Algunas reglas básicas para los cuidadores

Algunas reglas básicas para los cuidadores

A veces estamos tan preocupados por el bienestar de la persona a la que estamos cuidando, que olvidamos nuestras propias necesidades. “Quemamos la vela por los dos extremos” y acabamos exhaustos, emocionalmente estresados o enfermos, y comprometemos nuestra propia calidad de vida y nuestra capacidad para cuidar de nuestro familiar.

Algunas reglas básicas para los cuidadores

 Conservar nuestra propia salud física y emocional es algo que nos debemos a nosotros mismos y que le debemos a nuestras familias. Podemos lograrlo si:
  • Dormimos lo suficiente
  • Seguimos una dieta saludable;
  • Hacemos ejercicio y nos mantenemos en forma;
  • Elegimos a los profesionales de asistencia sanitaria adecuados y nos hacemos chequeos médicos con regularidad;
  • No abusamos del alcohol ni de las drogas;
  • Tenemos una vida social activa con familiares y amigos;
  • Intentamos lograr nuestros propios objetivos;
  • Buscamos ayuda por parte de familiares, amigos, profesionales;
  • Utilizamos servicios, a domicilio y basados en la comunidad, adecuados.

No olvide que es normal sentirse enfadado, frustrado, o deprimido de vez en cuando. Cuidar de una persona necesitada puede ser una tarea difícil además de una tarea gratificante. Si se siente estresado, enfadado, o deprimido:

  • Tómese un respiro. Aléjese de la situación en cuestión, aunque sólo dé la vuelta a la manzana;
  • Hable con alguien de confianza;
  • Llame a un número de atención personal;
  • Hable con su médico u otro profesional de la salud;
  • Escriba sus sentimientos en un diario.

Si encuentra que está enfadado o deprimido con frecuencia o que sus emociones empiezan a estar fuera de control, puede intentar recibir consejo profesional, o descansar de su labor de cuidador mediante la utilización de servicios de alivio de la carga, grupos de ayuda para cuidadores, y servicios de ayuda a domicilio.

Cómo explicar el cancer a los niños

Cómo explicar el cancer a los niños

Al conocerse el diagnóstico de la enfermedad, es normal que los padres se sientan confusos, ansiosos, desorientados, y totalmente perdidos delante de la complejidad que supone el lenguaje del diagnóstico así como las terapias de tratamiento. Por esa razón, es necesario que los padres se preparen, se informen, y se enteren de lo más mínimo detalle acerca de la enfermedad, para que la aceptación de enfermedad de su hijo sea más tranquila y más controlada. Hable con el médico de tu hijo. Su experiencia te servirá de consuelo y apoyo. Es importante que los padres hablen con su hijo acerca del cáncer, de una forma clara, sincera, y sin sobresaltos. Considere la opinión del médico especialista. Él sabrá decir cuál puede ser el momento más conveniente para que tu hijo sepa lo que tiene. Así cuando llegue el momento, los padres podrán pasar seguridad y tranquilidad a su hijo.

No existe razón para desesperarse. Las energías deberán estar centradas en la solución de la enfermedad y no en la búsqueda de las posibles causas. Hay que luchar por la cura y no por buscar culpables.

Cómo explicar el cáncer a un niño

Se puede explicar el cáncer a un niño de distintas formas, según la edad que tenga, ya que un niño de 2 años no entenderá lo mismo que otro de 5 o de 8 años. Aparte de eso, hay que tener en cuenta que cada niño es un mundo distinto, y por eso hay que encontrar la forma apropiada para contárselo a cada uno de ellos. Nosotros hemos encontrado algunas pistas que os podrá ayudar:

– Por más que los padres intenten explicar a un niño de 2 años qué es el cáncer, él no lo entenderá. Sabrá que tiene una «pupa» que necesita ser curada, sin más. A esta edad, lo que ellos necesitan es sentir que sus papás están ahí y que les protegen. Necesitarán mucho apoyo, ánimo, y fuerza, principalmente cuando se le tenga que pinchar, hacerle una prueba molesta, o acudir muchas veces al médico y al hospital.

A partir de los 5 años de edad, el niño ya entenderá algo más acerca del concepto de enfermedad, principalmente cuando la vive. A esta edad, probablemente querrá saber el por qué la padece. Explícale que el por qué no es importante. Que sí lo es su cooperación y colaboración en el tratamiento. Dígale que el cáncer son células «malas» y que el tratamiento hará con que las células «buenas» acaben con ellas. Hay que transmitirle confianza, a través de actitudes positivas.

A partir de los 7 años de edad, el niño comprenderá mejor la enfermedad. Ya se puede hablar abiertamente con él acerca del tema y hacerle entender que la cura también dependerá de su colaboración. A esta edad, el niño ya expresará mejor lo que siente, sus miedos, sus dudas, y difícilmente mostrará resistencia para hacer alguna analítica o a tomar los medicamentos, aunque conozca sus efectos.

En cualquier caso y a la edad que sea, es fundamental el cariño y el apoyo de la familia. Los niños quieren sentirse protegidos y arropados.

Las reacciones del niño al cáncer

Cómo reaccionará el niño cuando sepa que tiene una enfermedad que le hará estar o visitar al hospital muchas veces, es una incógnita. Todo dependerá de la forma de ser del niño, de su estado de ánimo, del apoyo médico y familiar que tenga, del tipo de cáncer que padece, y de la evolución del tratamiento. El dolor, bien como la duración de la enfermedad, son factores muy difíciles de ser vividos para un niño. Y si a eso se añade que tenga que estar más separado de sus padres, de sus amigos, compañeros del colegio, es todavía peor.

La postura de la familia es muy importante para la evolución del tratamiento. Hay que pensar que todo se supera cuando se mantiene el buen ánimo y la esperanza. Si tienes un hijo que padece de cáncer y se encuentra en el hospital, trate de crear un buen ambiente para él. Busca distraerle como puedas, con juguetes, «amiguitos» de peluche, dibujos para colorear, y con premios por cada prueba superada. Es necesario que emplees una rutina, por ejemplo, para estudiar y hacer los deberes del colegio. Si encuentras conveniente invita a algunos de sus amiguitos a que vengan a visitarlo. Le encantará compartir sus experiencias con ellos, y así «desahogarse». Poco a poco el niño se irá adaptando a la nueva y temporal situación, y la vida familiar y social se va normalizando. Lo importante es que todos estén unidos para superar la enfermedad.

Preguntas y Respuestas sobre el sueño

Preguntas y Respuestas sobre el sueño

Las personas mayores tienden a irse a cama antes y a levantarse más pronto que cuando eran más jóvenes. Mostramos preguntas y respuestas sobre el sueño. Cuando las personas envejecen disminuyen los períodos de sueño profundo. Sin embargo, aunque la cantidad de sueño necesario cambia a lo largo de la vida de una persona, de manera que los niños y adolescentes necesitan dormir más que los adultos, el tiempo total de sueño se reduce sólo ligeramente con respecto al de las personas más jóvenes (de 7 a 9 horas de sueño). La investigación ha demostrado que el sueño permanece constante a lo largo de la edad adulta. Generalmente las personas mayores empiezan a sentir más sueño por la tarde y se levantan más pronto por la mañana que cuando eran más jóvenes.

La edad por sí misma no causa problemas de sueño. Las alteraciones de sueño, levantarse cansado cada día y otros síntomas del insomnio no son una parte normal del envejecimiento. No importa la edad que uno tenga, es esencial dormir la cantidad de tiempo adecuada para el bienestar físico y emocional.

¿Para qué sirve dormir, cuál es su objetivo?

El sueño permite a nuestro cuerpo descansar y recuperar energía. Al igual que la comida y el agua, es esencial dormir lo suficiente para mantener una buena salud y calidad de vida.

¿Es normal que las personas mayores duerman mal?

Muchas personas piensan que esto es así, pero no es cierto. De hecho, muchas personas mayores saludables indican tener pocos o ningún problema de sueño. El patrón de sueño cambia cuando envejecemos, pero las alteraciones del sueño y levantarse cansado cada día no son parte del envejecimiento normal.

¿Cuáles pueden ser las causas que dificulten o impidan el sueño?

Existen muchas explicaciones posibles:

  • Las personas mayores podrían producir y secretar menos melatonina, hormona que favorece el sueño.
  • Enfermedades (física o mentalmente) como problemas cardíacos o pulmonares o enfermedades neurológicas como Parkinson o demencia, así como depresión.
  • Dormir mucho durante el día.
  • Dolor asociado por ejemplo a la artritis, cáncer, etc.
  • Ansiedad o preocupación.
  • Efectos secundarios de algunos medicamentos.
  • Eventos vitales estresantes como la pérdida de la pareja, la jubilación.
  • Cambios en la actividad o en la vida social.
  • Mayor sensibilización ante cambios en el ambiente, como ruidos.
  • Malos hábitos: mal patrón de sueño, consumo de alcohol antes de irse a dormir, dormir durante el día, etc.
  • Necesidad frecuente de orinar y problemas de incontinencia pueden ocasionar despertares frecuentes.

¿Qué ocurre cuando una persona no ha dormido bien?

Es más probable que esa persona:

  • Esté irritable.
  • Tenga olvidos y problemas de memoria.
  • Se sienta deprimido.
  • Es más probable que tenga caídas o accidentes.
  • Se sienta cansado, con pérdida de energía.
  • Tenga sueño durante el día.
  • Reducción de la capacidad de atención.
  • Disminución de la coordinación motora.
  • Mala ejecución de tareas.
  • Disminución de la capacidad para adaptarse.
  • Consuma medicamentos para dormir.
  • Se levante confuso.

Además, puede producirse un incremento de la morbilidad, disminución de la calidad de vida de la persona y puede aumentar el riesgo de mortalidad.

¿Cuáles son las quejas más habituales sobre el sueño en personas mayores?

Muchas personas mayores presentan las siguientes quejas:

  • Desear irse a la cama más temprano.
  • Tardar más en quedarse dormido.
  • Despertarse muchas veces por la noche.
  • Sueño más ligero.
  • Despertarse temprano y no ser capaz de volver a dormirse.
  • Despertarse cansado.
  • Necesitar dormir siesta durante el día.

¿Que trastornos de sueño pueden ocurrir?

Si una persona presenta algún trastorno del sueño será difícil que consiga dormir bien. La prevalencia de trastornos del sueño aumenta con la edad debido a una variedad de factores.

  • Imsomnio:
    • Es el trastorno de sueño más frecuente.
    • Problemas para quedarse dormido y para mantenerse dormido.
    • El DSM-IV define el insomnio primario como una queja que dura al menos un mes de dificultades en iniciar o mantener el sueño o de que este no sea reparador (APA, 1994).
    • Puede ser primario o secundario. Si el problema para dormir se debe a dolor o al malestar asociado a una enfermedad por ejemplo, el insomnio es secundario. Si no existen otros factores el insomnio es primario. En uno de los pocos estudios en los que se ha analizado el efecto del insomnio sobre la calidad de vida de las personas mayores se ha encontrado que el insomnio secundario influye más negativamente sobre la calidad de vida que el insomnio primario.
    • Puede ser a corto plazo si su duración es de menos de un mes y podría ser el resultado de un problema de salud física o psicológica o de un determinado cambio como ser cambiar de domicilio. Sin embargo, si la situación se mantiene durante más de un mes se considera insomnio crónico.
    • Existen muchas causas para el insomnio, aunque la más común entre las personas mayores es levantarse por la noche para ir al baño.
    • Aunque la depresión y el insomnio están frecuentemente relacionados, actualmente no está claro qué causa qué.
    • Es más frecuente en mujeres que en hombres.
  • Apnea del sueño.
    • Es una afección caracterizada por episodios de suspensión de la respiración durante el sueño.
    • Si es grave podría ocasionar que la persona se despertara con frecuencia por la noche y estuviera somnoliento durante el día.
    • Es más frecuente en personas con sobrepeso.
  • Mioclonías.
  • Síndrome de piernas inquietas.
    • Son sensaciones extrañas en las piernas y una urgencia irresistible para moverlas con el fin de aliviar esas sensaciones.
    • Provoca que la persona tenga que mover las piernas cuando está en la cama, provocando que la persona duerma mal y esté somnoliento durante el día.
    • Es una condición común en personas mayores.
    • Esto con frecuencia hace que sea duro para ellos quedarse dormidos o mantenerse dormido y causa sueño durante el día.
    • Puede estar asociado a varias situaciones, como déficit de hierro, fallo renal y diálisis, embarazo y alteraciones en los nervios.

Recomendaciones para dormir bien

  • Acudir al médico.
  • Mantener un horario regular. Es importante acostarse y levantarse a la misma hora cada día.
  • Establecer una rutina antes de acostarse. Se trata de hacer las mismas cosas cada noche para que el cuerpo empiece a notar que es hora de ir a dormir. Algunas personas ven las noticias, otras leen o se dan un baño caliente.
  • Evitar dormir durante el día, ya que puede dificultar el dormir por la noche. Y, en caso de que quedarse dormido durante el día, que la siesta sea de corta duración. Para muchas personas echarse una siesta corta durante el día les ayuda en el rendimiento del resto del día. Lo ideal es que la siesta sea corta, entre 15 y 30 minutos y evitar dormir cuando la tarde haya avanzado mucho porque eso puede dificultar el poder dormir por la noche.
  • Realizar ejercicio regular todos los días, pero evitando realizar éste por la tarde/noche ya que puede provocar activación del cuerpo.
  • Evitar comidas copiosas o picantes por la noche. Intentar cenar al menos tres horas antes de irse a la cama y no consumir muchas calorías.
  • Minimizar el consumo de líquido antes de comer. Limitar lo que bebes dentro de una hora u hora y media antes de irse a la cama con el objetivo de que el sueño no se vea interrumpido por la necesidad de ir al baño.
  • Evitar por la tarde el consumo de bebidas excitantes como el café y el té o alimentos excitantes como el chocolate. Evitar también el alcohol.
  • Evitar fumar. La nicotina es estimulante. Si no puede dejar de fumar, evitar hacerlo en las tres horas anteriores a irse a la cama.
  • Conseguir que el lugar donde duerme sea seguro y cómodo. De manera que se asegure de que todas las puertas estén cerradas con llave, que el dormitorio esté bien ventilado y sin ruidos ni luces y que la cama y la almohada sean cómodas.
  • Utilizar ropa para dormir que sea cómoda y confortable.
  • Usar el dormitorio sólo para dormir. Si no consigue dormir es mejor levantarse y cuando empiece a notar que se queda dormido volver a la cama.
  • Evitar las preocupaciones que pueden dificultar el sueño.
  • Evitar ponerse nervioso o preocuparse cuando no puede dormir.
  • Practicar la relajación y aprender a manejar el estrés y la ansiedad.
  • Eliminar los mitos y creencias erróneas respecto al sueño.
  • Tomar medicación para dormir si ésta es necesaria y es pautada por el médico.

Mitos relacionados con el insomnio

Existen algunos mitos relacionados con el sueño. Un problema menor con el sueño se puede convertir en un problema mucho más grave si están presentes una serie de creencias y actitudes irracionales respecto al sueño.

  1. Se debe pasar más tiempo en la cama para conseguir dormer más. Uno debe irse a la cama solo cuando se tenga sueño. Si no se queda dormido en los siguientes 20 minutos debe levantarse de nuevo de la cama, salir de la habitación y hacer algo que le ayude a relajarse. En cuanto tenga sueño de nuevo, vuelva a la cama.
  2. Cuando existen problemas para dormir hay que intentar quedarse dormido con mayor fuerza. Muchas personas con insomnio intentan quedarse dormidos con todo su empeño, aunque lo importante es enseñar al cuerpo y a la mente a estar relajadas en el momento de irse a la cama. Tomar un baño, cenar algo ligero o leer antes de irse a la cama puede ayudar a relajarse.
  3. Se necesitan 8 horas de sueño para funcionar bien durante el día. La mayoría de los adultos necesitan una media de 7-8 horas de sueño cada noche. Aunque una mala noche de sueño no tiene por qué arruinar nuestro día. La mayoría de las personas con insomnio continúan funcionando bien después de no dormir una noche.
  4. No puedo predecir cómo voy a dormir. El sueño está formado por ciclos que se repiten a lo largo de la noche, esto hace que el sueño se pueda predecir. Uno duerme mejor cuando se va a la cama y se levanta a la misma hora cada día.
  5. A una mala noche de sueño siempre le sigue una buena noche de sueño. Una buena noche de sueño generalmente ayuda a dormir bien otra vez la noche siguiente. Se sentirá mejor y más relajado estará menos preocupado por el sueño.
  6. El insomnio no me permite tener una vida agradable. La mayoría de las personas con insomnio tienen una vida normal y agradable. El insomnio es un reto pero no es una barrera que impida mantener una vida agradable.
  7. Estoy mejor tomando pastillas para dormir. Las pastillas para dormir pueden proporcionar un alivio a corto plazo del problema de suelo, aunque también pueden provocar efectos secundarios. Podrían ser más efectivas otras opciones de tratamiento. Lo mejor es consultar con el médico y no automedicarse.
  8. El insomnio afecta gravemente a la salud. El insomnio es poco probable que cause graves problemas de salud, aunque podría estar relacionado con otros problemas médicos que pueden afectar a la salud como la depresión.
  9. Mi sueño es cada vez peor y nadie puede ayudarme. El insomnio puede ser tratado con una alta tasa de éxito. Hay profesionales especializados en estos problemas que ayudará a decidir el tratamiento más adecuado en cada caso.
Añade más frutos secos a tu dieta

Añade más frutos secos a tu dieta

Las nueces, las almendras, los cacahuates (maníes) y las avellanas son sólo algunos de los frutos secos de cáscara dura que pueden hacerte agua la boca, tan sólo pensando en ellos. Se les llama frutos secos porque en su parte comestible poseen menos del 50% de agua. A pesar de su elevado contenido de lípidos (grasas), ofrecen una composición atractiva desde el punto de vista nutricional, ya que son ricos en ácidos grasos no saturados, que tienen beneficios para la salud.

Por eso, durante los últimos años, cada vez más estudios y publicaciones se han ocupado de los frutos secos y han dado a conocer distintos beneficios de los frutos secos, por ejemplo para la salud del corazón o para la fertilidad del hombre. Como contrapartida, los frutos secos siempre han sido conocidos por su alto contenido de calorías, que podría atentar contra cualquier dieta para bajar de peso o mantener el peso deseado.

Ahora, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores del Instituto Universitario de Investigaciones en Atención Primaria Jordi Gol de Tarragona, en España, ha reafirmado los beneficios de agregar un puñado de frutos secos en las comidas diarias y demuestra que si se los consume dentro de una dieta saludable y variada no contribuyen al sobrepeso.

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en el medio especializado American Journal of Clinical Nutrition, los investigadores combinaron la información de 31 ensayos clínicos internacionales y descubrieron que existía muy poca diferencia en el peso o la circunferencia de la cintura, entre grupos que siguieron una dieta normal y aquellos que siguieron una opción enriquecida con frutos secos.

En los ensayos clínicos revisados, a los participantes se les había asignado al azar una alimentación normal o una versión enriquecida con frutos secos (a menudo, esos productos reemplazaban otros alimentos), con un seguimiento de dos semanas a cinco años.

Tras analizar los datos, los investigadores encontraron que quienes habían consumido más frutos secos adelgazaron unos 0.63 kilogramos y perdieron casi 1.27 centímetros de circunferencia de cintura, comparado a los que habían consumido una dieta normal, aunque esas diferencias podrían atribuirse al azar.

Del mismo modo, los resultados obtenidos respaldan la idea de que incorporar frutos secos en la dieta ayuda a prevenir problemas cardiovasculares, aunque los investigadores aclaran que no se trata de agregar estos frutos secos a una dieta de mala calidad sino que, para proteger la salud del corazón, es necesario incorporarlos a una alimentación saludable, rica en frutas, verduras y aceite de oliva, por ejemplo, similar a la dieta mediterránea.

Por eso, antes de correr en busca de tus frutos secos preferidos, recuerda que también es cierto que tienen muchas calorías. Por eso lo ideal es agregarlos en lugar de otras comidas y tomar siempre porciones pequeñas, para evitar subir de peso.

Para que puedas orientarte a la hora de elegir qué fruto seco incorporarás en tu dieta, a continuación encontrarás una breve lista de frutos secos con sus valores nutritivos principales, incluyendo, por supuesto, las calorías que aportan a tu dieta.

Frutos Secos Calorías x 100g Fibra x 100g Carbohidratos  x 100g Proteínas x 100g
Almendras 578 cal 11.98 5.53 21.26 g
Avellana 628 cal 9.7 g 4.82 g 14.95 g
Castañas frescas 231 cal 8.1 g 37.41 g 2.42 g
Maní/cacahuate 691 cal 9.6 g 4.43 g 9.17 g
Nueces 654 cal 6.7 g 2.67 g 15.23 g
Nueces de Brasil 656 cal 7.5 g 2.58 g 14.32 g
Pistacho 557 cal 10.3 g 9.31 g 20.61 g

Un puñado de frutos secos puede servirte como una merienda saludable entre una comida y otra. O le dará una textura diferente a una ensalada corriente, o hasta al cereal del desayuno. Con un poco basta, ya ves todas las calorías que contienen por cada 100 gramos. Invítalos a tu mesa ¡y a disfrutar!

Consejos para decirle a un niño que el abuelo tiene Alzheimer

Consejos para decirle a un niño que el abuelo tiene Alzheimer

Nos hacemos eco de este fantástico artículo escrito en el eltallerdemismemorias.wordpress.com,

Hace poco una señora me preguntaba: “Roberto, ¿cómo le digo a mi nieto que el abuelo tiene Alzheimer?”; Uff! qué pregunta! ¿verdad?; pues la verdad es que ante todo hay que investigar un poquito sobre la edad del niño, el ambiente familiar que rodea al niño, la relación que tiene con el abuelo, los síntomas que refiere el enfermo …y miles de cosas más; pero si a usted, por casualidad, se lo ha preguntado alguna vez, damos una serie de pautas básicas que le puedan ayudar a afrontar esa difícil pregunta que le pueda hacer un niño.

A veces los niños no preguntan directamente, pero sí demuestran preocupación porque su ser querido los llamó por los nombres equivocados. Y es que los niños intuyen más de lo que a menudo nosotros nos podamos dar cuenta. Ellos no pueden entender exactamente lo que le pasa al enfermo, pero es importante informarles de forma apropiada a su edad.

Veamos entonces los siguientes consejos:

  • Explicar la enfermedad de manera que los niños puedan entenderla. La palabra “Alzheimer” puede no significar mucho para los niños, y la palabra “enfermedad” puede hacer que suene como si se pudiese curar. Considere la posibilidad de decir algo así como: “El abuelo tiene un problema de memoria … Las personas no saben hacer de todo, y algunas personas no saben utilizar muy bien su memoria”. Explique que mucha gente necesita ayuda con la edad, pero asegúrese de hacer hincapié en el hecho de que aunque su ser querido necesita ayuda para recordar las cosas no significa que él o ella no es capaz de hacer nada más.
  • Trate de no salir por la tangente, pero afronte los miedos comunes que pueda manifestar el niño. Usted sabrá cuánta información necesitan los niños por el tipo de preguntas que hacen. Esfuércese para responder abierta y honestamente pero no comparta más de lo necesario, como por ejemplo, hablarle sobre detalles acerca de la última etapa de Alzheimer nada más ser diagnosticado de la enfermedad. Otro ejemplo: si un abuelo olvida el nombre de su hijo, le llama a él o ella por el nombre equivocado o le confunde con usted, el niño puede malinterpretarlo pensando que el abuelo no le quiere nunca más. Con cuidado, habrá que explicar que no es que él no lo ame, es que él no puede recordar las cosas que acaban de suceder, o incluso los nombres de las personas que más ama.
  • Por último, incluso si el niño no pregunta, hágale saber que el Alzheimer no es de ninguna manera una enfermedad contagiosa.  Haga hincapié en que la enfermedad no tiene nada que ver con gérmenes ni virus y que no puede ser contagiado por estar cerca del abuelo.

Ahora les daré una serie de sugerencias con las que dirigirse a los niños, por edades:

Hasta los 6 años:

  • “El abuelo tiene problemas para recordar cosas. Él podría olvidar su nombre, los nuestros, dónde ha puesto las llaves; lo llaman “Alzheimer” ¿Qué palabra más rara, verdad?. Ya sabes que a veces tú tienes que ser paciente con tu hermanito pequeño (primo o vecino) y no molestarte si él coge tu juguete o empieza a llorar sin motivo;  bueno, pues ahora tenemos que ser pacientes con el abuelo de la misma manera.”
  • Recuérdeles que a pesar de que el abuelo no podrá o no puede  decirlo, todavía le quiere y él quiere a su abuelo.
  • Conteste sus preguntas tan honestamente como sea posible. Si usted no sabe la respuesta, o se pregunta cómo decirlo, pregúnteme si lo considera oportuno.

De 6 a 12 años:

  • Comience con la conversación anterior; puede añadir que la enfermedad lleva el nombre de un médico que ayudó a entender lo que le está pasando al abuelo. Muéstreles imágenes si están interesados; podemos dejarles ver cómo funciona el cerebro y lo que le pasa al del abuelo.
  • Explique que la enfermedad de Alzheimer no es contagiosa,pero que se empeora con el tiempo.
  • Se quedan más tranquilos si les hacemos ver que nosotros vamos a hacerles saber lo que está pasando en cada momento.
  • Anímelos a no evitar su abuelo. Dígales que no es tan difícil o tan terrible como algunos piensan, y aunque se pueda olvidar de quién eres y ni siquiera saberquién son ellos, siguen siendo su familia, y en muchos aspectos, todavía están allí.
  • Deles la opción de visitar o no visitar al abuelo; a que permanezcan a su lado durante unos minutos; a que expresen cuándo se sienten incómodos.
  • Hágales saber que pueden sentarse juntos sin hablar, mirando a los pájaros o comer helado, para que sean los propios niños los que encuentren su propio camino, su nueva forma de relacionarse con su abuelo.

A partir de 12- adolescencia:

  • Invíteles a explorar por sí mismos los detalles de la enfermedad, proporcionándoles los nombres de algunos sitios web, películas o vídeos que se acercan a la enfermedad de Alzheimer desde diferentes perspectivas.
  • Anímelos a hacer un reportaje sobre el Alzheimer para la escuela o escribir sobre ella en la clase de Inglés, de lengua, de tutoría, …
  • Deles un diario para anotar sus sentimientos y recuerdos.
  • Anímelos a encontrar maneras de mantener “sano” al abuelo, contando sus historias, preguntando por sus labores de cuando era joven, viendo con él fotos.
  • Hable acerca de las cosas que le dan miedo. Motívelo. Comparta sus temores con él: que no vas a ser capaz de llegar a más, de que va a morir sin decirle las cosas que querías decirle …Hay en ocasiones que Alzheimer, irónicamente, puede unir a las familias. Así que hable de ello con los niños; haga preguntas; acepte el amor y el apoyo que le brindan. Conozco el caso de una señora que me dijo que su madre enferma de Alzheimer vivía con ella,su marido y sus hijas durante los últimos 3 años de su vida, y  que sus hijas adolescentes aprendieron mucho acerca de la enfermedad, pero lo más importante es que aprendieron mucho sobre su familia.

Por último, no quiero perder la ocasión para recomendarles una página web que a mí, particularmente, me gusta mucho: Lola & Alz, proyecto creativo infantil sobre la enfermedad de Alzheimer, desde la cual se pretende:

  1. Desestigmatizar esta enfermedad entre la infancia
  2. Crear un compromiso social con la enfermedad
  3. Dignificar a nuestros mayores

Dentro del proyecto pueden encontrar un libro simplemente genial que viene al caso de lo que hoy les he estado hablando: La cajita de música de Lola donde se muestra la enfermedad de Alzheimer desde la visión de los más pequeños, “sus miedos, su labor dentro de la familia, su infinito amor hacia los mayores…”

Escrito por:

Acerca de eltallerdemismemorias

Pedagoga. Especialista en formación de adultos, gerontología educativa y Alzheimer; Investigación sobre envejecimiento y educación de mayores; Publicación del libro de ejercicios «Para que no se olvide» Vol. I y II (a través de «Foro Qpea»); actualmente trabajando en el volumen III. Diseño e implementación de programas sobre memoria y mantenimiento cognitivo en mayores, para diferentes asociaciones, instituciones y empresas. Formadora de programas para personas dependientes, con problemas de inserción social y laboral en diversos Servicios Sociales de Base de Navarra, así como en EISOL. Actualmente colaboro con la empresa consultora ARETé- Activa en el proyecto «Apoyo psicosocial, atención relacional y comunicativa en instituciones» de formación de adultos y capacitación de personal trabajador de instituciones y residencias.

Movimientos para combatir la osteoartritis

Movimientos para combatir la osteoartritis

Las manos se encuentran entre las áreas del cuerpo más afectadas por la osteoartritis. Y aunque esta enfermedad de las articulaciones, en ocasiones puede limitar tu capacidad de movimientos, una forma de combatir las molestias que genera es, precisamente, moverlas. Toma nota de estos sencillos ejercicios para las manos, para que puedas mantenerlas activas.

La osteoartritis es una enfermedad de las articulaciones que afecta al cartílago, ese tejido resbaladizo que cubre los extremos de los huesos y les permite deslizarse suavemente el uno contra el otro y amortiguar los golpes que se producen con el movimiento físico.

La osteoartritis puede ocurrir en cualquier articulación, pero se produce más a menudo en las manos, las rodillas, las caderas y la columna. La capa superior del cartílago se rompe y se desgasta, lo que causa fricción, y consecuentemente dolor, y, de acuerdo a la severidad, inflamación (hinchazón), pérdida de movimiento y hasta problemas para conciliar el sueño. Incluso, con el tiempo, la articulación puede perder su aspecto normal.

Para combatir estas molestias, los médicos suelen combinar varios tratamientos, de acuerdo al estilo de vida y la salud de cada persona. Entre ellos y dependiendo de las articulaciones afectadas, el ejercicio y el control del peso pueden ser sumamente importantes, así como también un buen descanso y el cuidado de las articulaciones.

Por supuesto, el médico también podría recomendarte alguna(s) medicina(s) para controlar las molestias y, en los casos más graves, tal vez hasta sea necesaria una cirugía. Pero antes de llegar a eso, puedes aprender técnicas y movimientos para controlar el dolor sin medicamentos.

Por ejemplo, para aliviar las molestias en las manos  si tu médico te ha confirmado que tienes osteoartritis–y eso incluye muñecas y dedos- comienza calentando tus manos en agua tibia por unos minutos. Eso te ayudará a disminuir el dolor y te permitirá tener más flexibilidad a la hora de hacer los ejercicios. Luego, presta atención a los siguientes movimientos que deberías practicar a diario (esto es importante ya que la clave de éxito es la constancia). Ten en cuenta que debes comenzar de a poco e incrementar la exigencia a medida que vayas fortaleciendo los músculos.

Te proponemos algunos movimientos para combatir la osteoartritis

1. Cierra el puño con el dedo pulgar sobre los demás y mantén la mano así de 30 a 60 segundos, luego estira los dedos hasta tener la mano abierta. Repite el ejercicio al menos 4 veces con cada mano.

2.  Apoya la mano sobre la mesa, primero relajada y luego estira lo más posible los dedos tratando de que la palma quede estirada tocando la superficie de la mesa. Mantenla de 30 a 60 segundos y relaja la mano. Repite el ejercicio mínimo 4 veces con cada mano. Otra opción de este ejercicio es comenzar con la mano cerrada y luego abrirla. Puedes elegir el que más te agrade o alternarlos para no hacer todos los días el mismo.

3. En la misma posición, con la palma sobre la mesa y los dedos estirados, comienza levantando el dedo pulgar y bajándolo lentamente. Luego haz lo mismo con cada dedo y al finalizar puedes levantar los cinco dedos juntos y bajarlos lentamente. Repite este movimiento de 8 a 12 veces con cada mano.

4. Otra variante del ejercicio anterior es mover los dedos de forma horizontal (no vertical). Es decir, con la mano extendida sobre la mesa y la palma hacia abajo, separa el pulgar de los dedos y luego acerca los demás dedos al pulgar, uno por uno.  Finalmente, vuélvelos a separar uno por uno del pulgar hasta regresar a la posición inicial.

5. Ahora, apoya todo el antebrazo hasta la mano y luego comienza a girar la palma sin mover el brazo, primero hacia arriba y luego hacia abajo. Repite este movimiento al menos 4 veces con cada mano.

6. Mantén la mano con la palma frente a ti y cierra los dedos tratando de tocar la base de los mismos con tus uñas. Sostén esa posición de 30 a 60 segundos y estíralos nuevamente. Repite el ejercicio al menos 4 veces con cada mano.

7. En la misma posición, con la palma frente a ti, estira el dedo pulgar lo más posible, alejándolo de los otros dedos, y luego ciérralo con la intención de llegar a tocar la base del dedo meñique. Mantén las posiciones de 30 a 60 segundos y repite el movimiento al menos 4 veces con cada mano.

8. Sigue con la palma frente a ti. Ahora, el desafío es tocar la punta de cada dedo con tu dedo pulgar formando una O. Comienza con el índice y sigue hasta el meñique, ¡pero despacio! Debes mantenerte de 30 a 60 segundos formando la O con cada dedo. Como en los casos anteriores, repite el movimiento al menos 4 veces con cada mano.

9. La pelotita. Un ejercicio muy conocido para mantener la movilidad de las manos es presionar una pelota o esponja y luego aflojar. Esto puede resultar muy bien, pero debes tener ciertos cuidados. En principio, si tu dedo pulgar está lesionado, entonces no es conveniente que lo hagas. Si no es así, recuerda que debes repetir el ejercicio de 10 a 15 veces con cada mano, pero luego descansar por 48 horas antes de volver a hacerlo.

10. Por último, para relajar las manos, ponlas una contra otra presionándolas suavemente entre sí. Luego, deja de apretar pero mantén las manos unidas y levanta los codos hasta que sientas que se estira la parte inferior del brazo. Sostén esa ligera tensión mientras cuentas hasta seis y repite lo mismo pero manteniendo sólo los dedos unos contra otros. Al terminar, si quieres, también puedes aplicar agua tibia sobre tus articulaciones para calmar las molestias.

¿No te gustan los ejercicios, te aburren o te olvidas cómo hacerlos? Pues no es motivo para dejar los dedos quietos. Voy a contarte un secreto que no es difícil de recordar: jugar con masilla, como las que usan los niños de la familia, quizás tus propios nietos, también te ayuda a mover y a fortalecer tus manos, no tienes que acordarte de ningún movimiento en particular, sólo dejarte llevar por tu creatividad. ¿Qué estás esperando? ¡Vamos, pon manos a la obra para combatir ese dolor!