Despido en el servicio doméstico y su finiquito

Despido en el servicio doméstico y su finiquito

El Despido en el Servicio Doméstico tiene algunas particularidades diferentes comparado con el resto de regímenes laborales: causas de despido, indemnizaciones, procedimiento o forma, etc. La extinción del contrato significa la terminación de la relación laboral entre el empleador y el empleado.

Causas generales de extinción del contrato en el servicio doméstico:

  • De mutuo acuerdo entre las partes.
  • Causas consignadas válidamente en el contrato.
  • Expiración del tiempo convenido o realización de la obra o servicio objeto del contrato.
  • Por dimisión del trabajador.
  • Muerte, gran invalidez o incapacidad permanente, total o absoluta del trabajador.
  • Jubilación del trabajador.
  • Muerte, jubilación, incapacidad o extinción de la personalidad jurídica del contratante.
  • Voluntad del trabajador fundada en un incumplimiento contractual del empresario.
  • Despido disciplinario.
  • Por decisión de la trabajadora que se vea obligada a abandonar definitivamente su puesto de trabajo como consecuencia de ser víctima de violencia de género.

Causa de despido en el servicio doméstico: particular del Sistema de Empleados de Hogar

El Despido por Desistimiento en el servicio doméstico del empleador consiste en la voluntad unilateral del empleador de dar por terminado el contrato sin tener que alegar más causa que esta, el desistimiento.

Una de las causas en las que radica el desistimiento es en la pérdida de confianza del empleador en el empleado o el descontento con su servicio, puesto que la relación laboral tiene lugar en el ámbito de la esfera familiar y personal.

Cómo realizar un Despido en el servicio doméstico por desistimiento:

  • Se debe comunicar al empleado por escrito, indicando explícitamente que la causa es el desistimiento del empleador.
  • Debe entregarse al empleado un documento en el que se especifica el finiquito y la indemnización, que se pondrá a su disposición en el momento de comunicarle el desistimiento.
  • Debe haber un preaviso de 20 días cuando la relación laboral es de más de 1 año de duración, y de 7 días cuando es menor de ese periodo.
  • Se debe poner a disposición del empleado la indemnización correspondiente por desistimiento.
  • Cuando el empleado trabaje a jornada completa, durante el periodo de preaviso puede disponer de 6 horas semanales para poder buscar otro empleo.
  • Indemnización: 12 días de salario por año trabajado, con un límite de 6 mensualidades para contratos firmados antes del 1/1/2012. Si el contrato es anterior a esta fecha, la indemnización sería de 7 días de salario por año trabajado, hasta un máximo de 6 mensualidades.

Despido disciplinario:

El empleador por decisión propia, podrá despedir al trabajador por incumplimiento grave y culpable de éste.

Causas de despido disciplinario en el servicio doméstico:

Se consideran incumplimientos los siguientes:

  • Faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo.
  • La indisciplina o la desobediencia en el trabajo.
  • Las ofensas verbales o físicas al empleador o a los familiares que convivan en el hogar.
  • La transgresión de la buena fe contractual así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo.
  • La disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal.
  • La embriaguez habitual o toxicomanía si afectan de forma negativa en el trabajo.
  • El acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empleador o a las personas que convivan en el hogar.

¿Cómo se comunica un despido disciplinario?

Deberá ser notificado por escrito al trabajador, y deben figurar en este escrito los Hechos que lo motivan y la Fecha en que tendrá efecto el despido. Si no se comunica indicando estos puntos, puede ser declarado improcedente por no cumplir la forma.

Posibles calificaciones del despido en el servicio doméstico disciplinario:

El despido disciplinario podrá ser declarado procedente, improcedente o nulo.

En caso de ser declarado PROCEDENTE, no dará lugar a ninguna indemnización al trabajador.

Será declarado NULO en los casos que constituyan el móvil de alguna de las causas de discriminación prohibidas en la Constitución o en la Ley, o bien se vulneren los derechos fundamentales y libertades públicas del trabajador.

También se declarará un despido NULO en las siguientes situaciones:

  • Cuando el trabajador esté en periodo de suspensión de su contrato de trabajo por maternidad, riesgo durante el embarazo, riesgo durante la lactancia natural, enfermedades causadas por embarazo, parto o lactancia natural, adopción o acogimiento o paternidad o cuando el despido sea notificado y dentro del plazo de preaviso concedido se dé alguna de estas circunstancias.
  • Cuando sea un despido de una trabajadora embarazada dentro del periodo desde el inicio del embarazo hasta que dé a luz o comience el permiso de maternidad, o de los trabajadores que han solicitado o estén disfrutando del permiso por lactancia natural. Y también el de las trabajadoras víctimas de violencia de género por el ejercicio de los derechos de reducción o reordenación de su tiempo de trabajo, de movilidad geográfica, de cambio de centro de trabajo.
  • El de los trabajadores después de haberse reincorporado a su puesto de trabajo tras los periodos de permiso por maternidad, adopción o acogimiento o paternidad, siempre que no hayan transcurrido más de nueve meses desde la fecha del nacimiento, adopción o acogimiento del niño.

Lo comentado en estos tres puntos anteriores de casos de despidos declarados nulos, será de aplicación excepto en los casos en que se declare que el despido es procedente por motivos no relacionados con el embarazo o con el ejercicio del derecho a los permisos señalados, los cuales se decidirán en los órganos jurisdiccionales competentes.

¿Qué implica que un despido sea declarado nulo?

Si un despido en el servicio doméstico es considerado NULO, supondrá que el empleador deberá readmitir al empleado de forma inmediata, y llevará consigo el pago de los salarios pendientes desde el día que se le despidió hasta la fecha de la readmisión.

Para terminar, 5 conceptos sobre el despido en el servicio doméstico a tener en cuenta:

1. En todos los casos de despido por parte del empleador, este deberá comunicar el despido en el servicio doméstico al empleado por escrito y deberá entregarle el documento donde se detalla el finiquito.

2. Si es el trabajador quien pone fin a la relación laboral, deberá dar un preaviso al empleador, , de 20 días si lleva más de 1 año en ese trabajo, y con 7 días de preaviso si lleva menos tiempo de 1 año, comunicándole la fecha del último día que irá al trabajo y la causa. (La causa no es obligatorio comunicarlo, pero sería conveniente para mantener la buena relación y entendimiento entre las partes.)

3. En caso del fallecimiento del empleador, la indemnización que le correspondería al empleado, no importa cuál sea su antigüedad en el puesto de trabajo, es de 1 mes de salario.

4. Cuando finaliza el contrato con nuestro empleado de hogar en el tiempo establecido y no vamos a renovárselo, debemos pagar una indemnización a nuestro empleado de 9 días de salario por año trabajado.

5. Toda extinción de contrato y despido en el servicio doméstico implica también el trámite de baja en la oficina de la Tesorería de la Seguridad Social, ya que si no lo realizamos dentro del plazo de 3 días naturales a contar desde el día siguiente al de la baja, la Seguridad Social no dará por interrumpida la relación laboral con la fecha correcta y seguirá cobrando las cuotas de la Seguridad Social por ese trabajador mientras no notifiquemos su baja. Puedes acceder al impreso de Baja en Documentos de Contratación.

El paro en las empleadas de hogar

El paro en las empleadas de hogar

En el Sistema Especial de los Empleados de Hogar no hay derecho a recibir el paro, ya que no se cotiza por desempleo. ¿Entonces, para que sirve lo que pagan empleado y trabajador a la Seguridad Social? ¿Qué opciones tiene el trabajador en el cese del empleo? Resolvemos éstas y otras cuestiones relacionadas con el paro en las empleadas de hogar.

Con las cotizaciones que se pagan en este sistema se tiene cubierta la asistencia sanitaria por enfermedad, accidente y maternidad. Hay derecho a la prestación por maternidad, paternidad y también se cotiza para la pensión de jubilación. Sin embargo, el tiempo que se cotiza como empleado de hogar no se tiene en cuenta para poder recibir prestaciones y subsidios por desempleo.

¿Qué sucede cuando un empleado de hogar se queda sin trabajo?

  • Si el trabajador no tiene otras cotizaciones distintas de las de empleado de hogar, no puede pedir el paro.

Tendrá que esperar a conseguir un trabajo con cotización por desempleo y acumular 360 días para poder pedir la prestación contributiva. Si con este nuevo contrato no llega al año de cotización, pero al menos alcanza seis meses ( o tres si tiene responsabilidades familiares) ya podría solicitar el subsidio por cotización insuficiente cuando se produzca la pérdida del empleo.

  • Para situaciones de especial necesidad, existen los llamados “salarios sociales” o “rentas de integración” de las Comunidades Autónomas. Son ayudas asistenciales que se prestan desde los Servicios Sociales. El problema es que la tramitación, por falta de presupuesto económico, se está haciendo muy lenta y en algunos casos se tarda más de un año en concederlos.
  • Si el trabajador tiene acumuladas cotizaciones por desempleo en el régimen general por otros trabajos anteriores distintos al de empleado de hogar que acaba de perder, podrá solicitar la prestación o el subsidio por desempleo que corresponda, siempre que la baja como empleado de hogar no haya sido una baja voluntaria.  Las bajas voluntarias impiden solicitar una prestación por desempleo (+información).

 

 

Fases del reconocimiento de la situación de Dependencia

Fases del reconocimiento de la situación de Dependencia

Desde Serdomas, queremos esquematizar las fases del reconocimiento de la situación de Dependencia, desde el minuto uno hasta que la persona obtiene la asignación del recurso.

La publicación de la Ley SAAD en diciembre del 2006 y su inicio en enero del 2007 supuso un logro importante en la atención de las personas dependientes. A partir de esta fecha se han venido publicando desarrollos normativos, nuevas leyes y documentos relacionados con la misma, tanto a nivel central como autonómico dirigidos fundamentalmente al público en general (como documentos informativos) y a profesionales (como material formativo relacionado con la aplicación de la ley).

El tiempo es una circunstancia totalmente pasajera, así con frecuencia decimos “como pasa el tiempo” pues esta situación sigue siendo de forma genérica cierta. Hace años que se publico la ley de Promoción de la Autonomía Personal y atención a las personas en situación de Dependencia. A través de estos años hemos vivido una situación con tendencia en líneas generales descendente. Cuando pensábamos que esta ley estaba teniendo un desarrollo inadecuado, las circunstancias nos indicaban que era susceptible de empeorar y así fue.

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Depresión y Alzheimer, enfermedades relacionadas

¿Sabes que depresión y alzheimer son enfermedades que se relacionan entre sí?

La depresión y la enfermedad de Alzheimer son dos enfermedades totalmente distintas, pero a su vez tienen puntos en común. Muchos casos de depresión pueden desembocar en enfermedad de Alzheimer, una enfermedad neurodegenerativa cada vez más frecuente en personas de edad avanzada y cuyo diagnóstico precoz es clave para retrasar su deterioro.

Y es que son muchos los expertos que aseguran que la asociación entre ambas enfermedades es clara. En este sentido, se estima que entre las personas con depresión por primera vez en personas mayores de 65 años, hay un subgrupo que puede tener una demencia añadida o predemencia depresiva en el 15%.

Según un estudio de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington en St. Louis, Missouri, Estados Unidos, publicado en la revista ‘Neurology’, trastornos como la depresión pueden aparecer mucho antes de que la enfermedad  de Alzhéimer se presente, incluso antes de que empiecen a tener problemas de memoria, lo que ayudaría a detectar antes dicha enfermedad.

“Mientras que estudios anteriores han demostrado que el 90 % de las personas con Alzheimer experimenta síntomas conductuales y psicológicos, como depresión, ansiedad o agitación, este estudio sugiere que estos cambios comienzan incluso antes de que las personas tengan demencia diagnosticable”, afirma Katherine M. Roe, miembro de la Academia Americana de Neurología y autora del estudio.

Del estudio se deprende que la depresión de inicio tardío puede estar vinculada con el desarrollo de un cuadro de Alzheimer. Esto es un motivo más para que los pacientes que sufren esta patología sean evaluados y seguidos por un especialista.

Cambios de conducta en personas con Parkinson

Cambios de conducta en personas con Parkinson

Los síntomas no motores son muy importantes en la enfermedad de Parkinson ya que, en ocasiones, merman en gran medida la calidad de vida de quienes la padecen. Según un estudio reciente realizado a 1.000 pacientes, el 97 por ciento reconocía tener algún síntoma no motor, que se fijaba en una media de 8 por paciente, siendo los más frecuentes los de naturaleza psiquiátrica. Algunos de estos síntomas no motores están relacionados con la falta de dopamina y es importante reconocerlos porque:

  • Pueden causar más incapacidad que los síntomas motores.
  • Con el ajuste del tratamiento, se pueden mejorar en un gran número de casos.
  • En ocasiones, requieren tratamientos diferentes.
  • Algunos pueden deberse a efectos secundarios del tratamiento.

Los síntomas más destacados en los cambios de conducta en personas con Parkinson son:

  • Alteración del olfato y/o del gusto.
  • Alteración autonómica: estreñimiento, mayor frecuencia urinaria (principalmente por las noches), mareos al cambiar de postura, sudoración excesiva.
  • Alteración del ánimo: tristeza, desánimo, ansiedad, miedo, pérdida de interés.
  • Trastornos del sueño: ataques de sueño, sueños vívidos, pesadillas, dificultad para dormir.
  • Fatiga.
  • Dolor y síntomas sensitivos (sensación de “acorchamiento”).
  • Alteración en la piel: seborrea.
  • Alteración cognitiva: memoria, dificultad en concentración.
  • Alucinaciones, psicosis.
  • Alteraciones de conducta y emociones

Alucinaciones y psicosis

Las alucinaciones se caracterizan por:

  • Ser, generalmente, visuales. El afectado puede empezar teniendo  una sensación de “presencia” y se pueden ir haciendo más complejas y elaboradas. Son menos frecuentes las auditivas, olfatorias y táctiles.
  • Se identifican por la sensación de que hay alguien más, ver cuadros torcidos, se pueden unir a  tener pesadillas vívidas, mostrarse confundido al despertarse, tener dificultades para saber lo que es sueño y es realidad tras una siesta o intentar tocar algo que ve, pero que la imagen desaparece porque no existe.
  • Pueden ser causadas por el tratamiento para la enfermedad de Parkinson.
  • La forma de tratar este problema es reduciendo el consumo de determinados fármacos.

Algunos conceptos básicos de la psicosis:

  • Es definida como una pérdida de contacto o distorsión de la realidad.
  • Se refleja cuando la persona que lo sufre desconfía de personas en las que siempre ha confiado, siente que es el centro de todas las conductas (“todos hablan de mí”) y aumentan sus ideas sobre celos, ruina o daño sin datos objetivos.
  • Las “ilusiones” paranoides más comunes son la infidelidad, el robo, intrusos en la casa…
  • Pueden producirse delirios o alucinaciones (juicios falsos sobre la realidad o percepción de la realidad basada en las alucinaciones).
  • Está generalmente relacionada con demencia, tratamiento del párkinson o ambas.

Pautas para enfrentarse a las alucinaciones y delirios:

  • Es aconsejable no rebatir constantemente al paciente.
  • Si está asustado por el delirio, hay que tratar de aportarle tranquilidad.
  • No negar de forma directa y radical un delirio o una alucinación. Podría bastar: “No niego que tú lo veas pero yo, desde luego,  no lo veo”.
  • Intentar comprobar cuál es el grado de credibilidad que el enfermo le da al delirio o a la alucinación: “Yo sé qué tú ves algo pero ¿crees que es real?, ¿lo puedes tocar?”.
  • Poner en duda parte del delirio o la alucinación con razonamientos objetivos:Si puede ser lo que tú dices pero, ¿no crees que si hubieran entrado en casa 7 personas yo habría oído algo?”, “tu mujer no se separa de ti así que, ¿no crees que es difícil que tenga un amante?”…
  • Como norma general, comunicarlo siempre al neurólogo.

Alteración de la conducta en enfermos de Parkinson:

  1.  Trastornos de control de impulsos. Algunas de sus características más destacadas son:
    • Imposibilidad de resistir un impulso, atracción o tentación para realizar un acto que acaba siendo dañino para el sujeto o para el entorno.
    • Incapacidad para controlar el deseo o impulso y otros comportamientos patológicos (mentir, robar…).
    • No todas las personas afectadas por este problema son conscientes de ello.
    • Pueden sentir satisfacción, indiferencia e incluso ansiedad cuando realizan la acción.
    • Se distinguen diferentes niveles de severidad.
    • Son patológicos según sus consecuencias o interferencia con la vida social, económica o laboral.
    • Se trata de un comportamiento relacionado con la gratificación inmediata.
    • Parece más frecuente en hombres, solteros, con inicio de la enfermedad más joven.

¿Cómo se trata?:

  • Retirando agonistas dopaminérgicos.
  • Reduciendo al mínimo necesario la levodopa.
  • Con neurolépticos.

Ese trastorno se concreta en:

  • Juego patológico (ludopatía)
  • Hipersexualidad
  • Compras compulsivas-regalos
  • Comer de forma descontrolada.
  • Es importante estar atentos a ciertos síntomas “premonitorios”:
  • “Subidón” del estado de ánimo del tipo “soy capaz de cualquier cosa”, “puedo ganar a la máquina tragaperras”…
  • Me siento a la mesa a comer antes de que estén todos, termino el primero y me levanto.
  • Solicito relaciones sexuales a mi pareja con más asiduidad que antes; mi pareja está cansada y me enfado.
  • Empiezo a hacer muchas cosas y no las acabo.
  • No me importa dormir poco porque aprovecho ese tiempo para hacer muchas cosas.
  • Me creo que voy a hacer más actividades de las que realmente puedo hacer. No tengo límites.
  • Estoy en el ordenador y, aunque me llamen para comer,  no voy. No sé parar.
  • Ordeno y cambio las cosas de sitio casi constantemente.
  • Los pequeños electrodomésticos de mi casa los tengo todos despiezados.
  • Cuando tengo algo en la cabeza, lo suelto aunque interrumpa mucho a los demás.
  • En general, mi paciencia ha disminuido y me genera ansiedad e irritabilidad esperar.

 

  1. Uso compulsivo de medicación: abuso de medicación que ocasiona discinesias, trastornos de conducta, hipomanía y psicosis.
  1. “Punding” o “hobbismo”: fascinación por excesivos y repetidos comportamientos sin objetivo y que no son productivos. Pueden ser simples (manipular o clasificar objetos) o “hobbismo” complejo (acumular objetos, jardinería, limpieza, ordenar o cambiar cosas de sitio, caminar sin rumbo, uso del ordenador…). Interfieren con función social u ocupacional. La interrupción de estos comportamientos produce irritabilidad y enfado en el afectado de párkinson.

 

Pautas para manejar los problemas de conducta:

  • Reconocer que existe y que me está pasando a mí.
  • Diferenciar entre deseo y ansiedad.
  • Aprender a esperar, demorar la recompensa.
  • Hacer las tareas despacio (por ejemplo: comer).
  • Autoinstrucciones positivas de logro: “soy capaz de esperar un poco”.
  • Reforzar conductas alternativas. Cuanto más reforcemos los días buenos es más probable que se repitan.
  • Realizar actividades distractoras.
  • Controlar los estímulos poniendo pautas respecto al dinero, comidas, compras, juego… Por ejemplo, en el caso del juego: evitar ir a los lugares donde se juega, eludir hablar del tema sacando otra conversación, festejar alegrías sin jugar, comentar a tus allegados tu compromiso por no jugar, pensar en las consecuencias negativas que trae el juego y las positivas de no hacerlo, buscar actividades agradables alternativas, salir a la calle con poco dinero (o ninguno) y sin tarjetas, etc.

 

Conclusiones en los cambios de conducta en personas con Parkinson

  • Informar al neurólogo de cualquier cambio en el comportamiento del afectado.
  • Es necesario el control externo riguroso de medicación, dinero, etc.
  • Es positivo reconocer que hay dificultades para manejar la conducta.
  • Confiar en la familia, pareja, amigos y seres queridos.
  • Estar atentos a los indicadores y cambios en la conducta.
  • Estos problemas pueden ser un síntoma más de la enfermedad.
  • Aunque hay pautas generales, hay que individualizarlo en cada paciente.
Cual es el perfil profesional de nuestro trabajador social

Cual es el perfil profesional de nuestro trabajador social

Nuestro trabajador social tiene un papel fundamental en el Servicio de Ayuda a Domicilio promoviendo cambios, paliando situaciones y previniendo la aparición de problemas entorno a nuestros usuarios. También realiza las tareas de coordinación y gestión del servicio en el domicilio.

Nuestros trabajadores sociales, hacen un estudio de las necesidades de los usuarios, valoran la situación y la idoneidad del recurso, elaboran el plan de tareas en función de las necesidades, así como la gestión y tramitación del mismo. Una vez que está en alta el servicio, son las responsables del seguimiento y evaluación del SAD, coordinando a las auxiliares domiciliarias.

Cuáles son las funciones de nuestro trabajador social:

  • Valorar las necesidades y recursos de la ayuda a domicilio.
  • Elaborar la programación y memoria anual del Servicio de Ayuda a Domicilio
  • Detectar, estudiar, diagnosticar los casos y proponer el tipo de servicio más adecuado a prestar en cada caso.
  • Difusión e información del servicio para la toma de decisiones

La trabajadora social antes de ofertar el servicio valorará las siguientes situaciones:

  1. Nivel de autonomía personal
  2. Situación personal y familiar
  3. Situación de la vivienda.
  4. Situación económica.
  5. Situación social.
  6. Otras circunstancias: Atención doméstica y atención persona.

Si deseas contratar nuestros servicios de Ayuda a Domicilio, puede ponerse en contacto con nosotros y evaluaremos su caso particularmente sin ningún compromiso.