Pedir sin exigir

Pedir sin exigir

Podemos expresar a los demás nuestros deseos, lo que queremos, pero nunca presentándolo como una exigencia…

Hay distintas forma de pedir. Las cosas no acontecen solas y, para conseguir lo que queremos,  necesitamos la colaboración de la otra persona implicada. Podemos expresar un deseo que motive a la gente a cumplirlo porque quieren hacerlo o podemos exigir que se nos dé lo que queremos sin respetar el punto de vista de la otra persona.

Muchas personas mayores, a veces, se sienten insatisfechas por lo que tienen y por lo que dan y reciben en su día a día. Piensan que tienen el derecho de recibir lo que quieren pero no saben como pedirlas para que los demás se motiven a cumplirlas. En general estas personas se relacionan desde sus expectativas y sus exigencias y no se dan cuenta de que es mucho más fácil conseguir lo que queremos desde la cortesía y una buena convivencia. Para que se tome en consideración lo que quiero, necesito yo mismo comprender lo que quieren  los demás. Las personas que exigen sin tener in consideración las emociones y las necesidades de los demás acaban no resultando simpáticas y menos todavía empáticas.

Pedir que los demás actúen de una cierta forma que nos satisfaga es parte de la naturaleza humana pero exigir que lo hagan sin dialogo previo y la debida cortesía no nos trae respuestas positivas ni satisfacción a nuestras exigencias.

Si nos damos cuenta de que esto es lo que nos pasa, podemos hacer un pequeño examen de consciencia de cómo nos relacionamos. Si descubrimos que solemos actuar desde las expectativas y las exigencias podemos buscar alternativas y darnos cuenta de que exigir, a menudo, no nos permite  llevarnos bien con la gente empezando con nosotros mismos.

Cuando exigimos, sin mediar un dialogo previo, nuestro lenguaje no verbal nos delata y fruncimos la cara, utilizamos un tono de voz desafiante, nuestra mirada se hace  fría y enojada y reflejamos en su conjunto una falta de cariño y aceptación por las otras personas que causa a su vez unas respuestas irritadas y molestas por parte de la otra persona y esto  acaba justificando nuestra propia irritación y la de la otra persona.

La idea, a este punto, es darnos cuenta si efectivamente tenemos hábitos de relación que no nos hacen sentir bien con nosotros mismos y con los demás y, cuando los reconocemos, buscar la forma de cortarlos ya desde el principio de la interacción con la otra persona.

Somos buena gente y lo suyo es buscar la forma de actuar como tales en cualquier contexto.

En el tema que nos ocupa, la mejor forma de transmitir nuestros deseos a los demás es hacerlo con el debido respeto e informando de lo que necesitamos pero sin presentarlo como una exigencia que puede frustrarnos si no se cumple sino como  un deseo que expresamos en nuestra conversación interpersonal con nuestro entorno y utilizando los debidos modales sin irritación y sin levantar la voz si no nos escuchan.

Si la otra persona no nos concede lo que queremos, es su derecho y no tenemos porque sentimos mal por ello;  simplemente aceptamos que, por alguna razón suya, no está abierta a ello en este momento. Podemos aceptar su negación como algo que no tiene porqué ser un insulto personal. Es asunto de la otra persona que tiene un punto de vista distinto del nuestro. Esto hace que nosotros mismos podemos cambiar de objetivo en nuestra propia mente, evitando sentirnos mal por no haber conseguido lo que nos interesaba.

La otra persona a su vez, en cierto modo se pregunta a si misma en esta ocasión que es lo que ha ganado con su negación a cumplir con nuestra solicitud y, a lo mejor, hace el propósito de concedernos el favor en otro momento. Hasta puede ofrecérnoslo en la primera ocasión sabiendo que nos interesa.

Como resultado hemos salvado nuestra relación con la otra persona y al mismo tiempo hemos evitado frustrarnos y sentirnos mal  por el fracaso del momento.

Si nos paramos en pensar en las ventajas de esta actitud cuando queremos conseguir algo y actuamos en consecuencia, habremos empezado una nueva forma de crear simpatía en nuestro alrededor familiar, social, de amistades y de compañeros en cualquier contexto.

Además, tendremos la oportunidad de  hablarlo y de servir de ejemplo a las personas de nuestro entorno directo cuales nuestros nietos, nuestros hijos, nuestros compañeros y amigo y esto, de por sí, ya es un resultado que merece toda nuestra atención para llevarnos bien en cualquier contexto.

Resumen: Pedir lo que queremos, como un deseo en lugar que como una exigencia y evitemos sentirnos mal si no lo conseguimos. En cualquier caso utilicemos cortesía, simpatía y empatía.

Reglas para tomar los medicamentos con Parkinson

Reglas para tomar los medicamentos con Parkinson

La enfermedad de Parkinson es una patología crónica neurodegenerativa, que afecta al sistema nervioso central y evoluciona lentamente. Aparece una muerte prematura, progresiva e irreversible de neuronas en una parte del cerebro denominada sustancia negra.

Esta enfermedad neurológica provoca trastornos esencialmente motrices. La enfermedad de Parkinson se presenta la mayoría de las veces entre los 45 y 70 años. Aproximadamente transcurren entre 5 a 10 años antes de la aparición de los primeros síntomas.

La enfermedad de Parkinson evoluciona lentamente e insidiosamente. La evolución de la enfermedad depende mucho de la rapidez de la puesta en ejecución de los tratamientos medicamentosos. Desafortunadamente, acaba poco a poco en una agravación de los síntomas.

Aunque ningún tratamiento puede actualmente curar la enfermedad de Parkinson, medicamentos antiparkinsonianos asociados a un tratamiento global y a las reglas higiénico-dietéticas permiten vivir mejor con esta enfermedad.

No existe ningún medicamento que evita la progresión de la enfermedad y que puede curarla. Los tratamientos medicamentosos son sintomáticos pero pueden ayudar considerablemente. Estos medicamentos principalmente mejoran los síntomas motrices de la enfermedad, como los temblores, la rigidez y la lentitud.

1. Esperar el mayor tiempo posible antes de prescribir los medicamentos

Los medicamentos deben ser prescritos lo más tarde posible debido a los efectos secundarios que provocan.

2. Dosificaciones y posologías adaptados a cada persona

La dosificación de cada medicamento así como el número de tomas diaria son adaptados a cada persona en función a los síntomas observados. La dosis depende de la severidad de los síntomas extrapiramidales y de la tolerancia individual. Es desaconsejado tomar dosis elevadas en una sola toma.

3. Cuatro tomas al día

La dosis diaria es fraccionada la mayoría de las veces en por lo menos 4 tomas al día.

4. Regularidad de la toma de medicamentos

El tratamiento medicamentoso evolucionará en el transcurso de la enfermedad. La dosificación, el número y horarios de las tomas podrán cambiar. Los horarios de la toma de los medicamentos pueden ser un poco flexibles durante las primeras semanas del tratamiento. Estos horarios serán más estrictos y deberán ser regulares cuando las complicaciones motrices aparecen.

Es posible modificar los horarios de las tomas en función a los desplazamientos y a las actividades del enfermo. El médico neurólogo explicará las posibilidades de las modificaciones.

5. Adaptar el tratamiento

Es importante precisar los horarios de las tomas de los medicamentos así como el estado general y la mejoría sentida. El desarrollo del día debe ser precisado: despertarse, aseo, almuerzo, siesta, cenar, acostarse, salidas así como las actividades del fin de semana en familia, entre amigos y las vacaciones, etc.

La posología, el número y los horarios de las tomas de los medicamentos podrán variar en función a la mejoría o a la aparición de efectos secundarios.

Es aconsejado prever sesiones de información cuando el efecto de los medicamentos es máximo.

6. No dejar intempestivamente el tratamiento

No dejar intempestivamente el tratamiento sin haber pedido la opinión de su neurólogo o su médico de cabecera.

7. Reincidencia de los síntomas al dejar el tratamiento

Los síntomas reinciden al dejar de tomar los medicamentos.

8. ¿Qué hacer en caso de olvido?

No se debe tomar una dosis mayor en caso de olvido para compensar los medicamentos no tomados. En todo caso se debe consultar con el médico

9. Saber que existe un plazo de acción

Un plazo de acción existe entre la toma de los medicamentos y los efectos del tratamiento. El efecto máximo es generalmente observado en una a tres semanas, pero el efecto terapéutico total puede no ser visible antes de un cierto plazo.

Es aconsejado esperar varias semanas antes de contemplar aumentos de la posología.

10. Seguir el tratamiento por lo menos 6 meses

El tratamiento debe ser seguido durante por lo menos seis meses antes de dejarlo si no existe una mejoría.

11. Comida y toma de medicamentos

Es aconsejado tomar los tratamientos antes de las comidas o a veces durante las comidas. Los agonistas dopaminérgicos pueden ser tomados durante las comidas con el fin de evitar las náuseas.

12. Efectos secundarios digestivos: náuseas y dolores gástricos

En caso de la aparición de náuseas y de dolores gástricos, es aconsejado consultar con su médico.

13. Los otros efectos secundarios

Síntomas cardiovasculares y psiquiátricos así como manifestaciones motrices pueden aparecer al tomar estos medicamentos.

14. La libreta de control

Una libreta de control permite anotar bien las dosis y los horarios de las tomas de los medicamentos así como la aparición de efectos secundarios.

Parkinson: efectos secundarios de los medicamentos

Parkinson: efectos secundarios de los medicamentos

La enfermedad de Parkinson es una patología crónica neurodegenerativa que afecta el sistema nervioso central y evoluciona lentamente e insidiosamente.

La evolución de la enfermedad depende de la rapidez del inicio de los tratamientos medicamentosos.

Aunque, hasta la actualidad, ningún tratamiento puede curar la enfermedad de Parkinson medicamentos antiparkinsonianos junto a un tratamiento global y a reglas higiénico-dietéticas permiten sobrellevar mejor con esta enfermedad.

No existe ningún medicamento que evita la progresión de la enfermedad y puede curarla. Los tratamientos  medicamentosos son sintomáticos pero pueden ayudar considerablemente. Estos medicamentos mejoran principalmente las manifestaciones motrices de la enfermedad, como los temblores, la rigidez y la lentitud.

Los medicamentos que pretenden subsanar el déficit en dopamina, como la Levodopa, transformada en dopamina en el cerebro, pueden provocar efectos secundarios serios que es necesario conocer.

Síntomas digestivos

Los síntomas digestivos, como las náuseas, la diarrea y los vómitos aparecen la mayoría de las veces al principio de tratamiento durante la progresión de las dosis.

Se atenúan poco a poco después de algunas semanas de tratamiento.

Episodios de hemorragias digestivas pueden aparecer excepcionalmente.

Los síntomas cardiovasculares

Una hipotensión ortostática puede ser observada así una hipertensión arterial o taquicardia. Episodios de arritmia también pueden aparecer.

Las complicaciones motrices

Los trastornos motrices y la discinesia son efectos secundarios que pueden afectar a más del 50 % de los enfermos después de 5 a 10 años de tratamiento por la degradación de la dopamina.

El enfermo presenta síntomas de intensidad variable, como bloqueo en el día. Estos síntomas necesitan modificar los horarios de la tomas de medicamentos.

Las complicaciones motrices comprenden fluctuaciones motrices y no motrices, así como la discinesia.

Las fluctuaciones motrices

Las fluctuaciones motrices significan que los síntomas de la enfermedad de Parkinson reinciden durante el día, a pesar del tratamiento. Pueden producirse ralentización del movimiento, disminución de la espontaneidad, lentitud al caminar y la reaparición de los temblores.

La discinesia

La discinesia son movimientos anormales involuntarios que pueden afectar diferentes partes del organismo. Aparecen contracciones musculares, pequeños movimientos breves y conmociones musculares. 1 de cada 3 enfermos con Parkinson son afectados de discinesia.

Complicaciones psiquiátricas

Episodios de psicosis con delirio, alucinaciones visuales o auditivas, agitación, ansiedad, episodios depresivos. Estos efectos aparecen más a menudo en personas de edad y que toman muchos medicamentos.

También pueden aparecer episodios de agresividad, de hipersexualidad y trastornos del comportamiento.

Estos síntomas pueden desaparecer después de una disminución de las dosis o una interrupción del tratamiento.

Otros efectos

Puede producirse una coloración ligera de las orinas, generalmente de color marrón rojizo.

También pueden aparecer trastornos del sueño, como una hipersomnia que aparece en el transcurso del día.

Hongos en los pies: Cómo prevenirlos

Es uno de los trastornos o problemas más comunes durante los meses de verano, debido en gran medida a que nuestros pies están más expuestos a los factores de riego que pueden desembocar en la aparición de hongos. La prevención también juega un papel importante y será cuestión, como señalan desde la Academia Española de Dermatología y Venereología, de seguir unos sencillos consejos básicos para proteger a nuestros pies, una parte de nuestro cuerpo que también requiere atención y cuidados, sobre todo en el verano.

Disfrutar de un verano saludable también pasa por proteger a nuestros pies de unos de los trastornos más comunes y asociados a la llegada del calor. Y es que nuestros pies están más libres (se han librado de los calcetines y los zapatos cerrados), pero también más expuestos, por ejemplo, a las superficies en las que proliferan los hongos, como pueden ser las piscinas o los gimnasios. Es la primera recomendación de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), no olvidarse las chanclas, es decir, no caminar descalzos. Consejo al que se suma el de no prestar el calzado usado a otra persona, así como prevenir la maceración por humedad.

Sencillas recomendaciones para evitar una de las patologías más frecuentes y cuya causa principal suele ser el andar descalzos por espacios públicos concurridos y donde hay más humedad, propiciatoria de la aparición de hongos. En el caso de los niños, los más proclives a andar descalzos en verano, es aconsejable que eviten ponerse zapatillas de deporte cerradas, ya que impiden la correcta ventilación del pie aumentando la temperatura y humedad.

Si sospechamos la presencia de hongos en nuestros pies, por la aparición de pequeñas heridas o por el enrojecimiento de la piel, debemos acudir al médico o especialista para el tratamiento adecuado, generalmente a base de una crema y, en el caso de que se haya producido contagio, con un tratamiento oral. Los expertos recuerdan que estamos ante casos de dermatosis frecuentes, los cuales como hemos visto se pueden prevenir siguiendo unos sencillos consejos.

Hongos: Tipos

Los hongos que aparecen en los pies se pueden dividir en cándidas y dematofitos. Las cándidas afectan sobre todo a la zona interdigital. Se manifiestan como una herida de color blanco y un enrojecimiento de la zona que bordea las uñas. A diferencia del otro tipo de hongos, no es necesario que se produzca un contagio para tener cándidas, basta con que estemos en un espacio con excesiva humedad, medio en el que se reproducen.

Por su parte, los dematofitos, más frecuentes que las cándidas, se caracterizan por un enrojecimiento del pie (dedos y planta) y por la tendencia de la piel a escamarse. También puede afectar a las uñas, haciendo que adquirieran una tonalidad amarilla, antesala de que se terminarán cayendo. El contagio se produce después de pisar en una superficie donde antes lo hizo una persona con problemas de hongos en los pies.

Cerebro: Se buscan donantes para investigar sobre Alzheimer y Parkinson

Cerebro: Se buscan donantes para investigar sobre Alzheimer y Parkinson

Cerebro: Se buscan donantes para investigar sobre Alzheimer y Parkinson, donantes para seguir indagando en la investigación y el conocimiento de trastornos neurodegenerativos. España es líder en donación de órganos y trasplantes, si bien es cierto es que la donación de cerebro, a través del Banco de Tejidos de la Fundación del Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas, es menos conocida, pero no por ello menos importante, ya que estamos hablando, entre otras, de dos enfermedades de las que todavía hay muchas preguntas sin respuesta, como es el Alzheimer o el Parkinson.

El número de donaciones de cerebro, según datos del Banco de Tejidos de la Fundación del Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (Fundación Cien), ha aumentado en torno a un 30% en el último año, donaciones esenciales para seguir avanzando en la investigación de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, dos de los trastornos neurodegenerativos más frecuentes. Alrededor de una treintena de instituciones, centros de investigación y universidades, tanto de Europa como de Estados Unidos o Australia, reciben muestras del Banco de Tejidos. Los donantes diagnosticados de Alzheimer, para el estudio del cerebro postmorten, representan más del 50%, aunque no sucede lo mismo con los donantes de Parkinson, con un porcentaje bastante menor, el 7%. Otros trastornos neurodegenerativos no menos importantes son la esclerosis lateral amitrófica, conocida como ELA, o la demencia frontotemporal.

Actualmente el Banco de Tejidos, el cual depende a través del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Economía y Competitividad, cuenta con 167 cerebros. Pero, ¿cómo hacerse donante? El funcionamiento es muy sencillo, basta con inscribirse y dar el consentimiento informado para pasar a formar parte del programa de donación, el cual a su vez actúa en tres ámbitos: donantes externos inscritos en el banco (más de 500 durante el año pasado), donantes del Centro de Alzheimer de la Fundación Reina Sofía y los estudios que proceden de otros centros sanitarios o biobancos.

La donación de cerebros, como subrayan los especialistas e investigadores, es fundamental para seguir avanzando en el estudio de trastornos que, como el Alzheimer, tienen entre sus consecuencias la pérdida de memoria o de los recuerdos. De ahí, la importancia de concienciar e informar sobre la necesidad de que aumenten las donaciones, un gesto que puede hacer mucho para ganar la batalla o encontrar el interruptor que hace que nuestro cerebro deje de funcionar correctamente, abriendo las puertas a trastornos cuyas consecuencias pueden ser severas para lasalud y la calidad de vida de quiénes los padecen.

Uno de los objetivos fundamentales de los investigadores es poder identificar los cambios que se producen en el cerebro antes incluso de que la enfermedad se manifieste, motivo por el que es importante contar con donantes de todo tipo. Hay que señalar que el Banco de Tejidos de la Fundación Cien no solo coordina la donación de cerebros, también de líquido cefalorraquídeo,sangre y otros tejidos donados en vida.

Por comunidades autónomas, Madrid encabeza la procedencia de las donaciones, con más del 60%, seguida de Murcia, con un 23%. El resto de donaciones procede de diferentes puntos de la geografía española que no disponen de un banco de tejidos propio.

Trombosis venosa profunda

La trombosis venosa profunda (TVP) se presenta cuando se forma un coágulo sanguíneo en una vena profunda del cuerpo. Las venas profundas se encuentran en los grupos de músculos. Las venas cercanas a la piel se denominan venas superficiales.

Afecta principalmente las venas grandes en la parte inferior de la pierna y el muslo.

Causas que provocan Trombosis venosa profunda

Las trombosis venosas profundas (TVP) son más comunes en los adultos de más de 60 años; sin embargo, pueden ocurrir a cualquier edad. Cuando un coágulo se desprende y se desplaza a través del torrente sanguíneo, se denomina émbolo, el cual se puede atascar en el cerebro, los pulmones, el corazón o en otra área, lo que lleva a daño grave.

Los coágulos de sangre se pueden formar cuando algo disminuye o cambia el flujo de sangre en las venas. Los factores de riesgo abarcan:

  • Un catéter de marcapasos que se ha pasado a través de la vena en la ingle.
  • Reposo en cama.
  • Antecedentes familiares de coágulos sanguíneos.
  • Fracturas en la pelvis o las piernas.
  • Haber dado a luz en los últimos 6 meses.
  • Obesidad.
  • Cirugía reciente (especialmente cirugía de la cadera, de la rodilla o pélvica en la mujer).
  • Producción excesiva de glóbulos rojos por parte de la médula ósea, lo que provoca que la sangre esté más espesa y lenta de lo normal.

Es más probable que la sangre se coagule en alguien que tenga ciertos problemas o trastornos, como:

  • Cáncer
  • Ciertos trastornos autoinmunitarios, como el lupus
  • Afecciones en las cuales uno es más propenso a formar coágulos de sangre
  • Tomar estrógenos o pastillas anticonceptivas (este riesgo es aun más alto si fuma)

Permanecer sentado por períodos prolongados al viajar puede incrementar el riesgo de trombosis venosa profunda y es muchísimo más probable cuando también están presentes uno o más de los factores de riesgo de la lista de arriba.

¿Cuales son sus síntomas?

La TVP afecta principalmente a las grandes venas en la parte inferior de la pierna y el muslo, casi siempre en un lado del cuerpo. El coágulo puede bloquear el flujo sanguíneo y causar:

  • Cambios en el color de la piel (enrojecimiento)
  • Dolor de pierna
  • Piel que se siente caliente al tacto
  • Inflamación (edema)

Pruebas y exámenes para detectar la Trombosis venosa profunda

El médico llevará a cabo un examen físico, el cual puede revelar enrojecimiento, inflamación o sensibilidad en la pierna.

Los dos exámenes que se realizan con frecuencia primero para diagnosticar la TVP son:

  • Examen de sangre para determinar el dímero D
  • Ecografía Doppler de las extremidades

Se pueden hacer exámenes de sangre para verificar si hay aumento de la probabilidad de coagulación de la sangre, tales como:

  • Resistencia a la proteína C activada (verifica la mutación en el factor V de Leiden).
  • Niveles de antitrombina III.
  • Anticuerpos antifosfolípidos.
  • Conteo sanguíneo completo (CSC).
  • Pruebas genéticas para buscar mutaciones que lo hagan a uno más propenso a la formación de coágulos de sangre, como la mutación en protrombina 20210A.
  • Anticoagulante lúpico.
  • Niveles de proteína C y proteína S.

Tratamiento

El médico le dará un medicamento para disolver la sangre (llamado anticoagulante), lo cual impedirá que se formen más coágulos o que los ya existentes se vuelvan más grandes. Estos fármacos no pueden disolver los coágulos que usted ya tiene.

La heparina generalmente es el primer fármaco que se usted recibirá:

  • Si la heparina se administra a través de una vena (IV), usted debe permanecer en el hospital.
  • Las nuevas formas de la heparina se pueden administrar en inyección una o dos veces al día. Si le recetan esta nueva forma de heparina, posiblemente no necesite permanecer hospitalizado por mucho tiempo o nada en absoluto.

Se comenzará a administrar un fármaco llamado warfarina (Coumadin) junto con la heparina.

  • La warfarina se toma por vía oral y tarda varios días en hacer un efecto completo.
  • La heparina se continúa hasta cuando la warfarina haya estado en la dosis correcta durante al menos dos días.
  • Usted muy probablemente tomará warfarina durante al menos tres meses. Algunas personas tienen que tomarla por más tiempo o incluso por el resto de sus vidas, dependiendo de su riesgo de otro coágulo.

Cuando usted está tomando warfarina, tiene mayor propensión a sangrar, incluso por actividades que siempre ha realizado. Si está tomando warfarina en casa:

  • Tome el medicamento exactamente en la forma como el médico se lo recetó.
  • Pregúntele al médico qué hacer si pasa por alto una dosis.
  • Procure que le hagan exámenes de sangre con frecuencia para verificar que esté tomando la dosis apropiada.
  • Aprenda cómo tomar otros medicamentos y cuándo comer.
  • Averigüe cómo estar atento a los problemas causados por la warfarina.

Se están desarrollando nuevos anticoagulantes que se toman por vía oral. El médico puede recomendarle uno de estos.

A usted le darán medias de descanso para usarlas en la pierna o las piernas, junto con otras instrucciones al darle el alta. Estas medias mejoran el flujo de sangre a las piernas y reducen el riesgo de complicaciones a raíz de coágulos sanguíneos. Es importante usarlas todos los días.

En raras ocasiones, se puede necesitar cirugía si los medicamentos no surten efecto y ésta puede implicar:

  • Colocar un filtro en la vena más grande del cuerpo para impedir que coágulos de sangre viajen a los pulmones.
  • Extraer un coágulo de sangre grande de la vena o inyectar medicamentos trombolíticos.

Expectativas (pronóstico)

Muchas trombosis venosas profundas desaparecen sin problema, pero pueden reaparecer. Algunas personas pueden presentar dolor e hinchazón prolongados en la pierna, conocido como síndrome posflebítico.

Usted también puede presentar dolor y cambios en el color de la piel. Estos síntomas pueden aparecer de inmediato o es posible que no los presente durante uno o más años después de esto. El uso de medias apretadas (de compresión) durante y después de la trombosis venosa profunda puede ayudar a prevenir este problema.

Los coágulos en el muslo son más propensos a desprenderse y viajar a los pulmones (embolia pulmonar o EP) que los coágulos de sangre en la parte inferior de la pierna u otras partes del cuerpo.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si tiene síntomas de trombosis venosa profunda.

Acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si tiene trombosis venosa profunda y presenta:

  • Dolor torácico
  • Expectoración con sangre
  • Dificultad respiratoria
  • Desmayo
  • Pérdida del conocimiento
  • Otros síntomas graves

Prevención

Use las medias de descanso que el médico le recetó. Le ayudarán a mejorar la circulación en las piernas y reducir el riesgo de complicaciones de los coágulos de sangre.

El hecho de mover las piernas con frecuencia durante los viajes largos en avión, en automóvil y en otras situaciones en las cuales uno esté sentado o acostado por períodos de tiempo prolongados también puede ayudar a prevenir la trombosis venosa profunda. Las personas que están en muy alto riesgo de coágulos sanguíneos se pueden beneficiar de las inyecciones de heparina cuando estén en un vuelo que dure más de cuatro horas.

No fume. Si es fumador, deje el cigarrillo. Las mujeres que estén tomando pastillas anticonceptivas o estrógenos tienen que dejar de fumar.

Nombres alternativos

Coágulo en las piernas; TVP; DVT; Tromboembolia; Síndrome posflebítico; Síndrome postrombótico