Alternativas al cuidado de personas mayores en el domicilio

Alternativas al cuidado de personas mayores en el domicilio

 

El cuidado de personas mayores en el domicilio tiene su tiempo. Desde Serdomas, empresa de Ayuda a Domicilio, conocemos la importancia de tener a tu familiar cuidado las 24 horas del día -disponemos de personal interno para el cuidado de personas mayores en su propio domicilio– cerca de su familia y amigos. Sin embargo, hay ocasiones en el que la persona cuidada ya no puede estar en el propio domicilio, ya sea por decisión propia o incluso médica.

Los que opten por la residencia deben saber que un cierto sentimiento de culpa es normal y que, una vez depositada la confianza en el equipo de profesionales,  y al ver que la persona mayor se encuentra bien y recibe atenciones que en casa hubiesen sido imposibles, la culpa irá cediendo.

Una de las mejores alternativas es acudir a una residencia para personas mayores. Te explicamos cuáles son los tipos de residencias y qué elegir en cada caso:

  • Residencias para personas válidas: es un centro destinado a la atención social de personas mayores que, valiéndose por sí mismas para las actividades de la vida diaria, por distintas circunstancias, no pueden permanecer en su propio domicilio. No presentarán barreras arquitectónicas y dispondrán de ascensor si hay más de una planta.
  • Residencia mixta: se define como centro destinado a la atención social de personas mayores que mayoritariamente puedan valerse por sí mismas, pero dotado de una unidad para la atención de personas afectadas de minusvalía física o psíquica. No presentarán barreras arquitectónicas y contarán al menos con sectorización y al menos doble vía de evacuación, como medida de prevención en caso de incendio.
  • Residencia asistida: es un centro destinado a la atención social de personas mayores afectadas de minusvalías físicas o psíquicas que requieren, además de los cuidados ordinarios, una atención de enfermería y vigilancia médica. No presentarán barreras arquitectónicas y contarán al menos con sectorización y al menos doble vía de evacuación, como medida de prevención en caso de incendio.

Muchos de nuestros usuarios, una vez que deciden dejar nuestros servicios para acudir a una residencia, optan casi siempre por una residencia mixta, ya que las adaptadas sólo para personas válidas no presentan condiciones adecuadas para alojar a las personas cuando invalidan, debiendo buscar otro alojamiento alternativo.

El objetivo de las residencias para personas mayores son:

  • Atención de las necesidades personales básicas, terapeúticas y socioculturales de los mayores.
  • Mantener el máximo grado de autonomía de las personas mayores que se alojan en las mismas.

Para los familiares, la decisión de ingresar a un familiar en una residencia, no es tarea fácil. Son muchas las dudas que surgen. El proceso de búsqueda de una residencia geriátrica suele ser doloroso para los familiares del mayor.  Normalmente la persona anciana ha ingresado en un hospital y al darle el alta no puede volver a su casa; ha empeorado súbitamente de una dolencia previa o ha visto agravado un proceso de demencia (Alzheimer o de otro tipo)  y los familiares no se ven con fuerzas para cuidarle a pesar de disponer de personal interno o de apoyo para ello.

Los festivos para las cuidadoras internas

Los festivos para las cuidadoras internas

Los festivos de las cuidadoras internas cuentan con los mismos derechos que en todos los convenios. Diciembre es un mes abultado con los días festivos de La Constitución, la Inmaculada Concepción y las Navidades. Enero también es un mes con un par de días festivos, y por último Marzo ó Abril cuenta con varios días festivos, debido a la Semana Santa.

Es importante gestionar “el tema de los festivos” como un caso a parte. Muchas familias necesitan que la cuidadora preste atención y asistencia también durante estas jornadas. No obstante, los cuidadores también necesitan de tiempo libre y de descanso. Especialmente las cuidadoras internas, ya que estas, disfrutan de muy pocos días libres durante el año.

Desde Serdomas, ofrecemos cuidadoras internas para cubrir cualquier necesidad, incluso sustituimos al personal interno los fines de semana o fiestas, si es necesario.

Los festivos de las cuidadoras internas

Por lo general, las condiciones base de las cuidadoras especifican que los festivos son libres para la cuidadoras internas. Es importante que en los casos y usuarios que necesiten asistencia un día festivo se establezca un pacto previo con la cuidadora. Este pacto debería contar con las siguientes condiciones:

  • Antelación. Las cuidadoras deben organizarse y planificarse el tiempo libre con el que cuentan. Por esta razón, la familia debe hacer un esfuerzo en materia de planificación para así facilitar el pacto.
  • Mutuo acuerdo. Todas las relaciones laborales, sean de índole que sean, se basan en el mutuo acuerdo entre empleador y empleado. Por esta razón, la primera condición que debe darse para que se trabaje un día festivo es el mutuo acuerdo. En primer lugar, el empleador debe necesitar de este servicio. Y por otro lado, el empleado debe estar dispuesto a trabajar un día festivo por una compensación económica extraordinaria.
  • Compensación económica extraordinaria. Los empleadores deben, en todos los casos, remunerar de forma extraordinaria las horas trabajadas durante un día festivo. Estas deben ser a un precio superior que el ordinario, si no, se corre un gran riesgo de provocar la sobrecarga del cuidador y en consecuencia, que el trabajador deje el servicio.

Voy a contratar una cuidadora interna y necesitaré cubrir todos los días festivos ¿Cómo lo hago?

La solución más sencilla y segura es incrementar el precio del salario contando con los 14 festivos del año. De esta forma cada festivo sería abonado al cuidador de forma extraordinaria. Aunque esta solución estaría pactada antes de la incorporación al empleo.
Sin embargo, si se prevé que la relación laboral vaya a durar mucho tiempo, también es posible abonar las pagas de los festivos de forma prorrateada. En cualquiera de los casos deben estar de acuerdo ambas partes.

Otra fórmula demandada por nuestros usuarios, es contratar a una cuidadora interna adicional que cubra los días libres de la cuidadora interna habitual, de manera que el usuario siempre dispone de personal que le atienda (en este caso, hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos que atendemos son personas mayores, incluso con Alzheimer, y que no es recomendable cambiar de persona que le cuide habitualmente. Sin embargo, si siempre son los mismos dos perfiles, el inconveniente es menor para el usuario y beneficia a todas las partes)

Trabajar el festivo ¿Cuánto cobro?

El trabajo del día festivo debe ser remunerado a parte y de manera extraordinaria. En el caso de las cuidadoras externas la cuantía será de alrededor 8€ la hora. En el caso de las cuidadoras internas, la cuantía ha de ascender a 60€ el día.
Para las familias que no puedan permitirse abonar estas cantidades pueden optar por la variante de ofrecer el mismo tiempo libre como días festivos trabajados.

¿Que recomendamos como empresa de Ayuda a Domicilio?

SERDOMAS recomienda que en la medida de lo posible los cuidadores puedan disfrutar del día festivo como tiempo libre tal y como marca el convenio. En caso de no ser así, compensar de forma extraordinaria y de mutuo acuerdo una solución más que solvente para la familia y el cuidador.
Desde nuestra empresa nos centramos en las uniones a medio y largo plazo por esta razón hay que lidiar muy bien con este tipo de situaciones. De esta manera, se marcan unas líneas flexibles pero que dibujan los mínimos a respetar desde el plano legal. Sobre todo en el caso de las cuidadoras internas, ya que estas disfrutan de un tiempo libre mucho menor.
Las cuidadoras internas suelen sentirse en muchos casos desamparadas y bastante solas, por esta razón la labor de las familias es muy importante. Pero también es de suma importancia, la labor de la empresa que debe velar por los derechos de las cuidadoras.

El convenio de empleadas de hogar tiende cada vez a proteger más al trabajador. De esta forma, cada año se vislumbran pequeñas pero importantes mejoras en materia de salario, descansos, y los escenarios que se recogen.
Por ello, para el 2017 se prevé que haya una subida del salario mínimo por hora, así y como la regulación de las cuidadoras internas, como ha ido ocurriendo estos últimos años.

 

Sobrecarga del cuidador principal

Sobrecarga del cuidador principal

Nos referimos a la sobrecarga del cuidador cuando los sentimientos de abrumo que presenta una persona cuando diariamente debe lidiar con la responsabilidad de estar al cuidado de una persona con Alzheimer y se puede acompañar de ira e irritabilidad. Además puede experimentarse ansiedad por el  esfuerzo físico y mental, así como el consumo de los recursos económicos. Asimismo, puede involucrar dificultades en las relaciones con los otros miembros de la familia.

Cuidar de un familiar con Alzheimer es un hecho sobrevenido, para el que nadie está preparado. La mayoría de veces, suceden en una etapa de la vida en que se espera disfrutar de la jubilación, de la familia y de todas aquellas cosas que se han ido dejando pendientes. 

La enfermedad llega y rompe los planes previstos, tanto de la persona afectada como de sus seres queridos más próximos. 

 

¿Cuáles son las señales de alerta del síndrome del cuidador?

La presencia de algunos de estos síntomas en un cuidador puede ser indicio de sobrecarga:

  • Cansancio persistente.
  • Problemas de sueño.
  • Disminución o abandono de las aficiones.
  • Desinterés por vivir nuevas experiencias.
  • Elevada irritabilidad.
  • Dolores o molestias sin tener ningún problema de salud aparente.
  • Aislamiento social.
  • Consumo de ansiolíticos y/o antidepresivos.
  • Niveles de estrés y/o ansiedad elevados.

 

¿Qué podemos hacer para prevenir el síndrome del cuidador?

Es importante detectar cuanto antes las manifestaciones del síndrome del cuidador para actuar y procurar reconducir la situación.

Para prevenir y paliar la sobrecarga, los cuidadores han de entender que es importante:

  • Conocer bien la enfermedad y su evolución.
  • Comprender sus síntomas y los cambios de conducta que generan en la persona afectada.
  • Reconocer y saber gestionar las propias emociones y sentimientos.
  • Pedir ayuda cuando se necesita.
  • Recuperar la propia identidad, más allá del rol de cuidador.
  • Buscar espacios para uno mismo.
  • Aprender a relajarse.
  • Ser positivos e intentar aliarse con el humor.

 

¿Cuáles son las metas del tratamiento ante la aparición de la sobrecarga del cuidador?

  • Optimizar los cuidados. El rol de cuidador familiar también tiene sus ventajas y está lleno de satisfacciones, hay que reencontrarse con esta parte olvidada y enfrentar las cargas físicas, emocionales y prácticas de una forma adecuada.
  • Obtener información. La condición de la persona que cuidamos, así como la evolución de sus necesidades y los retos que enfrentaremos en un futuro son herramientas para establecer un mejor plan de cuidados.
  • Establecer un plan de cuidados. Esto permite maximizar el uso de ayudas formales e informales con las que cuenta el adulto mayor y el cuidador principal.
  • Cuidar al cuidador. Tras someterse a tantos estresores, el cuidador principal queda vulnerable a serias enfermedades físicas y mentales, por lo que es prioridad cuidar al cuidador.
  • Resolver conflictos familiares. El establecer un cuidador principal trae diferentes disputas familiares: otorgar responsabilidades a cada parte, poner cuidado en los demás miembros de la familia, continuar los distintos roles que se desempañan en el hogar, entre muchos otros.
Qué no debes decir a un cuidador

Qué no debes decir a un cuidador

El cuidador de un enfermo de alzheimer ejerce una inmensa labor que repercute en una importante carga psicológica, física y emocional muy difícil de llevar.

Asumen la vida del enfermo de alzheimer, se encarga de la medicación, que la persona esté correctamente alimentada, de su aseo e higiene diaria, todas las rutinas y  cuidados que precisa  diariamente  y hasta el punto de hacerse  cargo de tomar decisiones por ella.

Un desconocimiento de la enfermedad puede conllevar a herir la sensibilidad del cuidador

Conforme va avanzando la enfermedad, el cuidador va requiriendo una dedicación más amplia que se traduce en más horas de cuidados lo que conlleva a  perder su independencia y  prácticamente anularse como persona. Se olvidan de sí mismos, lo que resulta negativo para el familiar que padece la enfermedad.

Estos héroes que en muchas ocasiones sufren en silencio, ya que tienden a aislarse, debido a la carga tan fuerte que llevan, necesitan mucho de todas la personas que les rodean, todo el apoyo, cariño y comprensión que  les podamos dar, es muy importante para evitar el conocido y temido “sindrome del cuidador quemado”.

Pero ¿qué ocurre? Que en muchas ocasiones si es alzheimer no nos ha tocado de cerca por algún motivo, tenemos un desconocimiento de la enfermedad y de todo su proceso, lo que conlleva a no solo no poder ayudar sino a poder causar incluso un efecto contrario y  herir más esa tocada sensibilidad del cuidador.

¿Qué no debes decir a un cuidador de alzheimer?

¿Dime si te puedo ayudar en algo? Por supuesto, toda la ayuda que les puedas prestar resulta poca. No lo digas, sino hazlo.

¿Sabe quién eres, verdad? Esta es una pregunta muy frecuente. Hablamos de una enfermedad que afecta a la memoria y es neurodegenerativa.  Ya es muy duro para el cuidador que no le reconozca, como para que se lo estén recordando con frecuencia.

Tú sigue siendo el de siempre, esto no te va afectar tanto. ¿Realmente sabes por lo que está pasando? ¿Te has preocupado por saber en que consiste esta enfermedad? Es inevitable que el cuidador cambie y no sea la persona que siempre ha sido.

Me hizo gracia lo que dijo el otro día, parece un niño jeje. ¿Pero tú sabes por lo que estoy pasando? Casi las 24 horas pendiente de mi padre, que no puedo más. Si quieres ayudarme, compórtate como si nada pasara y menos delante de él.

No te preocupes, tu puedes. Son dos palabras que hieren mucho al cuidador, La preocupación se incrementa conforme avanza la enfermedad y las fuerzas se aminoran.

Verás que una vez que te acostumbres, lo vas a llevar mejor. En el caso de el alzheimer, al tratarse de una enfermedad neurodegenerativa, el tópico de que el tiempo lo cura todo, no es así. Al contrario, conforme va progresando la enfermedad, peor es.

Sal a pasear con él y haz cosas, no te quedes en casa. Salir del hogar con enfermo de alzheimer puede llegar a resultar una odisea. Al enfermo de alzheimer le inquieta los entornos muy ruidosos y los espacios con mucha gente.

¿Pero seguro que te sigue ayudando? El enfermo de alzheimer durante el comienzo de la enfermedad mantiene sus habilidades, pero conforme va evolucionando, necesita cada vez más cuidados y atención, ya que se van incapacitando llegando a ser completamente dependientes.

Hoy en día hay muchas ayudas. No llegan a ser suficientes, son tantos los gastos,que requiere, una cama ortopédica, pañales, medicación, obras en el hogar para adaptar el baño y su cuarto, etc…

Empatiza con el cuidador, infórmate acerca de la enfermedad y comparte estas recomendaciones

La empatía hacia el cuidador es fundamental a la hora de quererlos ayudar. Ponla en práctica, infórmate algo más respecto a la enfermedad y comparte estas recomendaciones que te hemos ofrecido.

SERDOMAS recomienda siempre disponer de #Cuidadores Profesionales. Capaces de atender y cuidar de las personas con Alzheimer en cualquiera de sus fases. Contacta con nosotros y te informamos sin compromiso.

Regalos para un enfermo de Alzheimer en la fase leve

Regalos para un enfermo de Alzheimer en la fase leve

No siempre es necesario un regalo específico y adaptado a la condición del enfermo del Alzheimer, pero si está buscando algo especial ¿Cuál es el regalo más adecuado para un enfermo de Alzheimer si está en la fase leve? ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de escogerlo?

Pensando más específicamente en regalos particularmente adecuados para una persona con Alzheimer, hay que tener en cuenta unas consideraciones básicas:

Por un lado, es recomendable que el regalo sea significativo, es decir, que tenga una vinculación emocional con sus recuerdos y vivencias o que se personalice según sus gustos, preferencias y aficiones. Apelar a este vínculo potenciará la reminiscencia, es decir, la evocación de los propios recuerdos y experiencias vividas. Situaríamos en este ámbito, por ejemplo, regalos que incluyan fotografías, música o algún capricho para el paladar, como una caja de bombones o de galletas.

Por otro lado, hay que intentar que el regalo favorezca la estimulación cognitiva, siempre de manera adaptada a cada fase de la enfermedad y ajustada a las capacidades aún preservadas. Esto es importante, ya que, desgraciadamente, las capacidades perdidas a causa del Alzheimer no son recuperables y pretender su mejora mediante técnicas de estimulación puede generar frustración, tanto en el enfermo como en las personas de su entorno.

 

Regalos para la fase leve en la enfermedad del Alzheimer

 

  • El regalo de experiencias, como salidas culturales o actividades de ocio también pueden ser una buena idea en la fase leve de la enfermedad. Podemos preguntar en museos o espacios culturales de nuestra localidad si disponen de programas adaptados para este colectivo. Otra propuesta sería la realización de algún taller (decoración, cocina…) que la persona con Alzheimer pueda realizar en compañía de alguien importante y significativo para ella.
  • Regalos vinculados a objetos prácticos del día a día. Un teléfono móvil sencillo, adaptado para gente mayor o personas con dificultades (teclas grandes, funciones limitadas y útiles…), es un regalo práctico que, además, potenciará su autonomía y su autoestima. Lo mismo es aplicable a una tablet, si la persona está habituada a su uso. . Otro ejemplo de regalo práctico puede ser un reloj grande, en el que la fecha y la hora se distingan con facilidad.
  • Objetos personalizados con fotografías familiares o de experiencias pasadas. Pueden incorporarse imágenes familiares en marcos de fotos, tazas, puzles, cojines o llaveros, entre otros. También se puede regalar un álbum de fotos con voz o una libreta y animar a la persona a que enganche fotografías, recuerdos u otros elementos.
  • Otra opción a considerar son los juegos de mesa, que permiten estimular las capacidades cognitivas, eso sí, adaptando las reglas, siempre que sea necesario, a las capacidades de la persona. Los juegos de mesa potencian el contacto social y la comunicación, favoreciendo las relaciones familiares, incluidas las intergeneracionales cuando se implican en el juego, por ejemplo, hijos y nietos. En torno a un juego de mesa se pueden generar, en definitiva, momentos compartidos muy gratificantes.
  • Una película clásica o un musical en DVD también puede ser un buen regalo, tanto en la fase leve como moderada.
Libros recomendados para familiares de personas con Alzheimer

Libros recomendados para familiares de personas con Alzheimer

El día de 36 horas

Considerado como la biblia para los familiares y cuidadores de enfermos de Alzheimer. En ésta última versión, los autores han mantenido la estructura, el enfoque y el objetivo original del texto, pero han actualizado por completo cada uno de los capítulos para reflejar los últimos avances en la investigación médica, así como en los métodos de atención a los enfermos. Entre los temas que se han añadido o que se han revisado destacan la actualización de la terminología y la estadística, la iformacíon sobre el diagnóstico de las demencias seniles, una nueva sección sobre ciudados en centros asistenciales, más iformación sobre centros de día y modos de financiación, los últimos hallazgos sobre alimentación y dietética, e innovadoras investigaciones en áreas como la farmacología y la genética. Los apéndices revisados incluyen nuevas referencias bibliográficas y páginas web.

Memorias del Alzheimer

Memorias del alzheimer es fruto de un año de conversaciones con el entorno más íntimo de un puñado de enfermos ilustres, cuidadores conocidos y vacíos que lo llenaron todo.

«Pedro Simón ha logrado una biografía del alzheimer, entre el dato y la anécdota, entre el cuchillo y el esmero, entre el secreto y la ternura», escribe el poeta y columnista Ángel Antonio Herrera, cuya madre está aquejada del mal. «Aquel que ha tenido cerca, o sea, tan dentro, a un padre o a una madre con alzheimer acaba logrando una veteranía del oficio de la rara suerte de morir, pero sin morirse

Alzheimer SOS: Cómo lidiar con las demencias sin perder el control

Alzheimer SOS es una guía para comprender y aprender a lidiar con la enfermedad de Alzheimer y las demencias en general. SOS es la llamada internacional de auxilio, y en inglés muchos la toman como “Save Our Souls” (Salve Nuestras Almas). Este libro es un “salvavidas” para los que sienten que sus vidas se fueron a pique con el diagnóstico de demencia. Alzheimer SOS aclara la preocupaciones, elimina las incertidumbres y desarticula los temores. Este libro es un mapa que señala el camino, promoviendo trucos, tratos y estrategias, que hacen más fácil la vida del cuidador.

Diario de un cuidador

La historia que da razón de ser a este libro, que no es otra que la propia vivencia de Pablo, arranca cuando, tras el fallecimiento de su padre, tuvo que hacer enormes sacrificios en su vida personal y empezar a dedicarse en cuerpo y alma al cuidado de una madre a la que diagnosticaban un Alzheimer al poco de haber enviudado. Pablo optó por dejar su trabajo, su casa, su rutina habitual –en definitiva, su vida– para darse por completo a su madre. Pero ante él estaba el vacío y el vértigo del que se afronta por vez primera al desafío de una nueva situación tan desgarradora. A pesar de ello, decidió seguir firme en su lucha, aprendiendo lo que tenía que aprender para ser un cuidador a la altura que exigían las difíciles circunstancias. Un tiempo después, Pablo decidió empezar a escribir un discreto blog en la red, compartiendo todo lo que iba aprendiendo sobre el mal de Alzheimer, sus enfermos y sus cuidadores. El enorme interés y la gran utilidad de las aportaciones de Pablo a través de su blog han conseguido que a día de hoy cuente con miles de fieles seguidores y sea una referencia indispensable para aquellos que deben empezar a cuidar a un familiar con Alzheimer. Pablo A. Barredo goza de una experiencia de más de veinte años en el sector de la comunicación audiovisual. A la muerte de su padre, tuvo que rehacer su vida para dedicarla por completo al cuidado de su madre, a quien habían diagnosticado Alzheimer.

Cómo hablar con un enfermo de Alzheimer

Un libro claro que ayudará a los familiares, amigos, cuidadores y profesionales a comunicarse de modo eficaz y afectuoso con la persona que sufre de Alzheimer y que percibe cómo, gradualmente, pierde su capacidad cognitiva. Cómo hablar con un enfermo de Alzheimer pone el énfasis en dos cuestiones esenciales: la dignidad de la persona que sufre esta enfermedad y la posibilidad real de mantener con ella una relación afectiva mutuamente satisfactoria. Es un libro de carácter general escrito con claridad y que cubre todas aquellas cuestiones, comunes y no comunes, que se plantean al cuidar de una persona que sufre de Alzheimer. Es práctico y nada condescendiente. Se lo recomiendo fervientemente a todo aquel que tenga un ser querido con demencia.