Cuidado de personas mayores a domicilio

Cuidado de personas mayores a domicilio

El cuidado de personas mayores a domicilio es nuestro día a día. Como empresa especializada en el cuidado de ancianos en Madrid y alrededores le ofrecemos una amplia gama de servicios que complementan nuestra labor en beneficio de las familias.

Las estadísticas dicen que 9 de cada 10 personas mayores y dependientes prefieren estar en su propio domicilio antes que en una residencia, ya que les permite no salir de su rutina diaria, sus amigos y vecinos. Es por ello, que entre todos los servicios de Ayuda a Domicilio que Serdomas presta, el cuidado de personas mayores a domicilio es el que mejor acogida tiene entre todos nuestros usuarios, incluso como alternativa al internamiento en una Residencia. Vivir siempre en su propio domicilio es lo que toda persona mayor ó dependiente desearía; y ésta es nuestra misión: permitir que sean felices en su propia casa, que es donde quieren estar, ofreciendo toda una gama de servicios para que sea posible. Es por ello que ofrecemos una asistencia integral en el domicilio, con supervisión total a usuarios y cuidadores, las 24 horas del día, los 365 días del año.

"Con el cuidado de personas mayores a domicilio hacemos posible que pueda vivir siempre en su casa"

En función de sus necesidades, disponemos para usted uno o dos cuidadores permanentes en su domicilio (personal interno), las 24 horas del día, de lunes a domingo, día y noche. Además, podrá contratar con Serdomas todos los servicios adicionales de tratamientos especializados que necesite como fisioterapeutas, psicólogos, podólogos, peluquería y estética, enfermería y pequeñas curas, etc. Todo lo que precise.

Para nosotros lo más importante es el bienestar tanto de la persona cuidada como la tranquilidad de la familia, por ello, como empresa de Ayuda a Domicilio, disponemos de un contacto directo entre la persona que acude a su casa, el trabajador social y las personas cuidadas y familia, para que todo sea lo más cómodo posible para todos.

Para nosotros, lo más importante es su bienestar, personal y familiar

 

Todo un mundo de servicios que permiten que el cuidado de personas mayores a domicilio sea la mejor opción para que su familiar se sienta cómodo, feliz, y en su propio entorno.

La vuelta a la rutina de abuelos y nietos

La vuelta a la rutina de abuelos y nietos

Llega el mes de septiembre y vuelven las rutinas a la vida de pequeños y mayores. El verano se va alejando y con él ese periodo en el que abuelos y nietos han compartido mucho más tiempo que de costumbre. A nadie se le escapa que la realidad que viven muchas familias en nuestro país está marcada por la presencia, cada día más relevante y necesaria, de los abuelos y las abuelas en su día a día. Ya sea por necesidad en muchos casos o por el reencuentro típico de estas fechas, los meses de julio y agosto son especialmente propicios para que los más pequeños de la casa tengan que compartir la mayor parte del tiempo con los mayores.

Las últimas estadísticas publicadas en nuestro país aseguran que la mitad de los abuelos dedica más de seis horas diarias al cuidado de sus nietos. Un tiempo que se incrementa durante los meses de verano, en los cuales, los abuelos se convierten en piezas imprescindibles en el funcionamiento de muchas familias. Pero, cuando llega el mes de septiembre, llega también la necesidad de que pequeños y mayores vuelvan a sus ocupaciones. Si cada año por estas fechas los medios de comunicación se llenan de consejos que nos ayuden a superar lo que llaman el estrés postvacacional, nos hemos preguntado si este síndrome afecta también a los abuelos y a sus nietos que, tras haber compartido días juntos, juegos, comidas, confidencias y excursiones rompen con todas estas actividades más lúdicas y vuelven, los pequeños al colegio y los mayores a sus ocupaciones habituales.
[bctt tweet=»Más de la mitad de los #abuelos dedica más de 6 horas diarias al cuidado de sus nietos»]
El doctor Carlos Tejero Juste, vocal de la Sociedad Española de Neurología (SEN), nos explica que al finalizar el periodo vacacional, “la vuelta a la rutina conlleva la necesidad de readaptarnos a nuestras obligaciones laborales y a un estilo de vida distinto que suele ser más agitado. Es por eso que experimentamos cambios mentales, emocionales y cognitivos que pueden llegar a dar paso al llamado síndrome postvacacional”. Se trata de un síndrome que puede afectar también a aquellos abuelos que se han visto muy involucrados en el cuidado de sus nietos durante el verano.

Cómo enfrentarlo

Lo que se conoce como síndrome postvacacional, no suele prolongarse durante más de 15 días y está relacionado directamente con aspectos emocionales. “Suele incidir de forma más notoria en aquellas personas que tienen una actividad diaria muy intensa, sobre todo en aquellas que residen en entornos urbanos y entre los que están descontentos con su rutina”. Son precisamente los abuelos que encajen con este perfil los que deben tomar mayores precauciones y evitar que el estrés se convierta en enemigo de su salud.

Desde la Sociedad Española de Neurología se realizan varias recomendaciones para reducir el impacto de este síndrome. Ante todo, y como postura básica en esta y otras situaciones de la vida, es importante mantener una actitud positiva. “Es importante que, al menos los primeros días de adaptación, se duerman más horas de las habituales y se trate de regular los horarios antes de incorporarse a la rutina. También es aconsejable adelantar la vuelta, en la medida de las posibilidades de cada uno, al menos un par de días para favorecer la recuperación progresiva de los hábitos”.

Cualquier cambio de rutina, asegura Tejero Juste, hace necesario un periodo de readaptación en la actividad cerebral, pero cada persona experimenta esos cambios de manera diferente. “Depende tanto de la forma en la que los abuelos hayan asumido el papel de cuidadores (es decir, si lo han hecho con gusto o se han sentido obligados), como de la capacidad de adaptación de la actividad cerebral de cada persona”. Lo que sí parece demostrado es que los niños poseen una mayor capacidad para modificar las rutinas del cerebro que los mayores.

Un vínculo especial 

El vínculo que se establece, por norma general, entre nietos y abuelos es muy especial. Se trata de una relación marcada por muchos matices concretos que la convierten en única, en la que el cariño está por encima de muchas otras cosas. Generalmente, y según las afirmaciones del neurólogo, “cuanto más tiempo pasamos con una persona, más se potencian las relaciones sociales y afectivas entre ellas. Puesto que el cerebro humano es social por naturaleza, potenciar las relaciones afectivas es fundamental para mantener nuestro cerebro sano”.Gracias a esa vinculación especial, a la actividad social que se intensifica en la relación con sus nietos, las personas mayores consiguen prevenir o retrasar el declive cognitivo que acompaña al envejecimiento. Es decir, tal como asegura el neurólogo, “los abuelos que se identifican plenamente con ese papel en compañía de sus nietos, se activan tanto física como emocionalmente”.Por su parte, en los niños las relaciones sociales favorecen un buen desarrollo cerebral de sus estructuras cognitivas y emocionales. “Es por eso que los abuelos contribuyen al desarrollo social y emocional del niño, pero también contribuyen a trasmitir la historia, las tradiciones y los valores familiares. Además, el amor de los abuelos fortalece su autoestima”.No podemos olvidar que la interacción social tiene efectos gratificantes para ambos, puesto que estimula las áreas de recompensa cerebrales.

Una relación forzada

Cuando la relación que se establece entre los abuelos y los nietos responde más a la obligación que a la voluntad, sobre todo por parte de los primeros, las cosas cambian. “Cuidar a los nietos debe ser una actividad placentera para abuelo y nieto, pero nunca convertirse en una carga para el mayor que se sienta sobrepasado”. Así se considera en la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), para quienes es esencial considerar las necesidades y los deseos de los más mayores antes de asumir la tarea de cuidar de sus nietos. Es por eso, que la SEGG habla de “abuelos canguro” y ha establecido un decálogo intentando que el cuidado de los más pequeños sea realmente placentero y provechoso para ambas partes, ya que los expertos coinciden en señalar que “los abuelos cuidadores ven como se rebajan sus sentimientos de tristeza, de soledad y de aburrimiento, y los nietos aprenden a tener paciencia, aprenden de la experiencia de sus mayores, conocen el sentimiento de familia y diversifican las relaciones más allá de la de los padres”.

Decálogo del abuelo-canguro  

  1. Haz lo que puedas y no te sobrecargues de labores.
  2. Aprende a decir “No”.
  3. No descuides tu salud.
  4. Establece unas reglas básicas y una comunicación fluida.
  5. Reservarte tu propio espacio y tiempo.
  6. Mantente en buena forma física.
  7. No te sientas culpable si no eres capaz de realizar las tareas como antes.
  8. Intenta realizar actividades con tu nieto que se adecuen a ti y que os reconforten a los dos.
  9. Pon límites.
  10. Disfruta de tu nieto y de los momentos compartidos con él.

 

Para que la relación de las tres generaciones sea buena, no olvides …

Abuelos

  • Comentar con los padres las normas y rutinas familiares. Respetar las formas de educar de tus hijos o de tu yerno o nuera, aunque lo hagan con su propio estilo.
  • No criticar o dar consejos a los padres, intentando que eduquen a los nietos como a ti te gustaría

Padres

  • No sobrecargar a los abuelos y respetar sus tiempos de ocio.
  • Confiad en ellos, ya han criado unos hijos, sabrán criar a unos nietos. No busquéis rivalidades absurdas con preguntas del tipo ¿me ha echado de menos?
  • Tener muy claro el rol que desempeña cada uno. Educador responsable, coeducador
¿Porque las vacaciones son tan importantes?

¿Porque las vacaciones son tan importantes?

De acuerdo con el especialista, entre los beneficios para la salud y la vida social se pueden mencionar:

  • Vivir más tiempo: tener al menos unas vacaciones al año, reduce en un 20% el riesgo de presentar problemas cardíacos.
  • Mejorar la salud mental: quienes se toman días libres frecuentemente son menos propensos a la depresión, la tensión y el cansancio.
  • Refrescar las relaciones: ayudan a revitalizar relaciones personales, de pareja, de familia e inclusive las relaciones laborales, al dejar en reposo el encuentro diario con los compañeros.
  • Encontrar inspiración: al estar en un ambiente distinto, el cerebro piensa diferente, de manera que se encuentran nuevas fuentes de inspiración y creatividad.
  • Ser más productivo: las personas pueden ser más efectivas durante las vacaciones para que los días sean provechosos. Además, al regresar descansados al trabajo, se mejora la productividad.
  • Compartir en familia: las vacaciones pueden son propicias para planificar actividades junto a la familia, donde se crean espacios para escucharlos y retomar los sueños en conjunto.
Orientación y movilidad en personas con Alzheimer

Orientación y movilidad en personas con Alzheimer

Para el cuidado de personas con alzheimer, los cuidadores profesionales y las empleadas de hogar deben realizar ejercicios y actividades para mantener un buen estado del movimiento y la orientación. Con el avance de la enfermedad del Alzheimer, van mermando las capacidades y habilidades como es el caso de la movilidad. Al afectar a la región del cerebro que controla el equilibrio y el movimiento, hace que hechos como caminar, o problemas cognitivos como la orientación en el espacio y el tiempo se conviertan en tareas cada vez más complicadas.

  1. Poner música animada y animar a bailar siguiendo su ritmo y moviendo todo el cuerpo.
  2. Antes de realizar traslados en sillas de ruedas, probar de utilizar el bastón, la ayuda humana o un andador.
  3. Procurarle la ayuda necesaria para poder desplazarse; para ganar así una mayor autonomía. Pero es mejor que sea la persona quien coja al cuidador y no al revés; y coloque el cuidador el brazo pegado al cuerpo de la persona mayor.
  4. Realizar una rutina de ejercicios fáciles y sencillos para la persona con alzheimer. En esa rutina, se deben de seguir varios pasos y que dicha rutina siempre sea la misma. Por tanto, es recomendable empezar con un breve calentamiento, de unos 5 minutos de duración, trabajando poco a poco todas las partes del cuerpo, comenzando los estiramientos desde la cabeza. En el calentamiento, se pueden realizar ejercicios sencillos como:
    • Para la cara:  subir y bajar las cejas, guiñar el ojo o inflar y desinflar las mejillas,
    • Para los brazos: subir y bajar los brazos al mismo tiempo, dar palmas
    • Inclinar la cabeza hacia los lados.
    • Para las piernas: subir la punta del pié apoyando el talón, levantar el pie. Para los ejercicios en las piernas, es recomendable que la persona esté sentada.

Después del calentamiento, el cuidador puede ir alternando ejercicios con juegos, siempre mirando que la persona pueda realizarlos sin mucha dificultad. El cuidador profesional puede ayudarse de elementos como pelotas, globos o elementos de la casa que no sean muy pesados para motivar a la persona a ejecutar los ejercicios marcados, convirtiéndolo en un rato de ocio y diversión para la persona mayor. Y para finalizar la tabla de ejercicios, es recomendable acabar con ejercicios de relajación y de reposo.

Pero, ¿cual es la actividad más sencilla que podemos realizar para el cuidado de personas con Alzheimer? Salir a caminar de forma tranquila y pausada es la principal actividad que el cuidador debe de fomentar en la persona con alzheimer, visitando los lugares que más le gusta al enfermo, así como a todos sus familiares y amigos.  Además es recomendable acudir regularmente a su médico de cabecera, para observar si existe la relación entre la medicación y los problemas de movilidad y equilibrio.

Movilidad y cuidado de personas con Alzheimer

Infografía / JUAN JOSÉ ALONSO SÁNCHEZ

En Serdomas nos preocupamos por ofrecer la mejor atención, tanto a las personas que padecen de Alzheimer como a sus familiares. Contamos con profesionales en el cuidado de personas mayores con Alzheimer, auxiliares y empleados de hogar titulados y altamente cualificados para la prestación del servicio de Ayuda a Domicilio, para que el servicio sea de la máxima calidad buscando siempre la comodidad y el bienestar tanto para la familia como para la persona a la que cuidamos. Conozca más sobre nuestros servicios a través del siguiente enlace:

¿Desesperado con los pequeños?

¿Desesperado con los pequeños?

El nacimiento de un bebé es un gran acontecimiento para la familia, pero si además es la llegada del primer hijo es toda una revolución, pues cambia totalmente la vida de la pareja.

Significa el paso de ser dos a tres, de ser una pareja a ser una familia. Las prioridades cambian. Nada volverá a ser como antes. Desde el mismo momento en que la pareja se entera que está esperando su primer hijo se produce una avalancha de sentimientos, entre ilusión, alegría, emoción pero también de cierto temor ante la nueva responsabilidad de ser padres.

La llegada del primer bebé implica un cambio radical. Supone empezar a pensar en la vida junto a él, preparar el hogar para acogerle, prepararse los padres para criarlo, y asumir su nuevo rol de padres primerizos.

Ante tantos cambios, queremos seguir manteniendo nuestro hogar limpio y saludable para el más pequeño, y en muchas ocasiones, la casa «se nos viene encima». En otras muchas ocasiones, se necesitan manos adicionales para cuidar del más pequeño, si no se tiene a más miembros de la familia cerca para ayudar.

Por todos estos cambios, Serdomas pone a tu alcance ayuda adicional, bien sea para el cuidado y la limpieza de tu casa como personal experto en el cuidado y educación de bebés.

Nos adaptamos a las necesidades que requiere el cuidado de niños a domicilio, de una forma fácil, segura y de confianza para toda la familia. Contrata ayuda externa y respira. Es tiempo de disfrutar de tu hijo recién llegado, sin que esto afecte a tu estado de pareja.

Respiro familiar, imprescindible para los cuidadores

Respiro familiar, imprescindible para los cuidadores

El 75 % de los cuidadores familiares de personas mayores o enfermos de Alzheimer tiene problemas de depresión, ansiedad, estrés. Por esa razón es crucial que el cuidador también se preocupe por sí mismo, que tenga momentos de descanso, que sepa delegar, pedir ayuda, que todos los días tenga un rato para él/ella, y todo eso no debe producirle sentimientos negativos, de culpabilidad o de egoísmo.

Beneficios para el cuidador

La utilización de este tipo de servicios es beneficiosa tanto para el cuidador como para la persona cuidada.

Al cuidador le permite:

  • Disfrutar de tiempo de descanso, ocio y tiempo libre.
  • Sustituir su rol como cuidador de forma temporal.
  • Atender facetas de la vida personal, laboral que a menudo quedan aparcadas y olvidadas.
  • Deshacerse del estrés y del cansancio
  • Solucionar o superar momentos personales de dificultad en la atención del familiar.
  • Evitar la ansiedad que puede generar el tener que pasar por una situación complicada y, a la vez, estar pendientes de los cuidados.

A la persona cuidada le beneficia porque:

  • Recibe atención profesional e individualizada.
  • Accede a terapias y tratamientos a los que a lo mejor, no podría en su entorno familiar.
  • Participa en ejercicios y actividades poco habituales en su vida diaria.
  • Queda asegurada la continuidad de sus cuidados, y una atención adecuada, durante los períodos de descanso o dificultad del cuidador.

Respiro familiar

La utilización del servicio de respiro familiar no es sinónimo de abandono, desinterés o egoísmo, sino de descanso, ayuda, apoyo, alivio y bienestar. Es lo que cuidadores y los cuidados se merecen y necesitan.

Si estás interesado en este tipo de soluciones temporales, ponte en contacto con nosotros para evaluar tu necesidad y poder ofrecerte el mejor resultado tanto para tí como para la persona que cuidas.