Ya ha llovido bastante desde aquel primer robot y el mercado de los robots aspiradores ha tenido más de una década para evolucionar. Durante los últimos años hemos podido ver un par de tendencias remarcables: por un lado Roomba ha perdido la hegemonía del mercado, que se ha fragmentado con la aparición de nuevos competidores; y, por otro lado, se han empezado a aplicar nuevas tecnologías más vigentes y punteras.

Características de un robot aspirador que debes tener en cuenta

Generalmente nos encontramos con dos tipos de robots aspiradores: los que tienen cepillo rotatorio central y los que no (y en su lugar encontramos la boquilla de aspiración).

  • Robots aspiradores con cepillo rotatorio central: Son preferibles en caso de alfombras y moquetas, pues consiguen cepillar las fibras y sacar más suciedad. Además, para la limpieza de superficies duras, son ligeramente más efectivos al cepillar suavemente el suelo. En estos casos, la boquilla de aspiración es toda la apertura que contiene el cepillo central.
  • Robots aspiradores sin cepillo rotatorio central: Al no disponer de cepillo central, se limitan únicamente a aspirar a través de la boquilla, sin la parte de cepillado. Sin embargo, estos tipos de robots aspiradores tienen una ventaja principal: los pelos largos no se enredan en el cepillo rotatorio central. Aunque sacar los pelos del cepillo rotatorio central no es un proceso demasiado engorroso, sí que es un mantenimiento adicional que tendremos que hacerle al robot cada cierto tiempo.

Capacidad de succión

Generalmente medida en pascales (Pa), se trata de una medida que cuantifica la potencia de succión de un robot. En realidad mide la presión negativa que es capaz de generar su motor a través de la succión. Generalmente es un dato que cada marca facilita, por lo que resulta difícil saber la capacidad de succión real de cada modelo. Algunas marcas como Roomba nunca especifican la capacidad de succión de sus robots.

Sensores, mapeado y sistema de navegación

Aquí es donde llegamos a uno de los puntos más interesantes y que va a tener más implicaciones en el comportamiento del robot. Para hacerse una idea, los sensores van a actuar como si fueran los ojos del robot; el mapeado va a ser su cerebro procesando la información captada; y el sistema de navegación, su comportamiento a través de nuestro hogar.

Los robots aspiradores más básicos acostumbran a utilizar sensores infrarrojos y sensores mecánicos. Con ellos pueden detectar obstáculos y desniveles a cortas distancias o bien durante el contacto (en el caso de los sensores mecánicos, alojados en el parachoques). Los modelos más avanzados incluyen sensores ultrasónicos (pequeños radares internos), cámaras gran angular o torretas láser que proyectan haces de luz para descubrir los obstáculos y mapear las estancias.

Generalmente, en función del sistema de navegación, nos encontramos ante dos tipos de robots aspiradores: los que actúan únicamente basándose en decisiones tomadas en tiempo real y los que son capaces de reconocer el entorno y recordarlo —así como de tomar decisiones teniendo en cuenta dicha información almacenada.

Programabilidad y conectividad

Por programabilidad nos referimos a la posibilidad de dejar el robot listo para que él mismo empiece los ciclos de limpieza los días y horas que le especifiquemos. Es una característica bastante útil si pasamos una parte importante del día fuera del hogar y queremos evitar tener que escuchar el ruido del robot aspirador cuando estemos en casa. Actualmente casi la totalidad de robots aspiradores que podemos encontrar en el mercado son programables, a excepción de los Roomba 620 (entre 650€) y anteriores y algún que otro modelo de gama baja.

Recientemente han empezado a aparecer modelos de robots aspiradores con conectividad bluetooth y/o wifi. Aunque son características complementarias, permiten controlar el robot de forma remota a través de aplicaciones móviles, ver el estado de la limpieza o, en algunos modelos como los LG Hombot de la serie 12 (más de 800€), videovigilancia del hogar a través de las cámaras que monta el robot.

Filtros HEPA

Como la programabilidad, se trata de una característica que cada vez se vuelve más universal y vemos como casi todos los nuevos modelos lo incluyen de serie. Sin embargo, aún se pueden encontrar varios robots aspiradores en el mercado que no incluyen filtros HEPA. ¿Qué son exactamente? Cuando un aspirador succiona aire, tiene que filtrarlo y expulsarlo posteriormente. Para poder hacer un filtrado adecuado del aire, se precisan filtros de alta eficiencia.

De no ser así, el aspirador no es capaz de filtrar adecuadamente las partículas de aire y acaba esparciendo pequeñas partículas microscópicas por el hogar –y dejando ese típico ambiente “pesado” que crean los aspiradores tradicionales. HEPA es un acrónimo que hace referencia a los filtros de aire capaces de filtrar las mencionadas partículas microscópicas de polvo. Es una característica muy recomendada, e imprescindible si tenemos algún alérgico en casa.

Autonomía y tiempo de carga

Por autonomía entendemos el tiempo que puede estar funcionando un robot aspirador por ciclo de carga. Una autonomía estándar se sitúa entre los 100 y los 120 minutos. Esta es la autonomía aproximada que tienen, por ejemplo, los Roomba de las series 600, 700, 800 y 900; los iLife V7S y V5 Pro; los Conga de Cecotec, los Hombot Square de LG, etc. Aunque depende mucho del modelo y los fabricantes no acostumbran a dar esta información, esta autonomía le permite al robot limpiar de forma cómoda, aproximadamente, entre 80m² y 120m².

Sin embargo, la autonomía de un robot no mantiene una relación proporcional con la superficie que éste será capaz de limpiar. Encontramos que factores como la velocidad del robot o su sistema de mapeo determinan considerablemente la superficie que es capaz de cubrir. Generalmente los robots con sistemas de mapeo son capaces de limpiar más superficie, por el simple hecho de que no pasan dos veces por un mismo lugar y sus algoritmos optimizan los patrones del robot.

El tiempo de carga estándar de la mayoría de robots de limpieza se sitúa entre las 2h y las 6h.

¿Robot aspirador, robot friegasuelos, robot mopa…?

En los últimos años hemos visto aparecer todo un seguido de variantes de robots aspiradores, algunos de ellos teniendo una gran aceptación (y éxito) en el mercado. Así, actualmente encontramos 4 grandes tipologías de robots de limpieza:

  • Robots —exclusivamente— aspiradores: No hace falta decir mucho de ellos. Simplemente aspiran.
  • Robots friegasuelos: Si único representante es la gama Scooba de iRobot. Esparcen agua y detergente sobre el suelo, lo cepillan y posteriormente recogen y almacenan el agua sucia. Se trata de una tecnología poco desarrollada y tiene pocos adeptos.
  • Robots mopa: Los más conocidos son los robots de la gama Braava de iRobot. Como su propio nombre indica, se dedican a pasar la mopa por el suelo. No aspiran ni recogen residuos (más allá de los que se pueden enganchar en su mopa), por lo que su eficacia es moderada.
  • Robots híbridos: Se trata de robots aspiradores que son capaces de aspirar y pasar la mopa (seca o húmeda). En los últimos meses hemos podido apreciar cómo este tipo de robots aspiradores aumentaban sus ventas de forma exponencial.

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