Cómo realizar la limpieza tras un Síndrome de Diógenes

Cómo realizar la limpieza tras un Síndrome de Diógenes

El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento que afecta, por lo general, a personas de avanzada edad que viven solas. Se caracteriza por el total abandono personal y social, así como por el aislamiento voluntario en el propio hogar y la acumulación en él de grandes cantidades de basura y desperdicios domésticos.

Síntomas del síndrome de Diógenes

Aislamiento social, reclusión en el propio hogar y abandono de la higiene son las principales pautas de conducta. Las personas que lo sufren pueden llegar a acumular grandes cantidades de basura en sus domicilios y vivir voluntariamente en condiciones de pobreza extrema. El anciano suele mostrar una absoluta negligencia en su autocuidado y en la limpieza del hogar. Suelen reunir grandes cantidades de dinero en su casa o en el banco sin tener conciencia de lo que poseen. Por el contrario, piensan que su situación es de pobreza extrema, lo que les induce a ahorrar y guardar artículos sin ninguna utilidad. Es frecuente que almacenen cantidades grandísimas de basura y desperdicios sin ninguna utilidad. Incluso se han visto casos de personas que atesoraban billetes antiguos sin curso legal, bombonas de butano o latas de pintura.

Cómo realizar la limpieza

Por ello, enfrentarse a la limpieza de un domicilio en el que se ha descubierto que la persona que lo habita padece esta patología reviste ciertas complicaciones. En primer lugar, si es la comunidad de vecinos es la que lo detecta, debe avisarse a los servicios sociales de la localidad porque es importante que sean ellos los que, en primera instancia, valoren el estado de la persona y avisen a la familia para solucionar la situación lo antes posible.

Las gestiones son diferentes según las comunidades autónomas, ya que en algunas son los propios ayuntamientos los que se hacen cargo de los gastos de limpieza del piso o casa, una vez que se ha desalojado al inquilino. Pero en otros casos, el coste debe asumirlo la familia o la propia comunidad de vecinos.

Una vez que la vivienda queda libre, las tareas de limpieza deben realizarse con sumo cuidado, por lo que conviene asegurarse que el personal de la empresa que se contrata para esta labor está convenientemente preparado para ello.

Así, los profesionales que la realicen deben ir equipados con ropa adecuada, guantes –preferiblemente de cuero y anticorte-, botas con refuerzo delantero y mascarillas de protección.

Además, se recomienda que estén al día en su calendario personal de vacunación y que su estado de salud sea idóneo. Igualmente, deben haber recibido el correspondiente curso de Riesgos Laborales asociado a este tipo de trabajo y es recomendable disponer de algún tipo de formación de primeros auxilios.

¿Qué procedimiento se lleva a cabo para la limpieza de un caso de Síndrome de Diógenes?

  • El procedimiento habitual comienza por ir recogiendo poco a poco toda la basura acumulada, seleccionando objetos que puedan tener algún valor real y estar en buen estado –vajillas, libros, joyas, dinero, etc.- En este paso, los profesionales están expuestos a encontrarse todo tipo de elementos y en diferentes estados –por ejemplo, comida en descomposición, roedores e insectos, etc. – que pueden conllevar algunos riesgos.
  • Posteriormente se procede al vaciado y desmontaje del mobiliario para facilitar las tareas de limpieza con los correspondientes productos desinfectantes y sanitizantes –e, incluso, desinsectantes o desratizantes en caso de que se detecte algún tipo de plaga-. Igualmente, hay casos en los que se hace necesario aplicar tratamientos de ozonización, gracias a los que se consigue la completa desinfección de todas las superficies e instalaciones, además de eliminar los olores sin dejar residuos químicos.
  • A partir de ahí, se pueden ofrecer servicios complementarios como la reparación de instalaciones dañadas o que se observen sin mantenimiento –bisagras, iluminación, enchufes, etc.- o, incluso, de pintura de la vivienda.

Si has pasado por un caso similar, nos gustaría que compartieses un comentario con el resto de lectores, contándonos tu caso y cómo te has enfrentado a él.

La autotutela

La reforma del artículo 223 del Código Civil por la Ley 41/2003, ha supuesto el reconocimiento de un nuevo negocio jurídico unilateral del Derecho de Familia: la autotulela.

La autotutela es una Institución en virtud de la cual cualquier persona con capacidad suficiente de obrar, en previsión de ser incapacitada judicialmente en el futuro, puede, en documento público notarial, adoptar cualquier disposición relativa a su persona o bienes, incluida la designación de tutor.

La razón de ser de la autotutela la encontramos en la facultad de autorregulación que el ordenamiento jurídico reconoce a todo sujeto de derecho, mayor de edad con capacidad de obrar, para que en el  momento en que su capacidad llegue a faltar, se designe a un tutor, se gestione su patrimonio y se lleven a cabo algunas de sus cuestiones personales en función de su voluntad expresa, que fue emitida por el incapacitado cuando éste conservaba sus plenas facultades intelectuales, y por tanto tenía capacidad de decisión  libre.

El  documento de autotutela se formaliza ante notario, éste debe comprobar la capacidad de la persona, indagar su voluntad y adecuarla al ordenamiento jurídico para que produzca los efectos deseados.

En cuanto al contenido de la escritura pública: la persona nombra tutor, establece órganos de control o fiscalización de la tutela, y el modo de ejercitarla así como otras disposiciones sobre su persona o bienes.

Puede contener, a su vez, disposiciones negativas, fijando qué personas no quiere que sean su tutor. También se suele incluir, por ser conveniente, el nombramiento de tutores sustitutos, para el caso de que el nombrado en primer lugar no pueda o no quiera ejercer el cargo. Fuera de este ámbito de la autonomía de la voluntad del art. 223 CC –“designación del integrante del órgano tutelar y previsiones de orden personal y patrimonial”–  seguirán siendo aplicables las normas imperativas del régimen jurídico de la tutela/curatela.

La disposición de autotutela sólo produce sus efectos cuando el juez declara incapaz a una persona por sentencia de incapacitación, en la que tendrá en cuenta la voluntad recogida en el documento público notarial de autotutela.

Cómo limpiar una mesa de cristal

Cómo limpiar una mesa de cristal

Para limpiar una mesa de cristal podemos utilizar una mezcla casera de agua, amoniaco y alcohol. La proporción utilizada es una parte de alcohol, una de amoniaco y cuatro de agua. Si quieres puedes sustituir la parte de alcohol y amoniaco por una parte de vinagre.

Después, con ayuda de un trapo que no suelte pelusas, pulverizamos sobre la superficie y frotamos hasta que la superficie quede brillante. Este mismo preparado también se puede utilizar para pequeños muebles o espejos, aunque para los cristales es mejor hacerse con un kit de cristalero.

Entendiendo mejor las demencias y su clasificación

Entendiendo mejor las demencias y su clasificación

Clasificación por edad de inicio:

Hoy en día apenas su utiliza esta clasificación que distingue entre las demencias seniles y preseniles o juveniles en función de la edad de inicio. Sólo sirve de complemento para diferenciar subtipos, como demencia Alzheimer senil o esporádica frente a demencia Alzheimer juvenil o familiar.

  • Demencias preseniles o tempranas o de inicio precoz, generalmente con clara relación familiar. Comienza antes de los 65 años, es de curso más rápido y no supera el 1% de los casos.
  • Demencias seniles o tardías, aparece después de los 65 años, en su mayor parte es esporádica y de curso lento. Representa más del 98 % de los casos.

Clasificación por las estructuras cerebrales afectadas:

  • Demencias corticales, son consecuencia de cambios degenerativos en la corteza cerebral y se evidencian clínicamente por amnesia, afasia, apraxias y agnosias, así como dificultades en la memoria operativa de trabajo, como la Enfermedad de Alzheimer
  • Demencias subcorticales, son el resultado de una disminución en la estructura profunda de la sustancia gris y blanca, que afectan los ganglios basales, el tálamo, los núcleos de la base y las proyecciones de estas estructuras hacia el lóbulo frontal. Clínicamente se caracterizan por alteraciones más llamativas en el nivel de vigilancia y en la atención, así como en presentar dificultad en el procesamiento de la información, retraso psicomotor, dificultades en la evocación y capacidad de abstracción, problemas en la capacidad de desarrollar estrategias y alteraciones del afecto y personalidad tales como depresión y apatía como la demencia talámica, la parálisis supranuclear progresiva, la demencia asociada a la enfermedad de Parkinson…
  • Demencias axiales, grupo que incluyen  algunos autores englobando las demencias dependientes de lesiones localizadas en las estructuras mediales del lóbulo temporal, hipocampo, cuerpos mamilares e hipotálamo, que presenta graves defectos retentivos, desorientación, amnesia, despreocupación y falta de iniciativa.

Clasificación por la implicación que tenga el factor genético

  • Demencias familiares, causadas por la alteración en algunos genes que se heredan de forma dominante produciendo alteraciones similares en los descendientes.
  • Demencias esporádicas, se piensa que existen muchos genes, más de cien, implicados en la génesis del Alzheimer(enfermedad multifactorial). Su causa es aún desconocida, aunque se han descrito distintos factores genéticos que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad, como es la presencia del alelo 4 de la apolipoproteína E (ApoE), localizado en el cromosoma 19.

Clasificación por su etiología o causa que produce la demencia

  • Demencias primarias, sin causa conocida, como la demencia tipo Alzheimer o demencia de Pick.
  • Demencias secundarias, son consecuencia de un trastorno principal, como la demencia causada por una hidrocefalia o un déficit vitamínico.

Clasificación por ser o no tratables

  • Demencias irreversibles, o no tratables, como las de las enfermedades neurodegenerativas de Alzheimer, de Parkinson o de Huntington
  • Demencias reversibles, o tratables, como la hidrocefalia normotensiva, la neurosífilis y las demencias metabólicas o tóxicas.

Prácticamente todas las demencias potencialmente reversibles, en caso de no ser tratadas en el momento oportuno, pasan a ser demencias irreversibles ya que el deterioro cerebral no puede ser corregido por los mecanismos de reparación neuronal. Tanto las demencias reversibles como irreversibles pueden tener su mayor posibilidad de eliminación con tratamientos preventivos, como en las enfermedades cardiovasculares. El diagnóstico precoz de las demencias es fundamental para prevenir los deterioros que harían irreversible el proceso de destrucción de las funciones cerebrales.

Clasificación de las demencias más importantes

  • Enfermedad de Alzheimer, es una enfermedad degenerativa cerebral primaria, de etiología desconocida que presenta rasgos neuropatológicos y neuropsiquícos característicos.
  • Demencia vascular o multi-infarto comprende las alteraciones cognoscitivas demenciales causadas por diversos tipos de alteraciones originadas por hemorragias, trombos, infartos, etc. en el cerebro. Se distingue de la Enfermedad de Alzheimer por como empieza, las características clínicas y la evolución. El comienzo de la enfermedad tiene lugar en la edad avanzada. El cuadro suele ser brusco, como consecuencia de un episodio isquémico aislado y el deterioro cursa con brotes pues normalmente ocurren accidentes o microaccidentes repetidos. Después de un empeoramiento, suele haber periodos de recuperación parcial, al ponerse en marcha los mecanismos de reparación cerebral. Los factores de mayor riesgo para padecer una demencia de tipo vascular son: hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares…

El deterioro cognoscitivo suele ser desigual, de tal manera que puede haber una pérdida de memoria, un deterioro intelectual, labilidad emocional con episodios depresivos pasajeros, llantos o risas intempestivas, obnubilación de conciencia o de delirium transitorios, a menudo provocados por nuevos infartos y signos neurológicos focales, mientras que la conciencia de enfermedad y la capacidad de juicio pueden estar relativamente conservadas. La confirmación vendrá sólo, en algunos casos, de la tomografía axial computerizada o, en último extremo, de la neuropatología.

  • Enfermedad de Pick, demencia progresiva que comienzo entre los 50-60 años, caracterizada por cambios precoces y lentamente progresivos de carácter y por alteraciones del comportamiento, que evolucionan hacia un deterioro de la inteligencia, de la memoria y del lenguaje, acompañado de apatía o de euforia. El cuadro neuropatológico corresponde a una atrofia selectiva de los lóbulos frontales y temporales, junto a una gliosis de la corteza, de la substancia blanca correspondiente y de los ganglios basales. En las zonas afectadas se observan células de Pick, grandes en forma de balón con inclusiones intranucleares argentofílicas, pero sin aparición de placa neuríticas ni degeneración neurofibrilar en magnitudes superiores a las del envejecimiento normal.
  • Enfermedad de Huntington, se presenta formando parte de una degeneración selectiva de tejido cerebral a nivel de los ganglios basales. Es trasmitida por un único gen autosómico dominante. Los síntomas surgen hacia la tercera o cuarta década de vida y la incidencia en ambos sexos es probablemente la misma. En algunos casos los primeros síntomas pueden ser depresión, ansiedad o síntomas claramente paranoides, acompañados de cambios de personalidad. La evolución es lenta, llevando a la muerte normalmente al cabo de 10 a 15 años. Las pautas de diagnóstico son la asociación de movimientos coreiformes, demencia y antecedentes familiares de enfermedad de Huntington, aunque hay casos esporádicos. 
  • Enfermedad de Parkinson, se caracteriza por una degeneración del sistema dopaminérgico sobre todo por la afectación de la substancia negra y el locus coeruleus. Su etiología es desconocida, aunque tiene un posible origen genético. El inicio se sitúa entre los 40 y 70 años, de los cuales entre un 20 y un 30% de los enfermos desarrollan demencia. Se han propuesto algunos factores que pueden influir como la edad de inicio de la enfermedad, el tiempo de evolución, el sexo, la raza, una predisposición genética, la exposición a tóxicos, las infecciones, el estrés, la vitamina E, el tabaco…

La afectación neurológica se caracteriza por las dificultades en la concentración y la tendencia a la distracción, trastornos visioespaciales, enlentecimiento del pensamiento. Alteraciones de tipo frontal como reducción en la capacidad para realizar secuencias, problemas para ordenar temporalmente un hecho autobiográfico, y dificultad en las tareas que requieren cambios o alteraciones. Se incluye en este grupo la demencia en los parkinsonismos, y la demencia en la parálisis agitante. Algunos autores señalan como una entidad de características propias en síndrome Parkinson-demencia, que sería clínicamente y en parte anatomopatológicamente como una entidad mixta Parkinson-Alzheimer.

  • Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, es una demencia progresiva con multitud de síntomas y signos neurológicos, debidos a alteraciones neuropatológicas específicas (encefalopatías espongiforme subaguda), cuya supuesta etiología es un agente transmisible (prión). El inicio tiene lugar normalmente entorno a los 50 años, aunque puede presentarse en cualquier momento. El curso es subagudo y lleva a la muerte en uno o dos años. Debe sospecharse de este tipo de enfermedad en los casos de demencia de evolución rápida, acompañada por múltiples síntomas neurológicos.

Esta enfermedad suele presentar una parálisis espástica progresiva de los miembros, acompañada de síntomas extrapiramidales tales como temblor, rigidez y movimientos coreo-atetoides. En la actualidad existe una “nueva variante” de ECJ que se considera consecuencia del paso de priones de la enfermedad de las “vacas locas” (Enfermedad Espongiforme Bovina) y que se ha adaptado a la especie humana. Las enfermedades priónicas son un misterio sin resolver. Tienen en común con la EA en que producen acúmulos de proteínas insolubles de configuración beta y que parecen ser neurotóxicas (son las denominadas beta-fibrilosis por el premio Nobel Gadjsuet).

  • Demencia en la infección por Sida (VIH) o neurosida, se caracteriza por déficits cognoscitivos, sin otros hallazgos clínicos que no sea la infección por VIH. La incidencia de la demencia en estos casos se estima en un 7.3% de los casos de Sida en los pacientes entre 20 y 59 años, subiendo hasta el 19% en los mayores de 75 años. La demencia suele ser un cuadro de aparición tardía y cuando el paciente está ya muy inmunodeprimido. Los pacientes se quejan de fallos de memoria, tiempos de reacción lentos, disforia, desconexión social y apatía, problemas de relación y de desinterés sexual, déficits de concentración y dificultades para la lectura y la resolución de problemas. Este tipo de demencia suele evolucionar casi siempre de forma rápida en el plazo de semanas o meses hacia una demencia global grave, estado de mutismo y muerte. Se observan distintos cuadros clínicos en función de la afectación del SNC como son demencia, encefalitis subaguda, encefalopatía VIH, trastornos cognitivo/motor asociado a VIH, mielopatía vascular, neuropatía periférica, miopatía.
La Herencia y la Enfermedad de Alzheimer

La Herencia y la Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer hereditaria (FAD) o el Alzheimer de aparición temprana, es una forma rara de la enfermedad, que afecta a menos del 10 por ciento de los pacientes con la enfermedad de Alzheimer. La FAD se desarrolla antes de los 65 años, y en personas tan jóvenes como de 35. Es causada por una de las tres mutaciones genéticas en los cromosomas 1, 14 y 21. Si incluso uno de estos genes mutados se hereda de un padre, la persona va a desarrollar casi siempre FAD. Todos los descendientes de la misma generación tienen una probabilidad de 50/50 en desarrollar FAD si uno de sus padres la tiene.

La mayoría de los casos de la enfermedad de Alzheimer son de aparición tardía, generalmente desarrollándose después de los 65 años. La enfermedad de Alzheimer de aparición tardía no tiene causa conocida y no muestra un obvio patrón de herencia. Sin embargo, en algunas familias, grupos de casos son vistos. A pesar de que no ha sido identificado un gene específico como la causa de la aparición tardía de la enfermedad de Alzheimer, los factores genéticos parecen desempeñar un papel en el desarrollo de esta forma de la enfermedad. El gene ApoE en el cromosoma 19 tiene tres formas de ApoE2, ApoE3 y ApoE4. Los estudios han demostrado que las personas que heredan la versión E4 del gene tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer de aparición tardía. Los científicos estiman que adicionalmente otros cuatro a siete genes influyen en el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer de aparición tardía. Dos de estos genes son el UBQLN1 y SORL1, que se encuentran en los cromosomas 9 y 11.

Los factores de riesgo genéticos por sí solos no son suficientes para provocar la enfermedad de Alzheimer de aparición tardía, por lo que los investigadores están explorando activamente la educación, la alimentación y el medio ambiente para aprender qué papel podrían desempeñar en el desarrollo de esta enfermedad.

 

Reflexiones para aprender a envejecer

Reflexiones para aprender a envejecer

Después de los 65 años comienza a vivirse una etapa de la vida que para muchos requiere de un aprendizaje para aceptar con alegría la edad dorada.

Para aprender a envejecer se requiere ante todo de una preparación interior ayudada por la sabiduría, prudencia y sentido de previsión que se ha adquirido en el paso por la vida.

Al llegar a los 70, es muy posible que los cambios físicos y emocionales se hagan más evidentes. Por ello es importante ser conciente de muchas de las cosas que sucederán y prepararse para aceptar todos estos cambios como hechos naturales de la vida.

Lo qué pasará cuando la vejez se asome:

Posiblemente llegará el momento en que me entenderán menos y entenderé menos a los demás. Con el tiempo se irán acentuando más las diferencias de edades.

Los adelantos científicos y tecnológicos conllevan grandes transformaciones.  Mis opiniones y juicios perderán peso. La credibilidad disminuirá y contaré menos para muchas personas.

Por fuerza de las circunstancias y por la vertiginosa carrera de la vida, cada año me iré quedando desactualizado.

Con el paso de los meses sufriré limitaciones físicas y funcionales. Disminuirá mi resistencia a las enfermedades; tendré lentitud e inseguridad para actuar y tomar decisiones y todo eso lo notarán los demás.

También llegará la disminución de mi capacidad mental e intelectual. Seré más lento para leer y entender, para asimilar y para aprender.Disminuirá mi  memoria y confundiré los acontecimientos, los tiempos y las personas.

Lo que tendré de evitar:

Tendré que poner todos los medios para no volverme caprichoso, exigente, intolerante y poco comprensivo. Evitaré ser impaciente y mal genio.

Igualmente evitaré ser quejumbroso, ‘cantaletoso’, irónico, gruñón y también me cuidaré de no repetir el mismo cuento todos los días.

También evitaré sentime inútil, incapaz, estorboso ni acabado. Más bien procuraré ser todo lo contrario.

No descuidaré mi comportamiento, mis modales, ni mi presentación personal.

Evitaré  ser absorbente, acaparador, absolutista, dogmático o dueño único de la verdad. Por el contrario, seré más comunicativo y escucharé más.

Lo que tendré que hacer:

Con prudencia y paciencia, mediante mi ejemplo y mi palabra, me dedicaré más a enseñar  las buenas costumbres, la práctica de las virtudes humanas, los buenos modales, la conducta intachable y todos los conocimientos necesarios para que sean mejores y más útiles a la sociedad.

Delegaré cada vez más en mis hijos y les transmitiré mis conocimientos y experiencias para que vayan asumiendo las responsabilidades en todo lo referente a nuestra familia.

En el momento oportuno –y mejor hacerlo pronto-, debo dar a mis hijos las indicaciones sobre el manejo de nuestros bienes y sobre su distribución y reparto. Haré la relación de los bienes y las deudas y las actualizaré cada 6 meses. Si es necesario, elaboraré un testamento.

Buscaré nuevas formas de ser útil a los demás porque sé que aún esperan mucho de mí y mi obligación es entregar hasta el fin lo mucho que he recibido para ponerlo al servicio de todos.

Es apenas natural ir disminuyendo en todo: en funcionalidad, en capacidad y en posibilidades físicas y mentales y por eso es lógico que continúe opacándome y que otros me reemplacen y tomen las riendas. Conviene pues que otros se luzcan y que uno desaparezca.

¿Qué síntomas ha notado usted con el paso de los años? ¿Cree que ha sabido envejecer? Déjenos sus comentarios y cuéntenos su situación.