Como participar en un ensayo clínico sobre el Alzheimer

Como participar en un ensayo clínico sobre el Alzheimer

Antes de que un nuevo medicamento pueda usarse para tratar pacientes, deberá ser completamente probado para asegurar que sea seguro y eficaz. Los médicos especializados en investigación realizan ensayos clínicos para evaluar los nuevos medicamentos, así como otros tratamientos como ejercicio, dieta e incluso programas de educación para tratar mejor — y, se espera, algún día prevenir — la enfermedad de Alzheimer.

Se necesita a miles de personas con Alzheimer — así como a personas que no sufren de la enfermedad — en los ensayos clínicos. Muchos voluntarios en los estudios afirman que es una manera de poder participar directamente en la lucha contra el Alzheimer.

Existe mucha información de varios recursos sobre cómo participar en la investigación:

  • Los Institutos Nacionales de la Salud (en Español) (NIH, por sus siglas en inglés) explican por qué es importante participar en la investigación y cómo se supervisan los ensayos clínicos.
  • El Alzheimer’s Disease Education and Referral Center (en Español) (Centro de Educación y Referencia sobre la Enfermedad de Alzheimer) de los NIH ofrece información sobre cómo participar en ensayos y estudios clínicos, así como una lista de ensayos para el Alzheimer que se pueden buscar por área geográfica.
  • La Alzheimer’s Association  (en Español) (Asociación de Alzheimer) proporciona información y enlaces para ensayos clínicos no financiados por el gobierno federal.
  • La Alzheimer’s Foundation (en Español) (Fundación Alzheimer) ofrece una visión general de temas que tener en cuenta al considerar participar en un ensayo clínico.
Principales riesgos laborales de las auxiliares de ayuda a domicilio

Principales riesgos laborales de las auxiliares de ayuda a domicilio

En este estudio hablaremos sobre los principales riesgos laborales de las auxiliares de ayuda a domicilio, entre los que se encuentran: los trastornos esqueleto musculares (conocidos como TME), enfermedades o lesiones más frecuentes contraídas en la prestación del SAAD junto a la exposición a riesgos de carácter psicosocial (el estrés, el malestar físico y psíquico que sufren las trabajadoras/es como consecuencia de la organización del trabajo).

Lo interesante del estudio es que analiza en detalle cómo la organización del trabajo (tareas, tiempo, relación con los usuarios, salarios, etc.) influyen en la salud laboral de las trabajadoras del sector.

A continuación, pasamos a describir brevemente los riesgos detectados en el estudio en relación a las características  que definen el trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio.

Riesgos laborales de las auxiliares en las tareas realizadas

  • Cuando las tareas a realizar se desplazan desmesuradamente al lado de limpieza respecto a las funciones de cuidado de las personas, se produce una falta de autoestima y de reconocimiento social.
  • Situaciones de ambigüedad de rol, cuando no se sabe con exactitud qué tareas hay que realizar.
  • Realizar tareas que le son impropias.
  • Realizar tareas que exceden sus obligaciones, como realizar trabajos que corresponden a familiares o trabajadoras familiares (asistentas).

Respecto al tiempo necesario para realizar las tareas

El tiempo prescrito para realizar todas las tareas no siempre está ajustado, casi siempre, es insuficiente. Las auxiliares se ven un poco desbordadas y dicen que “hacen lo que pueden o lo que les dejan”.  Ésto produce sobrecarga de trabajo  al tener que realizar muchas tareas en poco tiempo, aumentando el riesgo de padecer lesiones músculo esqueléticas por trabajar de forma apresurada. Hay mayor riesgo de sufrir accidentes in itinere ya que, al tener varios centros de trabajo en distintas localizaciones, deben desplazarse frecuentemente.

Atención a personas con movilidad reducida, encamadas o con sobrepeso

Las trabajadoras tienen que enfrentarse a personas que tienen restringida su movilidad, muchas veces pasan todo su tiempo en la cama y, generalmente, tienen sobrepeso. Estas circunstancias hacen que tengan que hacer grandes esfuerzos, por lo que es frecuente la aparición de trastornos musculoesqueléticos, como lumbalgias, tendinitis, elongaciones musculares, etc. Con el tiempo, es frecuente la aparición de lesiones crónicas como artritis, artrosis, etc.

La relación con la persona usuaria y sus familiares

La calidad y naturaleza de las relaciones interpersonales —formales e informales— pueden determinar la existencia de ambientes laborales sanos, de cooperación o, por el contrario, afectar negativamente al ambiente laboral, pudiendo llegar a contribuir a la aparición de situaciones de conflicto grave y/o a generar estrés.

Muchas veces la relación con familiares y usuarios genera conflictos de convivencia, sobre todo, cuando las familias quieren que el trabajo de las auxiliares se decante más por las tareas de limpieza.  Aunque no es la generalidad, existen casos concretos en los que se han relatado situaciones graves como acoso sexual o malos tratos verbales.

Percepción social de las auxiliares

En la percepción social sobre el trabajo de ayuda a domicilio, se recogen dos conjuntos de ideas muy diferenciadas.

  1. La percepción de quienes conocen el trabajo: responsables en empresas, en la Administración, coordinadoras, personas beneficiarias y las propias auxiliares;
  2. Y el que cada uno de esos actores cree que el resto de la sociedad tiene.

En el primer conjunto, no hay duda de que el trabajo de ayuda a domicilio y la labor que realizan sus profesionales está muy bien considerada por todos los actores.

Sin embargo, en el otro conjunto de ideas, este estudio recoge la opinión generalizada de que la falta de conocimiento de la sociedad sobre qué es el servicio y cuál es el trabajo que realizan las auxiliares genera una percepción social desvirtuada.

Cuando no se conoce el servicio, se concibe como ayuda para las tareas domésticas, “cuando alguien pide el servicio cree que es hacer la casa, limpiar los altos, las lámparas, los cristales”, señala una trabajadora social; y las auxiliares pasan a ser “las chicas de la limpieza”, con toda la connotación que ello tiene, incluso, a veces de jerarquía social.

Opciones de tratamiento para el Alzheimer

Opciones de tratamiento para el Alzheimer

 

No existe cura para el Alzheimer, pero hay medicamentos que podrían mejorar la calidad de la vida y retrasar algunos síntomas. La consejería y otras terapias también pueden recomendarse.

Actualmente hay 4 medicamentos aprobados por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar los síntomas de la enfermedad durante algún tiempo, pero no pueden detener la enfermedad misma. No todos los medicamentos serán útiles para todas las personas con demencia.

Se encuentra información sobre los 4 medicamentos aprobados actualmente — y sobre los tratamientos que sabemos que NO funcionan — en los siguientes sitios web:

  • El Alzheimer's Disease Education and Referral Center (en Español) (Centro de Educación y Referencia sobre la Enfermedad de Alzheimer) de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) contiene un resumen de los medicamentos aprobados actualmente, cómo funcionan y cuáles son sus efectos secundarios potenciales.
  • La Alzheimer's Association  (en Español) (Asociación de Alzheimer) ofrece recursos para tratamientos farmacológicos y no farmacológicos, y sobre los últimos avances investigativos.

 

Cambios de comportamiento

A medida que progresa la enfermedad, una persona con demencia puede experimentar una variedad de problemas, como insomnio, agitación, deambulación, ansiedad, enojo y depresión. Se dispone de tratamientos farmacológicos y no farmacológicos para controlar estos síntomas. A menudo, tratar los síntomas de comportamiento hace que las personas con Alzheimer se sientan más cómodas y ayuda a los cuidadores a mantenerlas seguras.

  • El Alzheimer's Disease Education and Referral Center (en Español) ofrece detalles sobre los tipos de tratamiento, medicamentos aprobados y últimas investigaciones.
  • La Alzheimer's Association  (en Español) ofrece información sobre cambios de comportamiento, sus síntomas, lo que los provoca y maneras de enfrentar y tratar estos síntomas.

 

¿Y para qué sirven los tratamientos farmacológicos existentes?

Cuando se diagnostica la enfermedad de Alzheimer, el especialista puede recetar al paciente uno o varios tratamientos farmacológicos. Aunque estos fármacos no modifican el curso de la enfermedad cerebral, ayudan a paliar algunos síntomas, disminuyendo su intensidad y contribuyendo a una mayor calidad de vida de pacientes y familiares.  Su efectividad, no obstante, va disminuyendo con la progresión de la enfermedad.  

¿Qué tipo de medicamentos se utilizan en el tratamiento del Alzheimer?

Los medicamentos que se prescriben para mitigar los síntomas del Alzheimer son los siguientes:

  • Inhibidores de la acetilcolinesterasa

Diversos estudios indican que los inhibidores de acetilcolinesterasa retrasan la degradación de la acetilcolina, un neurotransmisor implicado en los procesos de la memoria y el aprendizaje. Suelen indicarse en fases de leve a moderadamente graves de la enfermedad de Alzheimer. Su acción permite potenciar temporalmente algunas funciones cognitivas, como la memoria y la atención, así como cierto control de determinados síntomas conductuales. Los resultados clínicos y de investigación indican que estos medicamentos influyen también en las actividades de la vida diaria, favoreciendo la autonomía de los pacientes. Los medicamentos son el donepezilo, la galantamina y la rivastigmina. Los tres funcionan de manera parecida, pero dependiendo de las características de cada paciente, el neurólogo optará por uno u otro y hará el seguimiento de su eficacia y tolerancia que, en general, es buena. Hay que informar al médico de posibles efectos secundarios para su valoración y, si fuera necesario, modificar la dosis o, valorar un tratamiento alternativo, o suspenderlo.

  • Memantina

La memantina no suele prescribirse antes de fases moderadas de la enfermedad. Se ha mostrado eficaz a nivel cognitivo, en el funcionamiento global y en el desempeño en las actividades de la vida diaria. En este caso, la acción farmacológica está relacionada con la acción de otro neurotransmisor, el glutamato, que también está implicado en algunas funciones cognitivas.

  • Fármacos para el control de alteraciones conductuales

En determinados momentos de la evolución de la enfermedad, el neurólogo puede considerar necesario prescribir, temporalmente, además del tratamiento de base, algún fármaco para el control de algunas alteraciones afectivas (depresión, ansiedad), psicóticas (alucinaciones, ideas paranoides), conductuales (agitación, agresividad) o los problemas de sueño. En casos con alteración conductual y/o síntomas psicóticos, los fármacos de elección suelen ser los denominados antipsicóticos, siendo la quetiapina y la risperidona los más utilizados. La dosis y duración dependerá de la gravedad de los síntomas. Cuando los síntomas predominantes son de tipo afectivo, pueden estar indicados los fármacos antidepresivos, como el citalopram, la sertralina o la trazodona. En general, no se recomienda el uso de ansiolíticos o sedantes de la familia de las benzodiacepinas (como el Orfidal©, el Tranxillium© o el Diazepam), puesto que pueden agravar la desorientación, generan dependencia y a largo plazo se asocian a mayor riesgo de deterioro cognitivo.

 

¿Qué hay de las terapias no farmacológicas?

Existen otras terapias que no son farmacológicas, como los programas de estimulación cognitiva. Pueden realizarse de manera individualizada o en grupo, especialmente cuando la enfermedad aún no ha llegado a sus fases más avanzadas. Estas terapias están presentando efectos positivos que están siendo evaluados con atención. A lo largo de todo el proceso de la enfermedad son clave las estrategias de atención centradas en la persona, que favorecen un cuidado individualizado partiendo de las características y necesidades particulares de cada uno. También es importante recordar que medidas no farmacológicas, como asegurar un ambiente tranquilo, mantener unas rutinas en el día a día o desviar el foco de atención de elementos que pueden ocasionar irritabilidad en las personas con deterioro cognitivo, son altamente recomendables de cara a prevenir y/o manejar alteraciones conductuales. En ningún caso las medidas farmacológicas sustituyen este tipo de actuaciones, sino que constituyen un elemento complementario. Son muy importantes, por otra parte, los programas de apoyo, asesoramiento y formación, tanto a profesionales como a familiares, esenciales para contribuir al bienestar de la persona afectada y su entorno.  

¿El Alzheimer se puede prevenir?

Por ahora, no contamos con ninguna prueba concluyente que nos indique que existe un medicamento, un elemento nutricional o procedimiento cognitivo que evite el riesgo de padecer Alzheimer. No obstante, en los últimos años, sí que se han publicado distintos estudios que sugieren que aquello que es bueno para el corazón, también lo es para el cerebro. Es importante, pues, prevenir los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, diabetes, hipercolesterolemia…) y seguir unos hábitos de vida saludables basados en cuatro pilares fundamentales: ejercicio físico moderado y regular, una dieta sana y equilibrada, mantener la mente activa y cultivar las relaciones sociales.  

 

Tratamientos para la enfermedad de Alzheimer: ¿qué se vislumbra en el horizonte?

A pesar de que haya muchas pistas alentadoras, los nuevos tratamientos para la enfermedad de Alzheimer tardan en aparecer. os tratamientos futuros para la enfermedad de Alzheimer pueden comprender una combinación de medicamentos, de modo similar a los tratamientos para muchos tipos de cáncer o para el VIH/sida, que constan de más de un único compuesto. Entre las estrategias que se estudian actualmente, se encuentran las siguientes opciones de tratamiento.

Un enfoque en las placas

Algunos de los tratamientos nuevos que se están desarrollando para la enfermedad de Alzheimer se dirigen a aglomeraciones microscópicas de la proteína «beta amiloide» (placas). Las placas son un signo característico de la enfermedad de Alzheimer. Las estrategias dirigidas a la proteína beta amiloide comprenden:

  • Reclutar el sistema inmunitario. Varios medicamentos —denominados «anticuerpos monoclonales»— pueden evitar que se aglomere beta amiloide y forme placas, y pueden ayudar al cuerpo a eliminar la proteína beta amiloide del cerebro. Los anticuerpos monoclonales imitan a los anticuerpos que el cuerpo produce naturalmente como parte de la respuesta del sistema inmunitario a los invasores externos o a las vacunas.En investigaciones recientes sobre el anticuerpo monoclonal solanezumab, se descubrió un posible beneficio para las personas con enfermedad de Alzheimer leve. El medicamento pareció ser más eficaz cuando se administró en etapas más tempranas de la enfermedad. El medicamento pareció ser seguro en las investigaciones más recientes. Más estudios están en proceso. El aducanumab es otro medicamento que ha demostrado ser prometedor en estudios preliminares. Se están realizando más estudios para este tratamiento.
  • Cómo prevenir la destrucción. Hace muchos años, los investigadores descubrieron que la beta-amiloide interactúa con otra proteína denominada «Fyn». Cuando se combina con la beta-amiloide, la Fyn se sobreactiva, lo que provoca la destrucción de las conexiones entre las neuronas (sinapsis) en el cerebro.Un medicamento que inicialmente se produjo como posible tratamiento oncológico —el saracatinib— ahora se está analizando en la enfermedad de Alzheimer. En los ratones, el medicamento desactivó la Fyn, lo que permitió que las sinapsis vuelvan a funcionar y los animales presentaron una reversión de parte de la pérdida de la memoria. Actualmente se está llevando a cabo un ensayo en el que participan seres humanos.
  • Bloqueantes de la producción. Estos tratamientos pueden reducir la cantidad de beta-amiloide que se forma en el cerebro. Las investigaciones han demostrado que la beta-amiloide se produce a partir de una «proteína parental» en dos pasos realizados por diferentes enzimas.Varios medicamentos experimentales apuntan a bloquear la actividad de estas enzimas. Se conocen como inhibidores de la beta y gamma secretasa.

 

Evitar que la proteína tau forme «ovillos»

Un sistema de transporte vital de las células cerebrales colapsa cuando una proteína llamada «tau» forma fibras microscópicas llamadas «ovillos», que son otra anomalía cerebral frecuente de la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores están buscando una forma de evitar que la proteína tau forme «ovillos». Actualmente, se están estudiando en ensayos clínicos los inhibidores de agregación de tau y las vacunas contra la proteína tau.

 

Reducción de la inflamación

El alzhéimer provoca una inflamación crónica de bajo nivel de la célula cerebral. Los investigadores están estudiando maneras de tratar los procesos inflamatorios en el trabajo para la enfermedad de Alzheimer. También se está estudiando el medicamento para la diabetes, pioglitazona (Actos), ya que puede reducir la beta amiloide y la inflamación en el cerebro.

 

Investigación de la resistencia a la insulina

Los investigadores están estudiando los efectos de la insulina en el cerebro y en la función de las células cerebrales, y los cambios en el cerebro provocados por la insulina que pueden estar relacionados con la enfermedad de Alzheimer. En un ensayo, se está analizando un aerosol nasal de insulina para determinar si retrasa el avance de la enfermedad de Alzheimer.

 

Estudio de la conexión entre el corazón y la cabeza

Cada vez hay más evidencias que sugieren que la salud cerebral está estrechamente relacionada con la del corazón y los vasos sanguíneos. El riesgo de tener alzhéimer parece aumentar como resultado de varias afecciones que dañan el corazón o las arterias. Algunas de ellas son la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y los niveles elevados de colesterol. Varios estudios están investigando la mejor manera de establecer esta conexión. Algunas de las estrategias que se están investigando son:

  • Los factores de riesgo de los medicamentos actuales para las enfermedades cardíacas. Los investigadores están evaluando si los medicamentos que se usan en la actualidad para tratar enfermedades vasculares, como los que se utilizan para la presión arterial, también podrían ayudar a las personas con alzhéimer o a reducir el riesgo de tener esta enfermedad.
  • Los medicamentos orientados a objetivos nuevos. Otros proyectos están analizando con mayor detenimiento cómo funciona la conexión entre las enfermedades cardíacas y la enfermedad de Alzheimer a nivel molecular para encontrar objetivos farmacológicos nuevos.
  • Opciones de estilo de vida. Los investigadores han analizado si las opciones de estilo de vida que se sabe que tienen beneficios para el corazón, como hacer ejercicio casi todos los días y seguir una dieta saludable para el corazón, pueden ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer o retrasar su aparición.

 

Hormonas

En un estudio, tomar terapia hormonal estrogénica durante al menos un año durante la perimenopausia o al principio de la menopausia pareció proteger la capacidad de pensar y la memoria en las mujeres con alto riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. Este hallazgo subraya la importancia del momento oportuno (algunas intervenciones pueden ser útiles solo en ocasiones específicas). No obstante, los resultados generales de la terapia hormonal son variados, y se necesitan más investigaciones antes de hacer cualquier recomendación.

 

Acelerar el desarrollo de tratamientos

El desarrollo de medicamentos nuevos es un proceso lento y meticuloso. Esa lentitud puede ser especialmente frustrante para las personas con enfermedad de Alzheimer y sus familiares que están esperando nuevas opciones de tratamiento. Para ayudar a acelerar los descubrimientos, la Coalition Against Major Diseases (Coalición contra Enfermedades Importantes, CAMD), una alianza de compañías farmacéuticas, fundaciones sin fines de lucro y asesores del gobierno, han creado la primera sociedad de su tipo para compartir datos sobre ensayos clínicos de la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores prevén que compartir estos datos de más de 4000 participantes de estudios acelerará el desarrollo de tratamientos más eficaces.  

Realizar el cambio de armario en 6 sencillos pasos

Realizar el cambio de armario en 6 sencillos pasos

Vamos a realizar el cambio de armario en 6 sencillos pasos, ya que cuando se cambia la temporada, el cambio de armario resulta obligatorio y supone una inversión de tiempo y espacio considerable.

Llega el momento de decir adiós a la temporada. Es necesario dejar sitio a las prendas de la siguiente estación. Para realizar el cambio de armario, os proponemos una serie de pasos a seguir, consiguiendo que éste sea más rápido, efectivo y llevadero.

1. Limpia el armario

Lo primero que tenemos que hacer es vaciar el armario y limpiar su interior, perfumándolo con lavanda para darle la bienvenida a la nueva estación. Para prevenir los malos olores y las polillas, podemos añadir naftalina, clavos, cedro, cáscaras de naranja y limón o saquitos de lavanda.

2. Lava y guarda la ropa o accesorios en perfecto estado

La ropa se debe lavar y proteger con fundas. Si se trata de prendas delicadas es conveniente limpiarlas en seco en la tintorería. Con referencia al calzado, es aconsejable introducir cada modelo en una caja o bolsa individual, habiéndolos limpiado previamente. Si se trata de chancletas u otro calzado de plástico es conveniente limpiarlas en la lavadora o a mano con agua, jabón y un cepillo. En cuanto a las toallas, es aconsejable lavarlas con poco suavizante para que no pierdan capacidad de absorción. Antes de doblarlas deben haber perdido toda la humedad para poder introducirlas en una bolsa de plástico adecuada que evite su deterioro.

Los bañadores tie1nen un tejido que merece especial atención ya que están expuestos al sol, a los bronceadores, al agua salada y al cloro de las piscinas. Para asegurar una correcta conservación de las prendas, primero de todo hay que lavarlas a mano con agua tibia y un poco de jabón sin suavizante, repitiendo una o dos veces. Luego, las dejamos secar al aire libre con los colores hacia dentro, evitando así que se deterioren. Una vez secadas por completo, se pueden guardar en una bolsa de tela o de cierre hermético evitando que quede presionada por otras prendas u objetos.

En verano también utilizamos sombreros que se deben guardar en buenas condiciones hasta la temporada siguiente. Para ello, usa una caja de cartón donde quepa el sombrero sin doblar, que absorba la humedad y permita la circulación del aire. Antes de guardarlo, el sombrero debe estar completamente seco y limpio. En caso contrario se deberá secar al aire libre y limpiar las manchas con un poco de agua frotando suavemente.

3. Almacena la ropa y los accesorios de verano

Para guardar la ropa, hay varias opciones. Podemos utilizar cajas de cartón o de tela, fundas, o bolsas de cierre hermético. Las cajas de cartón protegen la ropa de la humedad y de las polillas, mientras que las de tela permiten la transpiración. Para combatir las polillas también se puede introducir dentro de la caja un saquito de lavanda, clavos de olor o cedro como repelente y, a la vez, como perfume. Las bolsas de cierre hermético son muy útiles para embalar las prendas que no se vayan a usar durante un tiempo, ya que ocuparán mucho menos espacio.

4. Busca el mejor sitio para guardar la ropa

Para almacenar la ropa y los accesorios, es importante buscar un espacio adecuado, seguro y limpio para evitar que se estropeen o deterioren.

5. Ordena tu armario

Una vez guardada toda la ropa y los accesorios de verano, debes preparar las prendas que usarás durante los meses de otoño para empezar a llenar el armario. Es conveniente dividirla en aquella que te pones habitualmente y aquella que no, para evitar desordenarla a menudo. Una vez separada, ya la puedes colocar en el armario agrupándola en función del tipo de prenda (sport o de trabajo) o del color.

6. Aprovecha tu armario

Para ganar espacio y evitar que se arrugue la ropa, utiliza todas las perchas del armario del mismo tamaño. También se pueden añadir estantes en algunos puntos, multiplicando la capacidad del armario.

Los increíbles beneficios de la gimnasia cerebral

Los increíbles beneficios de la gimnasia cerebral

¿Dónde habré puesto las llaves? ¿Cómo se llamaba la película que alquilé el fin de semana? ¿Qué tenía que decirle a Jose? 

Quien diga que nunca se hizo estas preguntas probablemente sea porque se les ha olvidado. La gran mayoría de las personas hemos  experimentado esto, la pregunta es: ¿Qué hacer para que nuestra memoria se encuentre al 100% y evitemos situaciones de falta de atención, lentitud para pensar y de estrés?

Nuestro cerebro es una caja mágica que  funciona de tal manera que permite que algunas cosas sean fáciles y otras no. En él tienen lugar millones de procesos, al mismo tiempo que se encarga de dirigir y regular todo nuestro funcionamiento tanto físico como emocional y mental. Algunas veces, debido a las situaciones que vivimos, nuestros miedos o nuestras capacidades pueden crear bloqueos en nuestro propio sistema, que hacen que el aprendizaje se convierta en algo difícil y desagradable.

Para ello hay una serie de ejercicios denominados gimnasia cerebral que nos permite optimizar el funcionamiento de los dos hemisferios y mejorar la conexión entre cerebro y cuerpo a través del movimiento.

¿Qué es la gimnasia cerebral?

La gimnasia cerebral es un conjunto de ejercicios coordinados y combinados que propician y aceleran el aprendizaje, con lo que se obtiene resultados muy eficientes y de gran impacto en quienes los practican.

Para entender como funciona en nuestro cerebro, la gimnasia cerebral trabaja la teoría del cerebro triuno, que se basa en el desarrollo evolutivo del cerebro. Según esta teoría el cerebro está dividido en tres partes o dimensiones, cada una con distintas funciones:

  • El reptiliano: la parte más antigua del cerebro que controla las reacciones instintivas y las funciones básicas (ritmo cardiaco, respiración, temperatura, etc.)
  • El sistema límbico: que aparece con los mamíferos y que regula las emociones, la memoria, las relaciones sociales y sexuales, entre otras.
  • El Neocórtex: es la última parte en el cerebro en desarrollarse, nos da la capacidad del pensamiento, tanto racional como creativo. Gracias a él somos capaces de escribir, hablar, leer, inventar, crear y realizar aquellas actividades que requieran destrezas.

Estas tres dimensiones son intedependientes. Los sentidos captan el exterior y envían la información al cerebro. Por lo tanto, la práctica de los ejercicios de gimnasia cerebral hace que todas las dimensiones estén equilibradas y no haya bloqueos. Con ella nos reencontramos con nuestra creatividad, facultad muy poco potenciada por nuestra sociedad, mejoran nuestras capacidades mentales y, por tanto, la posibilidad de que todo lo que antes parecía o era complicado, se vuelva algo, fácil, rápido y sencillo.

Entendiendo la forma en que funciona nuestro cerebro, es más sencillo entender por qué la gimnasia cerebral se vuelve útil para resolver problemas emocionales y aumentar la eficacia en todos aquellos campos que uno desee, como mayor rendimiento en el trabajo, facilidad de estudios, agilidad en deportes, mejora de ritmo, de la visión, de la coordinación, etc.; además, es un método simple y eficaz, dirigido tanto a niños como adultos aplicable a todos los ámbitos cotidianos.

Gimnasia cerebral para todos

Los sencillos y divertidos ejercicios de gimnasia cerebral son practicados por personas de todas las edades que quieran aprender o resolver problemas que limiten a una parte de su vida; así pues los hay para niños, adolescentes, adultos de la tercera edad.

Estos son algunos ejercicios para mejorar y fortalecer:

  1. Abrir y cerrar la llave del agua con la mano izquierda (en caso de ser diestro)
  2. Hacer un crucigrama
  3. Armar rompecabezas
  4. Leer periódicos en voz alta
  5. Cruzar los dedos. Se trata de intercambiar, simultáneamente, los dedos índice y meñique de cada mano, una rutina que ayuda a que los dos hemisferios cerebrales se conecten. Permiten la interconexión de diferentes áreas de la corteza cerebral, de manera que, cuando realiza una actividad, habrá un mejor potencial.
  6. Movimiento cruzado. Sentado en una silla levante la rodilla derecha y tóquela con la mano izquierda. Levante la rodilla izquierda y tóquela con la mano derecha. Repita los dos movimientos diez veces.

Ahora, si lo que desea es reducir el estrés, estos ejercicios son ideales para usted:

  • Coloque las manos frente a usted, con las palmas hacia arriba; júntelas por sus bordes, entre la base del dedo  meñique y el comienzo de la muñeca, como si estuviera aplaudiendo. Haga esto enérgicamente pero con suavidad, unas treinta veces. Este movimiento tranquilizador anula la respuesta natural al estrés del cuerpo que genera adrenalina y la sensación de “pelear o huir”, inténtelo.
  • Ejercicio denominado “el espantado.” Consiste en que se pare con las piernas separadas, brazos estirados y las manos extendidas con los dedos abiertos al máximo. La lengua debe estar pegada al paladar y los ojos cerrados. Poco a poco suba los brazos, inclínese, arquée la nuca y retenga la respiración durante seis segundos. Este ejercicio disminuye los niveles de estrés pero a diferencia de otros, este proporciona una relajación activa y ayuda a energizarse.

Por qué es buena la gimnasia cerebral

Son diversas las bondades de ejercitar nuestra mente a través de la gimnasia cerebral, la primera de ellas y la más  importante es que funciona para prevenir la enfermedad de Alzheimer.

En el caso de niños y jóvenes de entre 5 a 25 años, les capacita para mejorar la atención, la concentración, la memoria, para integrarse mejor con los compañeros de clase, para mejorar la relación con los padres, tutores, profesores o hermanos, para subir su autoestima y para sentirse mejor con ellos mismos.

Para jóvenes de entre 26 y 35 años les ayuda a tener confianza en las entrevistas de trabajo, en hablar en público con soltura y seguridad, en mejorar las relaciones con sus jefes y posibles parejas, mejorar sus capacidades en el trabajo, relacionarse en grupos nuevos con facilidad.

En el caso de adultos de entre 36 y 65 años les sirve para mejorar algún aspecto de su persona y, para personas de la tercera edad a quienes el estrés diario les hace mermar sus facultades y requieren recuperarlas o reforzarlas, combate el retraso en la motricidad, pérdida de memoria o concentración.

Como toda gimnasia, ésta puede practicarse en cualquier momento del día y no necesita de un lugar específico. Sin embargo, se recomienda que los ejercicios relacionados con la activación de las funciones cerebrales se realicen por la mañana, para que el cerebro pueda estar listo para reaccionar a lo largo del día. Los ejercicios de relajación deben practicarse de preferencia por la noche.

Los ejercicio de gimnasia cerebral crean una red neuronal mas fuerte motivadora y efectiva. El “nuevo programa” se fortalece cada vez más y las conexiones entre las partes del cerebro requeridas para una tarea en particular se logran con más rapidez y facilidad.

Esto significa que la programación de nuestro cerebro puede cambiar y mas allá de esto implica un descubrimiento maravilloso: jamas dejamos de crear conexiones neuronales, al contrario a lo que se pensaba anteriormente. El cerebro sólo muere cuando no se le utiliza. De lo contrario, una persona puede seguir desarrollandolo hasta el final de su vida.

A fin de que este artículo sea útil para usted en su vivencia diaria aquí van algunos ejercicios generales que podrá ampliar visitando diversos sitios de internet relativos a gimnasia cerebral y enriquecidos con sus propias variaciones, puesto que no hay límite en lo que se pueda inventar.

  • Tomar agua. Lo primero que hay que hacer antes de empezar los ejercicios de la gimnasia cerebral es tomar mucha agua, ya que el agua hidrata las células, haciéndolas más flexibles y ayudando a aumentar los niveles de energía del cuerpo.
  • Respirar con el ombligo. Permitir la circulación del aire sin interrumpir su flujo hacia el ombligo (similar a la respiración yoga).
  • Puntos positivos. Con las yemas de los dedos de cada mano, al tocar el punto de arriba de cada ojo (sin cruzar las manos), entre la línea del pelo y las cejas. Pensar en algo que se quisiera recordar o en una situación que produzca estrés, y visualizar el recuerdo o la situación (como se la quiera experimentar). Cerra  los ojos y asociar la imagen con algo positivo.
  • La marcha cruzada. Mano derecha sobre la rodilla izquierda  luego mano izquierda sobre la rodilla derecha con talón izquierdo y viceversa.
  • La araña. Hacer “escalera”, intercalando el contacto entre el pulgar derecho y el menique izquierdo, y viceversa, en posición ascendente.
  • Las escondidas. Mostrar sucesivamente el índice derecho y el menique de la izquierda y después, el índice izquierdo y el meñique derecho.
  • Malabares. Lanzar un objeto de un lado a otro y cogerlo con la mano opuesta (malabares con una sola pelota).
  • Ocho imaginario. Dibujar el número ocho con la vista, luego con la cabeza, y luego con todo el cuerpo. Se puede hacer lo mismo con otros números.
  • Yemas. Con el dedo pulgar, tocar cada yema de los dedos de la mano, sin parar de manera continua. Hacerlo con ambas manos al mismo tiempo.

Al parecer se trata de ejercicios excesivamente simples; sin embargo, Paul Denisson nos invita a reflexionar sobre su importancia cuando afirma que cada una de las actividades que ahora tenemos por automáticas, fueron en su día tareas difíciles que tuvimos que aprender. Ésta es una actividad diaria y para toda la vida.

Para complementar los ejercicios físicos de gimnasia cerebral, existe también la neuróbica (aeróbica del cerebro). Dicha ciencia revela que el cerebro mantiene la capacidad extraordinaria de crecer y mudar el patrón de sus conexiones. Los autores de este descubrimiento, Lawrence katz y Manning Rubin (2000), conciben a la neuróbica como la nueva forma de ejercicio cerebral, proyectado a mantener al cerebro ágil y saludable.

Para evitar la muerte de las neuronas, es necesario practicar ejercicios cerebrales que logren concentrar a las personas únicamente en lo que están haciendo en ese preciso momento, es decir, en esa tarea y en nada más. El desafío de neuróbica es hacer todo aquello que rompa la rutina, obligando al cerebro a un trabajo adicional:

  • Cambiar de mano para cepillarse los dientes.
  • Caminar de espaldas por toda la casa.
  • Alternar de mano el manejo de la cuchara y del tenedor.
  • Vestirse con los ojos cerrados.
  • Mirar las fotos bocabajo o leer con el libro al reves.
  • Ver la hora en el espejo.
  • Cambiar de camino para ir y volver del trabajo (o de la escuela, o de cualquier lugar habitual).
  • manejar el ratón del ordenador con la otra mano……

…… Y la lista de ejercicios puede crecer infinitamente, dependiendo de su creatividad.

Recuerde que cerca del 80% de nuestra rutina está compuesta por actividades mecánicas que, si bien, nos permiten trabajar con rapidez y sin mayor esfuerzo, acarrean el peligro de limitar al cerebro paulatinamente, hasta atrofiarlo.

Empleadas de hogar

Empleadas de hogar

Empleadas de hogar en España o Servicio del hogar familiar son denominaciones para referirse a los trabajadores domésticos en España. El servicio del hogar familiar se rige por el Real Decreto 1620/2011,2​ de 14 de noviembre por el que se regula la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar (BOE-A-2011-17975), en vigor a partir del 1 de enero de 2012​ y por el Real Decreto-ley 29/2012, de 28 de diciembre, de mejora de gestión y protección social en el Sistema Especial para Empleados de Hogar y otras medidas de carácter económico y social que modifica la obligatoriedad de alta por el empleador en el caso de trabajar menos de 60 horas mensuales a partir del 1 de abril de 2013.3​ Los colectivos de empleadas de hogar consideran que el RD 29/2012 supone un gran retroceso en sus derechos; además denuncian que España no ha ratificado el Acuerdo de 2011 de OIT sobre condiciones de trabajo de las empleadas de hogar.4​5​

 

Tareas básicas de una empleada de hogar

Es importante conocer las tareas básicas de una empleada de hogar ya que esto nos ayuda a definir el justo salario que debe percibir por su trabajo. En ocasiones, estas empleadas realizan tareas y actividades que van más allá de sus obligaciones y responsabilidades, algo que muy pocas veces es reconocido o tomado en cuenta.

 

Las empleadas de hogar tienen la capacidad de realizar cualquier combinación de tareas de limpieza para mantener las principales áreas de la casa limpias y ordenadas.

Las principales tareas básicas de una empleada en el hogar pueden incluir el hacer las camas, pasar la aspiradora por las diferentes habitaciones, hacer la limpieza del salón, recoger la ropa de cama, así como realizar la limpieza de los pasillos, los vestíbulos, además de la limpieza del baño, las escaleras, los vestuarios, así como algunas otras áreas en el hogar.

También es común que ellas se encarguen de hacer la limpieza de las alfombras, los muebles tapizados, sacar la basura, limpiar los ceniceros y en casos especiales también pueden cumplir funciones de canguro, es decir, pueden quedarse al cuidado de los niños o incluso de personas de edad avanzada que requieran de supervisión.

Otras de las tareas básicas de las empleadas de hogar tiene que ver con el área de la cocina, es decir, ellas también pueden hacer la limpieza de esta zona del hogar, lavar los utensilios de cocina, los platos, vasos y demás. Por supuesto que en algunos otros casos también es común que sean ellas mismas las que se encarguen de preparar la comida, aunque también es usual que este tipo de actividades sean definidas con antelación.

 

En otras palabras, puede ser que el empleador requiera que determinados días de la semana, la empleada de hogar se haga cargo de tareas especificas como el caso de lavar la ropa, preparar la comida o realizar la limpieza de las habitaciones, incluso puede ser que le pida que se quede a cuidar a los niños en la tarde o en la noche. Si la casa cuenta con otras áreas que igualmente requieren de limpieza, la empleada de hogar igualmente puede hacerse cargo de realizar estas tareas de limpieza. Muchas casas cuentan con patios traseros o terrazas, por lo tanto es común que se le encargue el mantenimiento adecuado de estas áreas, eliminando cualquier suciedad o simplemente acomodando las cosas.

Otra de las tareas básicas de una empleada de hogar es ir a la compra, es decir, comprar los alimentos para toda la semana. En este caso ella puede encargarse de elaborar una lista con todos los productos que la familia usualmente consume de tal manera que nunca falte el alimento en el hogar.

Como podemos ver, las tareas básicas de una empleada de hogar no únicamente se limitan a la limpieza de las habitaciones, la limpieza de los baños, hacer las camas o aspirar los pisos. También son capaces de llevar a cabo otras actividades que se pueden tomar como complemento o también se pueden incluir como parte de sus tareas habituales.