FAE y CeDInt firman un convenio para acercar la domótica a los enfermos de Alzheimer

FAE y CeDInt firman un convenio para acercar la domótica a los enfermos de Alzheimer

La presidenta de la Fundación Alzheimer España (FAE), Micheline Selmés, y la directora de Centro de Domótica Integral (CeDInt) de la Universidad Politécnica de Madrid, Asunción Santamaría, han firmado un acuerdo de colaboración en el que, gracias al conocimiento que tiene la FAE sobre la dinámica de los enfermos de Alzheimer y sus cuidadores, y la experiencia de los investigadores del CeDInt en sistemas avanzados de control en el hogar, se crearán dispositivos y servicios destinados a mejorar la seguridad y la calidad de vida de estos colectivos.

Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (2012), los cuidadores de enfermos de Alzheimer dedican a su familiar una media de 6,8 horas al día los 7 días de la semana y de estas 6,8 horas diarias dedican casi 3 horas y media a la supervisión de los trastornos de la conducta y a la vigilancia del familiar para prevenir la aparición de situaciones peligrosas como los accidentes domésticos o las caídas.

Estos datos han llevado a la Fundación Alzheimer España y al Centro de Domótica Integral a firmar un convenio de colaboración para hacer más accesible la tecnología domótica a los hogares de las familias que conviven con la enfermedad de Alzheimer.

Las tecnologías domóticas, que ya están presentes en muchos centros residenciales, aún no se han incorporado de forma generalizada en los hogares particulares, y sin embargo pueden ofrecer una gran ayuda a la hora de incrementar la seguridad y la autonomía del enfermo en su propio hogar.

El objetivo de esta colaboración es desarrollar soluciones domóticas sencillas, prácticas y con un precio accesible a las familias de enfermos de Alzheimer. Para ello, ambas instituciones trabajarán juntas para detectar cuáles son las necesidades concretas de los enfermos y sus familias en su vida cotidiana; favorecer el uso de modelos experimentales en condiciones reales, con pruebas en los hogares bajo un protocolo de mantenimiento y supervisión; y crear un servicio de asesoramiento para aconsejar de forma personalizada a cada familia sobre las soluciones más adecuadas a cada situación particular.

Diferencia entre envejecimiento normal y demencia

Diferencia entre envejecimiento normal y demencia

Al envejecer, muchos de nosotros comenzamos a tener problemas de salud o se empeoran problemas que ya teníamos. Esto no quiere decir que tenemos que resignarnos y pensar: «Es debido a la edad». Tenemos que prestar atención a nuestro cuerpo, no importa la edad que tengamos.

La memoria es como cualquier otra parte del cuerpo: cambia con el paso de los años. Al entrar en años, no nos movemos, no pensamos, ni recordamos como lo hacíamos antes. Por eso, a veces se nos olvidan fechas o tareas por hacer. Esto es NORMAL.

Éstos son olvidos casuales:

  • cuando olvidamos algo por un instante
  • cuando estamos pensando en muchas cosas y olvidamos algo
  • cuando tenemos una lista mental de tareas y olvidamos algunas de ellas
  • cuando, por un instante, no recordamos dónde guardamos algo.

Todos olvidamos hacer cosas como éstas. Esto nos sucede a todos, no importa la edad.

Lo que NO es normal es:

  • olvidar cosas que hacemos todos los días
  • olvidar nombres de nuestros seres queridos
  • olvidar palabras que usamos todos los días
  • olvidar eventos y recuerdos que siempre hemos tenido presentes
  • olvidar lo que tenemos que hacer, porque estamos desorientados y no podemos hacer nuestras actividades del diario vivir.

Cuando nuestros amigos o familiares notan que nuestros olvidos son muy frecuentes, eso NO es normal.

¿Qué es demencia?

Tal vez ha escuchado la palabra «demencia» y cree que es lo mismo que locura. Eso no es cierto. La demencia es un problema en el cerebro que puede afectar a personas jóvenes o mayores. La demencia puede estar relacionada con un golpe fuerte en la cabeza que afecte el cerebro o con historial médico de derrames cerebrales, hipertensión, diabetes, la enfermedad de Parkinson, depresión, VIH, tumores, fallo renal o del hígado, alcoholismo crónico y coágulos de sangre en el cerebro, entre otras cosas. Una persona que tiene demencia puede presentar problemas tales como:

  • problemas de memoria
  • desorientación (no sabe dónde está cuando está en un lugar familiar)
  • falta de concentración
  • confusión
  • dificultad para tomar decisiones que antes tomaba sin dificultad
  • problemas de juicio
  • cambio de personalidad
  • no poder funcionar en la casa o el trabajo como lo hacía antes

Cuando una persona comienza a desarrollar demencia, estos problemas comienzan a aparecer lentamente. Sin embargo, la demencia tiene un impacto tan fuerte en la persona, que él o ella podría cambiar su manera de actuar.

Hay varios tipos de demencia. Se estima que las demencias más comunes son la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular (relacionada, por ejemplo, con diabetes y derrames cerebrales).

Cuidados del sondaje vesical

Cuidados del sondaje vesical

El sondaje vesical consiste en introducir una sonda dentro de la vejiga para facilitar la salida de la orina retenida por diferentes causas, siendo recogida en una bolsa. Habitualmente, la sonda lleva en su extremo interior una «pelota» o «balón» hinchado para evitar que se salga.

Cuidados de la sonda vesical

  • La bolsa no deberá tocar el suelo ni tampoco estará por encima de la vejiga o cintura cuando se ponga de pie.
  • Hay bolsas de un solo uso que se cambian cuando están llenas. Sin embargo se prefieren otras que tienen un grifo o válvula, llamadas de circuito cerrado, que sólo se cambian cada 8-10 días o cuando se produce una desconexión accidental. Estas deben vaciarse cada seis horas como mínimo y siempre que se llenen hasta más allá de la mitad de su capacidad.
  • El cuidado consiste en realizar una correcta higiene genital con agua y jabón normal, no quirúrgico (limpiando de delante a atrás en la mujer). Como el riesgo mayor es la infección, hay que evitar desconexiones– conexiones innecesarias. Debe lavarse las manos con agua y jabón antes de tocar la sonda y conectar o desconectar.

¿Cómo sujetar la bolsa de recogida de orina?

La bolsa de recogida de la orina se puede llevar debajo de la ropa, sujeta a la pierna.

Si ha de estar mucho tiempo en cama, es conveniente fijar la sonda al abdomen para evitar lesiones del conducto urinario (uretra). Deberá extremar la atención para no producir acodamientos, tirones y desconexiones o arrancamientos accidentales.

Recomendaciones Generales

Higiene:

  • Debe ducharse diariamente (la ducha es más recomendable que el baño) Cuando se duche no desconecte la sonda de la bolsa.
  • Lave dos veces al día con agua y jabón tanto el área genital (la zona de su cuerpo que está en contacto con la sonda vesical), como el orificio de salida de la orina (meato) y el tramo de sonda que asoma por fuera.
  • Se puede usar crema hidratante para proteger y suavizar la piel de los genitales.
  • Los varones no circuncidados deben acordarse de recolocar el prepucio a su posición natural, cubriendo el glande, tras la higiene.

Otras recomendaciones:

  • Tome los medicamentos siguiendo siempre las indicaciones de su médico o personal sanitario. No interrumpaningún tratamiento aunque no note mejoría.
  • No se automedique. Las bolsas serán recetadas por su médico y las podrá adquirir en la farmacia.
  • Si es alérgico al látex, notifíquelo al personal sanitario.
  • Recuerde que las sondas vesicales deben cambiarse periódicamente en su Centro de Salud. Para ello, consulte con el personal sanitario.
  • ESPASMOS VESICALES. Hay veces que el paciente nota deseo incluso doloroso de orinar y casi simultáneamente la orina sale por alrededor de la sonda. Esto se debe a espasmos de la vejiga por irritación de la propia sonda o infección de la orina. La solución a estos escapes de orina no es aumentar el calibre de la sonda. Consulte a su médico.
  • LAVADO DE SONDA. El lavado interior de la sonda con una jeringa de 50 ml. en condiciones de máxima  esterilidad es un procedimiento usado por el personal sanitario, generalmente para desobstruir la sonda cuando esta se tapona por el sangrado con formación de coágulos en el interior de la vejiga. No debe ser realizado por los pacientes o familiares.

 

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Valoración Geriátrica Integral

Valoración Geriátrica Integral

Se denomina Valoración Geriátrica Integral al proceso estructurado de valoración global, multidisciplinario, en el que se detectan, describen y aclaran los múltiples problemas físicos, funcionales, psicológicos y socioambientales que el paciente anciano presenta.

«Durante este proceso, se registran los recursos y posibilidades de la persona, se valora la necesidad de servicios y finalmente, se elabora un plan de cuidados progresivos, continuados y coordinados dirigido a satisfacer las necesidades del paciente y sus cuidadores”.

La intersección de las esferas, da como resultado la valoración gerontológica funcional global de un anciano. Esta integración funcional, expresa la capacidad o incapacidad por parte del individuo, de vivir con autonomía en el medio comunitario.

El aspecto mas importante, desde el punto de vista clínico de la VGI (valoración gerontológica integral), es…la búsqueda sistemática de los grandes síndromes geriátricos, llamados los gigantes de la geriatría. Estos, son una serie de procesos de elevada prevalencia en la población mayor que frecuentemente constituyen un problema oculto e infradiagnosticado no referido por el enfermo o la familia. Su tratamiento precoz es eficaz en un numero considerable de casos, aunque no suelen ser detectados rutinariamente por el médico, lo que conlleva a que se incremente su morbimortalidad.

Clasificación de los síndromes geriátricos

  • Síndromes geriátricos clásicos o gigantes de la geriatría
    • Inmovilidad
    • Caídas
    • Incontinencia
    • Deterioro cognitivo
  • Síndromes geriátricos en sentido amplio:
  • Síndromes geriátricos más discutibles (reconocidos por menos autores):
    • Vértigo
    • Hipotensión ortostática y síncope
    • Enfermedad terminal
    • Procesos infecciosos
    • Ansiedad
    • patología de la boca
    • Problemas de los pies
    • Abdomen agudo
    • Disfunción sexual
    • Disfagia
    • Patología metabólica ósea
    • Vómitos
    • Abuso y maltrato
    • Sobrecarga familiar
Cuidados en la colostomía

Cuidados en la colostomía

La colostomía es una incisión (corte) en el colon (intestino grueso) para crear una abertura artificial o «estoma» a la parte exterior del abdomen. Esta abertura sirve de substituto al ano, a través del cual los intestinos pueden eliminar los productos de desecho hasta que sane el colon o se pueda hacer otra cirugía correctiva. Las heces caen dentro de una bolsa de recolección. El personal de enfermeras de ostomía le enseñarán el cuidado de la piel y cómo cambiar la bolsa.

Existen unas cuantas razones para llevar a cabo una colostomía:

  • Infección abdominal, como en el caso de diverticulitis perforada o un absceso.
  • Lesión al colon o al recto (por ejemplo, una herida con arma de fuego).
  • Bloqueo parcial o completo del intestino grueso (oclusión intestinal).
  • Cáncer colorrectal.
  • Fístulas o heridas en el perineo, el área entre el ano y la vulva (mujeres) o el ano y el escroto (hombres).

Una colostomía es temporal o permanente dependiendo de la enfermedad o lesión. En la mayoría de los casos, las colostomías pueden ser reversibles.

Riesgos al realizar la colostomía

Otros riesgos abarcan:

  • Sangrado dentro del abdomen.
  • Daño a órganos cercanos.
  • Aparición de una hernia en el sitio de la incisión quirúrgica.
  • Colapso del estoma (prolapso de la colostomía).
  • Infección, particularmente en los pulmones, las vías urinarias o el abdomen.
  • Estrechez u obstrucción de la abertura de la colostomía (estoma).
  • Tejido cicatricial que se forma en el abdomen y causa bloqueo intestinal.
  • Irritación de la piel.
  • Abertura de una herida.

Ulceras por presión

Ulceras por presión

Uno de los problemas médicos que típicamente se identifican en los ancianos son las úlceras por presión, o escaras. Obviamente no es una patología atractiva o agradable de tratar, además requiere cuidados y dedicación prolongada y quizás por esto, el grueso del manejo de este problema está a cargo del personal de enfermería. Sin embargo, se debe tener presente que es una enfermedad como cualquier otra, por lo que requiere la valoración del médico y la colaboración del resto del equipo de salud.

¿Qué son las ulceras por presión?

Las úlceras por presión son lesiones isquémicas, es decir, por falta de riego sanguíneo, que provocan la muerte de tejidos y posterior necrosis, comenzando en la piel. En general se producen en sitios donde existen prominencias de los huesos, que al comprimir la zona de apoyo entre éste y el resto de cuerpo situado superficialmente provocan la disminución o la suspensión del flujo de sangre, con el consiguiente daño a los tejidos. Dichos sitios pueden ser sometidos a presión intensa durante un período corto o a presión menos intensa, durante un tiempo más prolongado, siendo ambas alternativas potencialmente dañinas para la piel.

La frecuencia con la que se presenta esta enfermedad varía de acuerdo a la edad del paciente, siendo más alta mientras mayor es el enfermo. También depende del tipo de institución en que este se encuentra, produciéndose cerca de dos tercios de ellas en los hospitales de agudos, y del resto una parte en las residencias y una menor proporción en sus propios hogares.

De todas ellas, más o menos un 2% son muy severas y pueden comprometer la vida del enfermo. Si bien no es una enfermedad exclusiva del anciano (también ocurre en enfermedades como lesiones medulares), las personas mayores tienen en promedio de 8 veces más probabilidades de padecerla.

¿Cómo y porqué se producen las ulceras?

  • Hay cambios en la piel del anciano asociados al envejecimiento que favorecen su aparición
  • La piel de los ancianos tiene una regeneración más lenta.
  • Existe una disminución de la fuerza de unión de las células en la epidermis, con un retardo en su regeneración y una disminución del riego sanguíneo en la dermis.
  • A esto se debe agregar que disminuye o se pierde la sensibilidad al dolor, se adelgazan todas las capas de la piel y se alteran los tejidos elásticos y colágeno que la componen.
  • La falta de vitamina C puede aumentar la fragilidad de los vasos sanguíneos y del tejido graso que de alguna manera sirve como colchón de nuestro cuerpo, reduciendo de esta forma su protección y facilitando la producción de lesiones por presión.
  • Si a lo anterior se agrega la inmovilidad o postración del enfermo, las constantes abrasiones, la humedad producto de las incontinencias tanto urinaria como fecal, los factores ambientales como los colchones y sillas duras y los factores iatrogénicos como una excesiva prescripción de reposo o de medicamentos sedantes e hipnóticos a dosis inconvenientes para nuestros ancianos, entonces existe una elevada probabilidad de producir una escara.
  • De los factores físicos directamente involucrados en la formación de una úlcera por presión, sin duda el más importante es la presión misma.
  • La presión de la pequeña circulación de los tejidos como la piel no es tan elevada de manera que si estos se hallan sometidos a una compresión externa, ésta puede equipararse o superar a la presión del capilar sanguíneo, generando la citada isquemia al suspenderse el riego en la zona afectada. Es por ello que existen zonas del cuerpo más susceptibles de lesionarse, como las prominencias óseas. Por ejemplo, se puede mencionar que al estar sentada, una persona puede recibir presiones superiores en 10 veces a la presión de su circulación.
  • La fricción, producto del roce con la ropa de cama y sus pliegues, así como el cizallamiento entre dos capas de la piel y la maceración por la humedad de los tejidos, agravan el efecto de la presión sobre los lugares expuestos.

Existen factores dependientes del paciente como:

  • Las ya citadas incontinencias, muy frecuentes en las edades avanzadas, y que muchas veces el propio paciente minimiza u oculta por pudor.
  • El padecer enfermedades de los vasos sanguíneos que de algún modo faciliten su lesión.
  • La desnutrición e incluso la obesidad, juegan un rol negativo y favorecedor de las escaras.

Seguramente todo lo mencionado está relacionado de alguna forma con el inmovilismo que es el factor de riesgo más importante en la producción de úlceras por presión.

También influyen de manera considerable elementos ambientales tales como camas o pliegues de ropa, colchones duros, sillas duras y escayoles u otros movimientos para inmovilizar.

El cuidador puede tener parte de la responsabilidad en la provocación o agravamiento de las úlceras, al no realizar los cambios de postura con la frecuencia necesaria y prescrita, o al mantener a un paciente incontinente con humedad en el pañal por demasiado tiempo.Lo anterior puede aumentar de importancia al no poder reconocer los signos precoces de la enfermedad y a veces retrasar un tratamiento.