Durante muchos años se consideró a la enfermedad de Alzheimer únicamente desde el punto de vista de los cuidados físicos. Era (y sigue siendo, a menudo) un enfermo que necesita ayuda para las actividades básicas diarias (comer, lavarse, ir al aseo…), prevención de las llagas, tratamiento de su estreñimiento, sedantes para calmar la agitación o hipnóticos para facilitar el sueño.
Es más fácil para un cuidador profesional concentrarse sobre la enfermedad y los problemas que conlleva y olvidarse de la persona que sufre la enfermedad. Es necesario tener una visión diferente basada en el principio fundamental siguiente (Bell, 1997): «Primero la persona, luego la enfermedad».
Conocer a la persona que cuidamos, ¿como lograrlo?
Esta regla se justifica por los motivos siguientes:
El enfermo, aunque demente, es un ser humano como nosotros.
El enfermo tiene su personalidad creada a lo largo de su vida y hay que respetarle.
El enfermo tiene una larga historia con sus fases aprovechables y los problemas habituales de la vida.
El enfermo es único y no se puede comparar con otro.
El enfermo tiene su individualidad, su dignidad y sus derechos que deben respetarse.
[bctt tweet=»»¿Conoces a la persona que cuidas?: Primero la persona, luego la enfermedad» #Alzheimer»]
Cuando se sabe mucho de la vida de una persona se cuida mejor de ella. Así que la calidad de los cuidados y de la relación entre el cuidador y el enfermo está estrechamente vinculada al conocimiento de la persona que cuidamos.
Algunos ejemplos:
¿Hablaremos de fútbol a un enfermo al cual le gusta solamente los toros?
¿Pondremos música clásica cuando al enfermo sólo le gusta las canciones de la juventud?
¿Evocaremos los mismos temas con un ama de casa y con un contable?
¿Propondremos actividades o manualidades que no gusten al enfermo?
La persona que más conoce al enfermo es el cuidador principal y él sabe todo lo que ha ocurrido a su familiar y cuál fue su estilo de vida.
Pero ¿qué pasa cuando aparece un cuidador profesional o cuando el enfermo ingresa en una residencia o en un centro de día? El primer paso es conocer a la persona que cuidamos.
¿Por qué es necesario conocer a la persona que cuidamos?
El desconocimiento de la personalidad del residente puede inducir a equivocaciones. Podemos:
mal interpretar sus palabras y acciones;
ofenderle;
irritarle, asustarle, amenazarle con nuestra actitud cuando en realidad queremos ayudarle..
¿Qué necesitamos saber de ella?
Por cierto sabemos su nombre, su edad, donde vivía, etc. Pero necesitamos saber más: es decir, las cosas importantes de su vida y qué tipo de persona era antes de ser demente.
¿Cuál era su personalidad?
¿Tímida, o le gustaba el liderazgo?
¿Tranquila, o fácilmente irritable?
¿Tiene cierta tendencia a la ansiedad?
¿Es una persona que entabla rápidamente amistad con los otros o, por el contrario, es solitaria?
¿Cuáles son las cosas que le gustan?
¿Era activa, practicaba algún deporte o largas caminatas?
¿Tenía algún animal: un perro, un gato?
¿Qué actividades de ocio tenía?
¿Le gustaba leer (el periódico, novelas, etc…), ir al cine, oír música?
¿Qué ocupaciones tenía?
¿Era ama de casa o trabajaba fuera?
¿Tenía hijos, nietos?
¿Se ocupaba de ellos a menudo?
Para los hombres es importante saber cuál era su profesión y en qué consistía su trabajo.
¿Cuáles eran sus valores y sus creencias (religiosas, políticas)? ¿Qué grado de educación tiene? ¿Cómo vivía en casa?
¿A qué hora se levantaba y a qué hora iba a acostarse?
¿Veía la televisión o escuchaba la radio?
¿Cómo pasaba el día?
¿Qué tipo de tareas u ocupaciones era capaz de realizar?
De hecho, a las amas de casa les gustará seguir ayudando a los cuidadores a realizar las tareas domésticas (poner la mesa, lavar, limpiar, etc.).
¿Cómo podemos enterarnos de su vida?
Existen distintas fuentes de información:
1La primera es el enfermo mismo. A veces, nos quedamos sorprendidos por todo lo que cuenta el enfermo (con la condición de preguntarle y de escucharle). Cuenta hechos de su juventud, los acontecimientos importantes de su vida – boda, bautismo de sus hijos, donde hizo la mili – y de su profesión.
Hay que recordar que la memoria de los hechos pasados es intacta al iniciar la enfermedad y sigue vigente mucho tiempo a lo largo de la evolución.
Por una parte es satisfactorio para el enfermo recordar su pasado y le restituye parte de su identidad. Por otra parte, permite al cuidador que se entere de quién era el enfermo antes del inicio de la enfermedad.
Pero hay que seguir ciertas reglas:
Dedicar tiempo y estar a la escucha. No es un interrogatorio que finaliza a cabo de 15 minutos.
Dejar tiempo al residente de contestar a sus preguntas antes de plantear otra. El tiene dificultades de concentración y de atención. A veces, tiene también problemas para expresarse.
Repetir su pregunta si se da cuenta que el residente no la entiende.
Se cansa rápidamente. Hay que prever varias “sesiones» de preguntas.
Aprovechar los momentos íntimos: durante el aseo por ejemplo, y cuando hay contacto físico.
Orientar sus preguntas según el tema que le guste. Aprovechar la presencia de un miembro de la familia como punto de partida de sus preguntas.
2La segunda es el cuidador principal, la familia y los amigos que vienen a visitar al residente. El cuidador principal puede hablar de su familiar, de su forma de ser antes de la enfermedad y de su estilo de vida. Usted podrá contrastar las informaciones recogidas del residente – a veces falsas – con la realidad.
Pida al cuidador principal que le lleve el álbum de fotos de la familia, videos si existen. Evoque con él los grados de parentesco y los acontecimientos más importantes de la vida de su familiar
Nunca es fácil aceptar la noticia. Conocía a Manuel y Susana desde los 18 años. He compartido sabrosas comidas caseras con ellos, nadando en la piscina en los días calurosos de verano y colgando adornos de Navidad. Ellos son parte de mi familia «extendida» y yo soy parte de ellos. La noticia se produjo sólo unos pocos meses después de trasladarnos a Madrid. Manuel fue diagnosticado con la enfermedad de Alzheimer. Cuando Susana me lo comentó, sentí como si alguien me golpeara en el estómago. Manuel seguía trabajando en un trabajo de ventas y jugando al tenis varias veces a la semana. Los síntomas se habían deslizado en él poco a poco y casi imperceptiblemente. Eso es lo más complicado de esta enfermedad. Al principio aparece una pérdida de memoria a corto plazo, que muchas personas experimentan con el envejecimiento. Luego está la duda de que se siente cuando un ser querido, dice, «¿De dónde viene eso»? cuando él es el que trajo».
Susana siempre ha sido proactiva en lo que respecta a la salud. Pero me preocupaba tanto por ella como lo hice Manuel. En muchos sentidos, estaba perdiendo al hombre que era su marido. La vida que habían planeado para su jubilación no iba a suceder en la forma en que concibieron. Pronto tendría que dejar su trabajo. Ellos nunca podrán viajar al extranjero de nuevo.
Luego estaban las interminables preguntas: ¿Cómo podrían los miembros de la familia reciben la noticia? ¿Qué significa esto para su día a día?¿Cuándo administrar la medicación? ¿El progreso de la enfermedad en relación al resto de personas?
Cuando Manuel comenzó un incendio en la cocina, fue el principio del fin de dejarlo solo en casa. Ahora, las actividades de Susana estaban restringidas más que nunca. Y luego vino la depresión. La condición de su marido provocó una depresión para Susana que se prolongó durante un tiempo muy largo. Susana estaba perdiendo el Manuel que una vez conoció. Sentí que estaba perdiendo el amigo que conocí. Dolor en mi corazón, me sentía completamente impotente para ayudar a Susana. A menudo, cuando hablamos, me sentía como si estuviera hablando en el vacío. Me sentí como si mis palabras, mi preocupación y mi amor se perdieron con ella.
Pero lo que más quiero compartir es sobre el viaje que Susana caminó durante ese año de la depresión … y todavía camina. Ella seguía viviendo con su marido y disfrutando de las reuniones familiares tanto como pudo. El propietario de un negocio único, que siguió prestando un buen servicio a sus clientes. Ella se hizo cargo de ella al encontrar y unirse a un grupo de apoyo. Ella afirma elocuentemente su situación: «Yo soy la única en mi experiencia. Pero yo no tengo que andar este camino sola. Nunca trató de eludir su depresión … se permitió moverse a través de é»l.
Hoy hemos hablado de algunas de las lecciones que está aprendiendo. Señaló que una de las lecciones más importantes es aprender a vivir en el momento. A pesar de que ya no está en una profunda depresión, esos momentos de depresión ocurren. En sus propias palabras, Susana «los experimenta … y sigue adelante.» Ella se ha acercado a los miembros de la familia y les pidió ayuda. Un par de ellos se han presentado. Manuel sigue cambiando … y sí, Susana está perdiendo el hombre que una vez conoció. Pero ahora ella puede a menudo encontrar la alegría y la gratitud en el hombre que tiene ahora. Ella ya no está en el modo de «supervivencia»: abraza sus experiencias como aspectos cambiantes de su viaje.
Hemos elegido la bella imagen de Harvey Edwards impresión «calentadores de la pierna» para representar la historia de Susana. Experiencias de la vida de Susana con Manuel reflejan la fuerza, resistencia y capacidad de recuperación que son el sello de una bailarina profesional. Su vida es un reflejo de los calentadores de la bailarina andrajosos: para mí, esto representa todos los golpes duros, experiencias difíciles y arduas horas de trabajo que la vida a menudo extrae de nosotros. Sin embargo – también como la bailarina en esta impresión – aunque Susana ha pasado por un momento muy doloroso, ella está lista y dispuesta a abrazar el momento siguiente, y acepta cada valiosa experiencia como parte de su baile con la vida.
Cada persona puede experimentar una o más señales de advertencia en la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, muchas de estas señales pueden ser normales debidas a la edad. En esta entrada te mostramos algunos síntomas de la enfermedad del Alzheimer junto con los relacionados con la edad. Reconocer de manera temprana los signos de advertencia del Alzheimer, ayuda a tener mejor calidad de vida en etapas más avanzadas.
1. Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana.
Una de las señales más comunes del Alzheimer, especialmente en las etapas tempranas, es olvidar información recién aprendida. También se olvidan fechas o eventos importantes; se pide la misma información repetidamente; se depende en sistemas de ayuda para la memoria (tales como notitas o dispositivos electrónicos) o en familiares para hacer las cosas que antes uno se hacía solo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Olvidarse de vez en cuando de nombres o citas pero acordándose de ellos después.
2. Dificultad para planificar o resolver problemas.
Algunas personas experimentan cambios en su habilidad de desarrollar y seguir un plan o trabajar con números. Pueden tener dificultad en seguir una receta conocida o manejar las cuentas mensuales. Pueden tener problemas en concentrarse y les puede costar más tiempo hacer cosas ahora que antes.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Hacer errores de vez en cuando al sumar y restar.
3. Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre.
A las personas que padecen del Alzheimer muy a menudo se les hace difícil completar tareas cotidianas. A veces pueden tener dificultad en llegar a un lugar conocido, administrar un presupuesto en el trabajo o recordar las reglas de un juego muy conocido.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Necesitar ayuda de vez en cuando para usar el microonda o grabar un programa de televisión.
4. Desorientación de tiempo o lugar.
A las personas con el mal de Alzheimer se les olvidan las fechas, estaciones y el paso del tiempo. Pueden tener dificultad en comprender algo si no está en proceso en ese instante. Es posible que se les olvide a veces dónde están y cómo llegaron allí.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Confundirse sobre el día de la semana pero darse cuenta después.
5. Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente.
Para algunas personas, tener problemas de la vista es una señal del Alzheimer. Pueden tener problemas para leer, juzgar distancias y determinar color o contraste. Con respecto a la percepción, es posible que pasen por un espejo y piensen que alguien más está allí con ellos. Es posible que no reconozcan su propio reflejo en el espejo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Cambios de la vista relacionados con las cataratas.
6. Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito.
Los que padecen del Alzheimer pueden tener problemas en seguir o participar en una conversación. Es posible, también, que paren en medio de conversar sin idea de cómo seguir o que repitan mucho lo que dicen. Puede ser que luchen por encontrar las palabras correctas o el vocabulario apropiado o que llamen cosas por un nombre incorrecto (como llamar un «lápiz» un «palito para escribir»).
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Tener dificultad a veces en encontrar la palabra exacta al hablar.
7. Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrazar sus pasos.
Una persona con el Alzheimer suele colocar cosas fuera de lugar. Se les puede perder cosas sin poder retrazar sus pasos para poder encontrarlas. A veces, es posible que acusen a los demás de robarles. Esto puede ocurrir más frecuentemente con el tiempo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? De vez en cuando, colocar cosas (como los lentes o el control remoto) en un lugar equivocado.
8. Disminución o falta del buen juicio.
Las personas que padecen del Alzheimer pueden experimentar cambios en el juicio o en tomar decisiones. Por ejemplo, es posible que regalen grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos y servicios por teléfono. Puede ser que presten menos atención al aseo personal.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Tomar una mala decisión de vez en cuando.
9. Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales.
Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede empezar a perder la iniciativa para ejercer pasatiempos, actividades sociales, proyectos en el trabajo o deportes. Es posible que tengan dificultad en entender los hechos recientes de su equipo favorito o en cómo ejercer su pasatiempo favorito. También pueden evitar tomar parte en actividades sociales a causa de los cambios que han experimentado.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Estar a veces cansado de las obligaciones del trabajo, de familia y sociales.
10. Cambios de humor y/o personalidad
El humor y la personalidad de las personas con el Alzheimer pueden cambiar. Pueden llegar a ser confundidas, sospechosas, deprimidas, temerosas o ansiosas. Se pueden enojar fácilmente en casa, en el trabajo, con amigos o en lugares donde están fuera de su ambiente.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Desarrollar maneras muy específicas de hacer las cosas y enojarse cuando la rutina es interrumpida.
De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, y publicado por la revista Journal of Alzheimer´s Disease, las acciones para prevenir el Alzheimer podría iniciar desde la lactancia materna, ya que este hecho produce que la madre reduzca sus probabilidades de desarrollar esta patología, y esto se puede deber por la presencia (en niveles más altos) de la hormona progesterona.
¡Evita perder tus recuerdos!
Parte de esta enfermedad es la pérdida de memoria, te presenta 5 acciones de tu vida cotidiana que te ayudarán con este objetivo:
Tareas diarias. Un estudio de la revista Neurology mostró que las actividades simples como cocinar, limpiar y lavar los platos se asocia con un menor riesgo de sufrir Alzheimer, incluso entre las personas que tienen 80 años o más.
Estudiar un idioma. Ser bilingüe podría fortalecer tu capacidad intelectual, de acuerdo a una investigación publicada en la Tendencias en ciencia cognitiva. Esto se debe a que la necesidad de hablar otro idioma, en cualquier momento dado, equivale un esfuerzo continuo para el cerebro.
Caminar. No importa si es hacia el trabajo o al parque, las personas que caminan entre seis a nueve kilómetros a la semana podrían reducir su riesgo de padecer esta enfermedad, así lo indica un estudio de la Neurology.
Pescado es mejor. Además de ser una fuente de omega 3, investigadores de la Columbia University Medical Center encontraron que el consumo de una dieta rica en ácidos grasos puede ayudar a prevenir el Alzheimer.
Un té verde. Infusión aromática, el té verde ayuda a prevenir esta enfermedad de acurdo con un estudio de la Universidad de Newcastle. Esto se debe a que cuando el té verde es digerido por las enzimas se produce una sustancia química que actúa contra los desencadenantes principales de la enfermedad.
El Alzheimeres una enfermedad que no sólo daña a la persona que la padece sino a los que lo rodean. Por ello es importante que se prevenga y para ello mantener una buena dieta y ejercicio es esencial para lograrlo.
Levantarse medio dormido por haber tenido que dormir mal debido a que la abuela ha dormido agitada. Asearse un poquito y comenzar. Llevar a la habitación la cuña, papel higiénico, una toalla, un orinal de plástico lleno de agua templada, gel de baño y varias esponjas.
Desatar las amarras de algodón con las que se ha tenido atada a la cama a la abuela para evitar una caída. Desenchufar el colchón antiescaras para que se deshinche poco a poco. Quitar las sábanas y mantas que cubren a la abuela y notar cómo se estremece al sentir algo de frío. Retirar el pañal sucio, retirar los restos de suciedad de sus partes y lavar bien. Aplicar después una crema para evitar escoceduras. Proceder después a lavar a la abuela en la misma cama con cuidado para no hacerle ni hacernos daño. Revisar su piel para ver si se ha producido alguna herida por la noche.
La piel de sus piernas parece de papel y no es raro que haya que curarla.Colocar inmediatamente un pañal limpio y sentarla en la cama. Vestir su cuerpo desnudo. Inmediatamente se acerca la silla de ruedas y, abrazándola fuertemente por los hombros se mueve su cuerpo de la cama a la silla con un movimiento rápido y con fuerza, pues ya no sabe apoyar los pies. Es mover un peso muerto con el peligro de una caída o con el de un tirón de espalda para quien la mueve. Se lleva a la abuela al sillón del salón y se procede a sentarla y colocarle el oxígeno.
Mientras una persona recoge la habitación y limpia, otra prepara el desayuno: leche y sopas de pan o magdalenas remolidas. Ya no traga y la dieta tiene que ser blanda. Por eso hay que machacar las pastillas de la mañana que se diluyen en la leche. Se le coloca un babero y, con paciencia, se le da el desayuno. Mastica muy despacio. Empieza a perder esa función básica.
Después, una persona tiene que sentarse en un sillón al lado de ella para vigilarla. Unas veces dormita. Tiene totalmente perdida la noción del tiempo. Otras, está nerviosa, se levanta y quiere irse. Hay que sentarla. El riesgo de caída es manifiesto. Son tres o cuatro horas así, interrumpida porque, a veces hay que quitarle un pañal sucio y limpiarla. Hace ya mucho que no controla sus esfínteres. Se entretiene uno con la televisión, leyendo, con el móvil, con twitter. No te puedes mover de su lado. Si te orinas, te aguantas hasta que haya alguien en casa.
Con la comida se sigue un procedimiento parecido que con el desayuno o la cena. Y el acostar a la abuela es parecido al levantarla, sólo que con un orden inverso de tareas.
Llega la noche y podemos quedar un rato en el salón descansando y oyendo cómo habla, llora o se queja la abuela sin saber por qué. A quien duerme con ella, probablemente le toque hacerlo a trompicones.
Esa ha sido mi rutina, la de mi hermana y sobre todo la de mi madre, que fue quien más peso llevó en el cuidado de mi abuela durante año y medio. Rutina de alzheimer
¿Qué perdí yo? Sobre todo tiempo. No mucho, año y medio. Poco en comparación con lo que mi abuela dedicó a mi cuidado.
¿Qué gane? Profundidad, otra mirada a la vida. Espíritu de sacrificio, entrega. Valoración más honda de mi familia, de mis abuelos, por supuesto, pero también de los sacrificios de mi madre y de mi hermana. Sensibilidad hacia el dolor y el sufrimiento ajeno. Y sobre todo, muchos besos dados y recibidos aunque ella ya no supiera a quién besaba. Y diez minutos de lucidez, milagrosos, poco antes de morir en los que le pregunté: “¿Quién soy?” Y respondió con seguridad: “Mi nieto”, tras meses sin reconocerme.
El alzheimer de mi abuela, en definitiva, me ha hecho mejor persona. Estoy orgulloso de ella y con la conciencia en paz.
Los expertos coinciden en que el diagnóstico temprano es la clave para ayudar a los pacientes a tener una vida mejor. Conocer los signos de advertencia del Alzheimer puede ayudar a tener mejor calidad de vida en fases más avanzadas. De esta forma, los síntomas son menos severos pese al avance de la enfermedad.
“Creemos que si logramos identificar tempranamente a los pacientes con Alzheimer, tendremos mejores oportunidades de intervenirlos con tratamientos y que estos resulten efectivos”, dice el doctor Keith Black, jefe de neurocirugía en el centro médico Cedars-Sinai de Los Ángeles.
Cada persona puede experimentar una o más señales en grados diferentes.
Sin embargo, la Conferencia de la Asociación Internacional del Alzheimer 2013 divulgó una realidad preocupante: un panel de especialistas descubrió que 16 pruebas en Internet para descubrir si uno padece el mal carecían de validez científica, confiabilidad y cuestiones éticas.
[bctt tweet=»La detección temprana del #Alzheimer puede ayudar a tener mejor calidad de vida»]
“El autodiagnóstico es cada vez más popular en Internet a partir de la disponibilidad de pruebas gratuitas”, asegura Julio Robillard, que presentó la información en Boston esta semana. “Sin embargo, poco se sabe sobre la validez científica y confiabilidad de estas pruebas y de factores relacionados con la ética, como cuestiones comerciales, la confiablidad y el consentimiento”, agregó.
“Francamente, lo que encontramos es angustiante y potencialmente dañino”, explicó.
Robillard y sus colegas de la Universidad de Columbia Británica hallaron que estos sitios reciben hasta 8,8 millones de visitantes únicos al mes.
En la misma conferencia, otro estudio se refirió al diagnóstico erróneo de Alzheimer en pacientes del programa Medicare que en realidad padecen demencia vascular o mal de Parkinson.
“Los recientes avances en tecnología han mejorado sustancialmente nuestra habilidad para diagnosticar a pacientes con deterioro cognitivo”, precisó Noam Kirson, del Analysis Group.
Si sospechas que algún familiar o amigo podría estar desarrollando Alzheimer, préstale atención a los siguientes diez signos de advertencia divulgados por la Asociación de Alzheimer:
Cambios en la memoria que interrumpen la vida cotidiana
Dificultades para planear o resolver problemas
Dificultades para completar tareas conocidas en el hogar, el trabajo o durante el tiempo libre
Confusión de tiempo y espacio
Problemas para entender imágenes visuales o relaciones espaciales
Nuevos problemas con palabras habladas o escritas
Extraviar cosas y perder la habilidad de recordar
Falta de juicio
Alejamiento del trabajo o actividades sociales
Cambios en el humor y la personalidad
La recomendación es que visites a tu médico ante la mínima sospecha. Puedes encontrar más información en www.alz.org.
La importancia de la detección temprana debe ser recalcada. Puede darte varios años más de vida y lucidez.
Llevamos más de 10 años contratando los servicios de serdomás y no podemos decir más que cosas buenas del personal de ayuda en casa y de la gente de la oficina. Limpieza muy profesional.
Después de una experiencia no muy agradable con una persona interna para el cuidado de nuestra madre, contactamos con Serdomas y estamos encantados con el servicio que nos prestan, ademas del trato recibido a la hora de hablar con ellos para hacerles saber nuestras necesidades. Muy contentos y una empresa muy recomendable
Excelente atención de Patricia desde el primer momento. El trato ha sido siempre cercano, profesional y muy humano. Quiero destacar especialmente a Wendy, la cuidadora de mi madre , que demuestra una gran sensibilidad, paciencia y dedicación. Desde el primer día, ambas han combinado profesionalidad con una gran calidez humana.
100% recomendable. Han sido muy profesionales, respetuosos, puntuales, la limpieza ha sido excelente y los precios muy razonables. Los hemos contratado para limpieza intensiva del piso y como estamos tan contentos los vamos a contratar para hacer el servicio de limpieza de mantenimiento semanal.
Contar con los servicios de Serdomas ha sido la mejor decisión que hemos podido tomar en mi familia, nos ayudaron desde el principio con todo, nos asesoraron y tenemos a la mejor persona posible cuidando de nuestros mayores. Cualquier imprevisto, esta cubierto por ellos, nunca te dejan sola y eso es fundamental cuando hablamos de temas tan delicados como poner en manos de un extraño a tus seres queridos. Muy profesionales, cercanos y se involucran muchísimo. ¡SUEPER RECOMENDABLES!
Desde que contraté a Serdomas, he dejado de preocuparme por el cuidado, limpieza y plancha de mi casa. Me decidí a contratarles porque se jubilo la persona que tenía y la verdad que el cambio ha sido como el día y la noche. Me hacen el trabajo en la mitad de tiempo y estoy super contento con los resultado y seriedad con que gestionan todo. Muchas gracias!!
Buenos días. Es un placer y una sorpresa encontrar una empresa como serdomas. Gracias a su profesionalidad y eficiencia de sus trabajadores he conseguido conciliar mi vida laboral como la familiar cosa que hasta ahora me costaba mucho conseguir. Totalmente recomendable.
Conocí a Serdomas en un momento delicado hace 8 años, y desde entonces solo cuento con ellos. Cuidaron a mi padre y a otros familiares hasta su último día. No solo su profesionalidad a nivel asistencial, si no sobretodo su calidad humana. Absolutamente recomendables
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.