6 actividades para personas con alzhéimer

6 actividades para personas con alzhéimer

El alzhéimer es la enfermedad que más casos de demencia provoca en el mundo en personas mayores de 65 años, a causa de su alto alcance y su irremediable progresión. Esta enfermedad afecta a 44 millones de personas en todo el mundo, y se prevé que en 2050 habrá alrededor de 135 millones de personas que padecerán alzhéimer, convirtiéndola en la enfermedad más importante de este siglo y evidenciando la expansión y el incremento de la población afectada.

Para las personas que sufren alzhéimer es importante intentar retrasar el desarrollo de la enfermedad lo máximo posible, y para ello es necesario llevar a cabo algunas actividades que pueden ser beneficiosas para el tratamiento de esta dolencia y con las que se retrasará el avance de los síntomas gracias a la estimulación del cerebro.

6 actividades para personas con alzhéimer

  1. Ejercicio: Cualquier tipo de ejercicio que se practique, como salir a pasear, aportará muchos beneficios al estado de ánimo y a la estimulación del paciente. Además, cualquier actividad, como barrer las hojas de la puerta de casa, que no conlleva mucho esfuerzo, puede hacer que se sienta útil e independiente.
  2. Música: La música estimulará la mente del paciente, y además le provocará emociones y le evocará recuerdos. También servirá como ejercicio intentar recordar la letra de la canción y será beneficioso para su expresión corporal.
  3. Relación con jóvenes y niños: Además de dar y necesitar mucho cariño, los enfermos de alzhéimer se verán beneficiados de interactuar con personas jóvenes. Además, conseguir contarles o enseñarles cosas a los más pequeños les hará sentir útiles y será un buen ejercicio de memoria.
  4. Lectura e imágenes: La actividad de leer y de visualizar diferentes imágenes o dibujos estimulará la mente y la imaginación de los enfermos.
  5. Juegos de mesa: Una buena manera de pasar el tiempo entre los más mayores y que suele gustarles son los juegos de mesa como las cartas o el parchís, conseguir ser capaces de seguir jugando y recordando las reglas día tras día, será una actividad de gran ayuda para ejercitar la actividad cerebral y seguir relacionándose con otras personas.
  6. Ver la tele y salir de casa: Ninguna de las dos actividades hay que abandonarla. Tanto ver la televisión como salir de excursión puede aportar beneficios para los enfermos de alzhéimer. Poder ver películas o eventos deportivos del interés del enfermo y que consigan mantener su atención será igual de favorable que poder ir a algún museo o salir a pasar una jornada al aire libre.
Qué significa ser una cuidadora y cuidador

Qué significa ser una cuidadora y cuidador

Qué siginifica ser cuidadora y cual es su función. Las cuidadoras prestan su apoyo para satisfacer necesidades básicas (ABVD) de personas mayores ó dependientes. Claves para ser profesional.

Las cuidadoras  profesionales y no profesionales de personas en situación de dependencia son aquellas personas (profesionales ó familiares) que prestan a una persona con dependencia los apoyos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas y aquellas otras necesidades derivadas de su condición de dependencia.

Aunque todos los miembros de una familia pueden prestar los apoyos de forma que se reparte la carga y las responsabilidades, lo común es que exista la figura del Cuidador Principal: aquel miembro de la familia que se ocupa mayoritariamente del cuidado del familiar con dependencia, asumiendo un mayor grado de responsabilidad en los cuidados, en el tiempo y esfuerzo invertido y en la toma de decisiones.

Por lo general, los apoyos que prestan los cuidadores se dirigen a la realización de las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD), a la realización de las Actividades Instrumentales de la Vida Diaria. Ambos tipo de actividades son necesarias para el desenvolvimiento cotidiano de la persona con dependencia.

¿En que consisten las actividades de la vida diaria?

Son aquellas actividades que realizamos diariamente o prácticamente a diario y que nos permiten el disfrute de una vida en condiciones de dignidad suficiente.

Incluyen la satisfacción de nuestras necesidades más básicas como la comida, el aseo y la seguridad, así como la gestión económica, administrativa, la comunicación con los demás y todo aquello que conforma el desenvolvimiento en el contexto que la persona habita.

Actividades básicas de la vida diaria (ABVD)

  • Vestirse
  • Asearse
  • Comer
  • Uso del WC y control de esfínteres
  • Desplazarse dentro del domicilio

Actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD)

  • Tomar la medicación
  • Hablar por teléfono
  • Desplazarse fuera del hogar y en medios de transporte
  • Subir escalones
  • Realizar actividades domésticas (limpiar, recoger, etc.)
  • Administrar el propio dinero
  • Visitar al médico
  • Realizar gestiones
  • Comprar bienes necesarios
  • Relacionarse con otras personas
Nuestros padres envejecen, ¿cómo los cuidamos?

Nuestros padres envejecen, ¿cómo los cuidamos?

Cuidar de nuestros padres mayores es tener en cuenta sus deseos , considerar qué tiene sentido para ellos, es una tarea con la que deberemos tener especial cuidado, aun cuando signifique renunciar a nuestros deseos egoístas de tenerlos con nosotros un tiempo más.

4 claves para cuidar de nuestros padres mayores

A medida que nuestros padres van envejeciendo, la situación se puede complicar. Conviene tener claro qué es lo más importante.

1. Ser realistas

Es necesario evaluar cuidadosamente las expectativas que tenemos respecto a la salud de nuestros padres. Ser lo más realistas que podamos respecto a esta cuestión nos ayudará a evitar frustraciones y a programar mejor sus cuidados y asistencia.

2. Respetar sus deseos

Por más que las capacidades de nuestros mayores se vean mermadas, son adultos de pleno derecho con una larga vida a cuestas. Deberíamos ser condescendientes con ellos y no juzgarlos incapaces de comprender o decidir. No conviene ocultarles, por ejemplo, información sobre su salud; podemos estar negándoles la posibilidad de decidir sobre sí mismos.

3. Preguntar siempre

Debemos consultar y escuchar a nuestros padres tanto en relación a sus tratamientos y cuidados como al modo de organizar su tiempo. Es posible que en algunos casos, como en el de una demencia grave, presupongamos que no habrá respuesta o que esta carecerá de sentido, pero vale la pena intentarlo.

4. Permitirnos estar tristes

Los procesos de deterioro lento implican, de algún modo, ir perdiendo a la persona. Tener un tiempo y alguien con quien compartir esa pena será crucial para sobrellevar la situación sin tener que armarse con una “coraza emocional” de la que después cueste deshacerse.

Con personal externo

Unas horas al día

¿Necesitas una cuidadora a jornada completa, media jornada o sólo por las noches? Si todavía vuestro familiar no necesita atención las 24h del día

 

Con Personal Interno

Atención 24 horas

¿Necesitas una cuidadora interna?¿Cada día de la semana o sólo los fines de semana?

 

Servicio de Gestión

¿Dispones de tu cuidadora?

¿Tienes una persona en casa y te gusta el servicio pero no tienes garantías? Gana en tranquilidad. Te gestionamos todos los trámites administrativos

 

12 Consejos para el cuidador

12 Consejos para el cuidador

Hoy os traemos 12 consejos para el cuidador con el objetivo de que su calidad de vida no se deteriore porque sabemos de las dificultades que supone cuidar de una persona con Alzheimer u otra clase de demencia.

Los cuidadores profesionales conocemos bien las dificultades que suponen los cuidados de los pacientes con demencia. Podemos ayudar a que las familias aprendan a cuidar, conozcan los aspectos más importantes en el mantenimiento de la salud y no caigan en situaciones frecuentes de sobreprotección y agotamiento.

Consejos útiles con el objetivo de que su calidad de vida no se deteriore en exceso:

Saber reconocer que se necesita ayuda

Esto no distraerá de su labor de cuidar sino que lo hará más eficaz.

Aceptar

que las reacciones de agotamiento son frecuentes e incluso previsibles en un cuidador. Son reacciones normales ante una situación límite, pero que necesitan apoyo. Si se detectan estas reacciones, no ocultarlos por no querer asumir que se esta al límite de sus fuerzas, ni tampoco por miedo a no ser un cuidador experimentado.

Se debe aprender a solicitar ayuda

  • Solicitar ayuda al resto de miembros de la familia. Ser capaz de delegar tareas a otros familiares cundo no se puede llegar a todo.
  • Solicitar ayudas externas. No temer acudir a un profesional (psiquiatra o psicólogo) y/o a asociaciones de afectados por la enfermedad del Azheimer que pueden resultar muy eficaces.

Solicitar información y formación

adecuada sobre aspectos médicos de la enfermedad: evolución futura, posibles complicaciones, medicación, conocimientos prácticos para afrontar los problemas derivados tales como nutrición, higiene, adaptación del hogar, movilizaciones del paciente, etc. Todo  ello favorece la sensación de control y de eficacia personal.

Marcarse objetivos reales y factibles

a corto plazo en las tareas de los cuidados del enfermo.

Mantenerse motivado

Autoreforzarse en los éxitos, felicitándose a uno mismo por todo lo bueno que va haciendo. No fijarse sólo en las deficiencias y posibles fallos que pueda tener.

Saber cuidarse y no olvidarse de uno mismo

Intentar tener espacios de descanso. Dormir las horas suficientes y mantener una alimentación adecuada. Permitirse un merecido descanso diario o semanal, fuera del contacto directo con el enfermo.

Mantenga el contacto con amigos

familiares y gente de su entorno. Los vínculos afectivos amortiguan el estrés.

Saber poner límite a las demandas excesivas del paciente

Hay que saber decir «no» sin sentirse culpable por ello.

Diferenciar lo urgente de lo importante

Planificar con antelación las actividades de la semana. Establecer prioridades en las tareas. Decidir qué cosas no va a poder realizar con bastante probabilidad. La falta de tiempo es una de las primeras causas de preocupación.

Fomentar la independencia del paciente

Dejar que el enfermo de Alzheimer mantenga todas las actividades que pueda hacer por sí mismo, aunque lo haga lento o mal.

Confiar siempre en Cuidadores Profesionales

Hacer uso de personal contratado de asistencia domiciliaria o para las tareas del hogar si la situación lo requiere.

Con personal externo

Unas horas al día

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Viajar con personas mayores a tu cargo

Viajar con personas mayores a tu cargo

Quienes tenemos padres, tíos, familiares o amigos cercanos de avanzada edad, sabemos que emprender un viaje implica tener en cuenta necesidades diferentes, algunos riesgos adicionales, pero también nos brinda la alegría de acompañar a nuestros seres queridos a que disfruten de una vida plena.

Entre las consideraciones que cabe señalar, una de las más importantes es sin duda, el tipo de medio de transporte y la duración del viaje. Un largo viaje en avión no es tan incómodo como uno en autobús, y sin embargo que cualquier vuelo de más de 4 horas presenta probabilidades de generar trombosis o problemas de circulación en general.

Es necesario tener esto en mente al momento de elegir el destino y de tomar las precauciones necesarias. También hay que pensar en los cambios que se producen desde el lugar de origen al de llegada: por un lado, los horarios, ya que las personas mayores tienen más dificultades para adaptarse y son más propensos a sufrir del llamado "jet lag".

Por otro, uno de los cambios más radicales suele ser la temperatura. El nivel de aclimatación dependerá siempre del estado de salud de cada viajero (no sería la primera vez que los jóvenes nos enfermamos mientras que nuestros venerables acompañantes salen airosos de la transición).

No hay que olvidar que, si viajamos a otro país, debemos informarnos acerca de sus condiciones sanitarias, de las enfermedades más frecuentes y de las vacunas que debemos tener en cuenta antes de la partida.

Qué tener en cuenta si viajas con una persona mayor

Hacer una revisión médica

Es lo más recomendable, sobre todo para personas con afecciones cardíacas. Es importante avisar a los doctores del viaje que se va a hacer, de las condiciones del mismo, el lugar de destino y las actividades que se llevarán a cabo. Junto a esto, preguntar todas las dudas que se tengan y seguir las instrucciones médicas en cuanto a medicamentos o recomendaciones. En caso de necesitarlo, tu médico de cabecera puede elaborar un informe sobre la salud de tu familiar para que, en caso de alguna emergencia, la atención médica llegue mucho más rápido.

 

No viajes sin seguro de viaje

Este es un consejo para jóvenes, adultos y mayores. Viajar sin seguro de salud puede implicar altas facturas médicas en caso de algún accidente o afección de salud en el extranjero. Nunca está de más y aunque hasta ahora nunca te haya ocurrido nada durante un viaje, es mejor contar con uno.

 

Investiga el grado de accesibilidad de tu destino

Investigar previamente el grado de accesibilidad de los lugares que visitareis, es fundamental para hacerle el viaje más cómodo a personas mayores. Buscar hoteles con ascensores o con pocas escaleras, e identificar el grado de accesibilidad de los lugares turísticos que pensamos visitar, será mucho más cómodo para todos.

 

Ten en cuenta el clima y las condiciones sanitarias

Este es uno de los aspectos más importantes a la hora de viajar con personas mayores., ya que son los que suelen tener más dificultades para adaptarse a la altura o al calor excesivo. Por eso es importante que mires con antelación el clima que hará en tu destino durante el tiempo que estarán allí: si lloverá, si hará demasiado frío, si hará demasiado calor e incluso si hará demasiado viento. Saber esto te será útil a la hora de preparar un equipaje completo y que te ayude a paliar cada situación.

 

Invierte las reglas

Aunque estas sean recomendaciones para emprender un viaje ya planificado, otra manera de hacerlo es elegir el destino en función de estas recomendaciones. Es mejor llevar a nuestros familiares mayores a climas cálidos, por ejemplo, que someterlos a las temperaturas de la montaña en invierno. Además, a la hora de planificar un recorrido por varias zonas, procura elegir una ruta que tenga un clima constante para evitar exponerlos a cambios bruscos.  De esta forma podemos prevenir imprevistos por no haber puesto suficiente atención a estos aspectos antes de emprender el viaje.

Vacaciones estivales

Vacaciones estivales

Ahora que estamos planificando las vacaciones, es hora de tomar algunas decisiones en cuanto a con quién vamos a viajar.

Sobre todo si durante todo el año estamos pendientes de nuestros padres, y ver que decisión es la que vamos a tomar con ellos:

  1. ¿Es conveniente que dada su edad y estado de salud, vengan con nosotros de vacaciones?
  2. ¿O por consiguiente, es más aconsejable el que se queden en casa?.

En caso de que se queden en casa, quizás para una mayor tranquilidad nuestra, sea apropiado para evitar riesgos innecesarios, el que una empresa especializada esté al cuidado de nuestros mayores mientras nosotros nos encontramos fuera de vacaciones, bien en la playa, o la montaña, en el extranjero, o en otra Comunidad Autónoma, de esa forma siempre sabremos que en un momento determinado pueden en caso de urgencia contactar con nosotros, pero previamente haber resuelto cualquier incidencia que haya surgido para su bienestar.

Y en el caso, de que optemos por la contratación de un/a auxiliar de ayuda a domicilio o un/a empleada de hogar, siempre deberemos contar con la aprobación de nuestros mayores, haciéndoles ver que tanto a ellos como a nosotros, nos deja mucho más tranquilos el saber que siempre hay una supervisión profesional, o intervención social  que cuida de ellos en nuestra ausencia.

Vacaciones-Cuidadores

Para ello, no dude en contactar con nosotros, ya que nuestros profesionales, le aconsejaran sobre el servicio más adecuado a las características del estado de salud de sus adultos, recomendándole la cualificación profesional que mejor se adapte en atender dichas necesidades, así como el horario que sea más beneficioso para su supervisión, y desde una hora diaria, hasta la contratación de personal interno que pernocte en caso necesario en el propio domicilio.