Decisiones en la etapa final de la enfermedad del Alzheimer

Decisiones en la etapa final de la enfermedad del Alzheimer

La etapa final de la enfermedad de Alzheimer se suele presentar con problemas de tipo bioético que obligan a la familia a tomar decisiones difíciles, poniendo a prueba la firmeza de su escala de valores, el respeto a los deseos del enfermo, la facilidad de acuerdo entre los miembros de la familia y su capacidad de diálogo con los profesionales sanitarios. Hay que estar preparados para ello.

  1. Es muy importante conocer cuál hubiera sido la elección del enfermo ante diversas disyuntivas que, muy posiblemente, se presentarán, tales como ¿permito que le pongan una sonda que sólo conseguirá prolongar su vida o me niego a ello?, ¿le llevo al hospital de nuevo o le dejo en casa, ahora que parece ser el final? La familia tendrá que echar mano del conocimiento que tiene de su enfermo para decidir por él.
  2. Hable con sus familiares sobre estas cuestiones cuando aún está a tiempo. Que todos sepan qué prefiere usted para sí mismo. Haga un documento de disposiciones previas ante notario por si llega el caso de que no pueda decidir por sí mismo en el futuro; eso facilitará la actuación de su familia y de su médico.
  3. Tal vez en la residencia le planteen la necesidad de poner sujeciones (atar) a su enfermo para prevenir caídas o para que no se arranque una posible sonda nasogástrica que le molesta y le pidan su firma. Deberá informarse bien sobre las consecuencias de estas decisiones antes de tomarlas. En su AFA podrán ayudarle a ello.
  4. Piense en los acontecimientos que se puedan llegar a presentar y tenga preparada la respuesta a cada uno de ellos. De esta forma, se evitará la ansiedad y el agobio de las decisiones precipitadas.
  5. Reclame su derecho, como tutor legal o como guardador de hecho, a decidir por su enfermo cuando éste no puede hacerlo por sí mismo. Los profesionales sanitarios no deben decidir sobre cuestiones que atañen al enfermo incapaz sin consultar a su tutor o a su familia.
  6. No se empeñe en que el equipo médico practique lo que se suele llamar encarnizamiento terapéutico. Hay un momento para nacer y un momento para morir. Si el médico le indica que ha llegado este último, deje marchar a su familiar en paz. Usted ya cumplió su papel como cuidador.
  7. Sepa que los cuidados paliativos, que se obtienen a instancia y criterio del médico de familia, permiten al enfermo terminal, cuando sufre, morir dignamente, con el debido confort.
  8. Pregunte en su AFA si tienen firmado acuerdo con alguna funeraria porque eso le supondrá un ahorro importante y le facilitarán todas las gestiones en un momento delicado.
  9. No olvide que la donación del cerebro para investigación es el último acto de generosidad que el fallecido puede realizar por sus semejantes. Además, la familia obtendrá un informe exacto de qué clase de demencia sufría. Pregunte en su AFA, antes de que llegue el momento final, cómo planificar esta donación.
  10. Tenga preparados y juntos todos los documentos que necesitará llegado el momento de la defunción, así como la decisión clara sobre si elegirá entierro, incineración o donación del cuerpo. Eso le facilitará el proceso.
Gestionar los pensamientos erróneos en los cuidadores familiares

Gestionar los pensamientos erróneos en los cuidadores familiares

En este artículo veremos cuáles son los pensamientos erróneos más comunes entre las cuidadoras y cuidadores y cómo abordarlos.

Para todos los casos debe recordarse:

  • Es la falta de apoyos en los cuidados la que genera que éstos sean una carga excesiva. Esta elevada carga conlleva casi siempre la aparición de pensamientos y sentimientos erróneos. Por ello, es obligación del cuidador aprovechar y optimizar todos los recursos de apoyo a los que pueda acceder.
  • Cualquiera de estos sentimientos y pensamientos tiene una enorme capacidad destructiva. No actuar para detener su aparición recurrente puede tener importantes consecuencias en nuestro estado de salud y en nuestra calidad de vida cotidiana.
  • Cuanto antes aprendamos las capacidades para identificar, gestionar o resolver estos pensamientos, menor será la probabilidad de que se cronifiquen o de que deriven en enfermedades. Deben para ello aplicarse los principios del Autocuidado: priorizar nuestra propia atención, estar alerta ante la aparición de síntomas y actuar con prontitud.
  • Las terapias de apoyo psicológicas son muy eficientes a la hora de enseñar y capacitar para comprender y afrontar sentimientos de esta naturaleza. Si no se siente capacitado para abordar su solución por sí mismo, considere asistir a un terapeuta. Las terapias que se requieren para todas estas cuestiones suelen ser breves, poco costosas y muy efectivas.

Sentimientos de culpa

La culpa aparece cuando nos sentimos responsables de una realidad no deseada por interpretar que ha sido provocada por nuestra acción o nuestra omisión.

  • Los sentimientos de culpa se derivan de nuestro análisis e interpretación de nuestra realidad y lo que sucede en ella.
  • Si alguna de las siguientes frases coincide con su forma de pensar o de sentirse, intente evaluar cómo se ajusta a la realidad de su situación particular.
  • Creemos que podemos dar más de lo que estamos dando.
  • Creemos que nuestro familiar se merece mas atenciones de las que prestamos.
  • Cuando dedicamos tiempo a nosotros mismos.
  • Dudamos mucho acerca de decisiones que hemos adoptado y ello nos genera angustia
  • Queremos huir de los cuidados y de nuestro papel como cuidadores
  • Hemos reaccionado mal ante alguna situación
  • Hemos discutido o han surgido conflictos con el familiar cuidado o en el entorno familiar
  • Descuidamos otras obligaciones para prestar los cuidados al familiar
  • Nuestro familiar con dependencia nos exige demasiado

Consecuencias de los sentimientos de culpabilidad:

  • Malestar emocional.
  • Estrés, ansiedad y preocupaciones
  • Agotamiento físico y mental
  • Empeoramiento del estado de salud y posible aparición de enfermedades.

¿Cómo actuar ante el sentimiento de culpabilidad?

  • Aceptar nuestros sentimientos. Es común experimentar culpa y aceptarlo con serenidad es el primer paso para poder realizar modificaciones en las situaciones que nos la provocan.
  • Identificar por qué nos sentimos culpables y ante qué situaciones. Conocerlos es conocernos mejor a nosotros mismos y estar más preparados para actuar ante ellos
  • Preste atención a cómo expresa y experimenta sus responsabilidades con los cuidados. Preste atención cómo emplea las palabras “debo”, “podría hacer”, “debería hacer”, etc. Quizás nuestra autoexigencia sea demasiado elevada.
  • Si determinadas situaciones o comportamientos nos generan culpa, debemos ver si podemos modificarlos. Modificarlos implica determinación por mejorar y nos otorgará un mayor grado de control sobre estas situaciones
  • Contrastar nuestro rol ideal de cuidadores con el cuidador que somos y somos capaces de ser. Quizás nuestro ideal sea inalcanzable
  • Expresar como nos sentimos es un bálsamo para nuestro estado emocional. Los familiares y amistades son un buen apoyo.
  • Ser comprensivo con uno mismo es importante. En muchas ocasiones somos nuestro peor juez.
  • Si nos resulta imposible vencer los sentimientos de culpa, podemos acudir a un profesional.

A tener en cuenta:

El gasto de energía focalizado en sentimientos de culpabilidad que experimenta una persona con estos sentimientos es muy elevado. Es un sentimiento muy dañino y destructivo que:

  • No nos permite apreciar nuestra calidad y capacidades como cuidadores.
  • No permite ver la mejoría que puede experimentar nuestro familiar como consecuencia de nuestros cuidados
  • No nos permite sentirnos satisfechos con la labor que estamos realizando.

Fuente: sercuidador.org

Envejecimiento activo: una propuesta para el siglo XXI

Envejecimiento activo: una propuesta para el siglo XXI

El envejecimiento de la población es uno de los mayores triunfos de la humanidad y también uno de nuestros mayores desafíos. Al entrar en el siglo XXI, el envejecimiento a escala mundial impondrá mayores exigencias económicas y sociales a todos los países. Al mismo tiempo, las personas de edad avanzada ofrecerán valiosos recursos, a menudo ignorados, que realizarán una importante contribución a la estructura de nuestras sociedades.

La Organización Mundial de la Salud sostiene que los países podrán afrontar el envejecimiento si los gobiernos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil promulgan políticas y programas de “envejecimiento activo” que mejoren la salud, la participación y la seguridad de los ciudadanos de mayor edad. Ha llegado el momento de hacer planes y actuar.

“El envejecimiento de la población es, ante todo y sobre todo, una historia del éxito de las políticas públicas de salud, así como del desarrollo social y económico”. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la Organización Mundial de la Salud, 1999.

En todos los países, y sobre todo en los países en vías de desarrollo, las medidas para ayudar a que las personas mayores sigan sanas y activas son más que un lujo, una auténtica necesidad. Esto adquiere especial relevancia como logro o quimera, ante la imposibilidad de haber obtenido “SALUD PARA TODOS EN EL AÑO 2000”.

Envejecimiento activo: concepto y justificación

Si se quiere hacer del envejecimiento una experiencia positiva, una vida más larga debe ir acompañada de oportunidades continuas de salud, participación y seguridad. La Organización Mundial de la Salud utiliza el término “envejecimiento activo” para expresar el proceso por el que se consigue este objetivo.

El envejecimiento activo es el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad, con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. Este concepto se aplica tanto a los individuos como a los grupos de población.

Permite a las personas realizar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades, mientras les proporciona protección, seguridad y cuidados adecuados cuando necesitan asistencia.

El término “activo” hace referencia a una participación continua en las cuestiones sociales, económicas, culturales, espirituales y cívicas, no sólo a la capacidad para estar físicamente activo o participar en la mano de obra.

Las personas ancianas que se retiran del trabajo y las que están enfermas o viven en situación de discapacidad pueden seguir contribuyendo activamente con sus familias, semejantes, comunidades y naciones. El envejecimiento activo trata de ampliar la esperanza de vida saludable y la calidad de vida para todas las personas a medida que envejecen, incluyendo aquellas personas frágiles, discapacitadas o que necesitan asistencia.

El término “Salud” se refiere al bienestar físico, mental y social expresado por la OMS
en su definición de salud. Por lo tanto, en un marco de envejecimiento activo, las políticas y los programas que promueven las relaciones entre la salud mental y social son tan importantes como los que mejoran las condiciones de salud física.

Mantener la autonomía y la independencia a medida que se envejece es un objetivo primordial, tanto para los individuos como para los responsables políticos. En este contexto son importante algunas definiciones:

Si se quiere hacer del envejecimiento una experiencia positiva, una vida más larga debe ir acompañada de oportunidades continuas de salud, participación y seguridad. La Organización Mundial de la Salud utiliza el término “envejecimiento activo” para expresar el proceso por el que se consigue este objetivo.

El envejecimiento activo es el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad, con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. Este concepto se aplica tanto a los individuos como a los grupos de población.

Permite a las personas realizar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades, mientras les proporciona protección, seguridad y cuidados adecuados cuando necesitan asistencia.

El término “activo” hace referencia a una participación continua en las cuestiones sociales, económicas, culturales, espirituales y cívicas, no sólo a la capacidad para estar físicamente activo o participar en la mano de obra.

Las personas ancianas que se retiran del trabajo y las que están enfermas o viven en situación de discapacidad pueden seguir contribuyendo activamente con sus familias, semejantes, comunidades y naciones. El envejecimiento activo trata de ampliar la esperanza de vida saludable y la calidad de vida para todas las personas a medida que envejecen, incluyendo aquellas personas frágiles, discapacitadas o que necesitan asistencia.

El término “Salud” se refiere al bienestar físico, mental y social expresado por la OMS
en su definición de salud. Por lo tanto, en un marco de envejecimiento activo, las políticas y los programas que promueven las relaciones entre la salud mental y social son tan importantes como los que mejoran las condiciones de salud física.

Mantener la autonomía y la independencia a medida que se envejece es un objetivo primordial, tanto para los individuos como para los responsables políticos. En este contexto son importantes algunas definiciones:

  • Autonomía: es la capacidad percibida de controlar, afrontar y tomar decisiones personales acerca de cómo vivir al día de acuerdo con las normas y preferencias propias.
  • Independencia: capacidad de desempeñar las funciones relacionadas con la vida diaria, es decir, la capacidad de vivir con independencia en la comunidad recibiendo poca ayuda, o ninguna, de los demás.
  • Calidad de vida: es la percepción individual de la propia posición en la vida dentro del contexto del sistema cultural y de valores en que se vive y en relación con sus objetivos, esperanzas, normas y preocupaciones. A medida que las personas envejecen, su calidad de vida se ve determinada en gran medida por su capacidad para mantener la autonomía y la independencia.
  • Esperanza de vida saludable: pudiera homologarse como esperanza de vida libre de discapacidad, en donde el marcador de salud pasa a ser la función conservada, más importante incluso que la presencia o no de enfermedad.

Este último punto es tan importante, que desde mi personal perspectiva considero que en la medida que un adulto mayor pierde función, o cae en disfunción, se acerca a la defunción. Bajo esta misma perspectiva, estamos viviendo el fracaso del éxito, ya que hemos prolongado años de vida, pero no años libres de discapacidad.

En suma, existen elementos “antídotos” de la discapacidad, los cuales mantienen la autonomía. Los más conocidos son la nutrición adecuada y el ejercicio, que juegan un rol determinante en la masa muscular, uno aportando proteínas y el otro, el estímulo para que esas proteínas formen músculo y mantengan la producción de hormona de crecimiento.

Por lo tanto, el músculo es el motor de la función, y con este juego de palabras se entiende mucho mejor el concepto del fenotipo de un adulto mayor frágil, que corresponde a una persona vista como desnutrida, aunque en realidad su mayor problema es más global, dado que está atrófica o sarcopénica.

Basados en la importancia de los estilos de vida adquiridos, es crucial generar conciencia de que la independencia y la solidaridad intergeneracional, que se refiere a dar y recibir de manera recíproca entre individuos, así como entre generaciones de viejos y jóvenes, son principios importantes del envejecimiento activo.

El niño de ayer es el adulto de hoy y será la abuela o abuelo de mañana. La calidad de vida que disfrutarán como abuelos dependerá de los riesgos y las oportunidades que experimenten a través de toda su vida, así como de la forma en que las generaciones sucesivas se proporcionen ayuda y soporte mutuo cuando sea necesario.

Por lo tanto, debemos crear un voluntariado nacional sin color ni religión, que responda a estas necesidades conjugando la palabra solidaridad. De esta manera, el modelo a recordar no será el “viejo enfermo” del siglo XX; en el siglo XXI, los niños crecerán viendo “viejos activos”.

A la luz de este desafío, la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, adelantándose a las propuestas globales que fueron planteadas en la segunda Asamblea Mundial del Envejecimiento, realizada en Madrid en el 2002, donde se realizó un llamado a los gobiernos del mundo para tener propuestas de Envejecimiento Activo desarrolladas para el año 2010, a la fecha lleva tres años dictando un curso de Envejecimiento Activo dentro de la Universidad para la Tercera Edad de dicha casa educacional .

El envejecimiento de la población rebajará el paro al 18% en 2017 y al 7,5% en 2025

El envejecimiento de la población rebajará el paro al 18% en 2017 y al 7,5% en 2025

Previsiones de la CEOE sobre el envejecimiento de la población. Una España más vieja, con más gasto público en Pensiones y Sanidad, y con el vano consuelo de ver reducida su masiva tasa de paro, sólo por la reducción de su población activa.

El cuadro que dibuja la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) en un informe titulado El envejecimiento de la población y sus efectos en el mercado laboral. Según dicho estudio, entre 2016 y 2017 se crearán cerca de 850.000 puestos de trabajo en España, con lo que la tasa de paro quedará en el 18% al término del próximo ejercicio, según Servimedia.

A largo plazo, hasta 2025, la CEOE prevé que se alargue la recuperación y el empleo crezca un 1,5%. Así, en 2025 la tasa de paro se situaría por debajo de los niveles previos a la crisis, en torno al 7,5%.

La CEOE se basa en proyecciones del Instituto Nacional de Estadística, que apuntan a que España se convertirá, en los próximos años, en el segundo país desarrollado más viejo del mundo, sólo superado por Japón.

En el estudio de la patronal se señala que la evolución de la población en España fue «intensa» entre 2002 y 2008, favorecida por la llegada de inmigrantes. Sin embargo, entre 2008 y 2012, con la crisis económica, se invierte esta tendencia, por lo que el crecimiento de la población «es cada vez menor».

Sólo Japón es más viejo

Este proceso se acompaña de un progresivo envejecimiento de la población. Entre los años 2002 y 2015, la población de entre 15 y 34 años se redujo en 2,2 millones de personas, mientras que se produjo un notable incremento de mayores de 35 años, de algo más de 6,5 millones de personas en dicho periodo. Esta situación se traslada a la población activa, es decir, la población en edad de trabajar, comprendida entre los 16 y los 64 años.

Mientras que a corto plazo, la patronal afirma que el descenso de la población y el envejecimiento «contribuyen a reducir las tensiones en el mercado laboral», a medio y largo plazo «plantean una serie de incertidumbres por sus efectos sobre el potencial de crecimiento y en la sostenibilidad del sistema de pensiones, las prestaciones por desempleo o en los hábitos de consumo y ahorro», según afirmó Bernardo Aguilera, director del departamento de Asuntos Económicos y Europeos de la CEOE.

De ahí viene la importancia de los últimos estudios y proyectos que se están realizando a través del Parlamento Europeo, para el Análisis de Buenas Prácticas y propuesta de acciones y políticas en el sector PHS (Los servicios prestados a los hogares y dentro de los hogares (en el lugar) para todos los grupos de edad y situaciones de la vida.

Fuente: Noticia publicada hoy en el diario El mundo en la sección de Economía.

Kit de Buenas Prácticas in PHS en la Unión Europea

Kit de Buenas Prácticas in PHS en la Unión Europea

Roberto Martín Pérez, C. E. O. y Director de Centros de Servicios Sociales de la empresa SERDOMAS SISTEMAS S. A. D, ha sido seleccionada en representación de La Confederación Empresarial de Sociedades Laborales de España (CONFESAL) para participar en el ¡PROYECTO DE CALIDAD!.

El 4Quality! PROYECTO, es un proyecto europeo destinado a contribuir a la mejora de las condiciones de trabajo y de la calidad de los servicios de cuidado del hogar y personales denominado PHS. Así como «La mejora de puestos de trabajo y la calidad de los servicios en el cuidado personal y para el hogar en toda Europa»

Fue co-financiado por el programa Progress y comenzó en octubre de 2014 por una duración de 18 meses.

Dicho Seminario Regional de Informe, se celebró en Roma, 6 mayo 2015.

images (1)
Y con fecha 23 de marzo de 2016 se presentó en el Parlamento Europeo por el Chargé de Projets Sanjin PLAKALO en representación de Pour La Solidarité European think & do tank.

En dicho proyecto han participado también los siguientes socios:

  • EFFAT European Federation of Food, Agriculture and Tourism Trade Unions.
  • EPSU FSESP EGOD Federación Sindical Europea de Servicios Públicos
  • ORSEU EXPLICITE Le Conseil des Représentants du Personnel depusi plus de 20 ans.
  • Diesis scrl-fs Servicio Europeo de Investiación y Desarrollo de la Economía Social,
  • EFSI, Social Services Europe, European Social Network y Uni Europa, La Unión Europea Personal de los Servicios.http://eceuropa.eu/progress

Este programa es implementado por la Comisión Europea. Se estableció para apoyar finacially la aplicación de los objetivos de la igualdad de oportunidades, y de ese modo contribuir a la consecución de los objetivos de la Estrategia Europa 2020 en estos campos.

Los Objetivos del programa de siete años todas las partes interesadas que puedan ayudar a dar forma al desarrollo de empleo adecuadas y efectivas y la legislación social y política, en la UE-28, de la AELC-EEE y los países candidatos y pre´-candidatos a la UE.

Para mayor información, consulte:

ForQuality

Habiendo sido seleccionada Serdomas Sistemas S.L.L. junto con la Diputación de Barcelona en representación de Spain, en el Kit de Buenas prácticas editado para toda la Unión Europea.

 

Declaración de la renta empleadas de hogar

Declaración de la renta empleadas de hogar

La Declaración de la Renta en las empleadas de hogar es de obligado cumplimiento al igual que el resto de trabajadores.

OBLIGACIÓN DE HACER LA DECLARACIÓN DE LA RENTA O IRPF PARA LAS EMPLEADAS DE HOGAR 

Desde la entrada en vigor del Real Decreto 1620/2011, toda aquella persona que preste trabajos en un domicilio particular; tienen la obligación de estar dadas de alta en el sistema de la seguridad social, sin embargo no implica que estén exentas del pago del IRPF.

Dicho régimen, a pesar de estar integrado en el sistema general, según La Dirección General de Tributos contestó esta cuestión a través de una consulta vinculante (V0248-12)  que se le hizo en el año 2012, indicando al respecto que no es necesario practicar retención de IRPF a la empleada de hogar por parte del empleador, no contemplas que los empleadores practiquen retenciones de IRPF.

No obstante, el que una empleada de hogar no se le practique retenciones de IRPF, no implica que como cualquier trabajador, tenga las obligaciones fiscales para realizar la declaración de la renta.

Recordamos cuáles son los criterios generales para realizar la declaración de la renta:

  1. Rendimientos del trabajo personal, iguales o superiores a 22.000 euros anuales.
  2. Si se perciben rendimientos de más de un pagador .

Sí deberán tener en cuenta aquellas empleadas de hogar que estén en situación civil de casadas o inscritas como pareja de hecho, que sus nóminas son rendimientos netos sin ningún tipo de retención.

Es aconsejable antes de presentar la declaración de la renta que presenten el borrador y tomen la determinación para ver como presentar la declaración que resulte menos gravosa.

Pudiendo darse el caso, de presentar esta de forma separada.

Hacienda ha puesto a disposición de los contribuyentes la realización de la declaración de la renta de forma gratuita.

Os recordamos que Serdomas, dispone de un departamento jurídico-administrativo, para resolución de las posibles dudas que le surjan a los empleadores o empleadas de hogar.