Cual es el perfil profesional de nuestro trabajador social

Cual es el perfil profesional de nuestro trabajador social

Nuestro trabajador social tiene un papel fundamental en el Servicio de Ayuda a Domicilio promoviendo cambios, paliando situaciones y previniendo la aparición de problemas entorno a nuestros usuarios. También realiza las tareas de coordinación y gestión del servicio en el domicilio.

Nuestros trabajadores sociales, hacen un estudio de las necesidades de los usuarios, valoran la situación y la idoneidad del recurso, elaboran el plan de tareas en función de las necesidades, así como la gestión y tramitación del mismo. Una vez que está en alta el servicio, son las responsables del seguimiento y evaluación del SAD, coordinando a las auxiliares domiciliarias.

Cuáles son las funciones de nuestro trabajador social:

  • Valorar las necesidades y recursos de la ayuda a domicilio.
  • Elaborar la programación y memoria anual del Servicio de Ayuda a Domicilio
  • Detectar, estudiar, diagnosticar los casos y proponer el tipo de servicio más adecuado a prestar en cada caso.
  • Difusión e información del servicio para la toma de decisiones

La trabajadora social antes de ofertar el servicio valorará las siguientes situaciones:

  1. Nivel de autonomía personal
  2. Situación personal y familiar
  3. Situación de la vivienda.
  4. Situación económica.
  5. Situación social.
  6. Otras circunstancias: Atención doméstica y atención persona.

Si deseas contratar nuestros servicios de Ayuda a Domicilio, puede ponerse en contacto con nosotros y evaluaremos su caso particularmente sin ningún compromiso.

Contagio emocional en pacientes de Alzheimer

Contagio emocional en pacientes de Alzheimer

Las personas con Alzheimer o con problemas prematuros de pensamiento y memoria tienden a imitar las emociones de las personas que les rodean, hallan los investigadores.

Esta transferencia de las emociones, conocida como contagio emocional, aparece intensificada en las personas con Alzheimer y con un declive mental relacionado con la enfermedad, según un equipo de la Universidad de California en San Francisco (UCSF). Y puede ser importante en el cuidado de estos pacientes, añadieron.

«La calma engendra calma», afirmó el Dr. Sam Gandy, director asociado del Centro de Investigación sobre la Enfermedad de Alzheimer Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, que no participó en el estudio.

El contagio emocional es una forma rudimentaria de empatía, que permite a las personas compartir y experimentar las emociones de las otras personas, comentó la investigadora principal, Virginia Sturm, profesora asistente en el departamento de neurología de la UCSF.

«Es una manera de trasmisión rápida de emociones entre personas e incluso sin que se den cuenta», explicó Sturm. Este proceso puede modelar la conducta y provocar cambios cerebrales, añadió.

En las etapas tempranas de Alzheimer y en las personas con problemas leves de pensamiento y de memoria, el contagio emocional aumenta, hallaron los investigadores. Es incluso más aparente en las personas con demencia, comentaron.

«En el Alzheimer y otros tipos de demencia creemos que algunas personas pueden experimentar un aumento de la sensibilidad ante las emociones de las otras personas», planteó Sturm.

«Al parecer, a medida que se deteriora la habilidad de la memoria y el pensamiento, se produce un aumento de otros procesos emocionales», indicó.

Esto significa que si los cuidadores están ansiosos o enfadados, los pacientes captarán y copiarán esas emociones.

Por otra parte, si el cuidador está tranquilo y alegre, los pacientes imitarán esas emociones positivas, afirmó Sturm.

«Este es un modo en que los pacientes de Alzheimer conectan con otras personas, aunque no entiendan cuál es la situación social», afirmó. «En el cuidado de los pacientes, quizá si los cuidadores están tranquilos y contentos ayudaría en gran medida a mantener a los pacientes tranquilos y contentos».

El Alzheimer es un trastorno cerebral relacionado con el envejecimiento que empieza lentamente y quita a la persona gradualmente la capacidad de seguir con su vida día a día. En Estados Unidos, un tercio de las personas mayores del país fallecen con Alzheimer u otro tipo de demencia, según la Asociación del Alzheimer (Alzheimer’s Association).

El estudio, publicado en línea el 27 de mayo en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, contó con la participación de 237 personas adultas. De ellos, 62 pacientes tenían problemas leves de memoria y pensamiento, y 64 tenían Alzheimer. El resto estaban sanos mentalmente.

Los participantes realizaron pruebas de detección de la depresión y otros problemas de salud mental, además de exámenes de IRM a fin de detectar cambios cerebrales relacionados con el contagio emocional.

Los investigadores hallaron que se producía un contagio emocional mayor en las personas con problemas mentales leves y Alzheimer, en comparación con las que no tenían estas enfermedades.

Este aumento del contagio emocional se produjo en paralelo con el incremento del daño en el lóbulo temporal derecho del cerebro, lo que refleja cambios biológicos en el sistema neural, halló el estudio.

«El lóbulo temporal derecho es importante para distintos aspectos de las emociones y de la conducta social», afirmó Sturm.

La depresión también fue mayor en las personas con problemas mentales leves y Alzheimer, halló el estudio.

Desde el punto de vista de un neurólogo, «es extraordinario que algo tan complejo como la percepción emocional se controle desde una parte tan localizada del cerebro», comentó Gandy.

«Además, lo clásico ha sido considerar que es el daño en el lóbulo frontal el que provoca problemas emocionales», añadió Gandy. «Ahora sabemos que los lóbulos temporales pueden jugar un papel parecido».

¿Porque las vacaciones son tan importantes?

¿Porque las vacaciones son tan importantes?

De acuerdo con el especialista, entre los beneficios para la salud y la vida social se pueden mencionar:

  • Vivir más tiempo: tener al menos unas vacaciones al año, reduce en un 20% el riesgo de presentar problemas cardíacos.
  • Mejorar la salud mental: quienes se toman días libres frecuentemente son menos propensos a la depresión, la tensión y el cansancio.
  • Refrescar las relaciones: ayudan a revitalizar relaciones personales, de pareja, de familia e inclusive las relaciones laborales, al dejar en reposo el encuentro diario con los compañeros.
  • Encontrar inspiración: al estar en un ambiente distinto, el cerebro piensa diferente, de manera que se encuentran nuevas fuentes de inspiración y creatividad.
  • Ser más productivo: las personas pueden ser más efectivas durante las vacaciones para que los días sean provechosos. Además, al regresar descansados al trabajo, se mejora la productividad.
  • Compartir en familia: las vacaciones pueden son propicias para planificar actividades junto a la familia, donde se crean espacios para escucharlos y retomar los sueños en conjunto.
Respiro familiar, imprescindible para los cuidadores

Respiro familiar, imprescindible para los cuidadores

El 75 % de los cuidadores familiares de personas mayores o enfermos de Alzheimer tiene problemas de depresión, ansiedad, estrés. Por esa razón es crucial que el cuidador también se preocupe por sí mismo, que tenga momentos de descanso, que sepa delegar, pedir ayuda, que todos los días tenga un rato para él/ella, y todo eso no debe producirle sentimientos negativos, de culpabilidad o de egoísmo.

Beneficios para el cuidador

La utilización de este tipo de servicios es beneficiosa tanto para el cuidador como para la persona cuidada.

Al cuidador le permite:

  • Disfrutar de tiempo de descanso, ocio y tiempo libre.
  • Sustituir su rol como cuidador de forma temporal.
  • Atender facetas de la vida personal, laboral que a menudo quedan aparcadas y olvidadas.
  • Deshacerse del estrés y del cansancio
  • Solucionar o superar momentos personales de dificultad en la atención del familiar.
  • Evitar la ansiedad que puede generar el tener que pasar por una situación complicada y, a la vez, estar pendientes de los cuidados.

A la persona cuidada le beneficia porque:

  • Recibe atención profesional e individualizada.
  • Accede a terapias y tratamientos a los que a lo mejor, no podría en su entorno familiar.
  • Participa en ejercicios y actividades poco habituales en su vida diaria.
  • Queda asegurada la continuidad de sus cuidados, y una atención adecuada, durante los períodos de descanso o dificultad del cuidador.

Respiro familiar

La utilización del servicio de respiro familiar no es sinónimo de abandono, desinterés o egoísmo, sino de descanso, ayuda, apoyo, alivio y bienestar. Es lo que cuidadores y los cuidados se merecen y necesitan.

Si estás interesado en este tipo de soluciones temporales, ponte en contacto con nosotros para evaluar tu necesidad y poder ofrecerte el mejor resultado tanto para tí como para la persona que cuidas.

Envejecer en casa

Envejecer en casa

Es normal que en la última fase de la vida el ser humano busque permanecer en su propia casa. Sin embargo, esta inclinación implica grandes retos para el cuidado de la persona mayor, más aún si tiene algún grado de dependencia. Actualmente los servicios de ayuda a domicilio trabajan para adaptarse a las circunstancias de cada individuo y brindar un cuidado tan especializado como podría recibirlo una persona en una residencia especializada para mayores.

Pasar la vejez en casa es algo que la mayoría de personas desearían, de hecho la gerontología lo recomienda y a la vez señala que comunmente el abandono del entorno habitual deriva en situaciones de desarraigo que llevan a problemas emocionales como depresión o ansiedad. En este contexto, los cuidadores familiares han sido las personas que tradicionalmente se han responsabilizado de cuidar y velar por la salud del mayor en su propio domicilio. Sin embargo, debido a los cambios en los ritmos de vida, el aumento de personas mayores de 65 años y la dificultad de satisfacer las necesidades económicas, muchas personas no pueden permitirse renunciar a sus trabajos para cuidar a sus abuelos o padres. Por otra parte, aquellos que por su voluntad asumen este cuidado muchas veces terminan necesitando ayuda externa para cuidar su propia salud, principalmente debido a la cantidad de trabajo que el cuidado implica o porque combinan otro trabajo con esta labor. Es entonces cuando la ayuda a domicilio se presenta como una opción de cuidado. Pero esta alternativa tiene una gama o una escala de valoración muy amplia, la cual depende del grado de dependencia que la persona mayor presente. Esto a su vez implica una valoración de los conocimientos y profesionalización de quien presta los servicios de cuidado. Claramente, no es lo mismo cuidar a un mayor que se puede valer por sí mismo y que sólo necesita ayuda básica para cumplir tareas específicas, que cuidar a una persona con alzheimer o con una discapacidad severa. También es común que la ayuda a domicilio sea la principal alternativa cuando las personas mayores gran dependientes se niegan a ir a una residencia de ancianos, aún cuando éstas ofrezcan mayores beneficios.

Mejoramos su vida sin salir de su hogar

La oferta privada también tiene empresas de ayuda a domicilio en todas las comunidades que aseguran un servicio profesional de acuerdo a una valoración previa. Pero frente a los servicios públicos y privados los servicios informales crecen un poco descontroladamente debido al aumento de la demanda y a que el cuidado de los mayores se ha convertido en una clara oportunidad de trabajo en tiempos de crisis. Erróneamente muchos creen que el cuidado no necesita de mucho conocimiento, pero la realidad es que es necesario algún grado de profesionalización para atender con seguridad y bajo normas de seguridad y respeto a las personas mayores en su domicilio. Para hacer frente a esta situación los ayuntamientos y las consejerías de salud han estado brindando desde hace un par de años cursos de capacitación para cuidadores informales, buscando con eso conciliar las ofertas del mercado laboral con la necesidad de transformar el servicio de cuidado en una labor competente y que asegure el bienestar y la salud. Los expertos recomiendan exigir un contrato en el que se detallen las prestaciones que se incluyen en el servicio, los horarios estipulados y el precio total por la ayuda asistencial. Las tarifas dependen sobre todo del número de horas contratadas y del tipo de servicios solicitados. En conclusión tenga en cuenta los siguientes puntos:

  1. Diríjase a los servicios sociales de su Ayuntamiento. Pregunte sobre la información, requisitos y documentación para acceder a este servicio.
  2. Aunque es un servicio público, en algunos casos el beneficiario debe pagar un porcentaje, es una modalidad de co-pago.
  3. Asegúrese de que el cuidador tenga experiencia y una titulación; debe estar calificado para prestar ayuda especializada y cómo responder frente a una emergencia.
  4. No se aconseja seguir empresas que no entreguen factures o que no sean transparentes con la documentación.
  5. Exija un contrato por los servicios que la persona mayor necesita y compruebe que en él se incluyan los horarios y el coste.
  6. Todas las personas pueden brindar ayuda a domicilio en ámbitos como la limpieza doméstica, pero alguien sin experiencia en el ámbito socio-sanitario no está capacitado para administrar inyecciones, realizar curas o manipular sondas.
  7. La teleasistencia es una ayuda que se puede tener en cuenta en casos donde la dependencia de la persona mayor no sea muy alta.
  8. También otras tecnologías asociadas al entorno del hogar como la Domótica, llegar a ser útiles y complementarias para la vida en casa.

Si necesita ayuda en casa, Serdomas tiene la solución. Llámenos sin compromiso. Disponemos de personal cualificado para el cuidado de personas mayores y enfermos en todas sus fases. 

Autorización administrativa con el Nº. De Registro de Servicio S-3733 SERVICIO DE AYUDA A DOMICILIO SERDOMAS SISTEMAS; en las modalidades de:

  • Atención Doméstica y
  • Atención Personal,
  • Rehabilitación medico funcional a domicilio
Consejos para vestir y arreglar a una persona con Alzheimer

Consejos para vestir y arreglar a una persona con Alzheimer

Todo cuidador de una persona con Alzheimer, se ha enfrentado en alguna ocasión a la difícil tarea de vestir y arreglar al enfermo. Te mostramos en este artículo algunas tareas que puedes realizar para que el enfermo se sienta más orientado.

  1. Colocar en el armario sólo la ropa de temporada, identificando con dibujos donde se encuentra cada prenda (calcetines, ropa interior o camisas).
  2. Elegir con el enfermo que padece Alzheimer la ropa que va a ponerse al día siguiente, dejándola colocada en el orden en que deberá ponérsela.
  3. Hacer que el enfermo guarde sus cosas siempre en el mismo sitio. Así es más difícil que se le olvide y se evita que crea que se las han robado. Además, conviene tener una copia de los objetos personales más usados y necesarios por si acaso los pierde.
  4. Cambiar los botones y cremalleras por tiras de velcro y utilizar prendas de una sola pieza elásticas y no ajustadas.
  5. Es conveniente sustituir los zapatos de cordones por otros con cierre adhesivo, de suela antideslizante, sin tacones y de horma ancha.
  6. No anticiparse ni meter prisa. Dejar tiempo para que el paciente se vista él mismo y, si no es capaz, primero intentar darle órdenes sencillas sobre lo que debe hacer y recurrir a la imitación.
  7. No pensar que ya no puede hacer nada. Quizá el enfermo sea capaz de estirar el brazo para meter la manga, pero sólo necesita su indicación.
  8. Si el enfermo no se sostiene en pie o sentado, ponerle primero la ropa de la parte inferior mientras está en la cama; después, al incorporarle para sentarle en la silla, subirle las prendas. Así ya sólo quedará la ropa de la parte superior.
  9. Si es posible, terminar de arreglarle ante el espejo, lo que le ayudará a que sea capaz de reconocerse durante más tiempo.

Vestir y arreglar persona con Azheimer

Infografía / JUAN JOSÉ ALONSO SÁNCHEZ