Existen varias acciones que el cuidador puede llevar a cabo tanto para asegurar una buena calidad de vida de la persona cuidada como para prevenir la progresión de la enfermedad, tal y como afirma Piédrola “En relación con la dependencia, la demencia plantea nuevos retos a la sociedad y al sistema sanitario, como son el respeto a la autonomía del paciente, la información al paciente y a la familia, la posibilidad de complementar el documento de voluntades anticipadas, el consentimiento informado y, en especial, la elección de un tutor o representante”.

Así, en muchas ocasiones el cuidador deberá tomar el control paulatino de aspectos diarios, como la administración del dinero o conducción del automóvil del anciano. Esto debe hacerse gradualmente conforme avance la enfermedad y con especial cuidado para no interferir en la autonomía, autoestima o dignidad del anciano. La clave está en encontrar el equilibrio entre la independencia del anciano y su seguridad, velando por los dos aspectos simultáneamente.

“A medida que la enfermedad avance, el cuidador deberá tomar las riendas de ciertos aspectos de la vida del anciano, buscando siempre el equilibrio entre su independencia y seguridad”

Al mismo tiempo, podemos llevar a cabo diversos ejercicios para estimular su desarrollo cerebral, mejorando la memoria, la atención y el lenguaje. Desde adivinanzas, actividades físicas o el baile, hasta el relato de cuentos y reuniones sociales con familiares y amigos.

El cuidado de la demencia senil suele venir acompañado de una serie de emociones difíciles de gestionar, especialmente cuando se trata de un familiar. La persona deja de reconocernos y su personalidad cambia por completo, desarrollando nuevas conductas a menudo negativas hacia nosotros. Esto nos genera emociones de tristeza o de pérdida, experimentando un proceso similar al del duelo. Es normal que estas emociones nos afecten, por lo que no debemos negarlas. Asimilarlas y comprenderlas será clave para cuidarnos también a nosotros mismos.

Los cuidadores son a menudo familiares o amigos que brindan un importante apoyo físico, práctico y emocional a la persona con cáncer. Los cuidadores pueden tener diversas responsabilidades diarias o según se las necesite. A continuación se enumeran algunas de las responsabilidades que pueden asumir los cuidadores:

  • Proporcionar apoyo y aliento
  • Administrar medicamentos
  • Ayudar a manejar los síntomas y efectos secundarios
  • Coordinar las citas médicas
  • Conducir rumbo a las citas
  • Asistir con las comidas
  • Ayudar con las tareas domésticas
  • Manejar problemas con el seguro y la facturación

¿Qué experiencias has tenido tú con el cuidado de la demencia senil? ¿Qué medidas has tomado para mejorar la calidad de vida de la persona de quién cuidas a la vez que te proteges a ti mismo? Compártelo con nosotros, seguro que tu conocimiento puede ser de gran utilidad para el resto de cuidadores.