No debió ser fácil crear hace 26 años una fundación (Institut Català de Farmacología) que investiga y denuncia los fármacos que representan algún peligro para la salud. Habrá de todo, pero en la industria farmacéutica hay sobre todo dinero, poder e influencias. “Parece que hayan perdido su alma médica y se hayan quedado únicamente con su alma comercial”, dice Laporte que sabe de lo que habla, entre otras cosas presidió el comité de medicamentos esenciales de la OMS (2003/04) cuando se consiguió que se aprobaran los antirretrovirales genéricos que salvaron tantas vidas en África. Aquí ofrezco solo una décima parte de lo mucho que me contó: el negocio de la salud da para hablar.
Las medicinas curan o causan enfermedades
La diferencia entre un medicamento y un veneno radica en la dosis.
¿Analiza fármacos que ya están en el mercado?
Sí, porque cuando un fármaco sale al mercado ha sido probado por unos pocos miles de voluntarios, pero al comercializarse en todo el mundo es tomado por millones de personas y es entonces cuando pueden aparecer efectos indeseados, en ocasiones con desenlace mortal.
¿Cuál es el medicamento que más gente ha matado?
La aspirina, porque es el medicamento que más gente ha tomado y la percepción de su riesgo está distorsionada. A dosis bajas -cien miligramos al día- es un excelente protector cardiovascular, pero a dosis analgésicas -un gramo- puede producir hemorragia gastrointestinal.
¿Hay datos?
En Catalunya se producen unos 3000 casos anuales de hemorragia gastrointestinal de los que un 40% son atribuibles a la aspirina y a otros antiinflamatorios. En EE.UU. mueren al año por hemorragia gastrointestinal por antiinflamatorio unas 15.000 personas; mientras que de sida mueren 12.000.
Impactante.
Cualquier enfermedad puede ser producida por un medicamento: un infarto de miocardio por un antiinflamatorio y por muchos otros fármacos; una neumonía, cualquier enfermedad neurológica o patología psiquiátrica puede ser favorecida por medicamentos.
Veo que lo de los efectos secundarios va en serio.
Muchos causan depresión, como algunos que tratan la presión arterial o los diuréticos en personas de edad avanzada. Los medicamentos para el insomnio pueden provocar crisis de agresividad, muchos casos de irritabilidad al levantarse se debe a medicamentos de este tipo, como las benzodiacepinas u otros hipnóticos de acción corta.
¿Estamos hipermedicados?
Sí, llegamos al punto de que cuando una persona está triste se dice coloquialmente que esta depre. Los antidepresivos solo sirven para una depresión profunda, y la tristeza no es una enfermedad, es una reacción saludable.
¿No hay medicamento sin efectos indeseados?
No, cada medicamento tiene su peaje. La Agencia Europea del Medicamento calcula que cada año fallecen en Europa 197.000 personas a causa de efectos adversos. En EE.UU. los efectos adversos son la cuarta causa de muerte, detrás del infarto de miocardio, el ictus y el cáncer; y por encima de la diabetes, las enfermedades pulmonares y los accidentes de tráfico.
¿Es una lotería?
No, si la toma o la prescripción del medicamento fuera más atenta a los riesgos que conlleva se calcula que se podría evitar entre un 65% y un 75% de estas muertes.
Anunciar fármacos por televisión debería estar prohibido.
Opino lo mismo. En España solo se pueden anunciar los que no financia la Seguridad Social, sino la arruinarían. Somos el país de Europa que en relación al PIB, más medicamentos consume.
Hablemos de sus precios.
Son arbitrarios. Fabricar el medicamento más caro, de cien a quinientos euros, no cuesta más de dos euros incluyendo el envase. Supuestamente pagamos el esfuerzo de investigación. Pero entre un 30% y un 40% del gasto medio de los laboratorios se destina a la promoción comercial.
El precio lo negocia el Gobierno.
Sí, pero con poco éxito. En España el precio del medicamento está alcanzando el de Alemania que nos duplica la renta per cápita.
Qué gran negocio.
Según el informe de desarrollo de la ONU es el tercer sector económico detrás de la industria armamentística y el narcotráfico.
Dicen que se inventan cada año nuevas enfermedades.
Sí, sobre todo en relación con la mente y el sexo. Convierten la timidez en enfermedad y la medicalizan. Ahora se han inventado la disfunción sexual femenina: “Padeces disfunción sexual femenina…, no se ría…
De acuerdo.
…Si en los úlitmos seis meses has rechazado una proposión de relación sexual o no has tenido una con satisfacción plena”. Cada vez que se reúne uno de los comités de hipertensión arterial (el estadounidense, el europeo, o el de la OMS) bajan el nivel de presión arterial considerado normal, y lo mismo ocurre con el colesterol.
Explíqueme.
En pocos años se ha disminuido de tal manera el límite de normalidad del colesterol que cada vez hay más población que debe tratarse. En EE.UU. ha aumentado de 3 millones de personas a 25 en 10 años.
Asombroso.
La industria farmacéutica dedica el doble (en España el triple) de su presupuesto a promoción comercial que a investigación. Una visita del representante comercial viene a generar unas 35 nuevas recetas del medicamento. Lo asombroso es que no haya en Sanidad una especie de central de compras de medicamentos con gente formada.
¿Quién se ocupa de la formación continuada del personal sanitario?
Los laboratorios, así que es muy difícil asegurar que no haya una influencia de intereses comerciales.
Alrededor del 15% de las depresiones en personas mayores están relacionadas con motivos vasculares, especialmente en personas mayores de 60 años que nunca han padecido un trastorno mental ni cuentan con antecedentes familiares pero, en cambio, sí tienen factores de riesgo vascular como diabetes, hipertensión arterial, colesterol o una lesión cerebrovasuclar, entre otras.
Esta es uno de los principales aspectos destacados en el VIII curso de actualización en psicogeriatría, organizado por el Hospital Sagrat Cor de Martorell (Barcelona), que reúne este viernes y sábado a expertos en depresión en edad avanzada.
La sintomatología de la depresión de origen vascular no tiene por qué estar ligada al sentimiento de tristeza, sino que puede darse en personas que no tienen conciencia de estar tristes pero, en cambio, sí experimentan una «disfunción ejecutiva o inhibición motora».
Asimismo, la correlación entre accidente vascular y depresión se incrementa con el paso de los años, ya que si tres meses después de sufrir un ictus, el 25% de las personas desarrolla una depresión, el porcentaje asciende al 33% a los tres años.
En general, este tipo de pacientes presenta una «mayor resistencia al tratamiento antidepresivo» y un peor desarrollo de la enfermedad, debido a que la lesión vascular es irreparable, ha recordado en un comunicado el centro, gestionado por las Hermanas Hospitalarias.
Los ritmos circadianos constituyen el reloj biológico humano que regula las funciones fisiológicas del organismo para que sigan un ciclo regular que se repite cada 24 horas, y que coincide con los estados de sueño y vigilia. El sueño y la vigilia están asociados a los estímulos de luz, que el cerebro asocia con una mayor actividad fisiológica mientras que, en la oscuridad, se inhiben estas funciones, llegando al mínimo entre las 3.00 y las 6.00 horas.
A consecuencia de la alteración del ritmo biológico, las personas que se ven obligadas a trabajar en turno de noche duermen entre cinco y siete horas menos por semana pero, aunque pudiesen descansar en un lugar oscuro y aislado de ruidos, la calidad del sueño diurno es inferior a la del nocturno y se reduce el tiempo total de sueño, aumentando los despertares, por lo que resulta difícil que lleguen al número de horas de sueño recomendadas para un adulto (entre siete y ocho diarias) y, en caso de conseguirlo, el descanso no es totalmente reparador.
Durante el descanso nocturno, el organismo humano entra en letargo, la temperatura corporal baja hasta los 35º, disminuye la presión sanguínea y se reduce la secreción de hormonas. La capacidad de alerta y de movimiento también se encuentran reducidas, por lo que es más difícil concentrarse o reaccionar ante un imprevisto y, por lo tanto, disminuye el rendimiento laboral y se multiplican las posibilidades de sufrir un accidente.
Si este periodo no se emplea para descansar, esto afectará negativamente a la salud física y psíquica del individuo, porque se disocian los ritmos biológicos y los elementos naturales que sirven para sincronizarlos, especialmente la luz, y se establecen sincronizadores artificiales. El organismo sufre por partida doble: por un lado ha de realizar un esfuerzo para permanecer activo en la fase de letargo natural (nocturna) y, por otro, debe esforzarse para dormir en la fase de activación (diurna).
Hay estudios que demuestran que trabajar (de forma permanente, o rotatoria) en turno de noche tiene consecuencias adversas sobre la salud de las personas, especialmente si el trabajador tiene este turno durante mucho tiempo.
El organismo de los seres humanos está preparado para trabajar de día y descansar de noche. Por este motivo,durante la noche disminuyen las aptitudes físicas y mentales de las personas, y mantenerse despiertos y realizando una actividad que requiera concentración supone un mayor esfuerzo del que necesitarían durante el día para hacer lo mismo. Este “desgaste extra” tiene un efecto acumulativo y puede originar afecciones como hipertensión e hipercolesterolemia, lo que a su vez incrementa el riesgo de sufrir cardiopatías.
La Organización Internacional del Trabajao (OIT) estima que un trabajador envejecerá prematuramente cinco años por cada 15 años que permanezca en horario de trabajo nocturno. Aunque los problemas de salud no se empiecen a manifestar hasta después de cinco o 10 años de trabajo nocturno, la disminución del rendimiento del trabajador a consecuencia de la fatiga acumulada por la inadaptación al horario, es mucho más fácil de detectar.
Las personas están más alerta y rinden más entre las ocho de la mañana y las seis de la tarde. Fuera de este horario, sobre todo si se sobrepasan las ocho horas de trabajo, es más fácil cometer errores y, por lo tanto, los accidentes laborales son mucho más frecuentes y graves. La siniestralidad se incrementa en relación con el ritmo y la carga de trabajo y, además, también aumenta la posibilidad de tener un accidente al regresar el trabajador a su casa tras la jornada laboral.
El horario de trabajo no sólo afecta a la cantidad y calidad del sueño, también tiene repercusiones sobre la conducta alimentaria del individuo. Para mantener una buena salud es necesario llevar una dieta equilibrada, que aporte los nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo, pero, además, es conveniente que los alimentos se repartan en varias tomas a lo largo del día, al menos tres y, a ser posible, que se trate de comida caliente. El trabajo nocturno también desestabiliza los hábitos alimentarios y, con frecuencia, los trabajadores que hacen este turno ingieren comidas rápidas que no tienen la calidad suficiente. El problema suele ser que cuando se levantan no tienen apetito y, cuando lo tienen, están trabajando, y si no pueden hacer un descanso para tomar una comida caliente y adecuada a sus necesidades, calman el hambre con cualquier chuchería.
Unos hábitos alimentarios inadecuados y mantenidos en el tiempo ocasionan trastornos en el aparato digestivo como gastritis, ardor de estómago, gases, úlcera de estómago, digestiones pesadas... Además, el consumo frecuente de ciertos alimentos como bocadillos de embutidos grasos y dulces, en sustitución de una dieta equilibrada, que resulta más difícil de seguir con el horario de turno de noche, origina sobrepeso y obesidad.
Problema psicológicos relacionados con el turno de noche
Entre los trabajadores del turno de noche también son mucho más frecuentes los problemas psicológicos que entre la población general. Esto no sólo se debe a los trastornos físicos que les provoca la falta de un horario regular para descansar y comer, sino que deriva sobre todo de la dificultad que tienen para llevar una vida social satisfactoria.
Todas las actividades cotidianas están estructuradas para ser realizadas en horario diurno. Como la mayoría de las personas duermen desde las once o doce de la noche hasta las seis o las siete de la mañana, y trabajan, estudian, o realizan otro tipo de actividades durante el día, se considera normal destinar las tardes y los fines de semana a las relaciones sociales y familiares.
Los trabajadores de turno de noche, sin embargo, ven limitadas sus posibilidades de interaccionar con los demás. Se resiente su relación de pareja y también la que mantienen con sus hijos, ya que apenas pueden pasar tiempo juntos y, además, el resto de la familia debe adecuarse a su horario de sueño y limitar ciertas actividades en el hogar que podrían interferir con su descanso. Si los dos miembros de la pareja trabajan es más difícil todavía organizarse para compartir el ocio, o realizar actividades en común o compartidas con los hijos. Esto es especialmente difícil cuando trabajar en turno nocturno supone tener que hacerlo también los fines de semana y/o festivos como Navidad, Semana Santa, etcétera.
El trabajador, además, puede desarrollar con el tiempo el denominado síndrome burnout(síndrome de estar quemado), que se caracteriza por un agotamiento emocional que se manifiesta con un cansancio excesivo, tanto físico como psicológico. El individuo, entonces, se aísla socialmente y mantiene una actitud fría y distante hacia las personas de su entorno, disminuyendo también su eficacia en el trabajo. La fatiga no remite con el descanso y el afectado presenta síntomas como: reducción de su capacidad de concentración o de memoria a corto plazo, dolores musculares, cervicales o multiarticulares (que no son consecuencia de una enfermedad diagnosticada, como la artritis), dolor de cabeza, sueño de poca calidad, y malestar prolongado tras realizar algún esfuerzo.
En general, los problemas que afectan con mayor frecuencia e intensidad a los trabajadores del turno de noche son:
Alteración del ritmo circadiano, que tiene como consecuencia un déficit permanente de sueño.
La Maniobra de Heimlich, también llamada Compresión abdominal es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir el conducto respiratorio, normalmente bloqueado por un trozo de alimento o cualquier otro objeto. Es una técnica efectiva para salvar vidas en caso de asfixia por atragantamiento.
El sistema respiratorio está capacitado única y exclusivamente para aceptar elementos gaseosos. La introducción en el mismo de cualquier cuerpo sólido o líquido implica la puesta en funcionamiento de los mecanismos de defensa, siendo la tos el más importante. La obstrucción de las vías respiratorias (atragantamiento) impide que la sangre de nuestro organismo reciba el oxígeno necesario para alimentar los tejidos, lo que implicará la muerte de los mismos.
Obstrucción de vías en adultos
Personas inconscientes: La principal causa de obstrucción de la vía respiratoria en personas inconscientes es la caída de la lengua hacia la orafaringe.
Personas conscientes: Generalmente en este caso, el motivo de obstrucción es la comida, suceso conocido popularmente como "atragantamiento". Esta obstrucción por cuerpo sólido se produce por la aspiración brusca (risa, llantos, sustos...) de la comida que está en la boca. En el momento de producirse la inspiración, la epiglotis (estructura anatómica que separa el tubo digestivo del respiratorio) deja libre el paso respiratorio introduciéndose el aire y la comida en la tráquea. La obstrucción puede ser de dos tipos: incompleta y completa.
Obstrucción incompleta o parcial
El cuerpo extraño no tapa toda la entrada de aire, por lo que se pone en funcionamiento el mecanismo de defensa y la persona empieza a toser.
Actuación:
Dejarlo toser (los mecanismos de defensa funcionan)
Observar que siga tosiendo o que expulse el cuerpo extraño.
No golpear nunca la espalda, ya que se podría producir la obstrucción completa o introducirse más el cuerpo extraño.
Obstrucción completa o total
En este caso la persona no tose, ni habla. Esto indica que no entra ni sale aire, pues las cuerdas vocales se mueven gracias a la vibración que produce el aire al respirar. Generalmente el accidentado se lleva las manos al cuello y no puede explicar lo que le pasa, emitiendo sonidos afónicos. Presenta gran excitación, pues es consciente de que no respira: tiene la sensación de muerte inminente.
El obejtivo de la "maniobra de Heimliche" es empujar el cuerpo extraño hacia la tráquea y, por ende, hacia la salida mediante la expulsión del aire que llena los pulmones. Esto se consigue efectuando una presión en la boca del estómago (abdomen) hacia adentro y hacia arriba para desplazar el diafragma (músculo que separa el tórax del abdomen y que tiene funciones respiratorias) que a su vez comprimirá los pulmones, aumentando la presión del aire contenido en las vías respiratorias (tos artificial).
Actuación:
Actuar con rapidez
Agarrar al accidentado por detrás y por debajo de los brazos. Colocar el puño cerrado, cuatro dedos por encima de su ombligo, justo en la línea media del abdomen. Colocar la otra mano sobre el puño.
Reclinarlo hacia adelante y efectuar una presión abdominal centrada hacia adentro y hacia arriba, a fin de presionar (de 5 a a10 veces) el diagragma. De este modo se produce la tos artificial. Es importante resaltar que la presión no se debe lateralizar. Ha de ser centrada. De lo contrario se podrían lesionar vísceras abdominales de vital importancia.
Seguir con la maniobra hasta conseguir la tos espontánea o hasta la pérdida de conocimiento.
En caso de pérdida de conocimiento, se coloca al accidentado en posición de Soporte Vital Básico (acostado), con la cabeza ladeada, y se sigue con la "maniobra de Heimlich" en el suelo.
En esta situación (de inconsciencia) se debe alternar la maniobra de Heimlich con la ventilación artificial (boca-boca), ya que es posible que la persona haya efectuado un paro respiratorio fisiológico, por lo que tampoco respirará aunque hayamos conseguido desplazar el cuerpo extraño. Si se consigue introducir aire en los pulmones, se iniciará el protocolo de Soporte Vital Básico.
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Casos Especiales
Bebés
En este caso no se puede aplicar la maniobra de Heimlich, por existir riesgo de lesiones viscerales importantes.
La actuación va dirigida a extraer el cuerpo extraño por efecto de la gravedad atmosférica. Para ello, lo mejor es colocar al lactante boca abajo, y golpear secamente con la palma de la mano en la espalda (entre los omóplatos).
En caso de no conseguir la respiración espontánea se alternará esta maniobra con la técnica del masaje cardíaco, para ello se deben seguir los siguientes pasos:
Colocar al bebé boca abajo y golpear, 4 ó 5 veces, secamente entre los omóplatos.
Girarlo boca arriba. En la línea media del esternón, efectuar 4 ó 5 compresiones con dos dedos de una sóla mano, a fin de deprimir el tórax aproximadamente 1,5 cm.
Abrirle la boca y buscar el cuerpo extraño
Repetir continuamente y por riguroso orden los pasos 1, 2 y 3, hasta conseguir la respiración espontánea o que la criatura pierda el conocimiento. En esta última circunstancia se debe seguir con el paso 5.
Efectuar los pasos 1, 2 y 3, y a continuación iniciar la ventilación artificial (boca-boca y nariz), insuflando poca cantidad de aire (el que nos cabe en la boca, no en nuestros pulmones). Caso de entrar aire, y si sigue sin respirar, se debe iniciar el protocolo de Soporte Vital Básico del lactante (es distinto al del adulto).
Obesos y embarazadas
En ambos casos no se deben realizar presiones abdominales por la ineficacia en un caso y por el riesgo de lesiones internas en el otro. Por tanto esa "tos artificial" se conseguirá ejerciendo presiones torácicas al igual que lo hacíamos con el masaje cardíaco, pero a un ritmo mucho más lento. En caso de pérdida de conocimiento, iniciaremos el punto 5º de la actuación ante la obstrucción completa en el adulto.
Conclusión
A diferencia del paro respiratorio fisiológico, en el que podamos iniciar de forma inmediata las técnicas de ventilación artificial y conseguir el mantenimiento de la vida cerebral, la obstrucción de las vías respiratorias es uno de los accidentes más graves ya que produce un paro respiratorio de tipo mecánico. Tenemos muy poco tiempo para evitar la muerte cerebral (de 4 a 8 minutos).
Es un accidente típico en niños y ancianos (personal de guarderías, colegios y residencias...) uno porque siempre tienen objetos en la boca o comen riendo o llorando y los otros por alteración en el normal funcionamiento de la epiglotis.
En el mundo laboral, este tipo de emergencia puede presentarse en cualquier tipo de incidente ya que la reacción del organismo ante un accidente inminente consiste en una inspiración profunda seguida de una contracción muscular que, en caso de tener algo en la boca (chicle, alimentos...), favorece la aspiración hacia vías respiratorias.
Los seres humanos nacemos con la posibilidad de reír y de tener sentido del humor, y cuando somos niños reímos unas 300 veces al día; sin embargo, para no perder esta capacidad innata hay que ejercitarla a lo largo de la vida. La risa es contagiosa y está demostrado que reímos con mayor frecuencia cuando nos relacionamos con los demás. Eso significa que las personas que ríen más a menudo también suelen tener una vida social más intensa y mantienen un estrecho contacto con su familia y amigos. De esta forma, la sensación de bienestar tiene su origen tanto en la frecuencia con que se ríen, como en su relación con las personas de su entorno.
Así, todos hemos podido comprobar alguna vez cómo hemos mejorado de un malestar, físico o emocional, al divertirnos junto a un grupo de amigos, o cuando nos hemos ‘distraído’ viendo una película o un programa de humor, que nos ha hecho ‘olvidar’ el dolor que sentíamos. También hay personas que afirman que se enamoraron de su pareja “porque las hacía reír”. Y es que hacer reír es todo un arte; de hecho, los actores suelen afirmar que es mucho más sencillo hacer llorar al público que arrancarle una carcajada.
El sentido del humor es una forma de percibir la realidad, y también una manera de expresarla. Nos permite experimentar felicidad, incluso cuando atravesamos circunstancias difíciles, porque hace que seamos capaces de relativizar los problemas, considerándolos como un trastorno pasajero y no como una catástrofe irreversible. Numerosos estudios científicos han demostrado que el buen humor es beneficioso para la salud, porque contribuye a aumentar las defensas y a mejorar el sistema inmunológico, y facilita el equilibrio biológico y psicológico de las personas. Como proponían los Monty Python en ‘La vida de Brian’, ‘always look on the bright side of life’, y es que una visión positiva de la vida ayuda a hacer frente a los problemas y, además, protege frente al estrés.
¿Qué es la risoterapia?
La risoterapia o terapia de la risa consiste en crear situaciones que ayuden a liberar las tensiones físicas y emocionales, para conseguir reír de manera natural. Se practica en grupo, con la dirección de monitores especializados que emplean técnicas de expresión corporal, bailes y juegos, masajes… con el objetivo de que los participantes consigan desinhibirse y terminen riendo a carcajadas.
Las sesiones de risoterapia se realizan con un grupo de personas dispuestas a participar en las actividades propuestas por el monitor, y comienzan explicando en qué consiste esta terapia y los beneficios que van a conseguir con ella. Después, cada integrante del grupo tiene que presentarse a los demás y, para conseguir una comunicación fluida y espontánea, y comenzar a desinhibirse, suelen colocarse una nariz de payaso.
El siguiente paso es realizar diversos ejercicios que ayuden a relajar los músculos. De esta forma, se eliminan tensiones y se favorece una carcajada natural, que nace del interior.
Ahora el grupo ya está preparado para reírse, y el monitor les sugiere diversos juegos y bailes. Cuando nos hacemos adultos, a menudo cambiamos los juegos por los chistes cuando se trata de humor, y no nos damos cuenta de la pérdida que eso supone. En la sesión de risoterapia recuperaremos el placer de jugar, mientras comprobamos que los efectos positivos de la risa se multiplican cuando se comparte con otras personas.
Para finalizar, los participantes comentan la experiencia.
Beneficios de la risa
En los años setenta, un periodista llamado Norman Cousins, diagnosticado de espondilitis anquilosante, una enfermedad inflamatoria que afecta a las articulaciones, incurable y dolorosa, descubrió por sí mismo que reír durante unos diez minutos le libraba del dolor durante las dos horas siguientes, y así lo describió en su libro‘Anatomía de una enfermedad’. También fundó la Clínica Ucla’s Norman Cousins Hospital Center Investigations, donde numerosos neurólogos y otros científicos investigan sobre el impacto que tiene la risa en el organismo humano.
Aunque el poder curativo de la risa sea discutible, lo que es cierto es que nos hace sentir mejor, y como no existe peligro de sobredosis o efectos secundarios, puede resultar un importante aliado de los tratamientos médicos convencionales.
Entre los efectos beneficiosos de la risa destacan:
Inspiramos mayor cantidad de aire, y se incrementa el volumen respiratorio.
El corazón late más rápido y mejora la circulación.
Es un ejercicio muscular, ya que al reírnos se movilizan más de 400 músculos.
Se liberan endorfinas en el cerebro, un analgésico natural, y aumenta la secreción de serotonina. Esto reduce la percepción del dolor y equilibra el estado de ánimo, combatiendo el estrés y la ansiedad, y facilitando el sueño.
Favorece la función digestiva y mejora el tránsito intestinal.
Refuerza las defensas y activa el sistema inmunitario.
Potencia la creatividad y la productividad.
Elimina la energía negativa, y nos enseña a percibir cualquier situación de forma más positiva.
Ayuda a exteriorizar los sentimientos y emociones.
Consejos para ser optimistas
Aquí tienes algunos consejos para ser más optimistas ante las visicitudes de la vida e intentar tener siempre una sonrisa en la boca:
Vive en el presente: está bien hacer planes para el futuro, pero sin perder la perspectiva, y teniendo en cuenta que los cimientos de ese futuro se tienen que establecer “aquí y ahora”. No te amargues recordando malos momentos. Las experiencias desagradables te servirán para aprender en qué te has equivocado, no las utilices para auto-compadecerte y justificar tu “mala suerte”. Céntrate en las cosas buenas que has vivido.
Intenta disfrutar todos los días: no te pases toda la semana pensando únicamente en lo que harás el fin de semana. Cada momento que vivimos es único e irrepetible.
Pon interés y pasión en todo lo que hagas: da igual que se trate de las labores domésticas, de los estudios, de tu actividad laboral… Si le pones ganas, incluso las tareas más aburridas o difíciles resultarán más llevaderas, y cuando consigas terminarlas, te sentirás más satisfecho contigo mismo, y la experiencia servirá para aumentar tu motivación y ayudarte a comprender que “querer es poder” también en tu caso.
Refuerza tu autoestima: piensa en tus cualidades y en todo lo que eres capaz de hacer y de aprender. Ten confianza en tu capacidad para afrontar los problemas, y no te dejes influenciar por lo que digan los demás, ni te creas inferior a los otros. Tampoco pierdas el tiempo con aquellas circunstancias que tú no puedes cambiar.
Relaciónate con personas positivas: que tengan algo que aportar y hagan tu vida más agradable. Evita a los que se regodean con las desgracias ajenas y hacen de la crítica destructiva su entretenimiento preferido.
No pierdas el contacto con tu familia y amigos: los buenos momentos son mejores si se comparten con los seres queridos, y ellos te apoyarán cuando lo necesites.
Aprende a distinguir las oportunidades que tienes a tu alcance: o búscalas en otra parte si es necesario, y reconoce tus errores, porque el que no admite que se ha equivocado, se equivoca dos veces.
Si no te gusta tu trabajo o el tipo de vida que llevas, intenta cambiarlos: pero usando la cabeza. Establece un plan de acción realista, detallando los objetivos que quieres conseguir y los medios para alcanzarlos, y no pierdas la paciencia ni te desesperes si las cosas no van tan rápido como te gustaría o surgen dificultades adicionales. La perseverancia será tu mejor arma.
No envidies a los demás por lo que tienen: esfuérzate para conseguir lo que quieres sin compararte con nadie.
Llevamos más de 10 años contratando los servicios de serdomás y no podemos decir más que cosas buenas del personal de ayuda en casa y de la gente de la oficina. Limpieza muy profesional.
Después de una experiencia no muy agradable con una persona interna para el cuidado de nuestra madre, contactamos con Serdomas y estamos encantados con el servicio que nos prestan, ademas del trato recibido a la hora de hablar con ellos para hacerles saber nuestras necesidades. Muy contentos y una empresa muy recomendable
Excelente atención de Patricia desde el primer momento. El trato ha sido siempre cercano, profesional y muy humano. Quiero destacar especialmente a Wendy, la cuidadora de mi madre , que demuestra una gran sensibilidad, paciencia y dedicación. Desde el primer día, ambas han combinado profesionalidad con una gran calidez humana.
100% recomendable. Han sido muy profesionales, respetuosos, puntuales, la limpieza ha sido excelente y los precios muy razonables. Los hemos contratado para limpieza intensiva del piso y como estamos tan contentos los vamos a contratar para hacer el servicio de limpieza de mantenimiento semanal.
Contar con los servicios de Serdomas ha sido la mejor decisión que hemos podido tomar en mi familia, nos ayudaron desde el principio con todo, nos asesoraron y tenemos a la mejor persona posible cuidando de nuestros mayores. Cualquier imprevisto, esta cubierto por ellos, nunca te dejan sola y eso es fundamental cuando hablamos de temas tan delicados como poner en manos de un extraño a tus seres queridos. Muy profesionales, cercanos y se involucran muchísimo. ¡SUEPER RECOMENDABLES!
Desde que contraté a Serdomas, he dejado de preocuparme por el cuidado, limpieza y plancha de mi casa. Me decidí a contratarles porque se jubilo la persona que tenía y la verdad que el cambio ha sido como el día y la noche. Me hacen el trabajo en la mitad de tiempo y estoy super contento con los resultado y seriedad con que gestionan todo. Muchas gracias!!
Buenos días. Es un placer y una sorpresa encontrar una empresa como serdomas. Gracias a su profesionalidad y eficiencia de sus trabajadores he conseguido conciliar mi vida laboral como la familiar cosa que hasta ahora me costaba mucho conseguir. Totalmente recomendable.
Conocí a Serdomas en un momento delicado hace 8 años, y desde entonces solo cuento con ellos. Cuidaron a mi padre y a otros familiares hasta su último día. No solo su profesionalidad a nivel asistencial, si no sobretodo su calidad humana. Absolutamente recomendables
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