Con la llegada de la Navidad son muchos los cambios que se producen en las rutinas de un enfermo de Alzheimer. Os mostramos algunas recomendaciones a tener en cuenta.
Se aproximan fechas complicadas para muchos cuidadores familiares. La Navidad va a implicar cambios de rutinas (las cuales son muy importantes para mantener la estabilidad del enfermo), reuniones familiares, y tener al afectado expuesto a alteraciones de horarios y alimentación, entre otros. Es fundamental educar a las familias e informar a vuestros familiares sobre las necesidades del aquejado y que entiendan que lo que peor les sienta es:
Tener mucho movimiento alrededor.
La sobreestimulación.
El exceso de actividad.
Las discusiones.
La tensión.
Sentir que son una carga.
Encontrarse en ambientes no familiares.
Separarse del cuidador mucho tiempo.
Los cambios repentinos y bruscos.
Que se hable en su presencia como si no estuvieran o no fueran conscientes.
Que se mencione la enfermedad delante de ellos.
Que se les hable como si estuvieran enfermos, mal de la cabeza o fueran tontos.
Por otro lado, debemos tener en cuenta que:
Alguien que padece de Alzheimer no tiene el mismo aguante que puede tener una persona sana.
Al estar rodeados de muchas personas que hablan a la vez y les bombardean con mucha información les genera ansiedad y nerviosismo.
Deben tener momentos para descansar. Aguantar muchas horas les agota y acaba irritando.
De recibir regalos, la familia tiene que consultar antes con el cuidador y que este les indique qué es lo que la persona realmente necesita y puede serle de utilidad.
La decoración y luces navideñas pueden generarles rechazo, miedo y asutarles.
Se les debe tratar con cariño y suavidad.
No es aconsejable que tengan a mucha gente alredor hablándoles y haciéndoles preguntas a la vez. Es mejor hacerlo de uno a uno, de una manera suave y cálida.
Si las celebran fuera de casa podrían desorientarse con más facilidad.
No tienen la misma capacidad de resistencia al movimiento y actividad de las fiestas que tenemos nosotros.
La música les alegra y calma.
Es imperante evitar los máximos cambios posibles.
Hay poner siempre por delante al enfermo.
Son buenas fechas para que la familia pueda descargar de trabajo al cuidador y darle un respiro.
No siempre es necesario un regalo específico y adaptado a la condición del enfermo del Alzheimer, pero si está buscando algo especial ¿Cuál es el regalo más adecuado para un enfermo de Alzheimer si está en la fase leve? ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de escogerlo?
Pensando más específicamente en regalos particularmente adecuados para una persona con Alzheimer, hay que tener en cuenta unas consideraciones básicas:
Por un lado, es recomendable que el regalo sea significativo, es decir, que tenga una vinculación emocional con sus recuerdos y vivencias o que se personalice según sus gustos, preferencias y aficiones. Apelar a este vínculo potenciará la reminiscencia, es decir, la evocación de los propios recuerdos y experiencias vividas. Situaríamos en este ámbito, por ejemplo, regalos que incluyan fotografías, música o algún capricho para el paladar, como una caja de bombones o de galletas.
Por otro lado, hay que intentar que el regalo favorezca la estimulación cognitiva, siempre de manera adaptada a cada fase de la enfermedad y ajustada a las capacidades aún preservadas. Esto es importante, ya que, desgraciadamente, las capacidades perdidas a causa del Alzheimer no son recuperables y pretender su mejora mediante técnicas de estimulación puede generar frustración, tanto en el enfermo como en las personas de su entorno.
Regalos para la fase leve en la enfermedad del Alzheimer
Si es aficionado a la lectura, podemos regalarle libros de temas de su interés, procurando evitar que tengan una trama excesivamente compleja. La música puede ser una fuente de bienestar para las personas afectadas de Alzheimer. Si le gusta, podemos valorar regalarle un dispositivo MP3 de manejo sencillo en el que podemos incluir música de su época, vinculada a sus recuerdos o que escuchaba cuando era joven. O si, por ejemplo, guarda vinilos en casa, un buen regalo puede ser un tocadiscos. Del mismo modo, se puede regalar una cámara de fotos sencilla que le permita disfrutar por más tiempo de esta afición, o materiales para pintar, dibujar, hacer manualidades o útiles de costura.
El regalo de experiencias, como salidas culturales o actividades de ocio también pueden ser una buena idea en la fase leve de la enfermedad. Podemos preguntar en museos o espacios culturales de nuestra localidad si disponen de programas adaptados para este colectivo. Otra propuesta sería la realización de algún taller (decoración, cocina…) que la persona con Alzheimer pueda realizar en compañía de alguien importante y significativo para ella.
Regalos vinculados a objetos prácticos del día a día. Un teléfono móvil sencillo, adaptado para gente mayor o personas con dificultades (teclas grandes, funciones limitadas y útiles…), es un regalo práctico que, además, potenciará su autonomía y su autoestima. Lo mismo es aplicable a una tablet, si la persona está habituada a su uso. . Otro ejemplo de regalo práctico puede ser un reloj grande, en el que la fecha y la hora se distingan con facilidad.
Objetos personalizados con fotografíasfamiliares o de experiencias pasadas. Pueden incorporarse imágenes familiares en marcos de fotos, tazas, puzles, cojines o llaveros, entre otros. También se puede regalar un álbum de fotos con voz o una libreta y animar a la persona a que enganche fotografías, recuerdos u otros elementos.
Otra opción a considerar son los juegos de mesa, que permiten estimular las capacidades cognitivas, eso sí, adaptando las reglas, siempre que sea necesario, a las capacidades de la persona. Los juegos de mesa potencian el contacto social y la comunicación, favoreciendo las relaciones familiares, incluidas las intergeneracionales cuando se implican en el juego, por ejemplo, hijos y nietos. En torno a un juego de mesa se pueden generar, en definitiva, momentos compartidos muy gratificantes.
Una película clásica o un musical en DVD también puede ser un buen regalo, tanto en la fase leve como moderada.
Y Serdomas Ayuda a Domicilio, si tiene muy claro dónde quiere ir,
Y nuevamente estamos de aniversario. Ya son 14 años. Catorce años ofreciendo servicios personalizados a personas mayores y/o dependientes, así como realizando las tareas del hogar en cada una de los domicilios de nuestros usuarios. Estamos muy orgullosos de ello y es todo gracias a vosotros, que nos apoyáis y nos seguís. Que desde el primer momento habéis confiando en nosotros. Por todos estos años, queremos daros las GRACIAS, y como nos has comentado un magnífico usuario que cumpliendo con el reglamento de la protección de datos omitimos su nombre, pero si queremos desde luego copiar su mensaje que nos ha parecido nuestra razón de ser; es una fecha muy bonita para celebrar, y aunque todos participamos; Usuarios, Colaboradores, Empleados, Organismos Públicos, Organismos Privados, etc. etc., queremos ser el nexo que lo una todo.
Como cada aniversario desde hace años, realizamos la entrevista a nuestro Director, Roberto Martín, y la compartimos con vosotros.
Podéis preguntarle lo que consideréis oportuno al final del artículo.
Como ya he indicado con anterioridad (pero que es un hecho inapelable), debido al cierre de más de 100 oficinas bancarias en Madrid del Banco en donde venía prestando mis servicios, me invitaron a dejar la Entidad mediante un despido improcedente. Dado que en esa época, mi madre política estaba enferma con Alzheimer, ante las dificultades añadidas “estoy hablando de finales de 1996 y principios del milenio, vi la actividad de SerHogarsystem ®, y junto con mi familia decidimos constituir una Sociedad Limitada Laboral (en la que todos los componentes de la familia, participamos como socios Trabajadores), y nos embarcamos en potenciar la economía social.
¿Qué fue lo que te llevó a crear una empresa de Ayuda a Domicilio?
La falta de empresas por cercanía que prestarán ayuda a domicilio a las familias de una forma integral y profesional con personal cualificado, y que a las familias, les hiciera disfrutar de un respiro familiar que les aliviara de una dedicación constante en el cuidado de sus familiares.
De todos los servicios que ofreceís, porcentualmente, ¿qué porcentaje teneís de cada uno?
Bueno cada año que vamos cumpliendo, nos vamos especializando en la atención a las personas mayores, superando ya más del 80% de nuestra carta de servicios, va dirigida a la atención personal, como doméstica, y preventiva rehabilitadora “Médico-Funcional”, habiendo incorporado en nuestro portfolio, un amplio Catálogo de Productos y Artículos de Ortopedia, que les haga su vida más cómoda en su propio domicilio, mientras ello les sea posible.
¿Os ha costado mucho llegar hasta donde estaís?
Bueno es una lucha constante de dedicación, I+D+I, y una atención personalizada y seguimiento tanto de los usuarios atendidos, como de sus familiares, como de las cuidadores/as, empleados/as, procurando anualmente estar en la vanguardia en la formación ad hoc para dar el mejor servicio de calidad que se merecen todos nuestros usuarios.
¿Cómo está dividida la empresa a nivel organizativo?
Al ser una sociedad limitada perteneciente a la Economía Social, lo primero que impera es la responsabilidad social empresarial, y el tener muy presente la conciliación de la vida laboral y familiar de los trabajadores, ya que debido a nuestra actividad de prestación de servicios de ayuda a domicilio en atención doméstica y atención personal, el mayor porcentaje “en torno al 95%” los empleados son mujeres, y en muchos casos, casadas y con hijos, por lo que tenemos en consideración la preferencia en las vacaciones para que coincidan con las vacaciones estivales de sus hijos en los Colegios, así como la flexibilidad horaria para que puedan llevarlos y recogerlos de los Colegios, Guarderías, Escuelas infantiles, etc.
Por tanto nuestra estructura y organigrama es horizontal, existiendo un Director de Servicios Sociales, de los cuales depende la Responsable de RR. HH., la Trabajadora Social, y el Responsable Comercial y Administrativo, a su vez de la Trabajadora Social y Coordinadora dependen las Auxiliares de Ayuda a Domicilio, cumpliendo con los ratios establecidos por la Consejería de Familia y Asuntos Sociales, tratando de ajustar los horarios y rutas en la mayor cercanía entre Usuarios, para atomizar lo tiempos y por tanto poder atender el mayor tiempo posibles a las personas que atienden.
Por último, tenemos diversos acuerdos firmados con Empresas del Sector de la Formación, para que puedan estar informadas de las mejores técnicas de atención, así como de todas las actualizaciones en cuidados, adelantos, y apoyos de atención.
Desde que Serdomas nació, ha crecido exponencialmente. ¿A qué es debido?
Al celo y cuidado en el seguimiento en el bienestar de los usuarios y Clientes a los que atendemos, mediante visitas al domicilio, y encuestas de satisfacción telefónica para ver el grado de aceptación, y comprobar in situ el feed back y empatía entre los/las cuidadores/as y los Usuari@s atendidos.
¿La crisis ha afectado también al sector de la Ayuda a Domicilio?
Por supuesto, por un lado en muchos de los domicilios en los que ambos cónyuges están en desempleo, y el único sustento con el que han contado ha sido la pensión de sus padres y/o sus suegros.
Por otro lado, la demora en la aprobación de los expedientes que se presentan para la concesión de Grado y valoración de dependencia, aunque ha habido un revulsivo positivo en el cuarto trimestre de 2018, que ha mejorado los plazos de concesión rebajándolos de los 12 meses que se estaban dando en muchos casos.
¿Qué os diferencia de la competencia?
La atención personalizada, y el seguimiento y tesón en la excelencia y mejora de la formación de los profesionales que colaboran con nosotros.
Ya que Serdomas, huye de los concursos públicos, prefiriendo dar los servicios de atención domiciliaria por cercanía.
De todos estos años, ¿qué aspectos de tu trabajo destacarías?¿Cambiarías algo d elo que has hecho hasta el momento o lo harías de forma diferente?
Bueno pues en principio, es lógico que se aprende con los errores cometidos, y qué duda cabe que si uno pudiera dar marcha atrás, habría ciertas actuaciones y decisiones que se hubieran tomado de forma diferente, aunque en síntesis, estamos, salvo en lo referente al tema financiero que ha sido nuestro talón de Aquiles, en el resto estamos muy satisfechos de nuestra forma de proceder.
¿Cómo ves a Serdomas dentro de otros 5 años?
Pues expandiendo la marcha Serdomas (R), con una red de franquicias dentro de la economía social principalmente, y prestando servicios por cercanía en la atención para atender las necesidades de las personas que quieren seguir viviendo en su entorno familiar y vecinal de toda la vida.
También tenemos previsto alcanzar algún acuerdo con empresas de la competencia y/o el Sector de Centros de día, y compatibilizar y complementar el ingreso diurno en un Centro de día porqué sea más conveniente, complementándolo con un servicio de ayuda a domicilio.
¿Planes de futuro…?
El más inmediato, la puesta en marcha de un Centro Piloto, que valga como punto de inflexión para la expansión de Serdomas a nivel Nacional, y contar con un Software propio que nos facilite toda la información tanto de los Usuarios, como de los colaboradores que trabajan con nosotros.
¿Proyectos en mente…?
Seguir siendo un referente en la excelencia en la atención de todos nuestros Usuarios, y conseguir la fidelización y el orgullo de pertenencia a nuestra Empresa.
Ya que cómo dice un buen amigo mío, lo difícil no es iniciar, es mantenerse y sobre todo manteniendo un prestigio profesional impecable, y en el sector somos un referente en SAD.
Considerado como la biblia para los familiares y cuidadores de enfermos de Alzheimer. En ésta última versión, los autores han mantenido la estructura, el enfoque y el objetivo original del texto, pero han actualizado por completo cada uno de los capítulos para reflejar los últimos avances en la investigación médica, así como en los métodos de atención a los enfermos. Entre los temas que se han añadido o que se han revisado destacan la actualización de la terminología y la estadística, la iformacíon sobre el diagnóstico de las demencias seniles, una nueva sección sobre ciudados en centros asistenciales, más iformación sobre centros de día y modos de financiación, los últimos hallazgos sobre alimentación y dietética, e innovadoras investigaciones en áreas como la farmacología y la genética. Los apéndices revisados incluyen nuevas referencias bibliográficas y páginas web.
Memorias del alzheimer es fruto de un año de conversaciones con el entorno más íntimo de un puñado de enfermos ilustres, cuidadores conocidos y vacíos que lo llenaron todo.
«Pedro Simón ha logrado una biografía del alzheimer, entre el dato y la anécdota, entre el cuchillo y el esmero, entre el secreto y la ternura», escribe el poeta y columnista Ángel Antonio Herrera, cuya madre está aquejada del mal. «Aquel que ha tenido cerca, o sea, tan dentro, a un padre o a una madre con alzheimer acaba logrando una veteranía del oficio de la rara suerte de morir, pero sin morirse
Alzheimer SOS: Cómo lidiar con las demencias sin perder el control
Alzheimer SOS es una guía para comprender y aprender a lidiar con la enfermedad de Alzheimer y las demencias en general. SOS es la llamada internacional de auxilio, y en inglés muchos la toman como “Save Our Souls” (Salve Nuestras Almas). Este libro es un “salvavidas” para los que sienten que sus vidas se fueron a pique con el diagnóstico de demencia. Alzheimer SOS aclara la preocupaciones, elimina las incertidumbres y desarticula los temores. Este libro es un mapa que señala el camino, promoviendo trucos, tratos y estrategias, que hacen más fácil la vida del cuidador.
La historia que da razón de ser a este libro, que no es otra que la propia vivencia de Pablo, arranca cuando, tras el fallecimiento de su padre, tuvo que hacer enormes sacrificios en su vida personal y empezar a dedicarse en cuerpo y alma al cuidado de una madre a la que diagnosticaban un Alzheimer al poco de haber enviudado. Pablo optó por dejar su trabajo, su casa, su rutina habitual –en definitiva, su vida– para darse por completo a su madre. Pero ante él estaba el vacío y el vértigo del que se afronta por vez primera al desafío de una nueva situación tan desgarradora. A pesar de ello, decidió seguir firme en su lucha, aprendiendo lo que tenía que aprender para ser un cuidador a la altura que exigían las difíciles circunstancias. Un tiempo después, Pablo decidió empezar a escribir un discreto blog en la red, compartiendo todo lo que iba aprendiendo sobre el mal de Alzheimer, sus enfermos y sus cuidadores. El enorme interés y la gran utilidad de las aportaciones de Pablo a través de su blog han conseguido que a día de hoy cuente con miles de fieles seguidores y sea una referencia indispensable para aquellos que deben empezar a cuidar a un familiar con Alzheimer. Pablo A. Barredo goza de una experiencia de más de veinte años en el sector de la comunicación audiovisual. A la muerte de su padre, tuvo que rehacer su vida para dedicarla por completo al cuidado de su madre, a quien habían diagnosticado Alzheimer.
Un libro claro que ayudará a los familiares, amigos, cuidadores y profesionales a comunicarse de modo eficaz y afectuoso con la persona que sufre de Alzheimer y que percibe cómo, gradualmente, pierde su capacidad cognitiva. Cómo hablar con un enfermo de Alzheimer pone el énfasis en dos cuestiones esenciales: la dignidad de la persona que sufre esta enfermedad y la posibilidad real de mantener con ella una relación afectiva mutuamente satisfactoria. Es un libro de carácter general escrito con claridad y que cubre todas aquellas cuestiones, comunes y no comunes, que se plantean al cuidar de una persona que sufre de Alzheimer. Es práctico y nada condescendiente. Se lo recomiendo fervientemente a todo aquel que tenga un ser querido con demencia.
Cuidarás tu presentación todos los días. Vístete bien, arréglate como si fueras de fiesta. ¡¡ Qué más fiesta que la vida!!
No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación. Nada de jugar al enclaustrado/a o al preso voluntario/a. Saldrás a la calle y al campo de paseo. El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece.
Amarás al ejercicio físico como a ti mismo/a. Un rato de gimnasio, una caminata razonable dentro o fuera de casa. Contra inercia, diligencia.
Evitarás actividades y gestos de viejo/a derrumbado/a. La cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose. ¡No! Que la gente diga un piropo cuando pasas.
No hablarás de tu vejez ni te quejarás de tus achaques. Con ello, acabarás por creerte más viejo/a y más enfermo/a de lo que en realidad estás. Y te harán el vacío. Nadie quiere estar oyendo historias de hospital. Deja de auto llamarte viejo/a y considerarte enfermo/a.
Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas. Al mal tiempo buena cara. Sé positivo, ten buen humor en las palabras, sé alegre de rostro, amable en los ademanes. Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo.
Serás útil a ti mismo y a los demás. No eres un parásito ni una rama desgajada voluntariamente del árbol de la vida. Bástate hasta donde sea posible y ayuda. Ayuda con una sonrisa, con un consejo, un servicio.
Trabajarás con tus manos y tu mente. El trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual, artística… Medicinas para todos los males, la bendición del trabajo.
Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas. Desde luego que las que anudan dentro del hogar, integrándose a todos los miembros de la familia. Ahí tienes la oportunidad de convivir con todas las edades, niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida. Luego ensancharás el corazón a los amigos, con tal que los amigos no sean exclusivamente viejos como tú. Huye del bazar antigüedades.
No pensarás que todo tiempo pasado fue mejor. Deja de estar condenando a tu mundo y maldiciendo tu momento. Alégrate de que ser parte del mismo y poder ver muchas cosas lindas y nuevas.
¡No te olvides de reír a menudo para mantener la salud!
En un conocido y demoledor artículo del economista Vicenç Navarro (2017) se realiza una comparativa del cuidado de personas mayores en España y en Suecia. La mujer del autor es sueca, y ambas familias, la suya en España y la de su esposa en Suecia, se vieron en la situación de tener que cuidar de una persona mayor dependiente.
En Suecia, la suegra del autor tenía derecho a recibir cinco visitas al día del Servicio de Ayuda a Domicilio. La opinión generalizada en Suecia es que estos servicios resultan más económicos que mantener residencias y generan empleo. En Barcelona, la madre del autor únicamente tenía acceso a dos breves visitas del SAD a la semana, y la cuidadora principal era su hija. El autor señala lo siguiente:
“La mujer española cubre las enormes insuficiencias del Estado del Bienestar español, con un coste humano enorme. La mujer española tiene tres veces más enfermedades debido al estrés que el hombre. Tiene también un coste social elevado, pues la sobrecarga de la mujer explica que España tenga una de las fertilidades más bajas del mundo. La mujer española cuida a los infantes, a los jóvenes (que viven en casa de los padres hasta los 29 años como promedio), a sus parejas y a los ancianos, y, además, el 53% trabaja también en el mercado laboral. Ser mujer en España es ser un ser humano estresado por tantas responsabilidades, y con escasísima (prácticamente nula) ayuda por parte del Estado.”
Este es uno de los factores que explican el hecho de que Suecia tenga el porcentaje mayor de mujeres en el mercado de trabajo, y España tenga uno de los porcentajes menores de la UE. Por otro lado, los servicios públicos del Estado de Bienestar son una fuente de empleo, que según diversos autores podrían crear 3,5 millones de puestos de trabajo en España.
Vicenç Navarro Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona
En este artículo voy a mostrar cómo el poder de género determina que dentro de la pobreza y el subdesarrollo del Estado del Bienestar, aquellos servicios que tienen menos recursos y están menos desarrollados, son aquellos que afectan particularmente a las mujeres, y que son los servicios de ayuda a las familias, tales como escuelas de infancia (mal llamadas guarderías en España), y los servicios domiciliarios a las personas con dependencia.
Para mostrar la gran pobreza de recursos públicos para la mujer es importante contrastar el desarrollo de tales servicios del Estado del Bienestar en Suecia (país que ha sido gobernado por las izquierdas por la mayoría del periodo de tiempo que va desde la II Guerra Mundial hasta ahora) con los existentes en España (gobernada por fuerzas y partidos conservadores durante la mayoría delmismo periodo, que va desde los años cuarenta a este año. El contraste en el desarrollo de tales servicios de ayuda a las familias es enorme. De ahí que debamos preguntarnos: ¿Cuáles son las diferencias en la financiación y desarrollo de tales servicios públicos del Estado del Bienestar en los dos países, y por qué estas diferencias? Y para explicarlo permítaseme que el artículo adquiera un tono personal, pues creo que es la manera más didáctica de señalar tal diferencia y el por qué de tales diferencias.
Cuando tuve que irme de España debido a mi participación en la resistencia antifascista a principios de los años sesenta, fui a Suecia (cuyo partido gobernante, por cierto, había ofrecido gran ayuda a la resistencia contra la dictadura en este país). Y fue así como conocí a la que ha sido mi esposa durante más de cincuenta años. Mi esposa es sueca, y mi suegra era también sueca. Hace casi veinte años que mi suegra, que entonces tenía 78 años, se cayó y se rompió el fémur, una situación que ocurre con bastante frecuencia entre los ancianos. En realidad, la misma semana mi madre, de 92 años, que vivía en Barcelona, también se cayó y se rompió el fémur. Así pues, tuve la oportunidad de ver cómo la sociedad sueca cuidaba a mi suegra, y cómo la española cuidaba a mi madre.
Los servicios de atención a las personas con dependencias: comparando España con Suecia
En Suecia, mi suegra tenía el derecho individual (como ciudadana sueca, e independientemente de que tuviera o no familiares que pudieran atenderla) a tener cinco visitas al día de los servicios públicos domiciliarios para las personas con dependencias. Una visita por la mañana, venía, la despertaba, y le preparaba el desayuno; otra venía al mediodía y le preparaba la comida; otra venía por la tarde y la llevaba a pasear en una silla de ruedas o le hacía compañía en casa; otra venía más tarde a prepararle la cena y otra, a las dos de la madrugada, venía a ayudarla a ir al lavabo. Cinco visitas al día. Y mi suegra, como ciudadana sueca, lo veía como lo más natural del mundo. Y cuando cenaba yo con mi amigo, el entonces ministro socialista de Sanidad y Asuntos Sociales, me decía: “Vicenç, proveemos estos servicios por tres razones. Una porque es un servicio sumamente popular. Cuando las derechas (los conservadores y los liberales) gobiernan, no lo tocan pues saben que pagarían un coste electoral si lo redujeran. La segunda razón es que es más económico tener a tu suegra en su casa que en una institución. Y la tercera razón es que creamos empleo”. En Suecia, uno de cada cinco adultos trabaja en los servicios públicos del Estado del Bienestar (tales como sanidad, educación, escuelas de infancia –que abren de las 8 de la mañana a las 8 de la noche, con una gran riqueza de personal y recursos–, servicios domiciliarios –también con gran riqueza de recursos y personal–, servicios sociales, servicios de prevención de la exclusión social, servicios a la infancia y a la juventud, y servicios a la tercera edad, entre otros). En España no llegamos ni a uno de cada diez adultos. En realidad, si tuviéramos el mismo porcentaje de adultos trabajando en los servicios públicos del Estado del Bienestar que tienen en Suecia, tendríamos unos 3,5 millones más de puestos de trabajo de los que tenemos, reduciendo espectacularmente el desempleo en España.
La pobreza de tales servicios de ayuda a las familias en España
Habiendo visto qué pasaba en Suecia, veamos qué pasaba en España y preguntémonos: ¿quién cuidaba a mi madre? En Barcelona no había tales servicios públicos. Los únicos que había los proveía el Ayuntamiento, pero eran solo para personas muy pobres y con una intensidad de atención muchísimo menor que en Suecia (dos visitas a la semana). Esta observación no es una crítica al Ayuntamiento de Barcelona, pues un ayuntamiento no puede abonar el coste de tal servicio (en Suecia lo pagan, aparte de los ayuntamientos, el gobierno regional, el Estado central y el usuario, que contribuye con parte de su pensión). En Barcelona había unos servicios privados que le costaban un riñón al usuario. Eran muy caros (aun cuando la mayoría de las trabajadoras empleadas en el servicio domiciliario eran ecuatorianas, a las que se pagaba pésimamente). El elevado precio de tales servicios privados implicaba que no fueran accesibles para las clases populares.
La pregunta, pues, continúa: ¿quién cuidaba a mi madre? Y la respuesta la conoce cualquier mujer en España: mi hermana, de mi edad. La mujer española cubre las enormes insuficiencias del Estado del Bienestar español, con un coste humano enorme. La mujer española tiene tres veces más enfermedades debido al estrés que el hombre. Tiene también un coste social elevado, pues la sobrecarga de la mujer explica que España tenga una de las fertilidades (número de niños por mujer fértil) más bajas del mundo. La mujer española cuida (dentro de la familia) a los infantes, a los jóvenes (que viven en casa de los padres hasta los 29 años como promedio), a sus parejas y a los ancianos, y, además, el 53% trabaja también en el mercado laboral. Ser mujer en España es ser un ser humano estresado por tantas responsabilidades, y con escasísima (prácticamente nula) ayuda por parte del Estado.
Y todo ello ocurre en una sociedad que se define como “muy pro familiar” en la que la familia es supuestamente el centro de la sociedad. La hipocresía de la estructura de poder dominada por los hombres (responsable del subdesarrollo del Estado del Bienestar, como mostré en mi artículo anterior) aparece, entre otros muchos casos, en la narrativa oficial del país, que se presenta como “muy pro familiar” que contrasta con el nulo apoyo a la familia por parte del Estado, cuyas políticas públicas aquellas estructuras de poder determinan. El poder de clase y el poder del hombre (el género dominante en las estructuras del poder del Estado) explican la enorme pobreza de los servicios de ayuda a las familias (y en España, cuando decimos familia, decimos mujer). Y este subdesarrollo de estos servicios hace un daño tremendo a la mujer y a toda la sociedad.
El olvido a los infantes. La pobreza y subdesarrollo de las escuelas de infancia en España
Otro servicio de una enorme importancia para ayudar a las familias (y por lo tanto a la mujer) son las escuelas de infancia, un servicio muy poco desarrollado en España, y ello a pesar de la gran evidencia existente en la literatura científica que muestra que la inversión pública en las escuelas de infancia en un país es una de las inversiones más importantes que puede hacer un Estado, ya que el desarrollo emocional, psicológico e intelectual de un infante es esencial para el futuro de un país. Y tal desarrollo requiere de una interacción y socialización con otros seres humanos (además de las madres y los padres) desde una edad muy temprana.
De todo lo dicho hasta ahora es fácil deducir que el Estado (sea central, autonómico o local) debe desarrollar tres tipos de políticas públicas para ayudar a las familias (y, repito, por lo tanto a la mujer) a alcanzar una sociedad justa que intente eliminar todo tipo de explotación (tanto de clase como de género), una sociedad que sea humana, solidaria y amable, y que ayude a sus miembros a alcanzar la felicidad que todo ser humano merece. Una de estas intervenciones es la de establecer servicios de apoyo a las mujeres que les permitan compaginar sus responsabilidades familiares con su proyecto profesional. La otra intervención pública consiste en facilitar unarevolución cultural, socializando al hombre en la corresponsabilización de las obligaciones familiares. Y la tercera intervención es facilitar la independización de los hijos e hijas de sus padres, dejando el hogar familiar a edades más tempranas que ahora. No es bueno para una sociedad que los hijos e hijas vivan con los padres hasta que tienen 29 años como promedio. No deberían sobrepasar los 18 años. Eso requiere toda una serie de intervenciones que faciliten su emancipación.
Debe establecerse el 4º pilar del bienestar: ¿qué es este pilar?
Está claro que la liberación de la mujer es una exigencia para el bienestar de toda la sociedad, hecho poco apercibido por las clases dominantes en España. El número de hijos e hijas que desean las familias españolas es 2 por familia (número que es también bastante común a los dos lados del Atlántico Norte). Y en España es donde el número actual (1,32) es más distante del deseado, solo por delante de Grecia (de entre los países de la UE-15). Por otra parte, tenemos evidencia de que la mayoría de mujeres desea desarrollar una profesión o trabajo en el mundo laboral, situación que es de una gran importancia económica, pues la entrada de la mujer en el mercado de trabajo es una condición sine qua non para aumentar la riqueza del país(trabajo quiere decir riqueza), así como para crear empleo. La entrada de la mujer al mercado laboral crea la necesidad de crear puestos de trabajo para realizar los servicios personales que antes realizaba como ama de casa.
De ahí que facilitar esta integración de la mujer en el mercado de trabajo sea una exigencia humana y también económica. Y esto es lo que vieron los gobiernos suecos ya en los años sesenta. Tuve el enorme privilegio entonces de conocer a Alva Myrdal, que con su esposo, Gunnar Myrdal (más tarde Premio Nóbel de Economía), establecieron las bases de las políticas familiares en Suecia. Ya en los años cincuenta, el gobierno sueco era consciente que en un futuro próximo faltarían personas para ocupar los puestos de trabajo. De ahí que el gobierno sueco considerara dos alternativas para resolver tal problema. Una hubiera sido la de facilitar la inmigración y abrir las fronteras ampliamente. La otra era facilitar la integración de la mujer en el mercado de trabajo, que es la que escogieron. En España se escogió siempre la primera alternativa (facilitar la inmigración) sobre la segunda alternativa (ayudar a la integración de la mujer al mercado de trabajo), en parte debido al dominio de las derechas y del mundo empresarial sobre las instituciones políticas (el inmigrante, por su condición de inmigrante, con menor protección social, acepta salarios más bajos y condiciones de trabajo peores). De ahí que Suecia tenga el porcentaje mayor de mujeres en el mercado de trabajo, y España tenga uno de los porcentajes menores. Una condición para la integración de la mujer en el mercado laboral es facilitar su integración estableciendo unos servicios de ayuda a las familias, como escuelas de infancia y servicios domiciliarios para las personas con dependencias (tal como hicieron en Suecia), lo que se conoce en España como el 4º pilar del bienestar. Tales servicios están muy poco desarrollados en España.
¿Hay posibilidades de que se establezca el 4º pilar del bienestar en España?
Sí que las hay. Pero ello requiere una gran presión social. Y sería de desear que el movimiento feminista hiciera suya esta campaña. Me explicaré. Y permítaseme que, de nuevo, me refiera a mi experiencia personal.
Desde que me integré en España de nuevo, hace ya muchos años, he intentado ayudar a todas las fuerzas progresistas que desean mejorar la muy mejorable situación social y económica de las clases populares. Dirijo el Programa de Políticas Públicas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), y desde allí intento poner mi conocimiento al servicio de aquellos gobiernos, partidos políticos, sindicatos o movimientos sociales que me pidan ayuda para facilitar su compromiso con el mejoramiento de la calidad de vida de las clases populares. Entre los profesores del programa tengo la suerte de contar con el economista Josep Borrell. Su enorme experiencia en los gobiernos de España y en el Parlamento Europeo, y su gran sensibilidad social han sido de gran valía. Cuando fue elegido en las primarias del PSOE (contra el candidato oficial Joaquín Almunia) me llamó enseguida pidiéndome que le ayudara. Y nos encontramos en la estación de Sants. Siempre recordaré aquella tarde por lo que ocurrió. Me pidió que le ayudara y recuerdo que le dije que sí que le ayudaría, pero esta ayuda estaba condicionada a que se comprometiera, en caso de que fuera Presidente del gobierno español, a desarrollar diez políticas públicas. Y la primera era comprometerse a que se establecieran los servicios a las mujeres españolas que ya tenían las mujeres suecas, garantizando que tuvieran los mismos derechos que tenía la mujer sueca. Y cuando me preguntó el significado de tal promesa, le mostré una silla cercana a la que le faltaba una pata de las cuatro que debería tener y le dije: “el Estado del Bienestar en este país es como esta silla, tiene tres patas. Una es el derecho a la sanidad (un derecho, por cierto, todavía no formalizado), otra es el derecho a la educación, y la tercera es el derecho a la pensión(derecho que todavía no existe plenamente, aun cuando las pensiones no contributivas van en esta dirección). Pero no hay una cuarta pata, que es el derecho al acceso a los servicios de ayuda a las familias, que debería incluir el derecho a las escuelas de infancia y el derecho a los servicios domiciliarios (tal como ocurre en Suecia)”. Como era de esperar, Josep Borrell me preguntó cómo lo pagaríamos. Y yo, que sabía que me haría la pregunta, le propuse las medidas fiscales necesarias que serían populares y que la ciudadanía apoyaría, pues estarían basadas en aumentar la carga impositiva a las rentas derivadas de la propiedad del capital y de las rentas superiores. Borrell y yo titulamos a estos servicios, en recuerdo de la cuarta pata de la silla, el 4º pilar del bienestar, término que desde entonces ha hecho fortuna.
Cuando los socialistas gobernaron, de nuevo, más tarde, aceptaron una parte de la propuesta que hicimos, el establecimiento de los servicios domiciliarios (por desgracia, escasamente financiados y que los gobiernos conservadores en España, incluyendo en Catalunya, han reducido enormemente), sin establecer, sin embargo, las escuelas de infancia. El hecho de que se redujera la financiación de los servicios domiciliarios y ni siquiera se incorporaran las escuelas de infancia se debe a la escasa presión popular ejercida sobre los aparatos del Estado, escasa presión resultado del limitado poder de la mujer (y sobre todo de la mujer enraizada en las clases populares) en las instituciones políticas y en la sociedad civil. El machismo en España es muy fuerte, como ocurre en todas las sociedades con una intensa y extensa cultura religiosa.
Es cierto que hay cada vez más mujeres en las Cortes y en los centros de decisión. Pero mi experiencia en varios países donde he vivido y trabajado, me ha enseñado que el mero cambio de hombres por mujeres en las instituciones representativas no es suficiente para que la vida de la mayoría de las mujeres –que pertenecen a las clases populares– se beneficie de ello. Esto ha pasado con los hombres y pasará con las mujeres. Hay clases sociales dentro de los hombres y hay clases sociales dentro de las mujeres. A no ser que las mujeres en puestos de poder representen sobre todo los intereses de las mujeres de las clases populares (que constituye la mayoría de las mujeres en cualquier país), el bienestar de estas últimas no mejorará. Esto es lo que ha ocurrido con los negros en EEUU. No hay que olvidar que durante el mandato del Presidente Obama, el primer presidente de EEUU afroamericano, la calidad de vida y bienestar de la mayoría de los afroamericanos de clase trabajadora no mejoró. Y tampoco hay que olvidar que la mayoría de las mujeres de clase trabajadora no votaron a la feminista Hillary Clinton, sino al candidato Trump, que se presentó con un discurso y narrativa de clase apelando a la clase trabajadora blanca frente al establishment político-mediático representado –según Trump- por la candidata demócrata, la Sra. Hillary Clinton, que se presentó como la mujer feminista en defensa de las mujeres. La candidata del movimiento feminista, liderado por mujeres de clase media alta y por clase de renta alta, en el caso de la Sra. Clinton, nunca se dirigieron a la clase trabajadora y a su sufrimiento, consecuencia de la aplicación de las políticas liberales. De ahí que las mujeres de las clases populares votaran al candidato republicano Trump como rechazo a lo que representaba la Sra. Clinton, el “male dominated establishment” del Partido Demócrata, que en su día (hace ya muchísimos años, durante la época del Presidente Roosevelt) se consideraba el Partido del Pueblo.
De todo lo dicho en el artículo se debería concluir que los partidos progresistas deberían ser especialmente sensibles a las conexiones entre los dos tipos de explotación: el de clase y el de género. Este es el reto de las y los feministas en tales opciones políticas: tener en cuenta la dimensión de clase, priorizando siempre a las clases populares, y en este caso a las mujeres de tales clases para las cuales el desarrollo del 4º pilar del bienestar es esencial para mejorar su bienestar. Estos servicios y el cambio de actitud del hombre son elementos de enorme importancia en la liberación de la mujer -y también del hombre-, pues este último, al sostener y mantener su carácter explotador, disminuye y limita el potencial de su propio desarrollo emotivo, psicológico e intelectual. La evidencia de ello es abrumadora.
Llevamos más de 10 años contratando los servicios de serdomás y no podemos decir más que cosas buenas del personal de ayuda en casa y de la gente de la oficina. Limpieza muy profesional.
Después de una experiencia no muy agradable con una persona interna para el cuidado de nuestra madre, contactamos con Serdomas y estamos encantados con el servicio que nos prestan, ademas del trato recibido a la hora de hablar con ellos para hacerles saber nuestras necesidades. Muy contentos y una empresa muy recomendable
Excelente atención de Patricia desde el primer momento. El trato ha sido siempre cercano, profesional y muy humano. Quiero destacar especialmente a Wendy, la cuidadora de mi madre , que demuestra una gran sensibilidad, paciencia y dedicación. Desde el primer día, ambas han combinado profesionalidad con una gran calidez humana.
100% recomendable. Han sido muy profesionales, respetuosos, puntuales, la limpieza ha sido excelente y los precios muy razonables. Los hemos contratado para limpieza intensiva del piso y como estamos tan contentos los vamos a contratar para hacer el servicio de limpieza de mantenimiento semanal.
Contar con los servicios de Serdomas ha sido la mejor decisión que hemos podido tomar en mi familia, nos ayudaron desde el principio con todo, nos asesoraron y tenemos a la mejor persona posible cuidando de nuestros mayores. Cualquier imprevisto, esta cubierto por ellos, nunca te dejan sola y eso es fundamental cuando hablamos de temas tan delicados como poner en manos de un extraño a tus seres queridos. Muy profesionales, cercanos y se involucran muchísimo. ¡SUEPER RECOMENDABLES!
Desde que contraté a Serdomas, he dejado de preocuparme por el cuidado, limpieza y plancha de mi casa. Me decidí a contratarles porque se jubilo la persona que tenía y la verdad que el cambio ha sido como el día y la noche. Me hacen el trabajo en la mitad de tiempo y estoy super contento con los resultado y seriedad con que gestionan todo. Muchas gracias!!
Buenos días. Es un placer y una sorpresa encontrar una empresa como serdomas. Gracias a su profesionalidad y eficiencia de sus trabajadores he conseguido conciliar mi vida laboral como la familiar cosa que hasta ahora me costaba mucho conseguir. Totalmente recomendable.
Conocí a Serdomas en un momento delicado hace 8 años, y desde entonces solo cuento con ellos. Cuidaron a mi padre y a otros familiares hasta su último día. No solo su profesionalidad a nivel asistencial, si no sobretodo su calidad humana. Absolutamente recomendables
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