Existen herramientas que nos pueden ayudar a manejar mejor estas situaciones difíciles que se nos van a ir presentando y nos van a ayudar a mejorar la calidad de vida del enfermo.

Orientarlo en la realidad

Cuando el familiar o cuidador interaccione con el paciente es buena idea recordarle el día y el lugar en que se encuentra, la actividad que van a realizar, explicarle qué van a comer y quien ha hecho la comida, etc.

Terapia de reminiscencia

Es un método en el que trabajamos la memoria remota, mejor conservada en la Enfermedad del Alzheimer y que permite estimular la propia identidad del paciente y reforzar su autoestima. Se trata de hacer que el paciente rememore acontecimientos de su vida. Podemos utilizar vestimentas, fotografías u objetos domésticos para mantener conversaciones que favorezcan la evocación de recuerdos. Además es una actividad muy agradable y de fácil aplicación.

Si mantenemos y mejoramos cognición estamos contribuyendo a disminuir la presencia de alteraciones conductales que, en muchas ocasiones, son consecuencia de problemas como la desorientación o los problemas de memoria.

Adaptar el entorno

Es muy importante que los pacientes reconozcan su entorno, que estén rodeados de objetos que les resulten familiares. Los cambios frecuentes favorecen la desorientación y los problemas de ubicación. Por este motivo debemos simplificar el ambiente para reducir la carga cognitiva y facilitar la localización y el empleo de objetos dejando siempre los objetos en el mismo lugar y donde se vayan a utilizar.

Adaptar las tareas

Proponer las tareas de forma sencilla, fácil y estructurada. Es muy importante recordarle los pasos a seguir y hacerlo en el lugar donde deben desarrollarse para facilitar su mejor consolidación.

Desarrollar rutinas

Los cambios son una de las causas del aumento de confusión en los pacientes y, por ello, plataforma de posibles problemas de conducta. Por este motivo es de vital importancia instaurar rutinas. Las rutinas y las estructuras fijas de comportamiento facilitan el buen funcionamiento cotidiano en personas con problemas de memoria.

Fomentar su autonomía en la medida de los posible sin frustrarlo

Por ejemplo a la hora de vestirse podemos animarlo a que se vista sólo hasta el grado que sea posible. Es importante dejar el tiempo suficiente para que no haya presión o prisas. Es buena idea guardar algunas prendas en otro cuarto para reducir el número de opciones y organizarle la ropa en el orden en que se la debe poner para ayudarle a seguir los pasos del proceso.

A la hora de la comida, podemos animarlo a ayudar en la preparación de la misma, a poner la mesa, poner los vasos, etc. Esto le ayudará a mantener las habilidades funcionales, realzar el sentido de control personal y aprovechar eficazmente el tiempo disponible.

Mejorar la comunicación

Tratar de comunicarse con una persona que sufre la enfermedad de Alzheimer puede ser un reto. Entender y ser entendido puede ser difícil.

Tenemos que escoger palabras sencillas, frases cortas y utilizar un tono de voz tranquilo. También reducir las distracciones y el ruido como la televisión o la radio, para ayudarle a concentrarse en lo que le estamos diciendo. Además, nuestra comunicación y forma de hablarles debe ser positiva.

Por último, es importante prestar atención a las preocupaciones de la persona, aunque sea difícil entenderla.

Te invitamos en este caso a que leas nuestra entrada “cómo comunicarse con personas con Alzheimer Avanzado”, donde se muestran diferentes enfoques y técnicas.

Manejar las alucinaciones y delirios

A medida que la enfermedad avanza, las personas pueden sufrir alucionaciones y/o delirios. Las alucinaciones ocurren cuando una persona ve, oye, huele, ssaborea o percibe algo que no existe. Los delirios son creencias falsas que la persona piensa que son ciertas.

Hay que evitar discutir sobre lo que la persona ve u oye y responder a los sentimientos que está manifestando confortándola si lo necesita.

También es buena idea distraer a la persona con otro tema o actividad. A veces llevarla a otro cuarto o salir de casa a dar un paseo puede ayudar.

Recordad que el cuidador debe disfrutar de tiempo de descanso y desconexion. Para poder desarrolar bien su papel como cuidador no debe olvidar cuidarse a sí mismo