Personas mayores que viven en su domicilio y toman fármacos sufren alguna reacción adversa

Personas mayores que viven en su domicilio y toman fármacos sufren alguna reacción adversa

Hasta el 35% de las personas mayores que viven en su domicilio y toman fármacos sufren alguna reacción adversa

La complejidad de los regímenes terapéuticos hace que sólo el 30% de los pacientes recuerden las instrucciones del médico y el cumplimiento terapéutico se sitúe en torno al 40%

  • Uno de cada tres ingresos hospitalarios de personas mayores de 65 años se deben a reacciones o efectos adversos de medicamentos.
  • Las reacciones adversas a fármacos son un problema frecuente, pero desconocido, ya que la mayoría de los fármacos no han sido estudiados adecuadamente en las personas mayores.
  • La atención por un geriatra reduce el riesgo de sufrir reacciones adversas.

Las enfermedades crónicas se van acumulando a lo largo de la vida y es frecuente que, cuando una persona se hace mayor, tenga que tomar varios medicamentos para controlarlas. De ahí que muchas personas mayores tengan que tomar muchas medicinas, algo que se conoce como polimedicación (más de cuatro fármacos al día). La polimedicación favorece la aparición de olvidos, confusiones, reacciones adversas, interacciones, etcétera, que en última instancia dificultan el cumplimiento del tratamiento, disminuyen su efectividad, con el resultado no deseado de aumentar el número de consultas e ingresos hospitalarios por acontecimientos adversos asociados fármacos.

Un estudio reciente realizado en seis hospitales europeos (incluyendo uno madrileño), demuestra que el 97 % de las personas mayores ingresadas tomaba algún fármaco, con una media de seis medicamentos por persona. El 58 % tomaba seis o más fármacos y un 14 % tomaba once o más fármacos.

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, SEGG, recuerda que el riesgo de sufrir reacciones adversas a los medicamentos aumenta con la edad, como consecuencia de los cambios relacionados con el envejecimiento, la suma de enfermedades y discapacidades y otras razones. Además, la mayoría de los fármacos no han sido estudiados adecuadamente en las personas mayores. Este último hecho es tan grave que existe una iniciativa a nivel europeo para aumentar la participación de los mayores en los ensayos clínicos que ha publicado una carta de derechos de los mayores. Por su parte, la Unión Europea ha creado hace pocos meses un grupo de expertos en medicinas en geriatría con el objetivo de mejorar la calidad de la información disponible sobre el uso de fármacos en las personas mayores.

El peligro de las reacciones adversas

Las reacciones adversas graves a medicamentos son un problema frecuente, pero desconocido. “Se estima que hasta el 35 % de las personas mayores que viven en sus domicilios y toman fármacos sufren alguna reacción adversa, y uno de cada tres ingresos en los hospitales de las personas mayores de 65 años se deben, al menos en parte, a reacciones o efectos adversos de medicamentos”, según explica el doctor Alfonso Cruz Jentoft, geriatra del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.

Las reacciones adversas tienen un 5 % de posibilidades de aparecer cuando se consume un solo fármaco y casi el cien por cien de posibilidades de aparecer cuando se toman más de diez. Además, una parte de estas reacciones provoca caídas y fracturas de cadera (que generan un alto grado de dependencia en el anciano).

Mejorar la calidad de la prescripción

La mayor parte de los fármacos que toman los mayores han sido prescritos por un médico, por lo que resulta fundamental mejorar la calidad de la prescripción, ya que, según insiste el doctor Cruz Jentoft, “la prescripción inapropiada de fármacos en la población geriátrica es una cuestión de salud pública”.

“Un fármaco se considerada adecuado o apropiado cuando presenta una evidencia clara que apoya su uso en una indicación determinada, es bien tolerado en la mayoría de los pacientes y es coste-efectivo. Además, la prescripción adecuada en los mayores debe tener en cuenta la esperanza de vida individual del paciente y promover el uso de fármacos con relación beneficio/riesgo favorable”.

El geriatra tiene un papel fundamental para evitarlo

“Se sabe desde hace tiempo que la atención por un geriatra reduce el riesgo de sufrir reacciones adversas”, explicaAlfonso Cruz. El geriatra, gracias a su visión integral y holística del paciente, es capaz de coordinar, conciliar e incluso reducir la medicación, haciendo una prescripción más segura para el paciente.

Recientemente, se están desarrollando en Europa herramientas para detectar las prescripciones que pueden ser inapropiadas, entre las que destacan los criterios STOP-START, promovidos por las Sociedades Europeas de Geriatría. El objetivo evidente es mejorar la prescripción y evitar el daño que pueden hacer los medicamentos cuando se usan mal.

Consejos de la SEGG para reducir los riesgos de sufrir reacciones adversas en personas mayores que viven en su domicilio

¿Qué pueden hacer las personas mayores y sus familias para reducir estos riesgo?, pues básicamente se trata de tomar medidas de sentido común:

  • Usar los fármacos que se le prescriban siguiendo cuidadosamente las instrucciones que se le han dado.
  • No usar medicamentos ni preparados de herbolarios por su cuenta.
  • Preguntar al médico o al farmacéutico cuando existan dudas sobre cómo usarlos.
  • Advertir de inmediato de cualquier cambio en la salud que pueda estar relacionado con los fármacos.

La SEGG insiste en que hay que recordar que muchas reacciones adversas son poco específicas (problemas digestivos, caídas, bajadas de tensión, confusión mental, falta de fuerzas o empeoramiento de alguna enfermedad que antes se encontraba estable), por lo que es importante estar especialmente atento a ellas.

Y, por último recuerda que

[bctt tweet=»los medicamentos nos permiten vivir más tiempo y en mejores condiciones, pero no son inocuos.»]

 Aprendamos a usarlos.

Cuándo empieza el padecer del cuidador

Cuándo empieza el padecer del cuidador

El quiebre se produce cuando la enfermedad avanza, y el paciente empieza a desarrollar trastornos psiquiátricos. Allí la moral del cuidador se ve socavada, comprometiéndose su integridad física y emocional.

Es cuando empiezan las alucinaciones, los delirios, las ideas paranoides, la desinhibición, la irritabilidad, los cambios bruscos de humor, las trastornos graves de conducta, la agresividad, la agitación psicomotriz, el insomnio, el vagabundeo nocturno y las fugas del hogar

La enfermedad entonces revela su lado más oscuro e inquietante. Hay que pensar que el Alzheimer termina al cabo “desestructurando la personalidad” del enfermo, según Zarra. “Termina consumiendo y destruyendo totalmente su aparato psíquico hasta perderse a sí mismo. De hecho esa persona deja de ser lo que era”.

Convivir con este proceso de deterioro, ser testigo directo de la decadencia del ser querido, demuele a su vez las defensas morales, psíquicas y físicas del cuidador, que así termina absorbiendo todo el dolor de la situación.

Las señales de alarma en el cuidador

  • Abandono de la vida social y de las actividades placenteras: “Empieza a frecuentar cada vez menos a sus amigos. Empieza a ir cada vez menos al centro a comprarse algo. Ni que hablar de ir a alguna celebración, al cine o al teatro”.
  • Impotencia: “No ve que haya cura, a pesar de los esfuerzos realizados. Entonces se abate. Hago todo lo que puedo por mi papá, por mi mamá, o por mi esposo, y nada resulta, se queja. Lo llevo al médico, le doy la medicación, lo atiendo, le doy de comer, lo baño y está cada vez peor. Se trata de una sensación terrible de frustración. Pone todo de sí, pero las cosas en lugar de mejorar, empeoran”.
  • Emocionalidad negativa: “Sufre tristeza por la situación que está viviendo. Luego de ello viene la irritabilidad y el mal humor. Todo mecanismo de tristeza termina afectando el humor por el desgaste cotidiano”.
  • Decaimiento: “Posteriormente viene el cansancio excesivo y el decaimiento”
  • Vergüenza: “Después viene la vergüenza ante algunas conductas del enfermo. ¿Cómo voy a ir al cumpleaños de nuestro primo, si la última vez que lo llevé papá se puso a ser pis delante de todos? Esto alimenta la decisión de no ir a ninguna parte”.
  • Ansiedad: “Hay inquietud por el futuro. No sabemos lo que va a pasar mañana. Si miramos retrospectivamente cada día que pasó ha sido peor. Por lo cual podemos suponer que el día de mañana será peor que el de hoy. Y eso genera sentimientos de ansiedad en el cuidador”.
  • Enojo: “El cuidador sobrecargado desarrollo enojo hacia el enfermo, al cual puede finalmente maltratar”.
  • Disminución y pérdida de su capacidad resolutiva: “El cuidador pierde recursos mentales y vitales para sobreponerse a la situación. Es como si se ahogara en un vaso de agua. Quiere absorber todos los problemas y los termina resolviéndolos de una forma dificultosa”.
  • Rechaza cualquier ayuda: “El cuidador cree que nadie, ningún familiar o profesional, lo puede reemplazar. Si lo invitan a una charla como ésta se excusa diciendo, por ejemplo, que no tiene con quién dejar a papá. No recurre al hermano o a su hermana. Va negándose a recibir ayuda y se va aislando cada vez más”.
  • Problemas físicos: “El cuidador está tan ocupado en el enfermo, que se olvida de él. Se descuida a sí mismo. Así aparecen dolores de espalda y de cintura por levantar el enfermo, por llevarlo al baño, por bañarlo, por rotarlo en la cama. Viene la fractura muscular, las cefaleas tensionales, las migrañas, taquicardia y palpitaciones, hipertensión arterial, angina de pecho, dolores de estómago, diarrea, e insomnio. Es el padecimiento del cuidador. De un cuidador que no consulta, que no tiene tiempo para sí mismo. Que no va al médico. Sólo va acompañando a su familiar enfermo, pero nunca como paciente”
  • Depresión: “Hablamos de tristeza, pero éste es un sentimiento normal ante determinados estímulos adversos que impactan traumáticamente en nosotros. La depresión es otra cosa. En este caso estamos hablando de una enfermedad mental que puede ser adquirida por el cuidador, por toda la sobrecarga física y emocional que sufre”.
  • Sentimientos de culpa: “El cuidador piensa que no hace todo lo que debiera. Y en un punto que no hace bien su trabajo. Y se mortifica por eso”.
  • Agobio: “Está tan extenuado, que empieza a equivocarse. La elaboración de las comidas, que antes hacía de manera fácil, se complica. De hecho empieza a pedir comida hecha porque yo no puede ni cocinar. Está extenuado; no da más”.
  • Soledad y vacío existencial: “Todo se conjuga –el aislamiento y el decaimiento general- para que el cuidador se quede cada vez más solo. Y entonces empieza a sentir el vacío existencial. Lidiar con esto no es fácil. Las personas religiosas tienen el consuelo de una vida mejor en el más allá. Pero no todos comulgan con una creencia de este tipo. El vacío existencial es una de las peores cosas que puede padecer el espíritu humano”.
  • Sin placer: “No hay momento para el ocio, el descanso y el placer. El cuidador “full time” desconoce estas cosas, a un alto costo físico y mental (…) Ni qué hablar de la libido. La energía sexual se extingue”.
  • Vulnerabilidad: “El cuidador es una persona que está expuesta a contraer cualquier enfermedad. Tiene sus defensas bajas. Puede padecer trastornos de apetito. En ocasiones suele comer parado en la cocina. Le pone mantel a su familiar enfermo. Le da de comer en la boca. Lo atiende como un rey. Pero él come parado al tiempo que lava los platos. Las deficiencias nutricionales son características”.
  • Adicciones: “Los cuidadores suelen beben cuando terminan de acostar a su familiar. Cuando se siente de algún modo liberado, pasa a la cocina y suele abusar del alcohol. Es el único momento de placer, entre comillas. Otros abusan de psicofármacos. Se toman el rivotril del paciente, sin ninguna prescripción. Porque el desborde de ansiedad es incontrolable (…) Además está el tabaco. El cuidador que fuma por lo general duplica el consumo”.
El movimiento se demuestra andando

El movimiento se demuestra andando

Actualmente y desde el 28 de noviembre de 2004, vengo dirigiendo una Empresa S.A.D.  SERDOMAS SISTEMAS, dedicada a la prestación de servicios de ayuda a domicilio en atención doméstica y atención personal, para ello cuento con la formación adecuada como Director de Centros de Servicios Sociales de iniciativa privada, y se trata de una empresa cuyos componentes es un grupo familiar.

Nuestra principal misión y visión es prestar servicios integrales de calidad en la atención de nuestros Usuarios, participando activamente en la intervención de las personas que atendemos, con la aquiescencia de los mismos, sus familiares más directos, y las trabajadoras y colaboradoras que prestan la atención de la persona.

En ésta década, he participado en diversos seminarios, cursos de formación en geriatría, intervención social, ponencias, etc., colaboro y he intentado colaborar con Asociaciones, Fundaciones, Organismos públicos, etc., Y siempre se nota una lucha entre lo público y lo privado, como si las personas que trabajan en una ONG, no tengan adquiridos sus compromisos de pago, como hacer frente a una hipoteca, alquiler de vivienda, pago de luz, comida, agua, teléfono, gas, vestido y calzado, alimentación, etc., etc., etc.

Qué duda cabe que hay empresas cuya única misión y visión es obtener beneficios, pero no todas las empresas prestadoras de servicios tienen la misma finalidad, las hay responsables socialmente.

Siempre nos escudamos en noticias sobre la pensión media en España de jubilación inferior a los 1.000,00 €, importe que obviamente no cubren todas las necesidades recomendadas de la pirámide nutricional de las personas mayores de 65 años recomendad, y poder hacer frente obviamente como cualquier otra familia, a los gastos anteriormente citados, a los que hay sumar los gastos farmacológicos cuya ingesta son diagnosticados por los médicos en prevención de las enfermedades cognitivas que se vienen produciendo con la edad, más en muchos caso los gastos de adaptabilidad de la vivienda, así como la adquisición en muchos casos de aparatos ortopédicos que nos hagan mejorar nuestra calidad de vida; hay muchas personas que prefieren seguir viviendo en su entorno vecinal para seguir interrelacionarse con sus familiares, amigos y vecinos de toda la vida. Amén que en muchos casos no pueden hacer frente al pago de una Residencia de la 3ª. Edad.

Y debido, que los recortes sociales de la Famosa Ley de Dependencia se viene produciendo y su incumplimiento, viene provocando que el escalón entre los más ricos y los menos favorecidos que cada vez es más abismal, produciéndose en todo nuestro entorno social cada vez más exclusión social de nuestros mayores, los niños que cada están peor nutridos, desde Serdomas Sistemas, no queremos ser derrotistas, sino lo que tratamos por nuestro tamaño empresarial “PYME”, y mediante acuerdos con otros especialistas del sector de Servicios Sociales, mediante la firma de acuerdos de colaboración poder atomizar los costes para la mejor atención de nuestros Usuarios, que redunda en una calidad inmejorable y al mejor precio que se les pueda conseguir, todo en aras de una excelente calidad de vida. Si una empresa está especializada y profesionalizada en una determinada actividad, siempre la prestación de sus servicios será mucho más reducida para el Usuario final.

Por eso lo que tratamos es de no ser derrotistas, y buscar soluciones que redunden en el bienestar integral.

Acuerdo que hemos firmado:

  • GRUPO RETIRO; Especialistas en P.I.A. (Planes individuales de Ahorro), la pirámide de pagos de la Seguridad Social en pensiones, servicios sociales, en menos de 15 años con el envejecimiento de la población será insoportable, “hay que empezar a tomar medidas de ahorro complementarios”

• Si somos propietarios de nuestra vivienda, siempre nos buscarán la fórmula más adecuada de obtener unos ingresos complementarios con el usufructo de la misma,
• Hipotecas inversas,
Como expertos, el asesor siempre busca y asesora en la fórmula más favorable para el Usuario dependiendo de su edad y su esperanza de vida.

  • UCALSA (UNIÓN CASTELLANA DE ALIMENTACIÓN): Empresa especializada en la elaboración de menús para personas mayores “Comida a domicilio” y a unos precios muy competitivos, cuyo repartidor deposita en la nevera o frigorífico el día que pacten con el Usuario para toda la semana, con primer plato, segundo y postre, y dependiendo del tipo de dieta, el coste del mismo para una persona para un mes completo no supera los 140,- €, salvo que el menú tenga que ser especial por que sea una dieta especial, por osteoporosis, artritis, azúcar, etc. “Independientemente vigilan el estado de salud del Usuario y el estado de habitabilidad y limpieza de su vivienda.
  • SECURIBATH: Cambio de bañera por el plato de ducha, colocando suelo antideslizante, y sujeciones en la ducha para su aseo personal sin peligro de un resbalón, caída, etc.
  • ALMPUPLAZA: Empresa especializada en la desinfección y desinsectación de la vivienda.

Y en cuanto a la atención personal y doméstica, en la visita que realizamos a su domicilio, tratamos de conseguir información sobre su estado de salud, clínico, “totalmente confidencial” su situación económica y de disponibilidad, con la finalidad de poder prestarle el servicio más idóneo con el personal profesional requerido para su bienestar, sea una auxiliar de ayuda a domicilio, geriatría, enfermería, o simplemente una cuidadora para hacerla compañía, ayudarla para sus compras, pasear, lectura, etc.

CREO QUE LO QUE TENEMOS QUE HACER ENTRE TODOS, ES BUSCAR LAS SINERGIAS DE COLABORACIÓN MÁS IDÓNEA, TOMANDO LAS DECISIONES MÁS ADECUADAS PARA PODER ATENDER A NUESTROS USUARIOS AL MENOR COSTE POSIBLE, Y OBTENIENDO LOS MEJORES RESULTADOS.

Un lujo en la tercera edad

Un lujo en la tercera edad

Disfrutar de Ocio y tiempo libre:

Cuando llegamos a la vejez, muchas personas mayores no saben cómo ocupar el tiempo  libre que antes ocupaban con el trabajo. Algunas personas no están motivadas para el ocio, otras tienen  un gran desconocimiento sobre lo que es el ocio y las innumerables  actividades que se pueden llevar a cabo.

¡Aprovecha tu tiempo libre!

El ocio puede ser entendido como un tiempo libre fuera de las obligaciones futuras, cómo elegir una actividad libremente que produzca diversión, bienestar, relajación y/o descanso.

La satisfacción personal que se obtiene realizando actividades de tiempo libre, va a ser determinante para su posterior participación en dicha actividad. Si al realizar actividad de ocio, la persona obtiene gran satisfacción, es probable que se implique cada vez más en dicha actividad.

Beneficios que se obtiene en la tercera edad

Favorece la interacción y las relaciones sociales y mejora la autoestima.

La implicación en cualquier actividad hace que la persona mantenga redes de relación con diferentes grupos y conozca gente nueva. Se produce una mejora en la capacidad para comunicarse integrarse con los demás.

Para ello es importante gozar de unos ingresos adecuados “pensión de jubilación” que nos haga poder disponer de nuestras necesidades básicas de la vida diaria de forma desahogada, pero si por cualquier circunstancia ello no fuera así, ahora contamos con algunas opciones alternativas que si carecemos de los mismos, como puede ser una pensión que no nos dé el margen para  disfrutar de la calidad de vida que nos merecemos, y que con los recortes sociales que se vienen produciendo no podemos acceder a ello, podemos tomar la opción de compartir vivienda, y para quien tenga interés y pueda informarse se puede dirigir para solicitar  información a la siguiente Web:  www.com-parte.es, dirigida por un excelente equipo de profesionales.

O si disponemos de nuestra vivienda en propiedad y libre de cargas;  el poder optar en la formalización en la constitución de un Usufructo sobre nuestro Inmueble, para lo que nos podemos dirigir al siguiente enlace  para solicitar información: www.gruporetiro.es, cuyos especialistas nos asesoraran en la operación más adecuada  a nuestras necesidades financieras y de acuerdo a nuestro perfil, con el que obtendríamos una renta vitalicia suficiente para disfrutar de la  CALIDAD DE VIDA QUE NOS MERECEMOS DESPUÉS DE TODA UNA VIDA TRABAJANDO y poder atender nuestras obligaciones y nuestras actividades básicas para la vida diaria.

Contratar a una empleada de hogar extranjera

Contratar a una empleada de hogar extranjera

Lo primero es situar en qué situación administrativa se encuentra, y para ello se le debe de pedir su TIE o  Tarjeta de Identificación de Extranjero.  Hay dos variedades de tarjetas las de nacionales de terceros estados o las de nacionales comunitarios, sus familiares y nacionales rumanos.

En cualquier caso, dependiendo de cuál sea su nacionalidad o vínculo familiar, sus obligaciones cambian:

  • Si es ciudadana de la Unión Europea, de un país integrante del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo  o de Suiza,  debe de inscribirse en el Registro Central de Extranjeros a los tres meses de residir en España, y en el momento en que lo hagan, podrán trabajar en igualdad de condiciones que los españoles
  • Si es familiar de nacionales comunitarios, incluidos nacionales españoles, deberán solicitar autorización de residencia como familiar de comunitario, y en el momento en que la obtengan, podrán trabajar en igualdad de condiciones que los españoles.
  • Si es rumana y a 22 de julio de 2011 no figuraba en alta en la Seguridad Social ni estaba inscrita como demandante de empleo en los Servicios Públicos de Empleo, necesita una autorización de trabajo por cuenta ajena o el documento que la exime de tener dicha autorización.
  • Si es ciudadana extracomunitaria, necesita una autorización temporal de residencia y trabajo en vigor o una autorización de residencia de larga duración.

En la tarjeta de identificación (TIE), podremos ver el tipo de autorización que tiene esa persona, así como la fecha de caducidad de la misma.

Sabiendo esto, si no tiene TIE, la tiene caducada o solo muestra una fotocopia, puede estar, administrativamente hablando, en situación irregular en España, lo que imposibilita que se le de alta en la Seguridad Social o que se le haga un contrato como empleada de hogar.

Si le muestra una tarjeta caducada junto con una copia de la solicitud de renovación, esto significa que su autorización está prorrogada en tanto le resuelven dicha renovación, y se le podrá contratar como empleada de hogar y dar de alta, si bien, puede ser que finalmente no se cumplan los requisitos para su renovación, por lo que es aconsejable esperar a que el proceso finalice o dejar constancia en el contrato que se haga, que éste queda condicionado a que se le resuelva favorablemente la solicitud de renovación.

Visita nuestra sección de “TODO SOBRE SERVICIO DOMESTICO” y lee más entradas relacionadas sobre esta materia, que seguro te interesarán.

Fuente: http://www.mundojuridico.info/

Los alemanes se lanzan a compartir piso en la tercera edad

En Alemania cada vez más ancianos alquilan juntos, por estilo de vida pero también porque las pensiones ya no dan para subsistir.

Surgen nuevos modelos de negocio basados en los cuidados a la tercera edad fuera de las residencias, que son muy caras.

Getrud Troche va a cumplir 84 años dentro de nada y desde 2012 comparte piso con otros cuatro jubilados en Berlín. Troche, que un día fuera delineante en la construcción, hoy necesita una silla de ruedas para desplazarse y ha encontrado una nueva familia. «Me siento como en mi propia casa», asegura.

Para Getrud no fue fácil desprenderse de gran parte de los muebles y pertenencias que fue acumulando durante más de cinco décadas en su antigua vivienda en la otra punta de la ciudad. Pero ahora se alegra de haber tomado la decisión. «No me gustaría vivir en un asilo, donde lo documentan todo». La vida en un piso compartido le permite elegir el almuerzo o tener un horario propio. Una cierta independencia que ella valora.

Sin embargo, Gertrud no tenía muchas opciones. Después de fallecer su único hijo y de que apareciesen los problemas para caminar, no podría haberse quedado en su casa porque su pensión es muy reducida para mantener a una persona que la acompañase todo el día. Uno de los dos cuidadores que la atienden ahora, Sören Bergau, asegura que sí habría sido posible vivir sola, pero “no sería tan bonito como aquí”.

Tres veces al día, por ejemplo, llegarían a su casa para que Gertrud pudiese ir al retrete. El resto del tiempo le tocaría esperar. Gertrud, además, tiene que pagar una parte de los medicamentos que toma porque no es considerada una enferma crónica y le preocupa enfermar porque “cada día que pasas en el hospital hay que pagar 10 euros”.

Otro de los problemas es que, en todo caso, no habría podido tener un cuarto individual en un asilo. El coste de los cuidados para los jubilados y la reducción de su calidad hacen que cada vez más familias alemanas manden a sus dependientes a residencias en el extranjero; a Polonia, por ejemplo.

Nicole lo comprende. Ella es auxiliar en un geriátrico y tiene “diez minutos para levantar, lavar y dar el desayuno a cada persona”. Ella trabaja el doble de lo que dice su contrato laboral porque cree que es lo que merecen las personas. Al final gana unos 600 euros por una jornada completa. Y no es la única de sus compañeros.

Por esta razón, el defensor más conocido de esta nueva forma de alojamiento para la tercera edad, Henning Scherf, que durante diez años fue alcalde socialista de Bremen y que vive asimismo en un piso compartido, asegura que muchas de las 160.000 personas que en Alemania reciben cada año una sonda para alimentarse “no la necesitarían si hubiese tiempo y paciencia para darles la comida”. Algo que él afirma haber vivido en su domicilio actual.

Según el Ministerio de Salud alemán, las casas compartidas de ancianos “ofrecen la oportunidadde recibir ayuda junto a otros hombres y mujeres que viven en la misma situación vital, sin renunciar a la esfera privada y a la independencia”. El Gobierno tiene interés en promover este tipo de viviendas porque es más barato.

Y no sólo lo recomiendan, sino que lo premian: conceden una ayuda de 200 euros al mes por piso compartido y ofrecen una especie de préstamos estatales para adaptar la casa, que pueden ir pagando en función de sus ingresos. En el seguro de salud pueden solicitar hasta 2.500 euros por persona con un límite de 10.000 euros por casa.

Pero las obras a veces son mucho más caras. Un ascensor, una grúa para levantarlos de la cama, adaptar un cuarto de baño… Cada vez más inversores privados, como constructoras u organizaciones benéficas, invierten en la construcción de pisos que en el futuro sean pisos compartidos por jubilados. En la ciudad de Rummelsberg, en Baviera, por ejemplo, la organización de la iglesia evangélica Diakonie va a construir 110 casas de este tipo. Para ello han invertido 28 millones de euros y tienen previsto finalizarlas en 2015.

Una de las compañeras de piso de Gertrud es Jutta Klein, que padece un tipo de demencia. Su yerno Heiner Gödicker llega a visitarla. Vive dos casas más allá. “No podíamos dormir, era como volver a tener un bebé en casa”. Heiner explica que su familia probó diferentes residencias antes de dar con esta casa. “También hay casas compartidas como ésta en las que las personas no están bien atendidas porque quienes les cuidan sólo piensan en el dinero y ahorran en personal. Es muy triste”. Aquí, por ahora, la tratan muy bien.

Sören Bergau fue quien ideó este piso compartido. Había trabajado 12 años en asilos hasta que hace cuatro dejó su trabajo en uno de ellos y se convirtió en autónomo. Él trabaja para los habitantes de la casa, que son de forma privada quienes la alquilan. Ahora asegura que el negocio le marcha tan bien que está pensando en expandirse.