Mitos sobre las sujeciones

Mitos sobre las sujeciones

Las personas mayores que viven sometidos a algún tipo de dispositivo de limitación física acaban metiéndose en una espiral en la que se enfrentan a una pérdida de autonomía, dignidad y autoestima. El uso de estos dispositivos, acaban oponiéndose con los propios objetivos de la persona cuidada, es decir, lograr el máximo nivel de independencia, capacidad funcional y calidad de vida. Por tanto, el objetivo de eliminar o reducir al mínimo el uso de sujeciones se ha convertido en una clave de la práctica clínica.

¿Hasta qué punto es ético el uso de las sujeciones? Esta es una de las preguntas que se sugieren a fin de concienciar a los profesionales y a los familiares.

Motivos por los que se utilizan sujeciones

Se usan sujeciones por motivos múltiples, no siempre aceptables. La búsqueda de la tranquilidad moral fácil ha inducido a muchos a pensar que solo se usan cuando la persona las necesita. Las evidencias científicas muestran que son procedimientos poco convenientes y es necesario admitir que se usan cuando no somos capaces de manejar riesgo de caídas, o problemas de conducta, de otra manera.

Los principales motivos son los siguientes:

  1. Proteger al residente de caídas y accidentes. Se consideran que con ellas los residentes tendrán menor riesgo de caídas y por lo tanto estarán más seguros.
  2. Preocupación por las posibles reclamaciones: De los familiares como consecuencia de las posibles caídas que puedan aparecer en los mayores más vulnerables a las caídas y de las posibles demandas judiciales que podrían resultar de las mismas.
  3. Como elemento de apoyo postural. En aquellos casos en los que el residente va perdiendo la capacidad de control del tronco.
  4. Facilitar tratamientos. Como las sondas nasogástricas u otro tipo de vías.
  5. Controlar las conductas agitación. Consideran que es una medida adecuada para aquellas personas con agitación, agresividad o deambulación errante.

Mitos sobre las sujeciones

En torno a las sujeciones existen muchos mitos que entorpecen la puesta en marcha de programas de intervención en sujeciones

  1. Previene caídas: Las personas con sujeciones presentan el mismo riesgo, o mayor de caídas que aquellas que no las utilizan. Los sitios donde se utilizan sujeciones experimentan una mayor incidencia de lesiones graves como consecuencia de caídas. El uso de sujeciones aumenta la fragilidad del paciente, aumentando el riesgo de caídas.
  2. Sirven para corregir posturas: Otro de los mitos, la mejor alternativa para la corrección de posturas es precisamente un mobiliario correctamente diseñado y adaptado a las necesidades del paciente.
  3. Previenen la deambulación: Lo primero que hay que decir a esto es que la deambulación no tiene por qué ser un problema para nadie si se realizan y diseñan espacios “seguros” . Los pacientes a los que se les permite deambular mejoran la  potencia muscular, mejoran el equilibrio y “caen mejor” con  daños menores.
  4. Falta más personal: Los centros libres de sujeciones que actualmente se encuentran en España no han aumentado su personal y son a día de hoy aproximadamente unos 50. Lo  que si se ha realizado con ellos son actividades de formación y cambios en la organización de las  residencias (distribución  de auxiliares por plantas y espacios…)
  5. Es más fácil cuidar con sujeciones: Las sujeciones presentan más de 25 efectos adversos, por lo que a la larga se crean personas más dependientes y que van a necesitar mucho más recursos por parte del centro para atender a sus necesidades.
  6. Los familiares pueden denunciar al centro por el No  Uso de las Sujeciones: Son pocas las demandas judiciales que se presentan y menos aun las que prosperan. Hay que tener en cuenta que una correcta gestión y documentación del “control de sujeciones” o de su “no uso” protege frente a posibles denuncias. Cada vez son más las comunidades autónomas que comienzan a regular el uso de las sujeciones (Navarra, Madrid, Aragón o País Vasco son algunas de ellas)
  7. Familias: “Las familias lo piden” Esta afirmación cae por su propio peso. Cuando una familia decide ingresar en el centro a un familiar, la sujeción es vendida como una herramienta más en el cuidado, como un elemento de seguridad, la familia firma al considerar que es una prescripción médica.
  8. Son para momentos puntuales: La realidad es que los momentos puntuales se convierten en días, semanas o meses, donde el residente pasa la mayor parte del tiempo sujeto, con los consiguientes efectos secundarios que ello conlleva.
  9. No hacen daño: Otro mito en la actualidad hay descritos más de quince efectos secundarios del uso de las sujeciones, que se citaran más adelante, y no hay ninguno beneficioso para el residente.
  10. El enfermo no se entera: El dolor es una de las últimas funciones que pierde un enfermo de Alzheimer por ello se agitan cuando se la ponen creando vulnerabilidad psicológica, agitación y depresión.

Os invitamos a que leáis el documento que la Confederación Española de Organizaciones de Mayores junto con la Fundación Iberdrola confeccionó con motivo del «Programa «Desatar al anciano y al enfermo de Alzheimer»

 

USO DE SUJECIONES FÍSICAS Y QUÍMICAS CON PERSONAS MAYORES Y ENFERMOS DE ALZHEIMER

Cuidados respiratorios en casa

Cuidados respiratorios en casa

¿Qué pacientes necesitan cuidados respiratorios?

  • Personas diagnosticadas de patologías respiratorias (Asma, bronquitis, bronquiectasia)
  • Personas que presentan dificultad para eliminar secreciones acumulándose éstas en los pulmones
  • Personas que no les llega suficiente oxígeno a los pulmones

Cuidados respiratorios en casa ¿Qué podemos hacer?

  • Ayude a la persona que presenta problemas respiratorios a estar confortable
  • Que use ropa cómoda, holgada, de fácil apertura
  • Que mantenga una posición sentada o semisentada. Elevación de la cama 30 grados.
  • Abra la ventana o utilice un ventilador para que se renueve el aire de la habitación
  • Ponga un humidificador o un recipiente con agua dentro de la habitación para evitar la sequedad del ambiente
  • Que beba abundante líquido o infusiones calientes
  • Se aconsejan comidas poco abundantes y frecuentes. Mantener el peso adecuado.
  • Evite el consumo de alcohol y tabaco
  • Vacunación antigripal anual
  • Que realice técnicas de relajación para disminuir la ansiedad que produce la sensación de falta de aire. Identifíque estos signos y procure controlarlos
  • Que haga ejercicios de fisioterapia respiratoria.

 

 

 

Para todos aquellos que dicen no puedo

Para todos aquellos que dicen no puedo

Cuando alguien evoluciona, también evoluciona todo a su alrededor

Cuando tratamos de ser mejores de lo que somos todo a nuestro alrededor también se vuelve mejor

Eres libre para elegir,

para tomar decisiones, aunque solo tú las entiendas

toma tus decisiones con coraje, desprendimiento y, a veces,  con una cierta dosis de locura.

Solo entenderemos la vida y el Universo, cuando buscamos explicaciones.

Entonces, todo queda claro

Aprender algo significa entrar en contacto con un mundo desconocido,

es donde las cosas más simples son las más extraordinarias

Desafíate

No temas a los retos

Insiste una y otra y otra vez.

Recuerda que sin fe, se puede perder una batalla que ya parecía ganada

No te des por vencido. 

Acuérdate de saber siempre y lo quieres y empieza de nuevo

El secreto esta en no tener miedo de equivocarnos, 

y de saber que es necesario ser humilde para aprender. 

Ten paciencia para encontrar el momento exacto

y congratúlate de tus logros

Y si esto no fuera suficiente…

Analiza las causas e inténtalo con más fuerza

[alert type=»general» accent_color=»» background_color=»» border_size=»1px» icon=»» box_shadow=»yes» animation_type=»0″ animation_direction=»down» animation_speed=»0.1″ class=»» id=»»]El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños

P.Coelho[/alert]

Mantener una autoestima sana para el cuidador

Mantener una autoestima sana para el cuidador

Es de suma importancia mantener una autoestima sana para el cuidador, ya que de ella dependerá el cuidar de una mejor o peor manera a la persona que depende de tí para realizar las tareas de la vida diaria.

Síntomas de una baja autoestima

1. Conformismo, falta de motivación. Se deja de luchar por los sueños porque creemos que no seremos capaces de conseguirlos. Nos creemos poco valiosos.

2. Timidez, miedos,inseguridades. Infinitos miedos a quedar mal, a lo que piensen los demás de nosotros, a hacer el ridículo. Incapacidad de tomar la iniciativa.

3. Dejadez tanto física como hábitos de vida. Se descuida el arreglo físico o por el contrario se puede pasar al otro extremo de arreglarse en exceso para tapar la falta de autoestima. La persona no lleva hábitos de vida saludables, come mal, no hace ejercicio, etc…

4. Negatividad y rigidez. Cualquier cosa que sucede, cualquier error cometido, es causa de falta de respeto hacia uno mismo, de desvalorización y auto-culpa. La persona es poco comprensiva y poco flexible consigo misma.

5. Negación a los cambios y perfeccionismo. La persona se estresa en exceso ante cualquier cambio en su vida, incluso si ese cambio es positivo. Prefiere quedarse en lo conocido por miedo a no dar la talla en otro lugar. También será perfeccionista porque hacer algo mal sería causa de auto-culpas, riñas interiores, y más desvalorización personal.

6. Tratar mal a los demás. Muchas personas de baja autoestima, arremeten contra los demás para sentirse ellos más valiosos, ya que si uno es capaz de convertir a alguien en víctima, sentirá que tiene poder y se situará por encima. Esa situación les alivia y les auto-engaña creyendo que son superiores.

¿Qué podemos hacer para aumentar la autoestima?

A continuación 8 hábitos que te pueden ayudar a tener una sana autoestima:

1. AUTOCONOCIMIENTO

Si uno no se conoce, no se puede querer. ¿Alguna vez has querido a alguien que no conocías?. Es poco probable, ya que el amor sale a la luz ante el conocimiento y descubrimiento emocional.

Es muy importante que sepamos cuáles son nuestras virtudes y nuestros defectos, ya que si no lo sabemos no podremos llevar a cabo los siguientes puntos. Muchas veces uno mismo no es capaz de mirarse de una manera realista, ya que la baja autoestima puede distorsionar la realidad, negativizando en exceso.

En ese caso, sería necesario contar con la ayuda de alguien, no sólo de confianza, sino que tenga los conocimientos para poder ayudar. Una vez sabemos quiénes somos y hacia dónde vamos, podemos ponernos en marcha para vivir con efectividad.

Por ejemplo, un pájaro vuela como nadie, pero si lo metes en agua no tendrá nada que hacer. Una persona puede ser un as de la informática, pero puede que se le den mal las manualidades.

Lo más inteligente sería encaminar su vida a la informática y no a las tareas artesanales, aunque muchas veces, el desconocimiento de uno mismo, hace que tiremos por caminos erróneos. Si no sabes cuáles son tus puntos fuertes y tus puntos débiles, tu vida no irá bien encaminada.

2. ENFÓCATE EN TUS VIRTUDES

Todos tenemos virtudes y también defectos. Absolutamente todo el mundo los tiene, lo que pasa es que las personas que ves muy seguras, lo que hacen esenfocarse en sus virtudes por completo, dejando en segundo plano los defectos.

Los pensamientos son como una bola de nieve que se va haciendo más grande, por ello, si tu centro de atención está en tus defectos, irá creciendo tu inseguridad y malestar, en cambio, si te enfocas en tus virtudes, tu seguridad irá creciendo.

3. MANTÉN A RAYA TUS PENSAMIENTOS

Las personas que tienen la autoestima baja, tienden a dar rienda suelta a pensamientos negativos sobre su persona. Se desvaloran, piensan que son poco capaces, que los demás son mejores, etc… Incluso hay quien se autocritica e insulta continuamente.

Uno mismo debe respetarse y tratarse con cariño, ya que si no, va a ser imposible que su autoestima mejore. Trata de cambiar tus hábitos de pensamientos, cambiar el diálogo interior que tienes contigo mismo.
Coge el hábito de hablarte con buenas y halagadoras palabras.

Ten paciencia contigo mismo y sobretodo sé muy flexible y comprensivo.  Arrojar negatividad contra nuestra persona, sólo servirá para hundirnos en la inseguridad cada vez más.

Llevas un enemigo dentro, que no para de sabotearte y decirte: “no puedes”, “no eres capaz”, “eso no es para ti”, “no te lo mereces”, “no eres válido”, “lo harás mal, no lo intentes”….Sustituye a ese enemigo, por un aliado que te valore y te diga: “puedes hacerlo”, “eres capaz”, “te lo mereces”, “te quiero”, “eres genial”, “inténtalo y si no sale bien no pasa nada, irás aprendiendo y acabarás haciéndolo bien”….

Si te acostumbras a ser tu aliado en vez de tu enemigo, notarás más seguridad, ya que, esas frases que tienes en tus pensamientos, son determinantes para alentarte a creer en ti.

4. FUERA ETIQUETAS

Desetiquétate por completo. No unas tu valía personal a nada exterior. Ni a tu puesto de trabajo, ni a tus posesiones, ni por el éxito amoroso, etc… Tu persona no tiene nada que ver con lo que tengas. 

Probablemente si tienes la autoestima baja te sentirás peor que los demás, o te sentirás poco valioso por ejemplo por estar en paro, o por no tener pareja, etc… La buena noticia es que nada de eso importa.
Se puede tener una sana autoestima sin necesidad de tener grandes cosasexteriores, porque lo que importa no está ahí fuera, sino que está dentro de uno mismo.

La clave está en darte valor por lo que eres como persona, por tus valores, tu forma de ver la vida, tu forma de tratar a los demás, tu bondad, tu integridad, fidelidad, etc..

5. RESPONSABILIDAD DE UNO MISMO 

Cada persona debe asumir su propia responsabilidad. No vale echarle la culpa a los demás de nuestras inseguridades y problemas. Los demás nos influyen también, pero al final es uno mismo quien hace elecciones y no los demás, por ello somos los responsables de nuestra vida.

Lo que pasa afuera es una cosa, pero luego tú eliges qué hacer con esa situación. 

Si por ejemplo alguien no te trata bien y decides igualmente comenzar una relación, luego no se le puede echar la culpa de la infelicidad al otro, ya que nosotros lo elegimos en algún momento, por inexperiencia, confiabilidad, etc… pero es nuestra responsabilidad, e igual que comenzamos en algún momento, también podemos terminar.

Todo lo que hay en nuestra vida, sea malo o bueno, nos lo hemos ganado de alguna manera. Aunque hay excepciones y a veces la mala suerte nos deja situaciones que no escogimos, pero de todas maneras, siempre se pueden tomar decisiones que cambien las situaciones, otra cosa es que se cuente con la seguridad y valentía de enfrentarse a los cambios.

Mientras sigas echando las culpas fuera de ti, no ganarás autoestima, porque si evades responsabilidades, no te pondrás en marcha para cambiar, en cambio, si empiezas a asumir responsabilidades y ves que el timón de tu vida es tuyo, empezarás a hacerte cargo de tu vida y a atreverte a tomar decisiones para cambiar lo que no te satisface.

Esas acciones que empieces a hacer para mejorar tu vida, te dará la sensación de amor propio, porque ya estarás haciendo algo para ayudarte a ti mismo, e igual que sientes gratitud y amor cuando recibes la ayuda de alguna persona, si te ayudas a ti mismo sentirás lo mismo.

6. ¿CUÁL ES TU PROPÓSITO?, ¿ESTÁS EN EL CAMINO CORRECTO?

Es importante no dejar que nos lleve la corriente. Todos podemos manejar nuestra vida y no dejarla a merced de la suerte.

Debemos plantearnos metas y crear planes de acción para acercarnos a ellas, ya que, si no tienes propósitos de vida, no podrás desplegar tus herramientas para conseguir cosas y eso hará que te estanques en tu desarrollo personal.

La autoestima se va formando en base a experiencias y sucesos, entonces, si evitas enfrentarte a situaciones y propósitos, no podrás mejorarla, ya que, sería como pretender que un jugador de baloncesto jugara genial sin haber pasado su etapa de entrenamiento y horas de juego.

7. CUÍDATE Y HALÁGATE A MENUDO

¿Qué haces cuando quieres a alguien? Ya sea un hijo, amigo, familiar… Cuando queremos y valoramos a alguien, nos sale de dentro cuidarle y sacar lo mejor que lleva dentro. Parece que no vemos los defectos y multiplicamos las virtudes.

Lo mismo debes hacer contigo mismo, cuidarte con una dieta equilibrada, practicando ejercicio, escuchando tus deseos, persiguiendo tus sueños, dándote algún capricho, disfrutando de lo que te apasiona, siendo capaz de decir “no” cuando así lo desees, etc…

Y además de cuidarte, no olvides halagarte. Enfócate en lo mejor que tienes y explótalohalágalo y siéntete orgulloso de ello. Eres un ser único y todos poseemos virtudes, lo que pasa es que algunas personas no son capaces de verlas porque están muy enfocadas en los defectos.

Debes adoptar el hábito de halagarte a menudo interiormente por las cosas buenas que tienes, por las cosas que vayas consiguiendo, y no es necesario que sean cosas grandes, incluso el hecho de atreverse a enfrentarse a algo que produce temor, ya es un motivo para halagarse porque ya estás haciendo algo para mejorar tu vida y eso se merece un reconocimiento.

Quién no ha oído la frase “no exageres, tú que me miras con buenos ojos”. Cuando se mira desde los ojos del amor todo se ve diferente, eso debes conseguir, amarte de una manera en la que seas capaz de ver todo lo bueno que tienes. Cuando te empieces a querer más, te será fácil ver tus virtudes.

8. ACEPTACIÓN PERSONAL

Sin aceptación, no hay bienestar ni seguridad. Cuando no aceptas tus defectos, éstos se hacen más fuertes, en cambio, cuando empiezan a reconocerse y a aceptarse, es cuando curiosamente se van minimizando.

La perfección, entre otros, es una causa de falta de aceptación. Crecemos con anuncios, películas, etc.., que inculcan la perfección. No paramos de oír cuando llega el verano los métodos para empezar la “operación bikini”, cuidados de la piel para lucir siempre joven, dentífricos que nos prometen un blanqueamiento dental de película, etc…

Nos inculcan que tenemos que estar siempre estupendos, aunque no nos demos cuenta, y esa es una de las causas que puede provocar falta de aceptación personal.Todo en la vida tiene su lado bueno y malo, en todo hay una balanza de pros y contras.

Debemos saber que todos tenemos un lado bueno y malo, tanto físicamente como en rasgos de la personalidad. Acepta que eres humano y como todos, tienes tus cosas buenas y también malas.

Tendemos a aceptar sólo lo bueno, y no nos damos cuenta que lo menos bueno también nos sirve, está ahí para algo. No hay arcoíris sin lluvia, sin embargo, el ser humano disfruta y halaga la belleza de un arcoíris, pero se queja y rechaza la lluvia.

Todo tiene sus dos vertientes y se complementan, si rechazas tus defectos, se resentirá tu autoestima, debes aceptarlos y curiosamente cuando se aceptan suelen mejorar.

Aceptarse no significa resignarse. Está bien que si algo no nos gusta, intentemos mejorarlo. Aceptarse es no sentirse molesto por cosas que no nos gustan de nosotros mismos, sino que aunque nos gustaría cambiar ciertas cosas, somos capaces de no rechazarlo y aceptar que en este momento soy así, sin molestias, angustias ni sentimientos negativos.

Debemos aceptarnos, aún cuando no nos gusten cosas de nosotros mismos. Debemos querernos igual y trabajar para mejorar lo que haga falta, sin sentimientos negativos, con amor.

Es precisamente autoestima lo que los cuidadores de personas dependientes necesitan para llevar a cabo su tarea diaria. La autoestima se aprende, cambia o se puede mejorar. Una autoestima adecuada y vinculada a un correcto concepto de sí mismo potenciará la capacidad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota y el fracaso. La autoestima es aprender a querernos y respetarnos.

Nuestro hijo es hiperactivo

Nuestro hijo es hiperactivo

Muchas veces habéis pensado que vuestro hijo es demasiado inquieto para su edad, es desobediente, nunca os escucha, no se entera de lo que le decís, no permanece quieto ni un segundo y siempre está cambiando de actividad sin terminar lo que empieza. Además, en el colegio sus profesores os han confirmado el mismo malestar con el añadido de su dificultad para relacionarse con sus compañeros y, tal vez, un retraso escolar con respecto a los otros niños.

Es probable que vuestro hijo sea hiperactivo o, más correctamente, que padezca lo que se denomina Déficit de Atención con Hiperactividad, un trastorno que se caracteriza por tres rasgos: la impulsividad, la hiperactividad (excesivo movimiento corporal) y la falta de atención o dificultad para mantener la concentración. Si sospecháis que este es vuestro caso debéis llevar a vuestro hijo a un especialista para que le realice un buen diagnóstico.

La hiperactividad es uno de los trastornos más diagnosticados durante la infancia; se estima que lo padece entre el 3 y el 5 % de la población infantil. Detectarla a tiempo es importante pues permite prevenir un gran número de problemas asociados, como las dificultades escolares. Las causas que provocan este trastorno no se conocen bien y pueden ser muy variadas (neurológicas, genéticas o ambientales), sin embargo, las formas de tratarlo están bastante estudiadas y su efectividad está comprobada, por lo que os recomiendo que no os obsesionéis con el «¿por qué es hiperactivo?» y paséis rápidamente al «¿cómo debemos actuar?»

Síntomas de un niño hiperactivo

Los síntomas pueden ser clasificados según el déficit de atención, hiperactividad e impulsividad:

  • Dificultad para resistir a la distracción.
  • Dificultad para mantener la atención en una tarea larga.
  • Dificultad para atender selectivamente.
  • Dificultad para explorar estímulos complejos de una manera ordenada.
  • Actividad motora excesiva o inapropiada.
  • Dificultad para acabar tareas ya empezadas.
  • Dificultad para mantenerse sentados y/o quietos en una silla.
  • Presencia de conductas disruptivas (con carácter destructivo).
  • Incapacidad para inhibir conductas: dicen siempre lo que piensan, no se reprimen.
  • Incapacidad para aplazar las cosas gratificantes: no pueden dejar de hacer las cosas que les gusta en primer lugar y aplazan todo lo que pueden los deberes y obligaciones. Siempre acaban haciendo primero aquello que quieren.
  • Impulsividad cognitiva: precipitación, incluso a nivel de pensamiento. En los juegos es fácil ganarles por este motivo, pues no piensan las cosas dos veces antes de actuar, no prevén, e incluso contestan a las preguntas antes de que se formulen.

Tratamientos para la hiperactividad

Para que la terapia psicopedagógica sea efectiva debe estar apoyada tanto en técnicas de modificación de conducta, como en la enseñanza de estrategias que permitan al propio niño ser el controlador de su comportamiento.En el tratamiento de la hiperactividad pueden distinguirse dos clases de terapias: la psicopedagógica y la médica. La primera puede darse sin la segunda, pero nunca al revés. En la terapia médica sólo se tratan los síntomas, no la causa del trastorno, por eso no existe una cura que sea exclusivamente médica. Lo que se hace es controlar las conductas que hacen que el niño tenga dificultades para así permitirle llevar una vida perfectamente normal. Por este motivo, eltratamiento psicopedagógico, que trabaja directamente sobre el comportamiento del niño enseñándole nuevas y más correctas formas de actuar, es imprescindible. El tratamiento médicoes muy útil como complemento del anterior, especialmente cuando se da una hiperactividad extrema que no permite sacar partido de nada de lo que se le enseña. La medicación ayuda a reducir la agitación motriz y le permite atender y comprender mejor las indicaciones que se le dan.

Dentro del entrenamiento de estrategias las más habituales son: estrategias atencionales, solución de problemas y autoinstrucciones. También el autocontrol y la relajación dan buenos resultados. El modelo de autoinstrucciones, por ejemplo, consiste en dar al niño una serie de instrucciones pequeñas y marcadas que le guíen para realizar una tarea correctamente. Al seguir estos pasos siempre que tiene que realizar una actividad consigue grandes mejoras ya que aprende a organizar la tarea, lo que evita en gran medida la distracción, le ayuda a centrarse en lo importante, mejora la ejecución y le estimula ya que las autoinstrucciones no se centran sólo en cómo se hace algo (ejecución), sino que abordan otros campos tan importantes como la autoevaluación y el autorefuerzo.

Las técnicas de modificación de conducta tratan de evitar las conductas inadecuadas fomentando formas de comportamiento más apropiadas. Lo que hacen es controlar las consecuencias, de modo que a una conducta apropiada seguirá un «refuerzo positivo», es decir, un estímulo agradable que haga que dicha conducta se repita. Cuando el niño muestra una conducta inapropiada recibe un «castigo», un estímulo desagradable como, por ejemplo, quedarse sin ver su programa favorito de la tele, con lo que poco a poco esa conducta desaparece. Entre las más utilizadas están: la economía de fichas, los contratos de contingencias, el coste de respuesta, la sobrecorrección y el tiempo fuera. Todas las técnicas mencionadas están descritas en el libro «Nuestro hijo es hiperactivo«.

Pero, sin duda, lo que más os interesa conocer es ¿en qué va a afectar a vuestro hijo tener hiperactividad? y ¿qué podéis hacer vosotros para ayudarle? El principal problema de la hiperactividad no son sus síntomas sino lo que éstos provocan, sus consecuencias.

Las más comunes son:

  • Problemas en el aprendizaje: debido a la dificultad para prestar atención
  • Comportamiento inquieto e impulsivo: genera problemas de disciplina, deficiente ejecución de las tareas que realiza y dificultades para relacionarse con otros niños
  • Debido a que continuamente están siendo recriminados por su forma de actuar, acusados de desobedientes y a la alta tasa de actividades que abandonan a medias o que realizan mediocremente, es muy frecuente que tengan asociados problemas afectivos y emocionales como: baja autoestima, dependencia, baja tolerancia a la frustración, «indefensión aprendida» (él piensa que no está en sus manos hacer las cosas bien), depresión, ansiedad y agresividad.

Afortunadamente, evitar estas situaciones está en nuestras manos. Y no me refiero sólo a que podáis acudir a un especialista que ponga en práctica todas esas técnicas de las que hemos hablado sino, sobre todo, a la importantísima labor que podéis hacer en casa manteniendo una actitud adecuada. Para ello, aquí tenéis algunos consejos:

  • Estableced unas normas a seguir en el hogar, definiendo claramente los límites. Es importante que haya consenso entre los padres.
  • Ofreced a vuestro hijo información sobre sus conductas (feedback) que le permita evaluar su actuación.
  • Siempre que actúe de forma correcta reforzádle su conducta positivamente. Un refuerzo no tiene por qué ser un premio material, basta con un beso o una alabanza. Si le castigáis no olvidéis que el castigo nunca debe ser físico y que éste por si solo no sirve de nada, siempre se debe enseñar la conducta alternativa (cómo debía haber actuado).
  • No le pongáis etiquetas. Si está oyendo continuamente que «es un desastre» cada vez actuará más como tal y además su autoimagen se verá mermada, lo que contribuye a la baja autoestima y la depresión.
  • Mantened expectativas positivas. Con vuestra ayuda vuestro hijo es capaz de superarlo todo. Si pensáis así él también lo hará, su motivación aumentará y será más capaz de enfrentarse a sus problemas.
Como aliviar los sintomas en piernas cansadas

Como aliviar los sintomas en piernas cansadas

Uno de los trastornos frecuentes que afectan a una parte bastante elevada de la población adulta –los expertos lo cifran en un 80 por ciento- es la sensación de pesadez o cansancio en las piernas.

Es un problema que no distingue entre hombres y mujeresaunque estas últimas suelen padecerlo con más frecuencia debido a los cambios hormonales que conllevan la menstruación, embarazos y la menopausia, o por el uso de anticonceptivos orales y otras causas relacionadas con los malos hábitos en nuestro estilo de vida. Otros factores que vienen a agravar el problema circulatorio son la diabetes y la arteriosclerosis.

Los síntomas principales suelen ser sensación de pesadez, hinchamiento, adormecimiento, calambres e hinchazón de tobillos y pies.

Con el verano y el consecuente aumento de la temperatura ambiental es una llamada de alerta para tomar precauciones, pues esta época del año es campo abonado para que aumente la sensación de pesadez en las piernas. El calor tiene un efecto vasodilatador sobre las venas, lo que puede generar alguna molestia, sobre todo en el caso de que existan problemas circulatorios.

¿Por qué se producen los síntomas de piernas cansadas?

Nuestro organismo transporta sangre, la cual va cargada de oxígeno y nutrientes; ésta a su vez llega a las piernas impulsada por el corazón a través de las arterias, y después de haber oxigenado y nutrido tejidos, regresa a dicho órgano y pulmones por medio de las venas. Si alguno de estos procesos falla, hay dificultad en el regreso de la sangre, originando así un estancamiento en las extremidades inferiores. A esto se le conoce como piernas cansadas o insuficiencia venosa, lo cual puede también generar la aparición de las temibles varices.

En la farmacia

El farmacéutico puede ser de gran ayuda para potenciar los hábitos higiénico-dietéticos adecuados, y aconsejarnos productos específicos que estimulan la circulación periférica, así como elementos de alivio para las piernas, como medias de compresión, si fuesen necesarias.

En la farmacia podemos encontrar geles y cremas que, aplicados con un masaje, tonifican las venas y contribuyen por tanto a mejorar la circulación sanguínea y aliviar la pesadez de las piernas. Elaborados, por ejemplo, a partir de extractos vegetales, descongestionan, alivian y tonifican las piernas cansadas proporcionando una agradable sensación de frescor y ligereza.

En este marco, encontramos, asimismo, plantas medicinales que, en forma de infusiones, cápsulas o grageas, favorecen la circulación sanguínea. Son plantas venotónicas –favorecedoras de la circulación de retorno de la sangre-,  con acción antiinflamatoria, ya que evitan que los capilares se dilaten, aumentando su resistencia y mejorando su permeabilidad.

Como siempre recordamos, hay que tener en cuenta que las plantas medicinales así presentadas son fármacos y, como tales, están sujetas a dosis, horarios de ingesta, efectos secundarios, contraindicaciones, etc., por lo que es necesario previamente consultar con el médico o el farmacéutico. Ellos le indicarán cuáles son las más adecuadas a sus características personales.

Algunos consejos para combatir los síntomas en piernas cansadas:

  • Procure que las ropas no sean demasiado ajustadas para no dificultar la circulación sanguínea. Nada de fajas ni ligas y, ¡atención al calzado!, evitar en lo posible tacones muy altos o demasiado bajos.
  • Durante el descanso, en una silla, sofá o cama, conviene no cruzar las piernas, sino que éstas estén elevadas, por encima del corazón.
  • Estar de pie durante mucho tiempo favorece el cansancio en las extremidades.
  • No exponer las piernas al sol o a cualquier otro foco de calor durante tiempos prolongados (saunas, baños calientes…). El calor dilata las venas, lo que empeora el retorno venoso.
  • Aplicar agua fría con cierta presión –duchas, chorros- en las piernas, activa la circulación. Conviene alternar los chorros de agua fría y de agua tibia (nunca caliente).
  • Los masajes periódicos de manera ascendente -de tobillo a rodilla y muslos- son también una buena terapia. Aplicando un gel frío con el masaje, refrescan, hidratan y calman las molestias.
  • El alcohol y el tabaco deben ser evitados.
  • Procure perder kilos si tiene sobrepeso u obesidad, y vigile su colesterol y triglicéridos.
  • Procure que su dieta sea rica en fibra para regular el intestino y evitar así el estreñimiento. Los trastornos intestinales alteran la circulación sanguínea, provocando cansancio en las piernas.
  • Es muy recomendable el consumo de aceite de oliva, frutas, verduras, frutos secos, legumbres y cereales.
  • Ingiera líquidos con cierta frecuencia, ya sea agua, zumos, infusiones, etc.
  • Reduzca la ingesta de sal.
  • Realice ejercicio físico. Si dispone de tiempo y posibilidades para ello, camine, practique natación o monte en bicicleta.
  • Si el problema es severo debe consultar con su médico.