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Cerebro: Se buscan donantes para investigar sobre Alzheimer y Parkinson, donantes para seguir indagando en la investigación y el conocimiento de trastornos neurodegenerativos. España es líder en donación de órganos y trasplantes, si bien es cierto es que la donación de cerebro, a través del Banco de Tejidos de la Fundación del Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas, es menos conocida, pero no por ello menos importante, ya que estamos hablando, entre otras, de dos enfermedades de las que todavía hay muchas preguntas sin respuesta, como es el Alzheimer o el Parkinson.
El número de donaciones de cerebro, según datos del Banco de Tejidos de la Fundación del Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (Fundación Cien), ha aumentado en torno a un 30% en el último año, donaciones esenciales para seguir avanzando en la investigación de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, dos de los trastornos neurodegenerativos más frecuentes. Alrededor de una treintena de instituciones, centros de investigación y universidades, tanto de Europa como de Estados Unidos o Australia, reciben muestras del Banco de Tejidos. Los donantes diagnosticados de Alzheimer, para el estudio del cerebro postmorten, representan más del 50%, aunque no sucede lo mismo con los donantes de Parkinson, con un porcentaje bastante menor, el 7%. Otros trastornos neurodegenerativos no menos importantes son la esclerosis lateral amitrófica, conocida como ELA, o la demencia frontotemporal.
Actualmente el Banco de Tejidos, el cual depende a través del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Economía y Competitividad, cuenta con 167 cerebros. Pero, ¿cómo hacerse donante? El funcionamiento es muy sencillo, basta con inscribirse y dar el consentimiento informado para pasar a formar parte del programa de donación, el cual a su vez actúa en tres ámbitos: donantes externos inscritos en el banco (más de 500 durante el año pasado), donantes del Centro de Alzheimer de la Fundación Reina Sofía y los estudios que proceden de otros centros sanitarios o biobancos.
La donación de cerebros, como subrayan los especialistas e investigadores, es fundamental para seguir avanzando en el estudio de trastornos que, como el Alzheimer, tienen entre sus consecuencias la pérdida de memoria o de los recuerdos. De ahí, la importancia de concienciar e informar sobre la necesidad de que aumenten las donaciones, un gesto que puede hacer mucho para ganar la batalla o encontrar el interruptor que hace que nuestro cerebro deje de funcionar correctamente, abriendo las puertas a trastornos cuyas consecuencias pueden ser severas para lasalud y la calidad de vida de quiénes los padecen.
Uno de los objetivos fundamentales de los investigadores es poder identificar los cambios que se producen en el cerebro antes incluso de que la enfermedad se manifieste, motivo por el que es importante contar con donantes de todo tipo. Hay que señalar que el Banco de Tejidos de la Fundación Cien no solo coordina la donación de cerebros, también de líquido cefalorraquídeo,sangre y otros tejidos donados en vida.
Por comunidades autónomas, Madrid encabeza la procedencia de las donaciones, con más del 60%, seguida de Murcia, con un 23%. El resto de donaciones procede de diferentes puntos de la geografía española que no disponen de un banco de tejidos propio.
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La trombosis venosa profunda (TVP) se presenta cuando se forma un coágulo sanguíneo en una vena profunda del cuerpo. Las venas profundas se encuentran en los grupos de músculos. Las venas cercanas a la piel se denominan venas superficiales.
Afecta principalmente las venas grandes en la parte inferior de la pierna y el muslo.
Causas que provocan Trombosis venosa profunda
Las trombosis venosas profundas (TVP) son más comunes en los adultos de más de 60 años; sin embargo, pueden ocurrir a cualquier edad. Cuando un coágulo se desprende y se desplaza a través del torrente sanguíneo, se denomina émbolo, el cual se puede atascar en el cerebro, los pulmones, el corazón o en otra área, lo que lleva a daño grave.
Los coágulos de sangre se pueden formar cuando algo disminuye o cambia el flujo de sangre en las venas. Los factores de riesgo abarcan:
- Un catéter de marcapasos que se ha pasado a través de la vena en la ingle.
- Reposo en cama.
- Antecedentes familiares de coágulos sanguíneos.
- Fracturas en la pelvis o las piernas.
- Haber dado a luz en los últimos 6 meses.
- Obesidad.
- Cirugía reciente (especialmente cirugía de la cadera, de la rodilla o pélvica en la mujer).
- Producción excesiva de glóbulos rojos por parte de la médula ósea, lo que provoca que la sangre esté más espesa y lenta de lo normal.
Es más probable que la sangre se coagule en alguien que tenga ciertos problemas o trastornos, como:
- Cáncer
- Ciertos trastornos autoinmunitarios, como el lupus
- Afecciones en las cuales uno es más propenso a formar coágulos de sangre
- Tomar estrógenos o pastillas anticonceptivas (este riesgo es aun más alto si fuma)
Permanecer sentado por períodos prolongados al viajar puede incrementar el riesgo de trombosis venosa profunda y es muchísimo más probable cuando también están presentes uno o más de los factores de riesgo de la lista de arriba.
¿Cuales son sus síntomas?
La TVP afecta principalmente a las grandes venas en la parte inferior de la pierna y el muslo, casi siempre en un lado del cuerpo. El coágulo puede bloquear el flujo sanguíneo y causar:
- Cambios en el color de la piel (enrojecimiento)
- Dolor de pierna
- Piel que se siente caliente al tacto
- Inflamación (edema)
Pruebas y exámenes para detectar la Trombosis venosa profunda
El médico llevará a cabo un examen físico, el cual puede revelar enrojecimiento, inflamación o sensibilidad en la pierna.
Los dos exámenes que se realizan con frecuencia primero para diagnosticar la TVP son:
- Examen de sangre para determinar el dímero D
- Ecografía Doppler de las extremidades
Se pueden hacer exámenes de sangre para verificar si hay aumento de la probabilidad de coagulación de la sangre, tales como:
- Resistencia a la proteína C activada (verifica la mutación en el factor V de Leiden).
- Niveles de antitrombina III.
- Anticuerpos antifosfolípidos.
- Conteo sanguíneo completo (CSC).
- Pruebas genéticas para buscar mutaciones que lo hagan a uno más propenso a la formación de coágulos de sangre, como la mutación en protrombina 20210A.
- Anticoagulante lúpico.
- Niveles de proteína C y proteína S.
Tratamiento
El médico le dará un medicamento para disolver la sangre (llamado anticoagulante), lo cual impedirá que se formen más coágulos o que los ya existentes se vuelvan más grandes. Estos fármacos no pueden disolver los coágulos que usted ya tiene.
La heparina generalmente es el primer fármaco que se usted recibirá:
- Si la heparina se administra a través de una vena (IV), usted debe permanecer en el hospital.
- Las nuevas formas de la heparina se pueden administrar en inyección una o dos veces al día. Si le recetan esta nueva forma de heparina, posiblemente no necesite permanecer hospitalizado por mucho tiempo o nada en absoluto.
Se comenzará a administrar un fármaco llamado warfarina (Coumadin) junto con la heparina.
- La warfarina se toma por vía oral y tarda varios días en hacer un efecto completo.
- La heparina se continúa hasta cuando la warfarina haya estado en la dosis correcta durante al menos dos días.
- Usted muy probablemente tomará warfarina durante al menos tres meses. Algunas personas tienen que tomarla por más tiempo o incluso por el resto de sus vidas, dependiendo de su riesgo de otro coágulo.
Cuando usted está tomando warfarina, tiene mayor propensión a sangrar, incluso por actividades que siempre ha realizado. Si está tomando warfarina en casa:
- Tome el medicamento exactamente en la forma como el médico se lo recetó.
- Pregúntele al médico qué hacer si pasa por alto una dosis.
- Procure que le hagan exámenes de sangre con frecuencia para verificar que esté tomando la dosis apropiada.
- Aprenda cómo tomar otros medicamentos y cuándo comer.
- Averigüe cómo estar atento a los problemas causados por la warfarina.
Se están desarrollando nuevos anticoagulantes que se toman por vía oral. El médico puede recomendarle uno de estos.
A usted le darán medias de descanso para usarlas en la pierna o las piernas, junto con otras instrucciones al darle el alta. Estas medias mejoran el flujo de sangre a las piernas y reducen el riesgo de complicaciones a raíz de coágulos sanguíneos. Es importante usarlas todos los días.
En raras ocasiones, se puede necesitar cirugía si los medicamentos no surten efecto y ésta puede implicar:
- Colocar un filtro en la vena más grande del cuerpo para impedir que coágulos de sangre viajen a los pulmones.
- Extraer un coágulo de sangre grande de la vena o inyectar medicamentos trombolíticos.
Expectativas (pronóstico)
Muchas trombosis venosas profundas desaparecen sin problema, pero pueden reaparecer. Algunas personas pueden presentar dolor e hinchazón prolongados en la pierna, conocido como síndrome posflebítico.
Usted también puede presentar dolor y cambios en el color de la piel. Estos síntomas pueden aparecer de inmediato o es posible que no los presente durante uno o más años después de esto. El uso de medias apretadas (de compresión) durante y después de la trombosis venosa profunda puede ayudar a prevenir este problema.
Los coágulos en el muslo son más propensos a desprenderse y viajar a los pulmones (embolia pulmonar o EP) que los coágulos de sangre en la parte inferior de la pierna u otras partes del cuerpo.
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si tiene síntomas de trombosis venosa profunda.
Acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si tiene trombosis venosa profunda y presenta:
- Dolor torácico
- Expectoración con sangre
- Dificultad respiratoria
- Desmayo
- Pérdida del conocimiento
- Otros síntomas graves
Prevención
Use las medias de descanso que el médico le recetó. Le ayudarán a mejorar la circulación en las piernas y reducir el riesgo de complicaciones de los coágulos de sangre.
El hecho de mover las piernas con frecuencia durante los viajes largos en avión, en automóvil y en otras situaciones en las cuales uno esté sentado o acostado por períodos de tiempo prolongados también puede ayudar a prevenir la trombosis venosa profunda. Las personas que están en muy alto riesgo de coágulos sanguíneos se pueden beneficiar de las inyecciones de heparina cuando estén en un vuelo que dure más de cuatro horas.
No fume. Si es fumador, deje el cigarrillo. Las mujeres que estén tomando pastillas anticonceptivas o estrógenos tienen que dejar de fumar.
Nombres alternativos
Coágulo en las piernas; TVP; DVT; Tromboembolia; Síndrome posflebítico; Síndrome postrombótico
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Respetar a nuestros mayores.
Hay que inculcar a nuestros hijos y a nuestros pequeños un gran cariño y respeto por las personas mayores, bien sean sus abuelos, bien sean vecinos o conocidos mayores.
Las sociedades más industrializadas, por regla general, y la pérdida de muchos de los valores tradicionales hace que cada vez más las personas mayores sean marginadas e incluso, ignoradas, dando a entender su aparente inutilidad para una sociedad movida solamente por las prisas, el estrés y los valores materiales.
Una persona puede aportar experiencia, formación y cultura a los más pequeños. El cariño y el respeto suele tener un efecto «boomerang»; si no lo damos y enseñamos, es difícil que lo obtengamos en un futuro.
Algunos de los puntos clave para educar a los más pequeños de la casa pueden ser (válidas no solo para el trato con las personas mayores, sino para el trato con cualquier otra persona):
- Hablar con respeto a todas las personas mayores, sean o no conocidos.
- Evitar poner malas caras o hacer gestos despectivos cuando los mayores les dicen algo. Les cuentan una historia, les dicen algún halago, o simplemente les hacen un gesto amable (aunque a ellos no se lo parezca).
- Debe reprenderles cuando hagan críticas despectivas a la espalda (viejo, chocho, tocado, pesado, etc.). Estas palabras pueden herir a la persona mayor que las escucha.
- Recuerde que den siempre las gracias, por una propina que les han dado, por una golosina o juguete que les han comprado … y por cualquier otra cosa. A la hora de pedir, recuérdeles también que utilicen siempre «por favor».
- Comprensión. Hay que enseñarles a que admitan de buen grado las pequeñas manías, cabezonerías, etc. que puedan tener sus abuelos u otras personas mayores.
- Hay que aprender a escuchar a los mayores. Da lo mismo que la historia o «batallita» la haya contado anteriormente; la felicidad que para ellos supone, en la mayor parte de los casos, tener un público entregado merece la pena. Se puede, con cierta prudencia, recordarle al narrador que esa historia ya la saben, que les cuente otra.
- Saludar. Hay que saludar cuando nos visitan o visitamos a otras personas. No se puede pasar sin hacer un saludo como si no existieran. Lo mismo a la hora de despedirse.
- Ayuda. En algunos casos puede que necesiten ayuda para sentarse o levantarse, llegar hasta el coche, leer una letra demasiado pequeña para ellos, tomar algo que se ha caído al suelo, etc. Hay que estar siempre dispuestos y atentos.
- Ignorar. Ni cuándo van de visita ni cuando vienen los abuelos u otras personas se puede consentir que los peques de la casa estén con la televisión o radio encendida, jugando a la consola o simplemente «desapareciendo» en cuanto hay la más mínima oportunidad. Es de mala educación «ignorar» a los invitados o «huir» de ellos. Si quiere que se vayan los pequeños debe decírselo de forma expresa: salir a jugar al jardín, iros a vuestra habitación, etc.
Si logramos que los pequeños aprendan, entre otras, estas pautas de comportamiento, les puedo asegurar, que podrán sentirse orgullosos de sus hijos en cualquier circunstancia (cosa cada vez más difícil). Un niño educado y respetuoso es un adulto tolerante y cívico en el futuro.
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Conocido también como acromelalgia, el síndrome de piernas inquietas es un trastorno neurológico que provoca el movimiento brusco de las extremidades y que afecta fundamentalmente al sueño, durante el que se pueden experimentar sensaciones de hormigueo, escalofríos, quemazón o incluso dolor, lo que en definitiva provoca la necesidad de moverse. Aunque prácticamente desconocido para muchos, según datos médicos se estima que afecta al 15% de la población de entre 18 y 65 años.
El síndrome de las piernas inquietas (SPI) es un trastorno neurológico que provoca, a su vez, una alteración del sueño mermando su calidad, ya que es precisamente durante el descanso o reposo cuando aparecen los movimientos bruscos de las piernas (mioclonías) y sensaciones, como hormigueo o escalofríos, que nos obligan a mover las extremidades inferiores. Según datos médicos se calcula que el 15% padece síndrome de las piernas inquietas, cuya prevalencia además aumenta con la edad.
La causa de este síndrome sigue siendo todavía una pregunta sin respuesta, si bien los médicos y especialistas no descartan que tenga un componente genético, ya que se calcula que un tercio de los pacientes presenta en su historial clínico antecedentes familiares (lo que se denonima SPI primario o familiar). Sin embargo, no es la única hipótesis, ya que también se considera que la causa podría estar relacionada con una disminución de la dopamina, el neurotransmisor cerebral responsable de la coordinación y de la realización de los movimientos. Asimismo, los expertos también consideran que hay otros factores de riesgo. Así, además de la edad, la carencia de hierro o el padecer trastornos como la diabetes, artritis reumatoide o insuficiente renal también puede hacernos más vulnerables al síndrome de las piernas inquietas.
La necesidad de mover las piernas durante la noche provoca un empeoramiento de la calidad del sueño, ya que el paciente tiende a despertarse con mayor frecuencia, lo que puede terminar provocando problemas de insomnio. La falta de descanso lleva parejo además otro problema, y es el de empeorar los síntomas durante el día (mayor inquietud, piernas doloridas), al tiempo que puede hacernos sentir más irritables, cansados y apáticos.
Síndrome piernas inquietas: Diagnóstico
Ocho de cada diez personas con SPI sufren movimientos bruscos de las piernas durante el sueño, los cuales suelen tener una duración de poco más de veinte segundos, pero suficientes para interrumpir el sueño y mermar el descanso. De hecho, el insomnio es una de sus principales consecuencias. El cansancio y la somnolencia pueden empeorar los síntomas, por lo que el diagnóstico y tratamiento también tienen en cuenta los trastornos asociados que conlleva.
Revisar nuestro estilo de vida también nos puede ayudar a controlar y mejorar los síntomas del SPI, desde evitar las bebidas excitantes en una dieta sana y equilibrada a realizar actividades como pasear, tomar baños relajantes y practicar ejercicios de estiramientos, una terapia que se puede complementar con yoga o tai chi, entre otras.
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La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, presidirá hoy el Consejo Territorial del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia con un único objetivo en mente: asegurar la viabilidad de la ley de dependencia, una norma que, a su juicio, está en una «situación límite». Para ello se reunirá con los consejeros autonómicos del ramo a los que presentará una batería de medidas que revolucionará la ley de arriba abajo. Entre ellas, se priorizará la atención a los grandes dependientes y se endurecerán los requisitos para que los cuidadores familiares reciban ayudas por una atención que, según aseguró ayer la profesora María Ángeles Durán, suele recaer más sobre las mujeres que sobre los hombres.
[bctt tweet=»El alto precio de las residencias y el paro obligan a los familiares a sacar a los dependientes de estos centros.»]
Las familias españolas quieren asumir el cuidado de sus mayores dependientes, pero reclaman el apoyo de las administraciones, según ha señalado la profesora de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) María Ángeles Durán, quien ha realizado un estudio para la Fundación BBVA sobre ‘El trabajo no remunerado en la economía española’.
Así, Durán ha indicado que en el país la esperanza de vida está en torno a los 80 años y la mayoría de los ancianos están ligados en sus últimos años de vida a las enfermedades y la dependencia. Con este escenario, las encuestas señalan que la demanda de cuidados en España crecería en un 50 por ciento para 2050.
Además, el estudio destaca que el 55 por ciento de los entrevistados afirma que le gustaría acoger a sus padres dependientes en su casa, mientras que casi el 30 por ciento prefiere la opción de cuidarles sin que los padres dejen su hogar. «Esta última opción es habitual en las familias con un poder socioeconómico más alto», ha precisado la investigadora.
Pero, según ha apuntado Durán, asumir el cuidado de los familiares dependientes incluye distintos modelos posibles que la investigación ha planteado y que se pueden concentrar en dos opciones: que la familia asuma el cuidado en exclusiva o que se cuente en mayor o menor grado con cuidadores externos y remunerados.
En este caso, la edad de los encuestados marca «claramente» la diferencia en cuanto a la opción elegida, ha apuntado Durán. Así, frente al 43,7 por ciento de entrevistados mayores de 65 años que optan asumir el cuidado de los dependientes, sólo el 18 por ciento de los menores de 30 años selecciona esta opción. Las alternativas que implican la externacionalización parcial o total del cuidado ganan terreno y son mayoritarias salvo, precisamente, en el sector de los mayores de 65 años (34,1 por ciento).
La investigadora ha ligado estos resultados a la opinión recogida en el estudio y que destaca que el 80 por ciento de los españoles asume que el cuidado de un dependiente repercutirá en la economía familiar y muy pocos (un 1,7 por ciento) confían en que este impacto vaya a ser compensado por las administraciones, por otros miembros de la familia (2,8%) o por el propio dependiente (4%).
Más de 1.000€ al mes
Los encuestados estiman que el coste mensual de la atención al dependiente está por encima de los 1.000 euros, una cantidad que supera los 1.500 con la opción del ingreso en una residencia no subvencionada. El rango de precios medios de las residencias que hacen públicas sus tarifas en Internet va de los 1.450 euros, las de titularidad pública, hasta los 2.250 de las privadas, sin considerar servicios que se consideran extras, como, por ejemplo, el cambio de postura de un enfermo.
En la situación en que un familiar decide abandonar su empleo para dedicarse al cuidado de un dependiente, los autores del estudio calculan que la pérdida media para el hogar es de unos 20.000 euros anuales.
Para Durán, una vía para hacer frente al impacto económico de esta situación es el seguro de la dependencia, «poco implantado en España», aunque, según ha indicado «el 11,2 por ciento de los entrevistados afirmaba tener un caso de adulto dependiente grave en su familia y el 14,4 por ciento un caso de dependencia moderada». «Entre los mayores de 65 años sólo el 0,9 por ciento disponía de esta cobertura», ha apuntado.
Empleadas de Hogar
Otra de las vías que ha tomado la sociedad para solucionar la situación es «el traspaso del trabajo no remunerado que antes asumía la familia en el hogar, al mercado laboral» con la contratación de cuidadores. Durán ha indicado que esta actividad se «solapa» con la de los empleados del hogar «ya que en muchos casos es el mismo empleado el que asume el cuidado de la casa y del dependiente».
Las cifras sobre el trabajo doméstico remunerado son desconcertantes porque, según Durán, «ni están todos los que son, ni son todos los que están«. En este sentido, ha explicado que entra las estimaciones de la Encuesta de Población Activa (EPA) y los registros de altas en la Seguridad Social, el sector adelgaza casi la mitad, «algo que viene sucediendo desde hace años», ha indicado.
Durán ha señalado que en el plazo de cinco años está previsto que los trabajadores de este sector se equiparen plenamente en derechos y obligaciones al resto de los trabajadores. «Para el Gobierno la equiparación obliga a decidir cómo financiará la cobertura de los nuevos derechos conseguidos por los trabajadores: tiene que optar entre que lo financien los propios trabajadores (autónomos); que lo hagan los empleadores; o que lo haga el resto de ciudadanos a través de impuestos generales», ha señalado la investigadora.
Pero, según ha señalado, «sólo los hogares españoles que ingresan mensualmente más de 5.000 euros (un 3,8%) son los que podrían destinar una cuarta parte de sus ingresos, si así lo priorizan, a pagar el sueldo y los gastos derivados de un empleado de hogar.
En este sentido Durán ha pedido que «se incluya a los hogares en el mercado macroeconómico», ya que, a su juicio, es «una de las patas fundamentales de la economía del país». «Si no estamos peor, en cuanto a situación económica se refiere» es «porque los hogares han funcionado muy bien, haciendo sin dinero lo que la gente necesita», ha concluido.
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El Consejo de Ministros aprobará el próximo 13 de julio una reforma de la Ley de Dependencia, unos cambios que pasarán por unificar criterios en todas las comunidades autónomas y por profesionalizar los servicios de atención a la dependencia, «controlando» a los cuidadores familiares, según han informado fuentes del Ministerio de Sanidad.
Antes habrá una reunión del Consejo Interterritorial de Dependencia, el próximo martes 10 de julio, para consensuar los cambios con las comunidades autónomas.
La propia ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha avanzado este jueves que llevará a cabo una nueva ordenación del sistema para «asegurar la viabilidad futura» y «una mejor atención a las personas dependientes«. En concreto, ha precisado que se va a «revisar y simplificar el proceso de valoración» para que ante situaciones similares de dependencia, se ofrezca la misma respuesta en todo el territorio.
Mato, que ha participado en el Campus FAES que organiza el expresidente José María Aznar, ha explicado que también se introducirán nuevos elementos de ponderación en los créditos a las CCAA para «primar la atención a través de los servicios profesionales sobre las prestaciones económicas«.