enfermo. En este sentido, la arquitectura hospitalaria se ha ido transformando en los últimos 20 años, desde los grandes edificios, a configurarse mediante módulos de menor tamaño, separados por espacios y patios con ventanas que permiten pasar la luz.

Por otra parte, a partir de las evaluaciones de Roger S. Ulrich, PH. D. (en los años 90), conocemos el valor de la vegetación en los entornos sanitarios como reductora del estrés, entre otros beneficios.

El jardín permite llevar a cabo la mayoría de las terapias establecidas, junto a otras que, con la ayuda de la vegetación se pueden programar: recorridos de interés, asociaciones entre colores y plantas, refuerzo de los esquemas espacial y temporal por el seguimiento de las estaciones, olores familiares, hidroterapia… etc.

Estos espacios exteriores deben proporcionar un circuito seguro y accesible, lleno de referencias e hitos visuales, entendibles para todos, con pasamanos y agarraderas, elementos de asiento, sombras y agua. La vegetación debe recoger la riqueza de las cuatro estaciones para la estimulación sensorial: plantas para ver, tocar y oler. Con la vegetación evocamos memorias agradables del pasado incluyendo variedades habituales en los jardines antiguos junto a otras propias del lugar.

 Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la disminución de la natalidad, el descenso de la mortalidad y el aumento en la esperanza de vida en los países desarrollados, generará un incremento exponencial de los individuos mayores de 65 años, y con ello un incremento de patologías ligadas a la edad, entre ellas la demencia.

La demencia produce una quiebra familiar y social, sin precedentes. La concienciación de toda la sociedad es una necesidad ineludible y urgente.

Los responsables sanitarios deben invertir en el diagnostico precoz y tratamientos. Si así se hiciera , según los cálculos de la Unidad de investigación en enfermedad de Alzheimer de la Fundación Reina Sofía citada más arriba, el retraso en la aparición de la EA en un año, mediante actividades preventivas, reduciría a nivel mundial en 12 millones el número de enfermos en 2050.

Nuestra propuesta es llevar la naturaleza a los espacios exteriores de los centros y residencias de mayores. Esta alianza con la naturaleza, apoya, estimula y no exige retornos.

Este proyecto no solo beneficia a los mayores, también a los cuidadores principales, a la familia en general y al personal de apoyo y sanitario, favoreciendo la interacción social y generacional.

La salud del cuidador

La salud del cuidador

Mucho se habla de cómo cuidar a las personas enfermas o a los mayores que necesitan ayuda para poder realizar sus tareas diarias, pero lo cierto, es que poco se habla de cómo mejorar la salud de aquellos que hacen posible todos esos cuidados: los cuidadores.

Los cuidadores de personas dependientes realizan una tarea que muchas veces repercute negativamente en su salud física y emocional, más aún cuando esta situación se prolonga en el tiempo. Por ello, cuidar la salud de los cuidadores es un desafío muchas veces olvidado porque el foco de atención se pone en la persona dependiente.

¿Qué cambios acarrea en la salud del cuidador el cuidar de una persona dependiente?

Todos los seres humanos podemos necesitar en un momento dado una ayuda para poder desarrollar actividades de la vida diaria, tan básicas como vestirnos, comer o andar. Esta necesidad de ayuda se denomina dependencia, y las personas que la demandan, dependientes.

El cuidado de un familiar dependiente es, en general, una experiencia prolongada que exige reorganizar la vida familiar, laboral y social. Las personas que atienden directamente a familiares dependientes –generalmente, una única persona y mujer- tienen que responder a determinadas tareas, esfuerzos y tensiones derivadas de su cuidado. Esto repercute tanto en su propia persona como en su entorno, produciendo múltiples cambios en diferentes ámbitos de su vida cotidiana.

¿Qué repercusiones puede tener en la vida del cuidador?

El cuidado de un familiar dependiente puede traer consigo conflictos en el seno de la familia, por desacuerdos en la atención e implicación de los familiares. De la misma manera, se producen cambios emocionales, porque los cuidadores se ven expuestos a un buen número de emociones y sentimientos; algunos positivos, como los sentimientos de satisfacción por contribuir al bienestar de un ser querido, pero otros negativos, como la sensación de impotencia, sentimientos de culpabilidad, rechazo hacia la persona dependiente, soledad…

Frecuentemente, el cuidado prolongado de un familiar dependiente termina afectando de forma negativa a la salud de los cuidadores, porque es una actividad que provoca un gran desgaste. Esta pérdida de salud del cuidador viene dada también porque, al tener a cargo a una persona dependiente, disminuye el número de actividades sociales y de ocio que realizaban anteriormente, lo que puede producir sentimientos de aislamiento y soledad. Al mismo tiempo, si además el cuidador tiene un trabajo fuera de casa, suele experimentar un conflicto entre las tareas de cuidado y las obligaciones laborales; tiene la sensación de estar incumpliendo tanto en el trabajo como en el cuidado de su familiar. Por si fuera poco, todo ello suele venir acompañado de dificultades económicas, tanto porque pueden disminuir los ingresos (debido a una reducción de la jornada laboral o directamente por dejar de trabajar) como porque aumentan los gastos derivados del cuidado del familiar. A veces, los cuidadores llegan a plantearse la difícil decisión de ingresar en una residencia al familiar anciano. Desaparecen así algunos motivos de preocupación, pero surgen otros nuevos: el esfuerzo que supone las visitas a las residencias alejadas; la preocupación por la atención que pueden estar recibiendo; el coste del servicio si es una residencia privada; el sentimiento de culpabilidad por no atenderle personalmente; el “qué dirán”, etc.

¿Qué es el "síndrome del cuidador"?

La acumulación durante un tiempo prolongado de todos los sentimientos descritos anteriormente puede provocar el denominado “síndrome del cuidador”. Sus signos más evidentes son el agotamiento físico y psíquico, debido a que el cuidador tiene que afrontar una situación nueva que consume gran parte de su tiempo y energía; además, puede llegar a tener un sentimiento de culpa por no haber hecho las cosas mejor, incluso los que han sido formados para esta labor.

Por ello, es importante estar alerta ante situaciones de negatividad, enfado, irritabilidad, agotamiento, distanciamiento social, ansiedad, depresión, insomnio, falta de concentración o problemas de salud cuya causa haya sido provocada por esta situación (por ejemplo, dolores de cabeza frecuentes).

 

¿Todos los sentimientos que experimenta el cuidador son negativos?

Por supuesto que no. El cuidador también experimenta sentimientos positivos, como la satisfacción de cuidar a una persona mayor, ya que supone luchar por alguien a quien se quiere, a quien se desea expresar cariño e interés. A veces los cuidadores descubren que poseen unas cualidades que hasta entonces no conocían, y no son pocos los que manifiestan haber “evolucionado” como personas a través de las situaciones asociadas al cuidado.

 En definitiva, se debe prestar una atención especial al entorno del cuidador, ya que mejorando su calidad de vida se proporcionará una mayor calidad en el cuidado de la persona mayor.

¿Como puede protegerse la salud del cuidador?

Es importante tener bien claro que si el cuidador se encuentra en un buen estado de salud, el cuidado que dará a la persona dependiente le será menos pesado y más agradable.

La ayuda, el reparto de responsabilidades, el apoyo emocional, el reconocimiento que recibe de los familiares, son factores que tienen una gran carga emocional. Es esencial que el cuidador principal sienta ese apoyo, pues evitará sentimientos de agobio, estrés y frustración. Contar con una mayor flexibilidad laboral puede hacer más agradable la atención de cuidar, al disponerse de más tiempo para ello; también pueden ser muy importantes los apoyos que se pueda recibir de las instituciones, como ayudas económicas, programas de respiro, o ingresos temporales en residencias y Centros de Día. Conocer  la enfermedad o impedimento de la persona dependiente, su posible evolución y complicaciones, también hace que el cuidado sea más efectivo.

¿Qué nos alerta sobre una pérdida de salud del cuidador?

Algunas situaciones pueden actuar como evidencia de que la tarea de cuidar a una persona dependiente empiece a hacer mella en la salud del cuidador. Suelen ser síntomas de alerta las siguientes situaciones:

  • Pérdida de energía, sensación de cansancio continuo, sueño.
  • Aislamiento.
  • Aumento en el consumo de bebidas, tabaco y/o fármacos.
  • Problemas de memoria, dificultad para concentrarse, bajo rendimiento en general.
  • Menor interés por actividades y personas que anteriormente lo tenían.
  • Aumento o disminución del apetito.
  • Enfados fáciles y sin motivos aparentes.
  • Cambios frecuentes de humor o de estado de ánimo, irritabilidad y nerviosismo.
  • Dificultad para superar sentimientos de tristeza, frustración y culpa.
  • Tratar a otras personas de forma menos considerada de lo que se hacía  habitualmente.
  • Problemas en el lugar de trabajo.
  • Problemas económicos.
  • Menor afecto e interés hacia el familiar.
  • Castigos desproporcionados, trato despectivo o vejatorio hacia el familiar a nuestro cargo.

¿Sabes pedir ayuda?

Si somos cuidadores debemos ser conscientes de que la situación que se nos plantea puede prolongarse durante años. Si necesitamos ayuda debemos pedirla cuanto antes, sin esperar a que los demás lo adivinen. Hay que expresar de forma clara y concreta el tipo de ayuda que necesitamos. Pedir ayuda no es signo de debilidad, sino una forma excelente de cuidar de nuestro familiar y de nosotros mismos.

Es importante dejarse ayudar y enseñar por otros familiares, instituciones, o asociaciones. Muchos trastornos en el comportamiento de las personas dependientes vienen motivados por la permanencia durante largos periodos de tiempo en casa, sin haber acudido a centros o servicios adecuados a sus características, lo que provoca en muchas ocasiones un nivel de estimulación menor con la falta de actividad considerable.

Nuestra ayuda no es la única, ni tiene por qué ser la mejor. De esta forma, además de evitar conflictos familiares, se consigue más fácilmente que los demás colaboren con nosotros en el cuidado. Agradecer el apoyo recibido facilitará la continuidad de la ayuda. La responsabilidad de cuidar a un familiar no tiene por qué ser exclusivamente del cuidador, aunque también es cierto que no se pude obligar a nadie a asumir esa responsabilidad.

Es fundamental desechar pensamientos del tipo “Nadie puede cuidar de mi familiar mejor que yo”. Probablemente sea cierto pero, en general, existe un gran desconocimiento de la oferta de los servicios existentes y una actitud negativa respecto a su utilización. Existen asociaciones que ayudan al cuidador mediante programas de voluntariado, con acompañamiento o atención a personas dependientes, como Cruz Roja, Cáritas, CEOMA, la Asociación Española contra el Cáncer, la Asociación de Educación para la Salud (ADEPS) y Solidarios para el Desarrollo, entre otras. También es muy probable que tu Ayuntamiento tenga disponibles programas similares.

Si además, necesitas apoyarte en otro cuidador, consúltenos y le ayudaremos.

¿Eres cuidador? Comparta su experiencia con nosotros. Deje un comentario para que otros cuidadores que nos visiten se sientan apoyados y entendidos.

Reanimacion cardiopulmonar

Reanimacion cardiopulmonar

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una serie de técnicas o maniobras que tienen como objetivo el restaurar la respiración y la circulación sanguínea a los órganos vitales, en aquellos casos en que la víctima deja de respirar repentinamente y, como consecuencia, deja de tener pulso.

Cómo realizar una reanimación cardiopulmonar

Las situaciones de emergencia que requieren de soporte vital básico son cualquiera en las que la persona afectada esté inconsciente y hayamos verificado que no respira, como un atragantamiento con pérdida de consciencia, una sobredosis, un accidente…

Para llevar a cabo de manera efectiva la reanimación, hay unos pasos que debemos seguir con un orden concreto. Si se realizan correctamente las probabilidades de supervivencia de la víctima subirán de manera espectacular. Por todo ello conviene que cualquier ciudadano sepa realizarla:

1. Verifica el estado de la víctima

El primer paso es estimular a la víctima para comprobar si está inconsciente. Para ello se le colocará boca arriba, y podemos darle unos golpes en los hombros y hablarle al oído para ver si con ello se mueve, abre los ojos o emite algún sonido que nos indique que recupera la consciencia. Si no responde es posible que esté en parada cardiorrespiratoria, pero antes de confirmarlo deberemos pedir ayuda.

2. Pide ayuda

Una persona inconsciente es motivo de alarma, por lo que buscaremos en los alrededores alguien que nos pueda ayudar. Puede ser gritando o llamando a una casa si estamos en la calle. Eso sí, no hay que abandonar nunca a la víctima. Una vez confirmemos la ausencia de respiración se llamará a los servicios sanitarios.

3. Liberar la vía aéra (maniobra frente-mentón):

La víctima durante una parada tiene todos los músculos relajados, lo que provoca que la lengua caiga hacia atrás tapando la tráquea e impidiendo que entre o salga el aire. Por ello, el tercer paso es asegurar la vía aérea, es decir, que la garganta quede libre para que pueda entrar y salir el aire fácilmente de los pulmones. Para ello se tomará a la persona con una mano en la frente y la otra en el mentón, y se le moverá la cabeza completamente hacia atrás de manera que el mentón suba. Con esta maniobra conseguiremos despejar la garganta.

4. Buscar respiración (ver, oír y sentir)

Con la maniobra frente mentón, el reanimador debe acercar el oído a la boca de la víctima. De esta manera se involucran tres sentidos (vista, oído y tacto) para comprobar si respira:

  • Se observa si el pecho de la víctima sube y baja al respirar.
  • Se escucha en busca de sonidos respiratorios, el aire al entrar y salir.
  • Se siente el calor del aire al ser expulsado por la boca de la víctima.

No hace falta comprobar el pulso, si el fallo está en el corazón no tendrá latido, y esa habrá sido la causa de la ausencia de respiración. Si el fallo ha sido respiratorio y la persona no ventila, al cabo de unos minutos se le parará el pulso. Desde el principio, si no hay respiraciones, actuaremos como si tampoco tuviera latidos.

5. Llamar a emergencias

Por lo tanto, si la persona está inconsciente y sin respiración, automáticamente se ha de llamar a los servicios de emergencia (112) y comunicar la situación de manera clara y simple, explicar la ubicación de forma que puedan encontraros fácilmente. Ahora es cuando realmente se comienza la reanimación cardiopulmonar: el reanimador debe iniciar la reanimación con 30 compresiones torácicas externas seguidas de dos ventilaciones artificiales.

6. Realizar compresiones torácicas

Para llevarlas a cabo colocamos las manos de la siguiente manera: la mano dominante (sea la zurda o diestra) abierta y la otra encima, con los dedos entrelazados, y se colocan en el pecho aproximadamente entre los pezones (en el centro del tórax). A continuación el reanimador, con los codos completamente extendidos, deja caer todo su peso sobre las manos en un movimiento intenso y rápido.

Si las compresiones se hacen correctamente, una pequeña cantidad de oxígeno llega al cerebro y al corazón, lo suficiente para mantener el cuerpo hasta la intervención del equipo sanitario. Para que sean efectivas, las compresiones deben cumplir ciertos requisitos:

  • Que la frecuencia sea superior a 100 pulsaciones por minuto.
  • Que el pecho de la víctima se hunda entre 4 y 5 centímetros.
  • Una vez terminada una compresión hay que dejar al tórax volver a expandirse antes de la siguiente compresión.
  • No parar la reanimación, excepto que la víctima se recupere, los servicios sanitarios se hagan cargo, o el reanimador (si se encuentra solo) quede totalmente agotado y le sea imposible continuar.

Después de las 30 compresiones torácicas, se dan dos ventilaciones artificiales. Siempre es esa proporción: 30 compresiones – 2 ventilaciones, independientemente de los reanimadores que haya. Si son más de uno lo ideal es que se turnen.

7. Ventilación boca a boca

Las ventilaciones artificiales se realizan con la maniobra frente mentón para abrir la vía aérea, y tapando la nariz para que el aire que se insufle no escape. El reanimador hace una inspiración normal y coloca su boca en la de la víctima, cuidando de sellarla completamente, y expulsa el aire para que le llegue a los pulmones. A la vez que realiza la ventilación, observa si el pecho de la víctima se eleva. Si el pecho se hincha, las insuflaciones son efectivas. Se hacen dos ventilaciones por cada 30 compresiones torácicas.

Qué no hacer

  • No interrumpir la técnica. Lo recomendable si hay más de un reanimador es que cambien cada dos minutos para evitar la fatiga.
  • Nunca abandonar a la víctima.
  • Es posible que la víctima haya vomitado, o se observe poca higiene bucal. En estos casos se continúa únicamente con las compresiones torácicas, aunque siempre que se pueda se deben realizar las ventilaciones.
  • Si al realizar el boca a boca no entra todo el aire (puede ser que los labios no estén completamente sellados), no volver a realizarlo, seguir con el ritmo 30 compresiones – 2 ventilaciones.

Las medicinas curan o causan enfermedades

No debió ser fácil crear hace 26 años una fundación (Institut Català de Farmacología) que investiga y denuncia los fármacos que representan algún peligro para la salud. Habrá de todo, pero en la industria farmacéutica hay sobre todo dinero, poder e influencias. “Parece que hayan perdido su alma médica y se hayan quedado únicamente con su alma comercial”, dice Laporte que sabe de lo que habla, entre otras cosas presidió el comité de medicamentos esenciales de la OMS (2003/04) cuando se consiguió que se aprobaran los antirretrovirales genéricos que salvaron tantas vidas en África. Aquí ofrezco solo una décima parte de lo mucho que me contó: el negocio de la salud da para hablar.

Las medicinas curan o causan enfermedades

La diferencia entre un medicamento y un veneno radica en la dosis.

¿Analiza fármacos que ya están en el mercado?
Sí, porque cuando un fármaco sale al mercado ha sido probado por unos pocos miles de voluntarios, pero al comercializarse en todo el mundo es tomado por millones de personas y es entonces cuando pueden aparecer efectos indeseados, en ocasiones con desenlace mortal.

¿Cuál es el medicamento que más gente ha matado?
La aspirina, porque es el medicamento que más gente ha tomado y la percepción de su riesgo está distorsionada. A dosis bajas -cien miligramos al día- es un excelente protector cardiovascular, pero a dosis analgésicas -un gramo- puede producir hemorragia gastrointestinal.

¿Hay datos?
En Catalunya se producen unos 3000 casos anuales de hemorragia gastrointestinal de los que un 40% son atribuibles a la aspirina y a otros antiinflamatorios. En EE.UU. mueren al año por hemorragia gastrointestinal por antiinflamatorio unas 15.000 personas; mientras que de sida mueren 12.000.

Impactante.
Cualquier enfermedad puede ser producida por un medicamento: un infarto de miocardio por un antiinflamatorio y por muchos otros fármacos; una neumonía, cualquier enfermedad neurológica o patología psiquiátrica puede ser favorecida por medicamentos.

Veo que lo de los efectos secundarios va en serio.
Muchos causan depresión, como algunos que tratan la presión arterial o los diuréticos en personas de edad avanzada. Los medicamentos para el insomnio pueden provocar crisis de agresividad, muchos casos de irritabilidad al levantarse se debe a medicamentos de este tipo, como las benzodiacepinas u otros hipnóticos de acción corta.

¿Estamos hipermedicados?
Sí, llegamos al punto de que cuando una persona está triste se dice coloquialmente que esta depre. Los antidepresivos solo sirven para una depresión profunda, y la tristeza no es una enfermedad, es una reacción saludable.

¿No hay medicamento sin efectos indeseados?
No, cada medicamento tiene su peaje. La Agencia Europea del Medicamento calcula que cada año fallecen en Europa 197.000 personas a causa de efectos adversos. En EE.UU. los efectos adversos son la cuarta causa de muerte, detrás del infarto de miocardio, el ictus y el cáncer; y por encima de la diabetes, las enfermedades pulmonares y los accidentes de tráfico.

¿Es una lotería?
No, si la toma o la prescripción del medicamento fuera más atenta a los riesgos que conlleva se calcula que se podría evitar entre un 65% y un 75% de estas muertes.

Anunciar fármacos por televisión debería estar prohibido.
Opino lo mismo. En España solo se pueden anunciar los que no financia la Seguridad Social, sino la arruinarían. Somos el país de Europa que en relación al PIB, más medicamentos consume.

Hablemos de sus precios.
Son arbitrarios. Fabricar el medicamento más caro, de cien a quinientos euros, no cuesta más de dos euros incluyendo el envase. Supuestamente pagamos el esfuerzo de investigación. Pero entre un 30% y un 40% del gasto medio de los laboratorios se destina a la promoción comercial.

El precio lo negocia el Gobierno.
Sí, pero con poco éxito. En España el precio del medicamento está alcanzando el de Alemania que nos duplica la renta per cápita.

Qué gran negocio.
Según el informe de desarrollo de la ONU es el tercer sector económico detrás de la industria armamentística y el narcotráfico.

Dicen que se inventan cada año nuevas enfermedades.
Sí, sobre todo en relación con la mente y el sexo. Convierten la timidez en enfermedad y la medicalizan. Ahora se han inventado la disfunción sexual femenina: “Padeces disfunción sexual femenina…, no se ría…

De acuerdo.
…Si en los úlitmos seis meses has rechazado una proposión de relación sexual o no has tenido una con satisfacción plena”. Cada vez que se reúne uno de los comités de hipertensión arterial (el estadounidense, el europeo, o el de la OMS) bajan el nivel de presión arterial considerado normal, y lo mismo ocurre con el colesterol.

Explíqueme.
En pocos años se ha disminuido de tal manera el límite de normalidad del colesterol que cada vez hay más población que debe tratarse. En EE.UU. ha aumentado de 3 millones de personas a 25 en 10 años.

Asombroso.
La industria farmacéutica dedica el doble (en España el triple) de su presupuesto a promoción comercial que a investigación. Una visita del representante comercial viene a generar unas 35 nuevas recetas del medicamento. Lo asombroso es que no haya en Sanidad una especie de central de compras de medicamentos con gente formada.

¿Quién se ocupa de la formación continuada del personal sanitario?
Los laboratorios, así que es muy difícil asegurar que no haya una influencia de intereses comerciales.

Fuente: lavanguardia.com