Como limpiar un armario

Como limpiar un armario

Todos limpiamos el armario, pero ¿sabemos cómo limpiar un armario de manera más eficiente? Lo primero que tenemos que hacer para limpiar un armario es vaciarlo. Una vez que esta toda la superficie despejada es el momento de limpiar el polvo. Si el armario hace mucho tiempo que no se usa podemos utilizar un aspirador, pero en principio nos basta con una gamuza. Después pasaremos un trapo humedecido con jabón de pH neutro, a base de vinagre o almendra, que cuide la madera y la nutra. Por último, tenemos que asegurarnos de secar bien todo el armario para evitar humedades.

Ahora, es el momento de volver a llenar el armario. Es aconsejable seleccionar el contenido del armario al menos una vez al año. Solo requiere unos pocos minutos y tendrás un armario perfectamente ordenado en el que encontrarás lo que necesitas en un abrir y cerrar de ojos. 

Es sencillo si lo realizas siguiendo estos cuatro pasos:

  1. Organiza en pilas el contenido del armario. Una pila está destinada a las organizaciones benéficas, otra para lavar y la tercera para volver a guardar.
  2. Selecciona la pila de ropa que has decidido guardar. Pon la ropa fuera de temporada en cajas de almacenamiento bajo la cama o en bolsas a prueba de humedad y de polvo.
  3. Cuelga la ropa en perchas. Si usas perchas de alambra la ropa se deformará. Opta por las de madera, las de plástico o las acolchadas y utiliza perchas específicas para pantalones y faldas.
  4. Al sustituir las prendas del armario, pon juntas las del mismo tipo y las encontrarás más rápido. Agrupa chaquetas, pantalones, trajes, faldas, vestidos, blusas y camisas.
Limpieza exprés del cuarto de baño

Limpieza exprés del cuarto de baño

Con la limpieza exprés del cuarto de baño conseguirás la limpieza en cinco minutos si metes antes en un barreño los materiales de limpieza que necesitas. Guarda el equipo en un armario del cuarto de baño para usarlo cuando lo necesites.

1. Ventila el baño

Abre la ventana o enciende el extractor mientras realizas el resto de los pasos. La ventilación adecuada evita la humedad y el moho.

2. Pasa un paño por el lavamanos

Pasa un paño apenas humedecido detrás de los grifos y alrededor del lavabo para retirar restos de jabón. Vacía y seca la jabonera si está llena de agua jabonosa.

3. Pasa un paño por la bañera o ducha

Pasa un paño apenas humedecido por la bañera para retirar restos de jabón, pelos y otra suciedad. Seca el agua de detrás de los grifos y quita los pelos del desagüe.

4. Seca la cortina o la mampara de la ducha

Si la cortina está mojada, córrela totalmente, sacúdela, sécala con un paño y déjala extendida. Si tienes mampara, seca con un paño.

5. Limpia el váter

Limpia el asiento con un trozo de papel de cocina y pulveriza la taza con limpiabaños desinfectante, sobre todo alrededor del borde. Una vez por semana limpia el exterior de la taza y la cisterna.

6. Limpia los espejos

Quita las manchas de los espejos con una bayeta de microfibra apenas humedecida. Si hay huellas persistentes, quítalas con una gota de lavavajillas.

7. Ordena los artículos de aseo

Junta los artículos afines y guarda todos los que puedas en el armario o en los cajones del baño. Cogerán polvo si los dejas en exposición.

8. Cambia las toallas

Cambia las toallas del baño una vez por semana. Si ocupan suficiente espacio como para hacer la colada, lávalas; si no es así y están húmedas, ponlas a secar antes de meterlas en el cubo de la ropa sucia.

9. Friega el suelo

Barre el suelo para quitar polvo y pelusa. Como mínimo, una vez por semana limpia el suelo con friegasuelos y céntrate en la zona que rodea el váter.

10. Vacía el cubo

Vacíalo, separa lo que puedas reciclar, echa el resto a la basura y cambia la bolsa.

Cómo realizar la limpieza tras un Síndrome de Diógenes

Cómo realizar la limpieza tras un Síndrome de Diógenes

El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento que afecta, por lo general, a personas de avanzada edad que viven solas. Se caracteriza por el total abandono personal y social, así como por el aislamiento voluntario en el propio hogar y la acumulación en él de grandes cantidades de basura y desperdicios domésticos.

Síntomas del síndrome de Diógenes

Aislamiento social, reclusión en el propio hogar y abandono de la higiene son las principales pautas de conducta. Las personas que lo sufren pueden llegar a acumular grandes cantidades de basura en sus domicilios y vivir voluntariamente en condiciones de pobreza extrema. El anciano suele mostrar una absoluta negligencia en su autocuidado y en la limpieza del hogar. Suelen reunir grandes cantidades de dinero en su casa o en el banco sin tener conciencia de lo que poseen. Por el contrario, piensan que su situación es de pobreza extrema, lo que les induce a ahorrar y guardar artículos sin ninguna utilidad. Es frecuente que almacenen cantidades grandísimas de basura y desperdicios sin ninguna utilidad. Incluso se han visto casos de personas que atesoraban billetes antiguos sin curso legal, bombonas de butano o latas de pintura.

Cómo realizar la limpieza

Por ello, enfrentarse a la limpieza de un domicilio en el que se ha descubierto que la persona que lo habita padece esta patología reviste ciertas complicaciones. En primer lugar, si es la comunidad de vecinos es la que lo detecta, debe avisarse a los servicios sociales de la localidad porque es importante que sean ellos los que, en primera instancia, valoren el estado de la persona y avisen a la familia para solucionar la situación lo antes posible.

Las gestiones son diferentes según las comunidades autónomas, ya que en algunas son los propios ayuntamientos los que se hacen cargo de los gastos de limpieza del piso o casa, una vez que se ha desalojado al inquilino. Pero en otros casos, el coste debe asumirlo la familia o la propia comunidad de vecinos.

Una vez que la vivienda queda libre, las tareas de limpieza deben realizarse con sumo cuidado, por lo que conviene asegurarse que el personal de la empresa que se contrata para esta labor está convenientemente preparado para ello.

Así, los profesionales que la realicen deben ir equipados con ropa adecuada, guantes –preferiblemente de cuero y anticorte-, botas con refuerzo delantero y mascarillas de protección.

Además, se recomienda que estén al día en su calendario personal de vacunación y que su estado de salud sea idóneo. Igualmente, deben haber recibido el correspondiente curso de Riesgos Laborales asociado a este tipo de trabajo y es recomendable disponer de algún tipo de formación de primeros auxilios.

¿Qué procedimiento se lleva a cabo para la limpieza de un caso de Síndrome de Diógenes?

  • El procedimiento habitual comienza por ir recogiendo poco a poco toda la basura acumulada, seleccionando objetos que puedan tener algún valor real y estar en buen estado –vajillas, libros, joyas, dinero, etc.- En este paso, los profesionales están expuestos a encontrarse todo tipo de elementos y en diferentes estados –por ejemplo, comida en descomposición, roedores e insectos, etc. – que pueden conllevar algunos riesgos.
  • Posteriormente se procede al vaciado y desmontaje del mobiliario para facilitar las tareas de limpieza con los correspondientes productos desinfectantes y sanitizantes –e, incluso, desinsectantes o desratizantes en caso de que se detecte algún tipo de plaga-. Igualmente, hay casos en los que se hace necesario aplicar tratamientos de ozonización, gracias a los que se consigue la completa desinfección de todas las superficies e instalaciones, además de eliminar los olores sin dejar residuos químicos.
  • A partir de ahí, se pueden ofrecer servicios complementarios como la reparación de instalaciones dañadas o que se observen sin mantenimiento –bisagras, iluminación, enchufes, etc.- o, incluso, de pintura de la vivienda.

Si has pasado por un caso similar, nos gustaría que compartieses un comentario con el resto de lectores, contándonos tu caso y cómo te has enfrentado a él.

La autotutela

La reforma del artículo 223 del Código Civil por la Ley 41/2003, ha supuesto el reconocimiento de un nuevo negocio jurídico unilateral del Derecho de Familia: la autotulela.

La autotutela es una Institución en virtud de la cual cualquier persona con capacidad suficiente de obrar, en previsión de ser incapacitada judicialmente en el futuro, puede, en documento público notarial, adoptar cualquier disposición relativa a su persona o bienes, incluida la designación de tutor.

La razón de ser de la autotutela la encontramos en la facultad de autorregulación que el ordenamiento jurídico reconoce a todo sujeto de derecho, mayor de edad con capacidad de obrar, para que en el  momento en que su capacidad llegue a faltar, se designe a un tutor, se gestione su patrimonio y se lleven a cabo algunas de sus cuestiones personales en función de su voluntad expresa, que fue emitida por el incapacitado cuando éste conservaba sus plenas facultades intelectuales, y por tanto tenía capacidad de decisión  libre.

El  documento de autotutela se formaliza ante notario, éste debe comprobar la capacidad de la persona, indagar su voluntad y adecuarla al ordenamiento jurídico para que produzca los efectos deseados.

En cuanto al contenido de la escritura pública: la persona nombra tutor, establece órganos de control o fiscalización de la tutela, y el modo de ejercitarla así como otras disposiciones sobre su persona o bienes.

Puede contener, a su vez, disposiciones negativas, fijando qué personas no quiere que sean su tutor. También se suele incluir, por ser conveniente, el nombramiento de tutores sustitutos, para el caso de que el nombrado en primer lugar no pueda o no quiera ejercer el cargo. Fuera de este ámbito de la autonomía de la voluntad del art. 223 CC –“designación del integrante del órgano tutelar y previsiones de orden personal y patrimonial”–  seguirán siendo aplicables las normas imperativas del régimen jurídico de la tutela/curatela.

La disposición de autotutela sólo produce sus efectos cuando el juez declara incapaz a una persona por sentencia de incapacitación, en la que tendrá en cuenta la voluntad recogida en el documento público notarial de autotutela.

Cómo limpiar una mesa de cristal

Cómo limpiar una mesa de cristal

Para limpiar una mesa de cristal podemos utilizar una mezcla casera de agua, amoniaco y alcohol. La proporción utilizada es una parte de alcohol, una de amoniaco y cuatro de agua. Si quieres puedes sustituir la parte de alcohol y amoniaco por una parte de vinagre.

Después, con ayuda de un trapo que no suelte pelusas, pulverizamos sobre la superficie y frotamos hasta que la superficie quede brillante. Este mismo preparado también se puede utilizar para pequeños muebles o espejos, aunque para los cristales es mejor hacerse con un kit de cristalero.

Entendiendo mejor las demencias y su clasificación

Entendiendo mejor las demencias y su clasificación

Clasificación por edad de inicio:

Hoy en día apenas su utiliza esta clasificación que distingue entre las demencias seniles y preseniles o juveniles en función de la edad de inicio. Sólo sirve de complemento para diferenciar subtipos, como demencia Alzheimer senil o esporádica frente a demencia Alzheimer juvenil o familiar.

  • Demencias preseniles o tempranas o de inicio precoz, generalmente con clara relación familiar. Comienza antes de los 65 años, es de curso más rápido y no supera el 1% de los casos.
  • Demencias seniles o tardías, aparece después de los 65 años, en su mayor parte es esporádica y de curso lento. Representa más del 98 % de los casos.

Clasificación por las estructuras cerebrales afectadas:

  • Demencias corticales, son consecuencia de cambios degenerativos en la corteza cerebral y se evidencian clínicamente por amnesia, afasia, apraxias y agnosias, así como dificultades en la memoria operativa de trabajo, como la Enfermedad de Alzheimer
  • Demencias subcorticales, son el resultado de una disminución en la estructura profunda de la sustancia gris y blanca, que afectan los ganglios basales, el tálamo, los núcleos de la base y las proyecciones de estas estructuras hacia el lóbulo frontal. Clínicamente se caracterizan por alteraciones más llamativas en el nivel de vigilancia y en la atención, así como en presentar dificultad en el procesamiento de la información, retraso psicomotor, dificultades en la evocación y capacidad de abstracción, problemas en la capacidad de desarrollar estrategias y alteraciones del afecto y personalidad tales como depresión y apatía como la demencia talámica, la parálisis supranuclear progresiva, la demencia asociada a la enfermedad de Parkinson…
  • Demencias axiales, grupo que incluyen  algunos autores englobando las demencias dependientes de lesiones localizadas en las estructuras mediales del lóbulo temporal, hipocampo, cuerpos mamilares e hipotálamo, que presenta graves defectos retentivos, desorientación, amnesia, despreocupación y falta de iniciativa.

Clasificación por la implicación que tenga el factor genético

  • Demencias familiares, causadas por la alteración en algunos genes que se heredan de forma dominante produciendo alteraciones similares en los descendientes.
  • Demencias esporádicas, se piensa que existen muchos genes, más de cien, implicados en la génesis del Alzheimer(enfermedad multifactorial). Su causa es aún desconocida, aunque se han descrito distintos factores genéticos que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad, como es la presencia del alelo 4 de la apolipoproteína E (ApoE), localizado en el cromosoma 19.

Clasificación por su etiología o causa que produce la demencia

  • Demencias primarias, sin causa conocida, como la demencia tipo Alzheimer o demencia de Pick.
  • Demencias secundarias, son consecuencia de un trastorno principal, como la demencia causada por una hidrocefalia o un déficit vitamínico.

Clasificación por ser o no tratables

  • Demencias irreversibles, o no tratables, como las de las enfermedades neurodegenerativas de Alzheimer, de Parkinson o de Huntington
  • Demencias reversibles, o tratables, como la hidrocefalia normotensiva, la neurosífilis y las demencias metabólicas o tóxicas.

Prácticamente todas las demencias potencialmente reversibles, en caso de no ser tratadas en el momento oportuno, pasan a ser demencias irreversibles ya que el deterioro cerebral no puede ser corregido por los mecanismos de reparación neuronal. Tanto las demencias reversibles como irreversibles pueden tener su mayor posibilidad de eliminación con tratamientos preventivos, como en las enfermedades cardiovasculares. El diagnóstico precoz de las demencias es fundamental para prevenir los deterioros que harían irreversible el proceso de destrucción de las funciones cerebrales.

Clasificación de las demencias más importantes

  • Enfermedad de Alzheimer, es una enfermedad degenerativa cerebral primaria, de etiología desconocida que presenta rasgos neuropatológicos y neuropsiquícos característicos.
  • Demencia vascular o multi-infarto comprende las alteraciones cognoscitivas demenciales causadas por diversos tipos de alteraciones originadas por hemorragias, trombos, infartos, etc. en el cerebro. Se distingue de la Enfermedad de Alzheimer por como empieza, las características clínicas y la evolución. El comienzo de la enfermedad tiene lugar en la edad avanzada. El cuadro suele ser brusco, como consecuencia de un episodio isquémico aislado y el deterioro cursa con brotes pues normalmente ocurren accidentes o microaccidentes repetidos. Después de un empeoramiento, suele haber periodos de recuperación parcial, al ponerse en marcha los mecanismos de reparación cerebral. Los factores de mayor riesgo para padecer una demencia de tipo vascular son: hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares…

El deterioro cognoscitivo suele ser desigual, de tal manera que puede haber una pérdida de memoria, un deterioro intelectual, labilidad emocional con episodios depresivos pasajeros, llantos o risas intempestivas, obnubilación de conciencia o de delirium transitorios, a menudo provocados por nuevos infartos y signos neurológicos focales, mientras que la conciencia de enfermedad y la capacidad de juicio pueden estar relativamente conservadas. La confirmación vendrá sólo, en algunos casos, de la tomografía axial computerizada o, en último extremo, de la neuropatología.

  • Enfermedad de Pick, demencia progresiva que comienzo entre los 50-60 años, caracterizada por cambios precoces y lentamente progresivos de carácter y por alteraciones del comportamiento, que evolucionan hacia un deterioro de la inteligencia, de la memoria y del lenguaje, acompañado de apatía o de euforia. El cuadro neuropatológico corresponde a una atrofia selectiva de los lóbulos frontales y temporales, junto a una gliosis de la corteza, de la substancia blanca correspondiente y de los ganglios basales. En las zonas afectadas se observan células de Pick, grandes en forma de balón con inclusiones intranucleares argentofílicas, pero sin aparición de placa neuríticas ni degeneración neurofibrilar en magnitudes superiores a las del envejecimiento normal.
  • Enfermedad de Huntington, se presenta formando parte de una degeneración selectiva de tejido cerebral a nivel de los ganglios basales. Es trasmitida por un único gen autosómico dominante. Los síntomas surgen hacia la tercera o cuarta década de vida y la incidencia en ambos sexos es probablemente la misma. En algunos casos los primeros síntomas pueden ser depresión, ansiedad o síntomas claramente paranoides, acompañados de cambios de personalidad. La evolución es lenta, llevando a la muerte normalmente al cabo de 10 a 15 años. Las pautas de diagnóstico son la asociación de movimientos coreiformes, demencia y antecedentes familiares de enfermedad de Huntington, aunque hay casos esporádicos. 
  • Enfermedad de Parkinson, se caracteriza por una degeneración del sistema dopaminérgico sobre todo por la afectación de la substancia negra y el locus coeruleus. Su etiología es desconocida, aunque tiene un posible origen genético. El inicio se sitúa entre los 40 y 70 años, de los cuales entre un 20 y un 30% de los enfermos desarrollan demencia. Se han propuesto algunos factores que pueden influir como la edad de inicio de la enfermedad, el tiempo de evolución, el sexo, la raza, una predisposición genética, la exposición a tóxicos, las infecciones, el estrés, la vitamina E, el tabaco…

La afectación neurológica se caracteriza por las dificultades en la concentración y la tendencia a la distracción, trastornos visioespaciales, enlentecimiento del pensamiento. Alteraciones de tipo frontal como reducción en la capacidad para realizar secuencias, problemas para ordenar temporalmente un hecho autobiográfico, y dificultad en las tareas que requieren cambios o alteraciones. Se incluye en este grupo la demencia en los parkinsonismos, y la demencia en la parálisis agitante. Algunos autores señalan como una entidad de características propias en síndrome Parkinson-demencia, que sería clínicamente y en parte anatomopatológicamente como una entidad mixta Parkinson-Alzheimer.

  • Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, es una demencia progresiva con multitud de síntomas y signos neurológicos, debidos a alteraciones neuropatológicas específicas (encefalopatías espongiforme subaguda), cuya supuesta etiología es un agente transmisible (prión). El inicio tiene lugar normalmente entorno a los 50 años, aunque puede presentarse en cualquier momento. El curso es subagudo y lleva a la muerte en uno o dos años. Debe sospecharse de este tipo de enfermedad en los casos de demencia de evolución rápida, acompañada por múltiples síntomas neurológicos.

Esta enfermedad suele presentar una parálisis espástica progresiva de los miembros, acompañada de síntomas extrapiramidales tales como temblor, rigidez y movimientos coreo-atetoides. En la actualidad existe una “nueva variante” de ECJ que se considera consecuencia del paso de priones de la enfermedad de las “vacas locas” (Enfermedad Espongiforme Bovina) y que se ha adaptado a la especie humana. Las enfermedades priónicas son un misterio sin resolver. Tienen en común con la EA en que producen acúmulos de proteínas insolubles de configuración beta y que parecen ser neurotóxicas (son las denominadas beta-fibrilosis por el premio Nobel Gadjsuet).

  • Demencia en la infección por Sida (VIH) o neurosida, se caracteriza por déficits cognoscitivos, sin otros hallazgos clínicos que no sea la infección por VIH. La incidencia de la demencia en estos casos se estima en un 7.3% de los casos de Sida en los pacientes entre 20 y 59 años, subiendo hasta el 19% en los mayores de 75 años. La demencia suele ser un cuadro de aparición tardía y cuando el paciente está ya muy inmunodeprimido. Los pacientes se quejan de fallos de memoria, tiempos de reacción lentos, disforia, desconexión social y apatía, problemas de relación y de desinterés sexual, déficits de concentración y dificultades para la lectura y la resolución de problemas. Este tipo de demencia suele evolucionar casi siempre de forma rápida en el plazo de semanas o meses hacia una demencia global grave, estado de mutismo y muerte. Se observan distintos cuadros clínicos en función de la afectación del SNC como son demencia, encefalitis subaguda, encefalopatía VIH, trastornos cognitivo/motor asociado a VIH, mielopatía vascular, neuropatía periférica, miopatía.