Contagio emocional en pacientes de Alzheimer

Contagio emocional en pacientes de Alzheimer

Las personas con Alzheimer o con problemas prematuros de pensamiento y memoria tienden a imitar las emociones de las personas que les rodean, hallan los investigadores.

Esta transferencia de las emociones, conocida como contagio emocional, aparece intensificada en las personas con Alzheimer y con un declive mental relacionado con la enfermedad, según un equipo de la Universidad de California en San Francisco (UCSF). Y puede ser importante en el cuidado de estos pacientes, añadieron.

«La calma engendra calma», afirmó el Dr. Sam Gandy, director asociado del Centro de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, que no participó en el estudio.

El contagio emocional es una forma rudimentaria de empatía, que permite a las personas compartir y experimentar las emociones de las otras personas, comentó la investigadora principal, Virginia Sturm, profesora asistente en el departamento de neurología de la UCSF.

«Es una manera de trasmisión rápida de emociones entre personas e incluso sin que se den cuenta», explicó Sturm. Este proceso puede modelar la conducta y provocar cambios cerebrales, añadió.

En las etapas tempranas de Alzheimer y en las personas con problemas leves de pensamiento y de memoria, el contagio emocional aumenta, hallaron los investigadores. Es incluso más aparente en las personas con demencia, comentaron.

«En el Alzheimer y otros tipos de demencia creemos que algunas personas pueden experimentar un aumento de la sensibilidad ante las emociones de las otras personas», planteó Sturm.

«Al parecer, a medida que se deteriora la habilidad de la memoria y el pensamiento, se produce un aumento de otros procesos emocionales», indicó.

Esto significa que si los cuidadores están ansiosos o enfadados, los pacientes captarán y copiarán esas emociones.

Por otra parte, si el cuidador está tranquilo y alegre, los pacientes imitarán esas emociones positivas, afirmó Sturm.

«Este es un modo en que los pacientes de Alzheimer conectan con otras personas, aunque no entiendan cuál es la situación social», afirmó. «En el cuidado de los pacientes, quizá si los cuidadores están tranquilos y contentos ayudaría en gran medida a mantener a los pacientes tranquilos y contentos».

El Alzheimer es un trastorno cerebral relacionado con el envejecimiento que empieza lentamente y quita a la persona gradualmente la capacidad de seguir con su vida día a día. En Estados Unidos, un tercio de las personas mayores del país fallecen con Alzheimer u otro tipo de demencia, según la Asociación del Alzheimer (Alzheimer’s Association).

El estudio, publicado en línea el 27 de mayo en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, contó con la participación de 237 personas adultas. De ellos, 62 pacientes tenían problemas leves de memoria y pensamiento, y 64 tenían Alzheimer. El resto estaban sanos mentalmente.

Los participantes realizaron pruebas de detección de la depresión y otros problemas de salud mental, además de exámenes de IRM a fin de detectar cambios cerebrales relacionados con el contagio emocional.

Los investigadores hallaron que se producía un contagio emocional mayor en las personas con problemas mentales leves y Alzheimer, en comparación con las que no tenían estas enfermedades.

Este aumento del contagio emocional se produjo en paralelo con el incremento del daño en el lóbulo temporal derecho del cerebro, lo que refleja cambios biológicos en el sistema neural, halló el estudio.

«El lóbulo temporal derecho es importante para distintos aspectos de las emociones y de la conducta social», afirmó Sturm.

La depresión también fue mayor en las personas con problemas mentales leves y Alzheimer, halló el estudio.

Desde el punto de vista de un neurólogo, «es extraordinario que algo tan complejo como la percepción emocional se controle desde una parte tan localizada del cerebro», comentó Gandy.

«Además, lo clásico ha sido considerar que es el daño en el lóbulo frontal el que provoca problemas emocionales», añadió Gandy. «Ahora sabemos que los lóbulos temporales pueden jugar un papel parecido».

Ejercicios que aportan beneficios para el Alzheimer

Ejercicios que aportan beneficios para el Alzheimer

Solemos relacionar Alzheimer con pérdida de memoria y la disminución de la autonomía de los afectados con la capacidad de tomar decisiones simples y complejas. Pero, ¿sabías que la fisioterapia es clave para mejorar los síntomas que produce esta enfermedad neurodegenerativa?

La rehabilitación puede ser un gran aliado para el Alzheimer. Hoy te lo contamos en este artículo:

El tratamiento rehabilitador no sólo ayuda al mantenimiento físico, sino también al cognitivo facilitando el aprendizaje de estrategias que mejoren su calidad de vida y la prevención de disfunciones o alteraciones físicas asociadas a la evolución de los síntomas de la enfermedad.

Pero, como os hemos dicho, no solo los enfermos deben prestar atención a la rehabilitación, sino que los familiares y los cuidadores también ya que, en muchas ocasiones, pueden forzar posturas o coger pesos que pongan en peligro su salud.

Ejercicios que aportan beneficios para el Alzheimer

La Confederación Mundial de Fisioterapia (WCTP), junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), elaboró hace unos años un proyecto en el que se reflejó el papel de la fisioterapia en un campo tan importante y cada vez más extenso como el de la tercera edad.

A partir de las conclusiones de dicho trabajo conjunto, y dada la relación entre la enfermedad de Alzheimer y la edad avanzada de las personas que la padecen, podemos definir los servicios que presta el fisioterapeuta a estos pacientes de esta manera:

Para proporcionar una fisioterapia eficaz a las personas con enfermedad de Alzheimer, el fisioterapeuta necesita unos conocimientos y técnicas relacionados con la prevención, el alivio y el tratamiento de los trastornos del movimiento que requieren estas personas, pero también debe tener una comprensión clara de las consecuencias psicológicas, sociales y ambientales del proceso de la enfermedad. Los fisioterapeutas colaboran con otros miembros del equipo multidisciplinario en una labor consultiva, educacional para el asesoramiento para los pacientes, familiares-cuidadores y personal del servicio sanitario y social.

Así, a partir de estas indicaciones que la OMS y la WCPT nos proponen respecto a la asistencia a los sujetos de tercera edad (en los que incluimos a los enfermos de Alzheimer), vamos a analizar los objetivos generales del tratamiento fisioterapéutico:

  • Procurar que el paciente con EA mantenga, el máximo tiempo posible, una calidad de vida independiente: saludable y físicamente activa, pero controlada.
  • Retardar la evolución de la enfermedad, potenciando el correcto funcionamiento del aparato locomotor, del sistema cardiorrespiratorio y de las capacidades psicomotrices.
  • Prevención de problemas que se asocian a la evolución de la EA: obstrucciones respiratorias, inmovilidad articular, ulceraciones por encamamiento prolongado.
  • Orientación a los familiares y/o cuidadores sobre aspectos sanitarios, así como prevención de lesiones producidas por el manejo de estos pacientes.

Algunas consideraciones previas

  1. Posibles contraindicaciones: no recomendamos aplicar electroterapia a enfermos con Alzheimer debido a sus alteraciones sensitivas; también seremos cautos al aplicar las diversas formas de crio o termoterapia: infrarrojos, hidrotermoterapia… Asimismo, si existe patología reumática o cardiovascular asociada, habrá que ser muy precavido con el masaje, la hidroterapia y la cinesiterapia.
  2. Factores que pueden complicar el tratamiento: en relación con lo comentado en el párrafo anterior, existen situaciones que podrían agudizar los síntomas del sujeto, y que deberemos evitar (6): angustia, cansancio, disnea, dolor, intolerancia al esfuerzo (hipertensión), déficit visuales o auditivos que dificultan la realización de actividades, hipo o hipersensibilidad cutánea, nivel mental e incapacidad física general.
  3. Colaboración: es mínima en el caso del paciente, pero es fundamental la participación de la familia (o de los cuidadores) siguiendo las pautas que indique el fisioterapeuta (paseos, relajación en el baño, etc.).
  4. Temporalidad: es importante que la sesión de fisioterapia sea a la misma hora cada día, sin una duración excesiva y que tenga una distribución de actividades con pocas variaciones de un día a otro.
  5. Evaluación previa: imprescindible antes de plantear la terapia.

Tratamientos de fisioterapia

Fase Inicial de la enfermedad del Alzheimer

En esta etapa, que es en la que se suele diagnosticar la enfermedad, aún no se manifiestan graves problemas que requieran el tratamiento fisioterapéutico; aún no hay dificultades motrices ni graves alteraciones cardiorrespiratorias.

Objetivos específicos en la fase

  • Prevenir que las dificultades de movilidad, de desplazamiento y de desorientación que sufrirá el paciente se retarden.
  • Que el enfermo mantenga una vida lo más independiente posible.
  • Procurar que los déficit sean lo menos invalidantes posible.
  • Prevención de complicaciones asociadas: cardiovasculares, respiratorias.

Tratamiento

Relajación. El paciente es consciente de sus olvidos y alteraciones, lo cual le produce ansiedad y angustia. Por esto proponemos trabajar la relajación de diversas maneras:

  • En función del grado de colaboración del paciente, las técnicas habituales de Jacobson (por medio de contracciones isométricas de los distintos grupos musculares del cuerpo), Schultz («entrenamiento autógeno») o Le Huche (relajación «con ojos abiertos», que combina las anteriores) pueden ser eficaces.Además, las técnicas de Jacobson y Le Huche, al utilizar contracciones musculares, puede prevenir la mioatrofia.
  • Masaje: Cosgray lo recomienda incluso para tratar la depresión de los pacientes con EA. Interesante aplicarlo lento y semiprofundo, buscando un efecto sedante.
  • La musicoterapia: Lord y Garner (9) han demostrado el valor terapéutico de la música en un estudio realizado en personas con Alzheimer a las que se les ponía música de su juventud durante las sesiones de recreo, actividades, etc. Estas personas estaban más alegres y con un estado de alerta mayor que los pacientes en los que no se aplicó esto. Además, si se pone música durante la sesión de fisioterapia, podemos aprovechar los ritmos para nuestros ejercicios.
  • La hidroterapia: tanto la inmersión en piscina como la natación suave o la hidrocinesiterapia, además de sensación relajante, sirve de estímulo extero y propioceptivo, lo cual podría prevenir o disminuir las dificultades de estructuración de esquema corporal, equilibrio y desorientación espacial que empiezan a manifestarse en esta primera fase. Incluso se puede completar con ejercicios con balones, flotadores para, además, potenciar la movilidad y funcionalidad de las extremidades.
  • Si no contamos con la colaboración del paciente debido a que está sedado con medicación, con cinesiterapia activa-asistida podemos coadyuvar a que se relaje de una forma «más natural».

Potenciar la movilidad: como medio de prevención de atrofias y limitaciones mio-articulares, y para preservar la independencia del paciente. En este caso proponemos:

  • Bicicleta ergométrica, trabajando con suavidad, con el fin de favorecer la función cardiorrespiratoria, la movilidad articular, la coordinación y la resistencia al esfuerzo.
  • Potenciar y entrenar la deambulación (Fig. 1): si es posible, paseos al aire libre, en un entorno tranquilo y con control de esfuerzo.

Entrenamiento de la deambulación.

  • Gimnasia de mantenimiento y actividad física en general. Interesante realizar esto en grupos, por medio de actividades jugadas (10) empleando, por ejemplo, balones, globos, aros, etc. De esta manera podemos trabajar la coordinación y la organización espacial. Si, además, realizamos estas actividades con ritmos o música, ayudamos a mejorar la estructuración temporal del paciente. Se podría completar con los ya citados juegos en piscina de hidroterapia (con balones, flotadores).
  • Coordinación psicomotriz: la conseguiremos realizando los ejercicios comentados anteriormente de forma activa.
  • Fisioterapia respiratoria: en esta fase planteamos un enfoque de tratamiento preventivo o de mantenimiento (11), cuyo éxito dependerá del grado de colaboración (psíquica) del paciente:
  • Relajación y toma de consciencia postural.
  • Adquisición de hábitos posturales que mejoren la función respiratoria.
  • Toma de consciencia respiratoria y entrenamiento de la respiración nasal (muchos ancianos pierden este hábito).
  • Realización de movimientos de flexibilización torácica correctamente coordinados con la respiración: inspiración-extensión y espiración-flexión; además, el sujeto puede ayudarse acompañando con movimientos de extremidades superiores.
  • Aprendizaje y entrenamiento de la respiración diafragmática y del control espiratorio abdominal.
  • Empleo del espirómetro no sólo como medio de exploración de la capacidad espiratoria, sino como entrenamiento feed-back de la propia espiración.

Segunda fase en la enfermedad del Alzheimer

En esta segunda etapa se profundizará en el tratamiento iniciado en la fase anterior, si bien contaremos con el hándicap de que la colaboración del paciente será menor debido a su deterioro psíquico.

Objetivos específicos en esta fase

  • Mantener las máximas capacidades posibles de movilidad, desplazamiento e independencia en actividades básicas.
  • Prevención de las alteraciones cardiocirculatorias.
  • Prevenir las complicaciones de carácter respiratorio (bronconeumonías, síndromes obstructivos).

Tratamiento

  • Relajación: ya no sólo relajación desde el punto de vista psicológico (por la angustia y depresión que sufren estos pacientes), sino desde el punto de vista tónico, puesto que son frecuentes las contracturas extrapiramidales (1) producidas como efecto secundario de los fármacos. Las técnicas que emplearemos podrán ser:
    • Masaje, buscando efecto sedativo.
    • Hidroterapia: inmersión muy controlada en piscina, donde, además, podemos movilizar de forma activa o pasiva.
    • Cinesiterapia: activa o pasiva, de extremidades e incluso de tronco para, así, prevenir posibles distonías y desajustes posturales.
  • Tratamiento postural: en principio, enseñaremos al paciente y a los familiares y/o cuidadores las posturas más adecuadas en sedestación, en la cama, a la hora de hacer las actividades cotidianas, con vistas a evitar las posiciones viciosas y actitudes distónicas. Siempre y cuando el paciente colabore, trabajaremos:
    • Ejercicios flexibilizantes de columna y tórax: con el sujeto sentado, para mayor seguridad, se movilizará en flexo-extensión, rotaciones e inclinaciones, con un adecuado acompañamiento respiratorio.
    • Potenciación muscular: sobre todo de los músculos posteriores y de los músculos abdominales; estos ejercicios serán suaves, sin provocar excesivo esfuerzo ni agotamiento, y por poco tiempo.
    • Autocorrección de columna: bien en decúbito supino (con miembros inferiores en flexión) o sentado con la espalda apoyada en la pared: que el paciente realice autoelongaciones de su raquis, acompasando con la respiración.
    • Estiramientos activos: también podemos recurrir a los movimientos optokinéticos para guiar esos enderezamientos de columna.
  • Movilidad: se movilizarán todas las articulaciones de las extremidades en sus diferentes ejes de movilidad; en manos, propondremos actividades de destreza manipulativa con aros, pelotas y mesas canadienses. Si colabora el sujeto, los autopasivos con sistemas cuerda-polea pueden ser útiles

En cuanto a los ejercicios de columna, éstos serán muy suaves en cuanto a su ejecución. Si es posible, se trabajará de forma activa, aunque sea asistida, o por medio de actividades funcionales como el pedaleo, la marcha o bien ejecutando actividades de la vida diaria.

Con este trabajo no sólo preservaremos la movilidad y funcionalidad músculo-articular, sino se favorecerá la correcta función cardiovascular.

«el ejercicio favorece la movilidad, previene caídas y disminuye el dolor»

  • Equilibración y reeducación de la marcha: para prevenir el déficit de equilibrio que pueden tener estos pacientes, podemos emplear las típicas plataformas de propiocepción (tipo Freedman o Bohler) si las tolera el paciente anciano.

Respecto de la marcha, importante reentrenarla por medio de paseos, rampa, escaleras, deambulando sobre terrenos estables, incluso con apoyo de ayudas técnicas como bastones o andadores, retrasando todo lo posible que el paciente quede confinado en silla de ruedas.

  • Coordinación psicomotriz y perceptivo-motriz: que se podrá trabajar por medio de las pautas descritas en los apartados anteriores.
  • Tratamiento del dolor: además de la función de prevención del dolor que tiene el ejercicio, si se precisa hacer este tratamiento, se recomienda el uso de ultrasonoterapia (incluso sonoforesis de algún analgésico) y termoterapia o crioterapia con temperatura controlada; no hay que olvidar los frecuentes problemas sensitivos de las personas con Alzheimer avanzado, por lo que no recomendamos el empleo de electroterapia analgésica.
  • Fisioterapia respiratoria: para prevenir las complicaciones respiratorias. Importante trabajar con el paciente en espacios bien ventilados y con cierto grado de humedad. La pauta a seguir (14) puede ser la siguiente:
    • Toma de conciencia postural y relajación.
    • Toma de conciencia respiratoria (inspiración nasal, espiración bucal, ritmo respiratorio…) y reeducación de la respiración.
    • Coordinación de la respiración con movimientos de flexibilización torácica: la inspiración se acompaña de extensión, y la espiración se realiza durante los movimientos de flexión. Además, los ejercicios de cintura escapular favorecen esa flexibilización.

En función del grado de demencia que presente, si no puede colaborar satisfactoriamente, habrá que recurrir los ejercicios que presentamos a continuación:

  • Ejercicios de tos dirigida, para que sea eficaz, productiva y sin irritación glótica.
  • Práctica de la respiración diafragmática y potenciación muscular.
  • Práctica de la espiración abdominal libre o con asistencia de presiones manuales en abdomen y tórax inferior, así como por medio de cinchas abdominales.
  • Drenaje postural: recomendamos emplear las posiciones en decúbito supino, prono y laterales, junto con la llamada posición «de cochero», por ser éstas las mejor toleradas por los ancianos.
  • Maniobras de drenaje: por medio de clappin, vibratorios, taponteo, y combinando estas técnicas con las posiciones de drenaje.

Tercera fase en la enfermedad del Alzheimer

Aunque el desenlace de esta última etapa es fatal, el fisioterapeuta puede colaborar con su trabajo para que la vida postrera del enfermo de Alzheimer sea de la mayor calidad posible.

La situación que encontraremos es de un paciente encamado, muy deteriorado orgánica y psíquicamente, y con poca capacidad de colaboración voluntaria en las sesiones de tratamiento.

Objetivos específicos en la tercera fase

  • Prevención-tratamiento de las complicaciones propias del encamamiento: cardiorrespiratoria, cutáneas, inmovilidad.
  • Mantenimiento de la movilidad articular y del tono muscular.

Tratamiento fisiterapéutico

  • Cuidados posturales del encamado: en este apartado colaboraremos con el personal de enfermería para así orientar a auxiliares y/o familiares sobre las pautas de cambios posturales en la cama: alternando los decúbitos supino y laterales (incluso prono, si lo tolera), poniendo al paciente en sedestación al menos durante una hora diaria, y con vendajes preventivos en calcáneos. Ésta será la mejor manera de prevenir las peligrosas úlceras de decúbito.
  • Ozonoterapia: precisamente para el tratamiento de las úlceras.
  • Masaje tonificante: para mantener la turgencia de los tejidos cutáneos, especialmente en las zonas de la piel con prominencias óseas o sometidas a apoyo continuo en la cama; recomendamos emplear cremas hidratantes o aceites con esencias (romero, eucalipto).
  • Cinesiterapia: en esta fase será predominantemente pasiva y suave, aunque si el enfermo de Alzheimer puede colaborar, se procurará realizar de manera activa asistida.

Se trata de mantener el recorrido articular (sin forzar en exceso si existe contractura extrapiramidal, rigidez cápsulo-ligamentaria o afección reumática subyacente), así como favorecer la función circulatoria para mantener el trofismo de los tejidos muscular y articulares. Si hay dolor, dejaremos de movilizar, y en sucesivas sesiones aplicaremos termoterapia infrarroja o crioterapia (lo que mejor tolere el paciente) previamente a la movilización.

  • Fisioterapia respiratoria: aprovecharemos los cambios posturales en (cama y en sedestación) para el tratamiento de drenaje postural.
    • Clapping y masaje vibratorio, siempre durante la espiración, ayudarán al paciente a expulsar sus secreciones.
    • Respiración naso-diafragmática.
    • Espiración asistida, por medio de presiones manuales suaves en abdomen y tórax inferior durante la espiración.

CONCLUSIONES

  • Los fisioterapeutas debemos poner nuestros conocimientos y profesionalidad al servicio de los enfermos de Alzheimer, de sus familiares y de los equipos multiprofesionales que les atienden.
  •  Es importante la exploración previa y la evaluación de la situación funcional del paciente para una mejor planificación del tratamiento fisioterapéutico del enfermo de Alzheimer.
  • La fisioterapia puede aportar, y mucho, a frenar el deterioro de estas personas y a la mejora de sus condiciones de vida.
  • Como dijo alguien:

La fisioterapia no da más años a la vida, pero sí que da más vida a los años

27 pasos para mantener su limpieza de la casa

27 pasos para mantener su limpieza de la casa

La limpieza de la casa parece una tarea que se explica por sí misma, pero cuando te sientas a pensarlo, ¿por dónde debes empezar? Y por cierto, ¿cómo vas a limpiar el inodoro? Vamos a reducirlo para crear un proceso simplificado que parece bastante simple de abordar e instantáneamente gratificante. Una vez que empieces, no querrás detenerte hasta que toda la casa esté reluciente y limpia.

27 pasos para mantener su limpieza de la casa

1. Decide lo limpia que quieres que quede tu casa y cuánto tiempo tienes

Esto te ayudará a configurar tu programa de limpieza. Sé honesto contigo mismo sobre lo que puedes hacer, cuánto tiempo tienes y lo motivado que te sientes.

  • Trabaja de arriba hacia abajo si es posible. No querrás pasar la aspiradora y luego que caigan migas por todo el piso o limpiar el polvo de la parte inferior de algo y luego dejar caer más polvo cuando limpies las áreas superiores que no habías limpiado antes. Si no tienes mucho tiempo, empieza con el desorden primero y desde allí, sigue trabajando con las cosas más importantes.
  • Para la persona ocupada «promedio», funciona mejor hacer un poco cada día para que el trabajo no se acumule y también un día para hacer una limpieza importante unas cuantas veces al mes. El estilo que prefieras depende de ti (a menos que tengas compañeros de cuarto, por supuesto).

2. Siempre ten una lista de verificación de limpieza y un plan de ataque

Ten en cuenta en qué habitaciones vas empezar y a terminar de limpiar (generalmente funciona mejor empezar desde atrás hacia la puerta frontal). Esto te ayudará a acelerar el proceso y a asegurarte de no duplicar tus esfuerzos, especialmente si más de una persona está involucrada en la limpieza.

  • Haz un plan para que puedas aspirar, barrer y trapear todas las habitaciones juntas (y para que el agua caliente no se enfríe) y no tengas que pasar de una tarea a la otra.
  • La lista de tareas puede servir como una lista de verificación general para todo uso, aunque de ninguna forma tienes que completarla en orden.

3. Trata de delegar las tareas

Si vives con otras personas, ¡la limpieza de la casa no debe ser exclusivamente tu responsabilidad! Puede ser que tengas que asumir el liderazgo estableciendo un programa de limpieza rotativo, pero es mucho mejor que tener que hacer este trabajo agotador tú solo.

  • Asegúrate de que las tareas asignadas sean apropiadas para la edad, es decir, los niños pequeños puedan recoger las cosas que están en los pisos de sus habitaciones, los adolescentes puedan limpiar el garaje o el baño, etc. También debe ser equivalente, ya que limpiar el inodoro es difícilmente equivalente a organizar la mesa de centro.

4. Limpia el inodoro

¡Puf! Limpiar el inodoro es una de las peores tareas, así que es mejor acabar con la mayor brevedad posible. Ponte un par de guantes de goma (no los que usas para lavar los platos) para mantener las manos lejos de la suciedad y de las bacterias, y frota suavemente el exterior del inodoro con una esponja y agua caliente para aflojar todo. Déjalo remojar en el agua caliente mientras continúas con la taza.

  • Después de eso, mete el limpiador del inodoro en el interior de la taza y pásalo alrededor del borde. Déjalo remojar durante un minuto y luego restriégalo con un cepillo de baño. Cuando hayas terminado, tira de la cadena.
  • Cuando hayas terminado con la taza, regresa a las superficies exteriores. Rocíalas con un aerosol desinfectante y sécalas con un paño o toalla de papel.

5. Limpia la ducha o la tina

Las duchas tienen la fama de ensuciarse rápidamente. Un limpiador de ducha y un cepillo de cerdas (y un poco de fuerza muscular) deberán funcionar muy bien. Si no tienes a la mano un limpiador de ducha, el detergente líquido para lavar platos es una forma excelente de deshacerte de la capa de suciedad del fondo de la bañera, al igual que quita la grasa de los platos. Luego, sigue limpiando como de costumbre con Lysol u otro limpiador antibacteriano.

  • Aplica cera para autos en las duchas para que permanezcan limpias durante más tiempo (no en el piso porque te puedes resbalar). Para limpiar el vidrio, usa media taza de amoníaco y 8 gotas de jabón para lavar platos en un galón de agua para limpiar todo.

6. Limpia el lavabo

La mayoría de los lavabos son bastante difíciles de lavar, pero antes de usar cualquier limpiador, asegúrate de que sea apropiado para la superficie. Cuando estés seguro de que lo sea, rocíalo. Déjalo durante un minuto para que empiece a eliminar las bacterias y el moho, y luego frótalo con un poco de fuerza y una esponja resistente. Cuando parezca estar brillante y fresco, enjuágalo con agua tibia y sécalo con un paño limpio o una toalla de papel.
  • Si hay algunas manchas difíciles, puede ser que tengas que usar un cepillo para profundizar en ellas y suavizarlas. Un cepillo de cerdas de alambre (como el que usas para limpiar la ducha) estaría bien.

7. Limpia los vidrios o espejos

Se piensa comúnmente que el limpiador de vidrios hace la limpieza. De hecho, está diseñado simplemente para dar brillo, no para limpiar. En realidad no es sustituto del agua con jabón, sobre todo si el espejo está muy sucio. Esta es la forma en que debes limpiar las ventanas y los espejos:

  • Primero, lava el vidrio con una solución de agua tibia o caliente con jabón para lavar platos, usando un trapo, esponja o escobilla de goma. El limpiador en polvo que no deja rasguños es fantástico para limpiar los espejos, el vidrio, la cerámica y los metales, ya que quita los residuos de agua dura sin rayar la superficie. Luego, limpia la superficie con un paño seco o toallas de papel que no suelten pelusa.
  • Si quieres limpiar el vidrio y respetar el medio ambiente, límpialo con vinagre y agua, sécalo con un paño que no suelte pelusa y frota el vidrio con papel de periódico. ¡No lo raya! Asegúrate de hacerlo con un poco de fuerza; se necesita presión para limpiar el vidrio correctamente.
  • Alternativamente, rocía el limpiador de vidrios en una toalla de papel y limpia la superficie de vidrio. El limpiador de vidrios actúa como un escudo para ayudar a que las manchas y el polvo sean fáciles de quitar. Si no usas bien el «limpiador» de vidrios, puede dejar marcas. También puedes usar un periódico viejo para limpiar la superficie de vidrio después de lavarla; el vidrio quedará sin marcas y es una forma excelente de reutilizar el periódico viejo.

8. Lava los platos

Te ahorran mucho trabajo cuando los usas correctamente. El lavavajillas funciona mejor cuando lo cargas completamente y lo usas justo después de haber usado los platos.

  • Las cosas grandes como las ollas y sartenes generalmente se lavan mejor a mano, ya que no encajan bien en el lavavajillas.
  • Los platos se desgastan más rápidamente cuando se lavan en el lavavajillas que cuando se lavan a mano porque el jabón del lavavajillas es abrasivo; las reliquias de porcelana, las copas de vino delicadas y otras cosas muy frágiles deben lavarse cuidadosamente a mano.

9. También trata de lavar los platos a mano

Es mucho más fácil lavar los platos si lo haces justo después de usarlos; rara vez necesitarás remojarlos o restregar con fuerza porque los jugos de los alimentos no tendrán la oportunidad de secarse y endurecerse. Solo humedece la esponja o cepillo con agua caliente, rocíale algún jabón para lavar platos, limpia cada plato (¡de ambos lados!) y enjuágalos bien con agua caliente.

  • Si usas el método del remojo, imagina esto: una cubeta de agua de color marrón con suciedad, grasa, partículas de alimentos, millones de gérmenes y muchas otras cosas que se desprenden de los platos sucios. Ahora sabes lo desagradable (y antihigiénica) que puede ser el agua de remojo. Si necesitas remojar durante diez o quince minutos una cacerola que tiene mugre pegada, está bien, pero cuando puedas, es mejor simplemente lavar los platos con prontitud y evitar remojarlos.

10. Seca los platos también

Si no secas los platos, corres el riesgo de que queden manchas de agua en el vidrio o de que se infesten de bacterias por el agua. Cualquiera que sea la forma en que laves los platos (si los lavas a mano), coloca los platos bien enjuagados en una rejilla limpia y déjalos secar al aire.

  • Asegúrate de dejar secar también el cepillo, esponja y paño de cocina entre cada uso para evitar que los gérmenes se acumulen.

 11. Limpia el horno y el microondas

Otra tarea que no es muy divertida es la de limpiar el microondas y el horno, sobre todo si no se hace con mucha frecuencia (ya que es fácil olvidarse de ellos). Pero es una de las tareas en las que notarás la mayor diferencia; la cocina puede oler mejor cuando cocines, ya que no habrá residuos cocinándose junto a los alimentos. Estos son los detalles:
  • Para el horno, comprueba si hay un ajuste de autolimpieza. Este podría hacer la mayor parte del trabajo por ti. De ser así, retira las rejillas de alambre para remojarlas en agua con jabón, completa el ciclo de autolimpieza y elimina las cenizas de la parte inferior y luego límpialo con un poco de limpiador y un trapo húmedo. Si no tiene una opción de autolimpieza, retira las rejillas para remojarlas en agua con jabón, rocía el interior del horno con una solución de limpieza, deja que repose y luego límpialo con una esponja y un raspador.
  • En cuanto al microondas, puedes usar un recipiente con vinagre, limón y agua, jabón para lavar platos o limpiador de vidrios. Solo tienes que colocarlo en el microondas, encender el microondas durante unos minutos y luego limpiarlo con un trapo. Toda la capa de suciedad se caerá fácilmente y dejará el microondas como nuevo.
  • Para limpiar el fregadero de la cocina, para que sepas, puedes consultar la sección del baño. Lo puedes limpiar de la misma forma que el lavabo del baño.

12. Organiza los gabinetes

Ahora que ya terminaste la parte más difícil, es momento de pasar a los gabinetes. Esta parte realmente depende de ti y de lo quesientas que tiene sentido. Solo asegúrate de crear un sistema que sea bastante intuitivo y lógico.

  • A veces es más fácil sacar todo y luego colocarlo todo en su lugar de nuevo, en lugar de tratar de ordenar con todas las cosas acumuladas y ver qué puedes hacer. Coloca los tazones con los tazones, las copas finas con las copas finas, los suministros para hornear con los suministros para hornear, etc. Ya tienes una idea. Asegúrate de que lo que más uses, sea también lo más accesible.

 13. Organiza todo el desorden

Una vez más, estamos empezando de arriba hacia abajo aquí. El primer paso para organizar cualquier habitación es deshacerte de las cosas pequeñas u organizarlas. Así que deshazte de esos papeles que has botado, la ropa que está en el suelo y los envoltorios que están al lado de la cama. Entoncespuedes realmente empezar a trabajar.

  • A medida que limpias, camina por la casa con una bolsa de basura y una bolsa de lavandería. De esta forma, podrás recoger las cosas cuando pases y no tendrás que ir y venir.

14. Arregla la cama

Claro, hacer la cama parece bastante inútil, porque después de todo, la vas a deshacer al caer la noche, pero una vez que lo hayas hecho, te darás cuenta de lo mejor que luce y se siente el dormitorio. Te dará un objetivo para limpiar el resto del dormitorio, porque cuando hayas terminado, se verá increíble.

  • Por supuesto, es posible que quieras lavar las sábanas y luego arreglar la cama. Esto incluye las fundas de almohada y el edredón también. Meterte a la cama arreglada por la noche da gusto, pero meterte en la cama arreglada y limpia se sienta mucho mejor.

 15. Organiza el armario

Realmente debe ser algo que hagas todos los días, pero es fácil dejar que se salga un poco de control. Planifica el orden de tu armario en tu mente. Piensa dónde irán los pantalones, las camisas, los accesorios, la ropa interior, etc. Luego, organízalo, manteniendo juntos los elementos similares y en la parte superior los artículos que más usas.

  • No es mala idea revisar el armario y averiguar lo que quieres botar (incluyendo artículos al azar que no sean prendas). Lo más probable es que haya al menos un par de prendas o cosas que ya no te interesen y solo estén ocupando un espacio. Pero no las tires; probablemente puedes donarlas.

 16. Desempolva, aspira el dormitorio y rocía una fragancia agradable

Todos los estantes, rincones y grietas (por no hablar de debajo y detrás de la cama) son un paraíso para el polvo y las escamas. Para alcanzarlos, usa un guante o paño contra el polvo; funcionan muy bien, pero también puedes usar aerosol contra el polvo o una toallita desinfectante para hacer el trabajo. Una vez que hayas desempolvado todo, incluyendo las esquinas del suelo, puedes aspirar o trapear según corresponda.

  • Ten cuidado con ciertos artículos, como las pantallas de las lámparas y las cortinas. Para quitarles el polvo, puedes usar un secador de pelo.
  • Cuando hayas terminado, completa todo el trabajo con una fragancia agradable y fresca, como limón o lavanda.

17. Limpia el suelo

Todo esto depende de qué clase de suelo tengas: madera, cerámica, linóleo y alfombra (solo por mencionar los generales); todos requieren diferentes métodos de limpieza. ¿Qué método es apropiado para tu tipo de suelo?

  • Pasar la aspiradora es la forma más eficaz para limpiar todo el polvo y otros desperdicios sueltos que se acumula en el suelo cuando tienes alfombra (y es prácticamente una necesidad diaria cuando tienes mascotas que sueltan pelo).
  • Como alternativa, trata de usar un trapeador seco para polvo (el de microfibra funciona bien) si tienes suelo de baldosa o madera. Puedes usar una barredora para alfombras (máquina no eléctrica que se empuja y que tiene cepillos debajo) si tienes alfombra. Ambos implican menos alboroto que sacar la aspiradora y también te dará más tiempo entre las sesiones de aspiración.

18. Limpia el suelo con un trapo

 Algunos de los sustitutos nuevos e innovadores para trapear pueden ser útiles, pero aún no hay ningún sustituto para una buena pasada de un trapo para deshacerte de la suciedad pegada. En la cocina y otras áreas, es necesario para mantener los pisos brillantes y limpios. Cuando se trata de baldosas o suelos con textura, no existe nada más que quite la suciedad de las grietas y surcos.

  • Hay muchas opciones de trapeadores de trapo. Los trapeadores de trapo de tejido real friegan mejor y duran más que los trapeadores de esponja. Con un buen trapeador de trapo, hay algo seguro: con un poco de esfuerzo, los suelos quedarán fantásticos. Usa agua caliente y el limpiador adecuado para el tipo de suelo (de nuevo, lee las etiquetas).

19. Si tienes mascotas, lucha contra las pulgas

La mejor defensa contra las pulgas, además de no tener alfombra, es la aspiradora. La alfombra es un caldo de cultivo para las pulgas (por no hablar de todas las otras cosas que conserva). Si tienes mascotas, aspira todos los días. Esto evitará que las pulgas se reproduzcan (para hacerlo, necesitan la caspa de las mascotas y los humanos).

  • Para matar las pulgas sin usar venenos, después de cada aspiración, espolvorea bórax en las alfombras y déjalo llegar hasta la base de la alfombra. Nunca tendrás pulgas en la casa si lo haces. En el supermercado, puedes encontrar el bórax en el área de detergentes para la ropa, por lo general en el estante superior.

20. Desempolva los muebles

Los ácaros del polvo chiquititos e invisibles están en todas partes y si pudiéramos verlos, desempolvaríamos las 24 horas del día y los 7 días de la semana. Se pueden encontrar casi en cualquier lugar de la casa e incluso pueden causar estornudos, tos y asma. Además de quitar el polvo, es buena idea pasar la aspiradora y trapear también.

  • Para desempolvar los muebles, toma un trapo húmedo o guante contra el polvo y pásalo sobre la superficie. Hazlo con un movimiento continuo en todas las superficies para que no te falte ningún espacio y trabaja siguiendo una misma dirección alrededor de la sala. Para ayudarte, es posible que quieras usar un aerosol con fragancia para los muebles.

21. Pule los muebles de madera

Al igual que el limpiador de vidrios, la cera para muebles no está diseñada para limpiar. Sin embargo, se puede usar para la limpieza. Si quieres usar la cera para muebles, asegúrate de leer con cuidado las etiquetas y encontrar una diseñada específicamente para lo que necesitas.

  • Algunos muebles soportan el agua, por lo que puedes usar la solución jabonosa del paso dos. Asegúrate de secar rápidamente estas superficies.
  • Luego aplica la cantidad sugerida de cera para muebles y límpialos de acuerdo con las instrucciones. Esto evitará que los muebles atraigan el polvo.

22. Ten cuidado con los limpiadores de uso múltiple

Como regla general, los limpiadores de uso múltiple no siempre son seguros para todos los usos que tienes en mente. Asegúrate de leer con cuidado las etiquetas antes de comprar algún producto para asegurarte de que se ajuste a tus necesidades y de que sea el adecuado para la tarea que tienes en mente en ese momento. Lo último que quieres hacer es arruinar un buen mueble.

  • Otra regla general es no mezclar los limpiadores. Si lo haces, podría ser muy peligroso. Úsalos por separado y sigue las instrucciones de la etiqueta.

23. Organiza las chucherías y esponja las almohadas

Ahora que tienes todas las superficies limpias, incluyendo el suelo, es el momento de acomodar las cosas pequeñas porque ya casi terminas. Esponja las almohadas, endereza las mantas y organiza todo en la sala como si estuvieras a punto de poner tu casa en venta. Si hay demasiados artículos a la vista, guarda algunos en una cajita etiquetada para que no olvides dónde los colocaste.

  • Cuando termines, rocía la sala con un aerosol y siéntate a admirar tu trabajo. ¿Te faltó algo? ¿Aplicarles aceite a las bisagras? ¿Limpiar las paredes? ¿Reemplazar las bombillas?

24. No te olvides de limpiar el exterior también

 Las tareas del exterior pueden ayudar a crear un mejor entorno de vida, a pesar de que son bastante fáciles de descuidar. Rastrillar las hojas ayuda a prevenir el crecimiento del moho que ocurre durante los climas húmedos después de la lluvia. Si lo haces con regularidad, también te ayudará a disminuir la cantidad de bichos en el patio y lo dejará luciendo aseado y cuidado. ¿Se mencionó que también ayuda a que la luz del sol llegue al pasto y lo hace crecer más rápido y más sano? Bueno, pues también lo hace.

  • ¿No tienes un rastrillo ni ganas de hacer ese trabajo tan agotador? También puedes usar un soplador de hojas como método para ahorrar tiempo.
  • Recortar o podar las plantas traseras (setos, rosales, etc.) puede ayudar a prevenir que se acumulen las líneas de agua y la suciedad en las paredes de tu casa.

25. Lava la ropa con una lavadora o a mano

Ese montón de ropa sucia que está en el piso del dormitorio tenía que ir a alguna parte. Las siguientes son las instrucciones generales para usar la lavadora:

  • Primero, empieza a dejar caer el agua a la temperatura y el nivel necesarios.
  • Luego, vierte la cantidad necesaria de detergente para la ropa donde está cayendo el agua.
  • Si vas a usar un suavizante de telas, las bolas para el suavizante (donde se vierte el mismo y que las dejas caer al principio) son excelentes. Te evitan tener que esperar el ciclo de enjuague para agregarlo. Si lo vas a usar, agrégalo con el detergente. Si metes la ropa primero, corres el riesgo de mancharla con los colorantes de estos líquidos.

26. Seca la ropa

La forma de transferir la ropa a la secadora puede afectar la forma en que sale. Cuando todo el ciclo de lavado haya terminado, sacude la ropa para eliminar la torsión de la tela y las arrugas fuertes y entonces métela en la secadora. Este proceso puede ayudar a prevenir las arrugas y ayuda a que la ropa se seque de forma más eficiente.

  • También es útil vaciar la secadora mientras la ropa esté todavía caliente. Por no hablar de la increíble sensación que tendrás por sostener una pila de ropa limpia que aún esté caliente y muy limpia.

27. Camina por la casa y termina cualquier operación de limpieza específica de las habitaciones restantes que sea necesaria

Aunque esta fue una lista bastante grande, no fue exhaustiva de ninguna manera. Otras tareas incluyen:

  • Vaciar los recipientes de basura y sacar la basura
  • Limpiar la mesa de la cocina
  • Cambiar las sábanas, las fundas de las almohadas y las fundas del edredón
  • Limpiar las paredes
  • Limpiar el refrigerador

Si has realizado la lista de tareas completa, tu casa estará lista de pasarle cualquier inspeccción. Y si después del trabajo realizado, piensas que no tienes suficiente tiempo para realizarlo por tí mismo, siempre puedes ponerte en contacto con nosotros. Somos especialistas en la limpieza de la casa con personal contínuo o por horas en función de las necesidades de cada cliente.

Y por último, si te ha gustado este artículo, ¿nos ayudas a compartirlo? Gracias,

21 de Septiembre, Día Mundial del Alzheimer

El 21 de septiembre se celebra el día mundial del Alzheimer, fecha elegida por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer. El propósito de esta conmemoración es dar a conocer la enfermedad y difundir información al respecto, solicitando el apoyo y la solidaridad de la población en general, de instituciones y de organismos oficiales. El Alzheimer es esa enfermedad que borra, sin aviso y sin permiso, el pasado del enfermo dejándole solo con su presente más inmediato, porque el futuro también pierde sus perfiles. A día de hoy no existe una cura para esta enfermedad pero sí es cierto que en los últimos años se han multiplicado los esfuerzos y los logros en la investigación, lo que hace albergar esperanzas en que en un futuro próximo los estudios puestos en marcha conseguirán abrir la puerta de la solución definitiva.

El Alzheimer, es una emergencia socio-sanitaria a nivel mundial, cada 4 segundos una persona es diagnosticada de demencia. Se estima que para el año 2050 más de 100 millones de personas sufrirán esta enfermedad.

[bctt tweet=»Cada 4 segundos una persona es diagnosticada de demencia. #Alzheimer»]

Estas cifras han sido dadas a conocer por la Asociación Internacional de Alzheimer, a través de la difusión de una Carta Global, que ha sido traducida a más de 7 idiomas, con el objetivo de llamar la atención de los gobiernos sobre la necesidad urgente de considerar el Alzheimer y otras demencias como una prioridad en las políticas sanitarias a nivel mundial. Nos enfrentamos a una emergencia en materia de salud pública y de atención social, que requiere una acción inmediata. La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia, representando entre el 60% y el 70% de todos los casos de deterioro cognitivo. La demencia es una enfermedad progresiva y neurodegenerativa, que provocan un deterioro de las capacidades intelectuales afectando a todos los aspectos de la vida del individuo y de sus familiares, particularmente de aquellos que ejercen de cuidadores principales. Cada año se producen 4,6 millones de nuevos casos de demencia en el mundo, lo que implica que cada 7 segundos una persona es diagnosticada de esta condición. Para el año 2050 se estima que cerca de 100 millones de personas sufrirán esta enfermedad. Sin embargo, ningún país está preparado para afrontar un problema de salud mental de tal magnitud. La falta de sensibilidad y conocimiento ha dado lugar a que los recursos sean insuficientes. La atención mundial a este problema de tan rápido crecimiento es tan escasa que la mayoría de los afectados continúan sufriendo sin esperanza ni ayuda. ¡Esta situación necesita un cambio!. Se puede mejorar la calidad de vida de las personas con Enfermedad de Alzheimer y otras demencias. A menudo, ellos, sus familiares y sus cuidadores carecen del apoyo que necesitan y se merecen.

Ni la Enfermedad de Alzheimer ni ningún otro tipo de demencia forman parte del proceso natural de envejecimiento. Es posible prevenir su desarrollo. Un tratamiento adecuado puede mejorar la calidad de vida de las personas con demencia y de sus familiares. La investigación médica continuará mejorando los tratamientos existentes. Seamos positivos y adoptemos las soluciones que ayudarán a millones de personas hoy y mañana.

¿Sabrías distinguir entre todos los tipos de demencia? Te lo mostramos en la siguiente entrada: Tipos de demencias

Cuidemos a los cuidadores informales

Cuidemos a los cuidadores informales

Se denominan cuidadores informales (o familiares) al conjunto de personas, en un 85% mujeres, que dedican una importante actividad diaria al cuidado de sujetos con dependencias o discapacidades permanentes. Suponen un colectivo cada vez más numeroso que realizan una tarea necesaria (entre un 5 y un 10% de los mayores de 65 años tienen limitaciones de autocuidado y movilidad) que, sin embargo, es poco visible y reconocida socialmente.

El interés de un enfoque de género es claro: su elevada feminización, tarea  que supone el desempeño de un rol tradicional, merma de participación social y autonomía de las cuidadoras, relaciones interpersonales que se complican; además, se plantea el deber moral hacia los demás frente a la necesidad de gobernar la propia vida y el escaso valor social del cuidado (más trabajo no remunerado)

¿Quienes se consideran cuidadores informales?

El rol de cuidadores informales se caracteriza por una limitación de intereses (no tener tiempo de cuidarse o para sí misma) que se une, en muchos casos, al rol de ama de casa. Así, sus efectos desfavorables para la salud y la calidad de vida de estas personas se potencian  haciendo necesaria la implicación de profesionales socio-sanitarios y la movilización de redes de apoyo familiar y social.

Las consecuencias de los cuidadores informales en la vida de quienes cuidan

Proporcionar ayuda extraordinaria requiere un gasto significativo de energía y tiempo para el cuidador, a menudo durante meses y años y supone la realización de tareas, que afectan a la vida de quienes cuidan.

Las consecuencias de la prestación de ayuda en los cuidadores se ponen de manifiesto en numerosos estudios. Según la encuesta del CIS la percepción de los cuidadores es la siguiente: se reduce el tiempo de ocio (64%), cansancio (51%), no tener vacaciones (48%), no frecuentar amigos (39%), sentirse deprimido (32%), deterioro de la salud (28,7%), no poder trabajar fuera (27%), limitación de tiempo para cuidar a otros (26,4%), no disponer de tiempo para cuidar de sí mismos (23%), problemas económicos (21%), reducción de su jornada de trabajo (12%) y dejar de trabajar (12%).

Los cuidadores informales principales de personas con enfermedad neurovegetativa consideran que desempeñar este trabajo ha afectado de forma importante a su salud, al uso que hacen de su tiempo, a su vida social y a  su situación económica (esto último en menor medida).

Uno de los aspectos fundamentales es constatar la dedicación de tiempo a la tarea de cuidado. En algunos casos, dependiendo de la situación de salud de la persona cuidada, puede ir desde unas horas a todo el día, pues hasta el descanso nocturno se ve limitado.  Según la encuesta del CIS el 85% cuidan todos los días (frecuencia del cuidado) y  la duración de la atención es superior a 5 horas en el 53% de los casos. Parece evidente que esta dedicación resta igualdad de oportunidades a las mujeres que cuidan, ya sea de trabajo, de promoción o mejora laboral o de participación social.

La larga duración de la atención y la falta de ayuda de otras personas (el 75% son cuidadores permanentes y la mayoría únicos) puede conducir a situaciones de estrés, pérdida de salud e insatisfacción. Las dorsalgias y lumbalgias de repetición y el malestar psíquico son las consecuencias principales derivados de un estudio en un área de salud de Barcelona.

Muchas cuidadoras de enfermos crónicos se ven desbordadas por la situación y no siempre cuentan con los apoyos socio-sanitarios precisos para desarrollar su papel con eficacia y sin deterioro de su propia salud y calidad de vida. Al rol de “cuidadora” que se caracteriza por una limitación de intereses se añade, frecuentemente, el de “ama de casa” y  esta suma de funciones es una mezcla explosiva que implica sensación de desesperanza y aislamiento y que puede conducir al denominado síndrome del cuidador quemado.

El estrés del cuidador se ve incrementado cuando la persona cuidada padece trastornos del sueño, comportamiento difícil (agresivo, antisocial, lenguaje soez) e incontinencia. Esto último afecta particularmente a la situación emocional de las personas que cuidan. La salud y el bienestar de las mujeres cuidadoras se deterioran en la mayoría de los casos particularmente en aquellos en que ellas mismas son ancianas o tienen que atender a otros (niños) y/o una actividad laboral externa.

Otras consecuencias del cuidado, desde un punto de vista de género, son las repercusiones económicas que se plasman en un empobrecimiento relativo de las mujeres y sus familias, cuestión que se agudiza ante la falta de apoyos de las administraciones públicas y la insuficiente repercusión que esto tiene en la fiscalidad. Curiosamente cuando se pregunta a los cuidadores cómo se sentirían recompensados por su tarea, la respuesta mayoritaria es mediante una remuneración económica del Estado.

Por último, el gran impacto que las situaciones de dependencia está adquiriendo y el gran peso de la tradición cultural están dificultando que la división del trabajo de cuidar sea justa y equitativa entre los sexos. Más bien parece –a la vista de los datos- que este asunto adolece de un reparto de trabajo tan desigual o más que el cuidado de los niños o la realización de las tareas del hogar.

Cuidado de personas mayores a domicilio

Cuidado de personas mayores a domicilio

El cuidado de personas mayores a domicilio es nuestro día a día. Como empresa especializada en el cuidado de ancianos en Madrid y alrededores le ofrecemos una amplia gama de servicios que complementan nuestra labor en beneficio de las familias.

Las estadísticas dicen que 9 de cada 10 personas mayores y dependientes prefieren estar en su propio domicilio antes que en una residencia, ya que les permite no salir de su rutina diaria, sus amigos y vecinos. Es por ello, que entre todos los servicios de Ayuda a Domicilio que Serdomas presta, el cuidado de personas mayores a domicilio es el que mejor acogida tiene entre todos nuestros usuarios, incluso como alternativa al internamiento en una Residencia. Vivir siempre en su propio domicilio es lo que toda persona mayor ó dependiente desearía; y ésta es nuestra misión: permitir que sean felices en su propia casa, que es donde quieren estar, ofreciendo toda una gama de servicios para que sea posible. Es por ello que ofrecemos una asistencia integral en el domicilio, con supervisión total a usuarios y cuidadores, las 24 horas del día, los 365 días del año.

"Con el cuidado de personas mayores a domicilio hacemos posible que pueda vivir siempre en su casa"

En función de sus necesidades, disponemos para usted uno o dos cuidadores permanentes en su domicilio (personal interno), las 24 horas del día, de lunes a domingo, día y noche. Además, podrá contratar con Serdomas todos los servicios adicionales de tratamientos especializados que necesite como fisioterapeutas, psicólogos, podólogos, peluquería y estética, enfermería y pequeñas curas, etc. Todo lo que precise.

Para nosotros lo más importante es el bienestar tanto de la persona cuidada como la tranquilidad de la familia, por ello, como empresa de Ayuda a Domicilio, disponemos de un contacto directo entre la persona que acude a su casa, el trabajador social y las personas cuidadas y familia, para que todo sea lo más cómodo posible para todos.

Para nosotros, lo más importante es su bienestar, personal y familiar

 

Todo un mundo de servicios que permiten que el cuidado de personas mayores a domicilio sea la mejor opción para que su familiar se sienta cómodo, feliz, y en su propio entorno.