Consecuencias de trabajar en el turno de noche

Consecuencias de trabajar en el turno de noche

Hay estudios que demuestran que trabajar (de forma permanente, o rotatoria) en turno de noche tiene consecuencias adversas sobre la salud de las personas, especialmente si el trabajador tiene este turno durante mucho tiempo.

El organismo de los seres humanos está preparado para trabajar de día y descansar de noche. Por este motivo,durante la noche disminuyen las aptitudes físicas y mentales de las personas, y mantenerse despiertos y realizando una actividad que requiera concentración supone un mayor esfuerzo del que necesitarían durante el día para hacer lo mismo. Este “desgaste extra” tiene un efecto acumulativo y puede originar afecciones como hipertensión e hipercolesterolemia, lo que a su vez incrementa el riesgo de sufrir cardiopatías.

La Organización Internacional del Trabajao (OIT) estima que un trabajador envejecerá prematuramente cinco años por cada 15 años que permanezca en horario de trabajo nocturno. Aunque los problemas de salud no se empiecen a manifestar hasta después de cinco o 10 años de trabajo nocturno, la disminución del rendimiento del trabajador a consecuencia de la fatiga acumulada por la inadaptación al horario, es mucho más fácil de detectar.

Las personas están más alerta y rinden más entre las ocho de la mañana y las seis de la tarde. Fuera de este horario, sobre todo si se sobrepasan las ocho horas de trabajo, es más fácil cometer errores y, por lo tanto, los accidentes laborales son mucho más frecuentes y graves. La siniestralidad se incrementa en relación con el ritmo y la carga de trabajo y, además, también aumenta la posibilidad de tener un accidente al regresar el trabajador a su casa tras la jornada laboral.

El horario de trabajo no sólo afecta a la cantidad y calidad del sueño, también tiene repercusiones sobre la conducta alimentaria del individuo. Para mantener una buena salud es necesario llevar una dieta equilibrada, que aporte los nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo, pero, además, es conveniente que los alimentos se repartan en varias tomas a lo largo del día, al menos tres y, a ser posible, que se trate de comida caliente. El trabajo nocturno también desestabiliza los hábitos alimentarios y, con frecuencia, los trabajadores que hacen este turno ingieren comidas rápidas que no tienen la calidad suficiente. El problema suele ser que cuando se levantan no tienen apetito y, cuando lo tienen, están trabajando, y si no pueden hacer un descanso para tomar una comida caliente y adecuada a sus necesidades, calman el hambre con cualquier chuchería.

Unos hábitos alimentarios inadecuados y mantenidos en el tiempo ocasionan trastornos en el aparato digestivo como gastritis, ardor de estómago, gases, úlcera de estómago, digestiones pesadas... Además, el consumo frecuente de ciertos alimentos como bocadillos de embutidos grasos y dulces, en sustitución de una dieta equilibrada, que resulta más difícil de seguir con el horario de turno de noche, origina sobrepeso y obesidad.

Problema psicológicos relacionados con el turno de noche

Entre los trabajadores del turno de noche también son mucho más frecuentes los problemas psicológicos que entre la población general. Esto no sólo se debe a los trastornos físicos que les provoca la falta de un horario regular para descansar y comer, sino que deriva sobre todo de la dificultad que tienen para llevar una vida social satisfactoria.

Todas las actividades cotidianas están estructuradas para ser realizadas en horario diurno. Como la mayoría de las personas duermen desde las once o doce de la noche hasta las seis o las siete de la mañana, y trabajan, estudian, o realizan otro tipo de actividades durante el día, se considera normal destinar las tardes y los fines de semana a las relaciones sociales y familiares.

Los trabajadores de turno de noche, sin embargo, ven limitadas sus posibilidades de interaccionar con los demás. Se resiente su relación de pareja y también la que mantienen con sus hijos, ya que apenas pueden pasar tiempo juntos y, además, el resto de la familia debe adecuarse a su horario de sueño y limitar ciertas actividades en el hogar que podrían interferir con su descanso. Si los dos miembros de la pareja trabajan es más difícil todavía organizarse para compartir el ocio, o realizar actividades en común o compartidas con los hijos. Esto es especialmente difícil cuando trabajar en turno nocturno supone tener que hacerlo también los fines de semana y/o festivos como Navidad, Semana Santa, etcétera.

El trabajador, además, puede desarrollar con el tiempo el denominado síndrome burnout(síndrome de estar quemado), que se caracteriza por un agotamiento emocional que se manifiesta con un cansancio excesivo, tanto físico como psicológico. El individuo, entonces, se aísla socialmente y mantiene una actitud fría y distante hacia las personas de su entorno, disminuyendo también su eficacia en el trabajo. La fatiga no remite con el descanso y el afectado presenta síntomas como: reducción de su capacidad de concentración o de memoria a corto plazo, dolores musculares, cervicales o multiarticulares (que no son consecuencia de una enfermedad diagnosticada, como la artritis), dolor de cabeza, sueño de poca calidad, y malestar prolongado tras realizar algún esfuerzo.

En general, los problemas que afectan con mayor frecuencia e intensidad a los trabajadores del turno de noche son:

  • Alteración del ritmo circadiano, que tiene como consecuencia un déficit permanente de sueño.
  • Insomnio.
  • Fatiga crónica.
  • Trastornos digestivos (ardor de estómago, gastritis, malas digestiones) y del aparato circulatorio.
  • Cambios en el carácter, irritabilidad, nerviosismo y agresividad.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Estrés.
  • Problemas en sus relaciones sociales y familiares.
  • Dificultades para llevar una vida sexual satisfactoria.
  • Mayor incidencia en el consumo de alcohol y tabaco.
  • Disminución en el rendimiento laboral.
  • Aumento de la susceptibilidad a sufrir un accidente.
Consejos para sobrellevar el turno de noche

Consejos para sobrellevar el turno de noche

Trabajar en horario nocturno resulta indispensable en ciertos sectores como el nuestro, ademas de los profesionales sanitarios, los transportistas, los distribuidores de prensa, o aquellos que velan por la seguridad común, como los bomberos o las fuerzas de seguridad del estado, pero, además, cada vez son más las empresas que no cesan su actividad ni de día ni de noche, bien por la demanda de los usuarios (estaciones de servicio, farmacias, tiendas de alimentación, locales de ocio…), o para compensar el alto coste de la maquinaria adquirida para manufacturar los productos que comercializan.

También influye la globalización económica y comercial que implica una ampliación de los horarios, ya que cuando en España llega el momento de irse a la cama, comienza la jornada laboral en otros puntos del planeta.

Trabajar por turnos las 24 horas del día, los siete días de la semana, supone también un incremento de la plantilla que beneficia a los trabajadores que buscan empleo. Además, por lo general en los turnos de noche los salarios son superiores y algunas personas, por sus circunstancias personales, incluso prefieren este horario. Sin embargo, los especialistas advierten de las repercusiones que tiene sobre la salud el hecho de no dormir durante la noche. Por eso, si no hay más remedio que trabajar en turno de noche, al menos se deben seguir una serie de recomendaciones que contribuyan a paliar las consecuencias en la medida de lo posible.

Consejos para los trabajadores del turno de noche

  • Duerme las horas necesarias, como mínimo, seis horas diarias, con independencia del turno que realice. Si no es bastante para que te sientas bien, deberás incrementar el número de horas. Además de dormir, también te sentirás mejor si descansas lo suficiente, porque de esta forma se recupera el desgaste físico y se alivia la fatiga.
  • Prepara el dormitorio para que tenga las condiciones adecuadas de luz, temperatura y aislamiento acústico que faciliten conciliar el sueño. Siempre que sea posible procura que tu dormitorio esté situado en el lugar más tranquilo de la casa. Puedes utilizar tapones para los oídos para minimizar los ruidos que no puedas evitar.
  • Establece un horario regular para dormir, precedido de acciones rutinarias, como lavarse los dientes, ducharse con agua caliente, leer un rato. Esto sirve para que el cerebro asocie estas actividades con el momento de dormir.
  • Prueba con distintos horarios si le resulta difícil dormirse. Si no consigues dormir suficientes horas seguidas, inténtalo fraccionando el descanso y echando una siesta antes de entrar a trabajar, por ejemplo. En este caso debes asegurarse de que estás suficientemente alerta para comenzar la jornada laboral, ya que una breve siesta, cuando no se ha dormido lo suficiente, puede hacer que te sientas somnoliento.
  • No es bueno acostarse con hambre, es mejor que comas algo antes, pero debe ser ligero porque una digestión pesada puede dificultar conciliar el sueño. Tampoco bebas alcohol porque, aunque en principio provoca somnolencia, después causa despertar precoz y le impedirá dormir lo suficiente.
  • Las personas que convivan en la misma casa deben respetar al máximo tus horas de sueño, y no realizar actividades ruidosas, como pasar la aspiradora, poner la lavadora o escuchar la televisión o la radio a un volumen que perturbe tu descanso.
  • Aprende métodos de relajación que te ayuden a desconectar del trabajo antes de meterte en la cama.
  • Practica algún deporte o, por lo menos, realiza una actividad física entre moderada e intensa de forma regular. Esto te ayudará a mantener tu salud y a dormir mejor.
  • Organiza tu calendario de manera que puedas dedicar tiempo a tu familia y amigos sin que te resulte agotador. Una jornada laboral que no coincide con la del resto de personas del entorno, puede provocar aislamiento social, originar trastornos emocionales y ser motivo de divorcio, entre otros problemas.
  • Limita el consumo de cafeína y otros estimulantes. Aunque durante tu jornada laboral puedan resultar de ayuda para mantener la concentración, su efecto puede prolongarse e interferir con tu descanso.
  • Procura mantenerte bien hidratado durante el turno de trabajo, bebiendo agua con regularidad. Si tienes hambre, toma algo ligero (fruta, un yogur, cereales, un puñado de frutos secos) y evita ciertos alimentos como las patatas fritas, los bocadillos de embutidos grasos y los dulces, que podrían hacerte ganar peso y afectar a tu salud, al elevar los niveles de colesterol.
Maniobra de Heimlich

Maniobra de Heimlich

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Maniobra de Heimlich

La Maniobra de Heimlich, también llamada Compresión abdominal es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir el conducto respiratorio, normalmente bloqueado por un trozo de alimento o cualquier otro objeto. Es una técnica efectiva para salvar vidas en caso de asfixia por atragantamiento.

El sistema respiratorio está capacitado única y exclusivamente para aceptar elementos gaseosos. La introducción en el mismo de cualquier cuerpo sólido o líquido implica la puesta en funcionamiento de los mecanismos de defensa, siendo la tos el más importante. La obstrucción de las vías respiratorias (atragantamiento) impide que la sangre de nuestro organismo reciba el oxígeno necesario para alimentar los tejidos, lo que implicará la muerte de los mismos.

Obstrucción de vías en adultos

  • Personas inconscientes: La principal causa de obstrucción de la vía respiratoria en personas inconscientes es la caída de la lengua hacia la orafaringe.
  • Personas conscientes: Generalmente en este caso, el motivo de obstrucción es la comida, suceso conocido popularmente como "atragantamiento". Esta obstrucción por cuerpo sólido se produce por la aspiración brusca (risa, llantos, sustos...) de la comida que está en la boca. En el momento de producirse la inspiración, la epiglotis (estructura anatómica que separa el tubo digestivo del respiratorio) deja libre el paso respiratorio introduciéndose el aire y la comida en la tráquea. La obstrucción puede ser de dos tipos: incompleta y completa.

Obstrucción incompleta o parcial

El cuerpo extraño no tapa toda la entrada de aire, por lo que se pone en funcionamiento el mecanismo de defensa y la persona empieza a toser.

Actuación:

  • Dejarlo toser (los mecanismos de defensa funcionan)
  • Observar que siga tosiendo o que expulse el cuerpo extraño.
  • No golpear nunca la espalda, ya que se podría producir la obstrucción completa o introducirse más el cuerpo extraño.
 

Obstrucción completa o total

En este caso la persona no tose, ni habla. Esto indica que no entra ni sale aire, pues las cuerdas vocales se mueven gracias a la vibración que produce el aire al respirar. Generalmente el accidentado se lleva las manos al cuello y no puede explicar lo que le pasa, emitiendo sonidos afónicos. Presenta gran excitación, pues es consciente de que no respira: tiene la sensación de muerte inminente.
 
El obejtivo de la "maniobra de Heimliche" es empujar el cuerpo extraño hacia la tráquea y, por ende, hacia la salida mediante la expulsión del aire que llena los pulmones. Esto se consigue efectuando una presión en la boca del estómago (abdomen) hacia adentro y hacia arriba para desplazar el diafragma (músculo que separa el tórax del abdomen y que tiene funciones respiratorias) que a su vez comprimirá los pulmones, aumentando la presión del aire contenido en las vías respiratorias (tos artificial).
 

Actuación:

  • Actuar con rapidez
  • Agarrar al accidentado por detrás y por debajo de los brazos. Colocar el puño cerrado, cuatro dedos por encima de su ombligo, justo en la línea media del abdomen. Colocar la otra mano sobre el puño.
  • Reclinarlo hacia adelante y efectuar una presión abdominal centrada hacia adentro y hacia arriba, a fin de presionar (de 5 a a10 veces) el diagragma. De este modo se produce la tos artificial. Es importante resaltar que la presión no se debe lateralizar. Ha de ser centrada. De lo contrario se podrían lesionar vísceras abdominales de vital importancia.
  • Seguir con la maniobra hasta conseguir la tos espontánea o hasta la pérdida de conocimiento.
  • En caso de pérdida de conocimiento, se coloca al accidentado en posición de Soporte Vital Básico (acostado), con la cabeza ladeada, y se sigue con la "maniobra de Heimlich" en el suelo.
    • En esta situación (de inconsciencia) se debe alternar la maniobra de Heimlich con la ventilación artificial (boca-boca), ya que es posible que la persona haya efectuado un paro respiratorio fisiológico, por lo que tampoco respirará aunque hayamos conseguido desplazar el cuerpo extraño. Si se consigue introducir aire en los pulmones, se iniciará el protocolo de Soporte Vital Básico.
 
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Casos Especiales

Bebés

En este caso no se puede aplicar la maniobra de Heimlich, por existir riesgo de lesiones viscerales importantes.

La actuación va dirigida a extraer el cuerpo extraño por efecto de la gravedad atmosférica. Para ello, lo mejor es colocar al lactante boca abajo, y golpear secamente con la palma de la mano en la espalda (entre los omóplatos).

En caso de no conseguir la respiración espontánea se alternará esta maniobra con la técnica del masaje cardíaco, para ello se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Colocar al bebé boca abajo y golpear, 4 ó 5 veces, secamente entre los omóplatos.
  2. Girarlo boca arriba. En la línea media del esternón, efectuar 4 ó 5 compresiones con dos dedos de una sóla mano, a fin de deprimir el tórax aproximadamente 1,5 cm.
  3. Abrirle la boca y buscar el cuerpo extraño
  4. Repetir continuamente y por riguroso orden los pasos 1, 2 y 3, hasta conseguir la respiración espontánea o que la criatura pierda el conocimiento. En esta última circunstancia se debe seguir con el paso 5.
  5. Efectuar los pasos 1, 2 y 3, y a continuación iniciar la ventilación artificial (boca-boca y nariz), insuflando poca cantidad de aire (el que nos cabe en la boca, no en nuestros pulmones). Caso de entrar aire, y si sigue sin respirar, se debe iniciar el protocolo de Soporte Vital Básico del lactante (es distinto al del adulto).

Obesos y embarazadas

En ambos casos no se deben realizar presiones abdominales por la ineficacia en un caso y por el riesgo de lesiones internas en el otro. Por tanto esa "tos artificial" se conseguirá ejerciendo presiones torácicas al igual que lo hacíamos con el masaje cardíaco, pero a un ritmo mucho más lento. En caso de pérdida de conocimiento, iniciaremos el punto 5º de la actuación ante la obstrucción completa en el adulto.
 

Conclusión

A diferencia del paro respiratorio fisiológico, en el que podamos iniciar de forma inmediata las técnicas de ventilación artificial y conseguir el mantenimiento de la vida cerebral, la obstrucción de las vías respiratorias es uno de los accidentes más graves ya que produce un paro respiratorio de tipo mecánico. Tenemos muy poco tiempo para evitar la muerte cerebral (de 4 a 8 minutos).
 
Es un accidente típico en niños y ancianos (personal de guarderías, colegios y residencias...) uno porque siempre tienen objetos en la boca o comen riendo o llorando y los otros por alteración en el normal funcionamiento de la epiglotis.
 
En el mundo laboral, este tipo de emergencia puede presentarse en cualquier tipo de incidente ya que la reacción del organismo ante un accidente inminente consiste en una inspiración profunda seguida de una contracción muscular que, en caso de tener algo en la boca (chicle, alimentos...), favorece la aspiración hacia vías respiratorias.
 
 
Demencia: Que es

Demencia: Que es

La demencia es un deterioro crónico de al menos tres funciones superiores (al inicio, ya que finalmente suele alterar todas las funciones intelectuales), adquirido (principal diferencia con el retraso mental, ya que este suele presentarse desde la niñez), y con un nivel de conciencia y atención normales (a diferencia del delirium, en el que hay disminución del nivel de conciencia). El diagnóstico suele darse cuando el paciente lleva unos tres meses presentando un conjunto de signos y síntomas que responden a estas alteraciones.

Las demencias comprometen facultades intelectuales de los afectados como el lenguaje, la memoria y la destreza visuoespacial, así como su capacidad emocional y su personalidad.

La demencia afecta al 2% de las personas a partir de los 65-70 años, y al 20% de los mayores de 80 años. Es la principal causa de incapacidad a largo plazo en la tercera edad, lo que supone un importante problema de salud pública, teniendo en cuenta el incremento de la esperanza de vida en las sociedades desarrolladas.

Causas

Las demencias pueden ser degenerativas, cuando se produce una muerte progresiva e irreversible de las neuronas (como en el caso de la enfermedad de Alzheimer), y no degenerativas cuando la pérdida de neuronas puede detenerse, como en el caso de la demencia causada por el abuso de alcohol, donde la pérdida de neuronas finaliza cuando el paciente deja de consumir alcohol (aunque no recupere las neuronas que ya han sido destruidas). También pueden considerarse primarias cuando la demencia es, en sí misma, el principal trastorno que presenta el paciente; y secundarias, cuando el deterioro de las funciones intelectuales se produce a consecuencia de otros factores como un trauma craneoencefálico, una intoxicación por alcohol, fármacos o drogas, un déficit de vitaminas, o la demencia está asociada a otra patología (como el SIDA, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob, Parkinson…).

Los motivos más frecuentes de demencia son:

  • Enfermedad de Alzheimer (50-90%).
  • Infartos cerebrales múltiples (5-10%).
  • Alcoholismo (5-10%).
  • Trastornos endocrino-metabólicos, como el hipotiroidismo y la deficiencia de vitamina B12.
  • Alteraciones cerebrales, como neoplasias, hematomas…
  • Otras enfermedades degenerativas, como la de Pick, Parkinson, Huntington.
  • Infecciones del SNC.

La mayoría de las demencias son irreversibles y no tienen cura, aunque se pueden tratar los síntomas acompañantes. Es muy importante averiguar si la causa de la demencia es tratable, ya que aproximadamente un 10% de las demencias son reversibles si se tratan a tiempo, en otro 10% se puede detener la evolución de la enfermedad, y otro 10% se debe a causas psiquiátricas (pseudodemencias).

Causas tratables

  • Demencias vasculares, debidas a un riego sanguíneo cerebral insuficiente.
  • Demencias postraumáticas.
  • Demencia a consecuencia del abuso de alcohol.
  • Enfermedades metabólico-carenciales: alteraciones tiroideas, déficit de vitamina B12, folato y vitamina B1, alteraciones en la regulación del calcio…
  • Enfermedades inflamatorias e infecciosas, como la meningitis, sífilis, vasculitis…
  • Procesos intracraneales.
  • Depresión.

Causas no tratables e irreversibles

  • Enfermedades  degenerativas.
  • Enfermedades infecciosas, como el SIDA.
El poder de la risa

El poder de la risa

Los seres humanos nacemos con la posibilidad de reír y de tener sentido del humor, y cuando somos niños reímos unas 300 veces al día; sin embargo, para no perder esta capacidad innata hay que ejercitarla a lo largo de la vida. La risa es contagiosa y está demostrado que reímos con mayor frecuencia cuando nos relacionamos con los demás. Eso significa que las personas que ríen más a menudo también suelen tener una vida social más intensa y mantienen un estrecho contacto con su familia y amigos. De esta forma, la sensación de bienestar tiene su origen tanto en la frecuencia con que se ríen, como en su relación con las personas de su entorno.

Así, todos hemos podido comprobar alguna vez cómo hemos mejorado de un malestar, físico o emocional, al divertirnos junto a un grupo de amigos, o cuando nos hemos ‘distraído’ viendo una película o un programa de humor, que nos ha hecho ‘olvidar’ el dolor que sentíamos. También hay personas que afirman que se enamoraron de su pareja “porque las hacía reír”. Y es que hacer reír es todo un arte; de hecho, los actores suelen afirmar que es mucho más sencillo hacer llorar al público que arrancarle una carcajada.

El sentido del humor es una forma de percibir la realidad, y también una manera de expresarla. Nos permite experimentar felicidad, incluso cuando atravesamos circunstancias difíciles, porque hace que seamos capaces de relativizar los problemas, considerándolos como un trastorno pasajero y no como una catástrofe irreversible. Numerosos estudios científicos han demostrado que el buen humor es beneficioso para la salud, porque contribuye a aumentar las defensas y a mejorar el sistema inmunológico, y facilita el equilibrio biológico y psicológico de las personas. Como proponían los Monty Python en ‘La vida de Brian’, ‘always look on the bright side of life’, y es que una visión positiva de la vida ayuda a hacer frente a los problemas y, además, protege frente al estrés.

¿Qué es la risoterapia?

La risoterapia o terapia de la risa consiste en crear situaciones que ayuden a liberar las tensiones físicas y emocionales, para conseguir reír de manera natural. Se practica en grupo, con la dirección de monitores especializados que emplean técnicas de expresión corporal, bailes y juegos, masajes… con el objetivo de que los participantes consigan desinhibirse y terminen riendo a carcajadas.

Las sesiones de risoterapia se realizan con un grupo de personas dispuestas a participar en las actividades propuestas por el monitor, y comienzan explicando en qué consiste esta terapia y los beneficios que van a conseguir con ella. Después, cada integrante del grupo tiene que presentarse a los demás y, para conseguir una comunicación fluida y espontánea, y comenzar a desinhibirse, suelen colocarse una nariz de payaso.

El siguiente paso es realizar diversos ejercicios que ayuden a relajar los músculos. De esta forma, se eliminan tensiones y se favorece una carcajada natural, que nace del interior.

Ahora el grupo ya está preparado para reírse, y el monitor les sugiere diversos juegos y bailes. Cuando nos hacemos adultos, a menudo cambiamos los juegos por los chistes cuando se trata de humor, y no nos damos cuenta de la pérdida que eso supone. En la sesión de risoterapia recuperaremos el placer de jugar, mientras comprobamos que los efectos positivos de la risa se multiplican cuando se comparte con otras personas.

Para finalizar, los participantes comentan la experiencia.

Beneficios de la risa

En los años setenta, un periodista llamado Norman Cousins, diagnosticado de espondilitis anquilosante, una enfermedad inflamatoria que afecta a las articulaciones, incurable y dolorosa, descubrió por sí mismo que reír durante unos diez minutos le libraba del dolor durante las dos horas siguientes, y así lo describió en su libro‘Anatomía de una enfermedad’. También fundó la Clínica Ucla’s Norman Cousins Hospital Center Investigations, donde numerosos neurólogos y otros científicos investigan sobre el impacto que tiene la risa en el organismo humano.

Aunque el poder curativo de la risa sea discutible, lo que es cierto es que nos hace sentir mejor, y como no existe peligro de sobredosis o efectos secundarios, puede resultar un importante aliado de los tratamientos médicos convencionales.

Entre los efectos beneficiosos de la risa destacan:

  • Inspiramos mayor cantidad de aire, y se incrementa el volumen respiratorio.
  • El corazón late más rápido y mejora la circulación.
  • Es un ejercicio muscular, ya que al reírnos se movilizan más de 400 músculos.
  • Se liberan endorfinas en el cerebro, un analgésico natural, y aumenta la secreción de serotonina. Esto reduce la percepción del dolor y equilibra el estado de ánimo, combatiendo el estrés y la ansiedad, y facilitando el sueño.
  • Favorece la función digestiva y mejora el tránsito intestinal.
  • Refuerza las defensas y activa el sistema inmunitario.
  • Potencia la creatividad y la productividad.
  • Elimina la energía negativa, y nos enseña a percibir cualquier situación de forma más positiva.
  • Ayuda a exteriorizar los sentimientos y emociones.

Consejos para ser optimistas

Aquí tienes algunos consejos para ser más optimistas ante las visicitudes de la vida e intentar tener siempre una sonrisa en la boca:

  • Vive en el presente: está bien hacer planes para el futuro, pero sin perder la perspectiva, y teniendo en cuenta que los cimientos de ese futuro se tienen que establecer “aquí y ahora”. No te amargues recordando malos momentos. Las experiencias desagradables te servirán para aprender en qué te has equivocado, no las utilices para auto-compadecerte y justificar tu “mala suerte”. Céntrate en las cosas buenas que has vivido.
  • Intenta disfrutar todos los días: no te pases toda la semana pensando únicamente en lo que harás el fin de semana. Cada momento que vivimos es único e irrepetible.
  • Pon interés y pasión en todo lo que hagas: da igual que se trate de las labores domésticas, de los estudios, de tu actividad laboral… Si le pones ganas, incluso las tareas más aburridas o difíciles resultarán más llevaderas, y cuando consigas terminarlas, te sentirás más satisfecho contigo mismo, y la experiencia servirá para aumentar tu motivación y ayudarte a comprender que “querer es poder” también en tu caso.
  • Refuerza tu autoestima: piensa en tus cualidades y en todo lo que eres capaz de hacer y de aprender. Ten confianza en tu capacidad para afrontar los problemas, y no te dejes influenciar por lo que digan los demás, ni te creas inferior a los otros. Tampoco pierdas el tiempo con aquellas circunstancias que tú no puedes cambiar.
  • Relaciónate con personas positivas: que tengan algo que aportar y hagan tu vida más agradable. Evita a los que se regodean con las desgracias ajenas y hacen de la crítica destructiva su entretenimiento preferido.
  • No pierdas el contacto con tu familia y amigos: los buenos momentos son mejores si se comparten con los seres queridos, y ellos te apoyarán cuando lo necesites.
  • Aprende a distinguir las oportunidades que tienes a tu alcance: o búscalas en otra parte si es necesario, y reconoce tus errores, porque el que no admite que se ha equivocado, se equivoca dos veces.
  • Si no te gusta tu trabajo o el tipo de vida que llevas, intenta cambiarlos: pero usando la cabeza. Establece un plan de acción realista, detallando los objetivos que quieres conseguir y los medios para alcanzarlos, y no pierdas la paciencia ni te desesperes si las cosas no van tan rápido como te gustaría o surgen dificultades adicionales. La perseverancia será tu mejor arma.
  • No envidies a los demás por lo que tienen: esfuérzate para conseguir lo que quieres sin compararte con nadie.
Cómo llegar a centenario

Cómo llegar a centenario

Uno de los deseos de prácticamente todo el mundo es vivir muchos años, pero la longevidad no es siempre sinónimo de buena salud. Las enfermedades se suceden y se multiplican a medida que vamos sumando años a nuestro carné de identidad, pero es posible llegar a centenario con una salud bastante buena. Sólo hay que aprender a envejecer de una manera saludable.

La esperanza de vida en España es de 81,87 años de media según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), una cifra que aumenta hasta los 84,82 años en el caso de las mujeres y cae hasta los 78,87 años para los hombres. Seguro que muchos de nosotros firmaríamos ya mismo por llegar a soplar las velas de la tarta de nuestro octogésimo cumpleaños, pero hay un grupo de afortunados, algo más de 11.000 personas, que han llegado a la mítica cifra de los 100 años, el 85% de ellas son mujeres.

[bctt tweet=»El 85% de las personas que alcanzan la cifra de 100 años son mujeres»]

Sin embargo, la cantidad de vida no siempre se equipara con la calidad de vida. La lucha actual de los geriatras está precisamente en que el incremento de ambas cifras se desarrolle por un camino parejo, algo que, además en estos tiempos de crisis, ayudaría a las arcas del Estado, pues una vejez plagada de enfermedades es muy dura, pero también muy cara.

“Mantener la calidad de vida a medida que vamos envejeciendo es la mayor de las preocupaciones que tenemos los geriatras”, explica el Dr. Jaime Rodríguez, geriatra del Hospital Clínico de Madrid y vicesecretario de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

Los gobiernos también están haciendo hincapié en la necesidad de reforzar la calidad de vida de nuestros mayores. Para ello, han decidido que 2012 sea el Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad Intergeneracional. Las políticas intergeneracionales están bastante extendidas en algunos países europeos, pero, desde la administración, se pretende generalizar este concepto y exportarlo a todo el mundo. Por ejemplo, Alemania cuenta con más de 200 centros intergeneracionales, desde que se abriera el primero en 2003; se trata de un punto de encuentro entre las personas mayores y los jóvenes donde ambos aprenden uno del otro.

Salud mental para alcanzar el siglo

No sólo es importante cuidar el cuerpo para llegar con salud a los 100 años, sino también es vital cuidar la mente manteniéndola siempre activa, para lo que las relaciones sociales son una piedra angular. “Contar las cosas de uno y escuchar las de los demás mantiene el cerebro activo”. Recordar cosas, acudir a talleres, realizar juegos o tareas en equipo ayudará a las personas mayores a cuidar su mente.

El departamento de salud del Gobierno de Navarra nos da pistas más concretas sobre estos consejos, y explica que es fundamental que las personas mayores busquen actividades que estimulen la creatividad (pintura, talla de madera…), promuevan la comunicación (juegos de mesa, visitas de familiares…), mejoren la formación (conferencias, cursos…), distraigan y entretengan (ir al cine, a un concierto…), tengan la posibilidad de sorpresa o pequeña aventura (viajes, paseos por nuevos lugares…), sean saludables (gimnasia de mantenimiento, excursiones…) y que sean de utilidad colectiva (voluntariado, huertos urbanos, cuidado de familiares…).

Problemas de salud mental en los mayores no son sólo demencia senil o Alzheimer, también lo son patologías que se presentan a cualquier edad como la depresión o la ansiedad. En estos casos se recomienda “cuidar el estado de ánimo y pedir ayuda de un especialista en caso de precisarlo”.